Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Introducción a la aproximación al paciente odontológico

Por Linda P. Nelson, DMD, MScD, Assistant Professor of Pediatric Dentistry;Associate Pediatric Dentist, Harvard School of Dental Medicine;Children's Hospital

Información:
para pacientes

1 iOS Android

El médico siempre debe examinar la boca de los pacientes y debe ser capaz de reconocer enfermedades bucales importantes, en especial las lesiones posiblemente cancerosas. Sin embargo, la consulta con un odontólogo es necesaria para evaluar a los pacientes con cambios no malignos y problemas dentales. De igual manera, los pacientes con xerostomía o con hinchazón inexplicable o dolor en la boca, la cara o el cuello requieren una consulta odontológica. Los niños con facies anormales (que también pueden tener malformaciones dentales que requieren corrección) deben ser evaluados por un odontólogo. En toda fiebre de origen desconocido o en una infección sistémica de causa desconocida, debe considerarse un problema dental. La consulta odontológica es necesaria antes de la radioterapia de cabeza y cuello, y es recomendable antes de la quimioterapia.

Los problemas dentales comunes son Discutido en Trastornos odontológicos comunes. Las emergencias odontológicas son Discutido en Emergencias odontológicas. Otros síntomas dentales u orales son Discutido en Síntomas de los trastornos bucales y dentales.

Geriatría

Al envejecer, la secreción salival en reposo disminuye y puede disminuir aún más debido al uso de fármacos, aunque el flujo salival estimulado por las comidas en general es adecuado. Las coronas desgastadas de las muelas y la debilidad de los músculos pueden hacer que el masticar resulte cansador, y así se deteriore la ingesta. La pérdida de masa ósea en la mandíbula (especialmente de la porción alveolar), la sequedad de la boca, el adelgazamiento de la mucosa bucal y el deterioro de la coordinación de los movimientos de los labios, las mejillas y la lengua hacen que la retención de la dentadura postiza sea un problema. Las papilas gustativas son menos sensibles, y así los ancianos pueden agregar demasiados condimentos a las comidas, particularmente sal (que es dañina para algunos pacientes), o consumir ciertas comidas demasiado calientes para poder saborearlas, con lo que a menudo pueden llegar a quemarse la mucosa bucal. Las resecciones gingivales y la xerostomía contribuyen a desarrollar caries de cuello. Más allá de estos cambios, la mejoría en el tiempo de la higiene dental ha disminuido la prevalencia de pérdida de dientes, y es esperable que los más ancianos aún conserven sus piezas.

La mala salud bucal contribuye con el deterioro de la ingesta; por consiguiente, también con el de la salud general. Las enfermedades dentales (en especial la periodontitis) se asocia con un incremento de 2 veces el riesgo de arteriopatía coronaria. Los pacientes desdentados no pueden padecer periodontitis (porque no tienen periodonto), aunque una periodontitis previa ya puede haber producido la pérdida de los dientes. Una neumonía aspirativa en pacientes con periodontitis puede involucrar microorganismos anaeróbicos y tiene una alta tasa de mortalidad. Las bacteriemias graves debidas a infecciones dentales agudas o crónicas pueden contribuir a formar abscesos cerebrales, trombosis del seno cavernoso, endocarditis, infecciones de las prótesis articulares y fiebre inexplicable.