Manual Merck

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Artritis psoriásica

Por

Apostolos Kontzias

, MD, Stony Brook University School of Medicine

Última revisión completa may. 2020
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
Recursos de temas

La artritis psoriásica es una clase de espondiloartritis, y una forma de inflamación articular que se presenta en algunas personas con psoriasis en la piel o en las uñas.

  • Se desarrolla inflamación articular en personas que tienen psoriasis.

  • Entre las articulaciones más frecuentemente afectadas se incluyen las caderas, las rodillas, las de los dedos de las manos y las de los dedos de los pies.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas.

  • Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (como el metotrexato), la ciclosporina y los inhibidores del factor de necrosis tumoral pueden ser beneficiosos.

La artritis psoriásica se parece a la artritis reumatoide pero no produce los anticuerpos característicos de esta. Alrededor del 30% de las personas con psoriasis (enfermedad cutánea que causa brotes de erupciones rojizas y escamosas y engrosamiento y punteado en las uñas) desarrollan artritis psoriásica. Las personas con un gen determinado (HLA-B27) y aquellas con parientes que sufran la enfermedad tienen un mayor riesgo de artritis psoriásica de la columna vertebral. La causa de la artritis psoriásica es desconocida.

Síntomas

En la artritis psoriásica, la inflamación afecta a menudo las articulaciones más cercanas a las puntas de los dedos de las manos y los pies, aunque con frecuencia también se ven afectadas otras articulaciones, como las caderas, las rodillas y la columna vertebral. Con frecuencia se afectan más las articulaciones de las extremidades superiores. Cursa frecuentemente con dolor de espalda.

Cuando la inflamación es crónica, las articulaciones se hinchan y se deforman. La artritis psoriásica afecta a las articulaciones asimétricamente (afecta más un lado del cuerpo que el otro), en mayor grado que la artritis reumatoide, e implica un menor número de articulaciones. Se puede producir una inflamación de los tendones o los ligamentos en el lugar donde se adhieren al hueso alrededor de las articulaciones (llamada entesitis). Algunas personas con artritis psoriásica también sufren fibromialgia, que causa dolor muscular, rigidez articular y fatiga.

La erupción cutánea psoriásica aparece antes o después del desarrollo de la artritis. A veces la erupción pasa desapercibida porque está oculta en el cuero cabelludo, el ombligo o en pliegues de la piel, como los que hay entre las nalgas y los muslos. Los síntomas cutáneos y articulares unas veces aparecen y desaparecen juntos y otras veces no. Algunas veces los síntomas cutáneos son más graves que los articulares y, en ocasiones, es al contrario.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

  • Radiografías

El diagnóstico de artritis psoriásica se establece identificando la inflamación articular característica en una persona que padece artritis y psoriasis. Los médicos también suelen interrogar a la persona acerca de la existencia de parientes que sufran psoriasis.

No existen pruebas para confirmar el diagnóstico, pero se analiza el factor reumatoide en sangre para excluir la artritis reumatoide y se toman radiografías para mostrar la magnitud del daño articular.

Pronóstico

El pronóstico de la artritis psoriásica suele ser mejor que el de la artritis reumatoide debido a que son menos las articulaciones afectadas. No obstante, las articulaciones pueden quedar gravemente dañadas.

Tratamiento

  • Fármacos antirreumatoides modificadores de la enfermedad

  • Inhibidores del factor de necrosis tumoral

  • Ustekinumab, secukinumab, ixekizumab, tofacitinib, abatacept y apremilast

El objetivo del tratamiento de la artritis psoriásica es controlar la erupción y aliviar la inflamación articular. Varios fármacos eficaces para el tratamiento de la artritis reumatoide (ver Artritis reumatoide : Fármacos para la artritis reumatoide) también se administran para tratar la artritis psoriásica, especialmente los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), fármacos antirreumatoides modificadores de la enfermedad (especialmente metotrexato), el inmunodepresor ciclosporina y agentes biológicos.

Los agentes biológicos están compuestos por organismos vivos e inhiben ciertos productos químicos relacionados con el sistema inmunológico. Comprenden los inhibidores del factor de necrosis tumoral (TNF) administrados mediante inyección o infusión (adalimumab, etanercept, infliximab, certolizumab pegol y golimumab); ustekinumab, secukinumab e ixekizumab administrados mediante inyección; apremilast y tofacitinib por vía oral; y abatacept administrado mediante inyección o infusión. Los inhibidores de TNF son particularmente eficaces para la artritis psoriásica.

Más información

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción al sistema musculoesquelético
Video
Introducción al sistema musculoesquelético
Modelos 3D
Ver todo
Espondilitis anquilosante
Modelo 3D
Espondilitis anquilosante

REDES SOCIALES

ARRIBA