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Espasmo esofágico

(Pseudodiverticulosis espástica; esófago en cuenta de rosario o esófago en sacacorchos; espasmo esofágico difuso)

Por

Kristle Lee Lynch

, MD, Perelman School of Medicine at The University of Pennsylvania

Última revisión completa jul. 2019
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El espasmo esofágico es un trastorno de las ondas rítmicas de contracciones musculares (peristaltismo) del esófago.

  • No se conoce la causa de este trastorno.

  • Los síntomas consisten en dolor torácico y dificultad para tragar.

  • El diagnóstico se basa en los resultados de la radiografía con ingesta de bario y la manometría.

  • El tratamiento consiste en bloqueantes de los canales de calcio, inyecciones de toxina botulínica o, en algunos casos, cirugía.

El esófago es el tubo hueco que comunica la garganta (faringe) con el estómago. (Véase también Introducción al esófago.)

En este trastorno, las contracciones normales que propulsan los alimentos a lo largo del esófago son reemplazadas periódicamente por contracciones no propulsivas o por contracciones musculares excesivas (hiperdinamia) que no desplazan los alimentos a través del esófago.

Cómo funciona el esófago

Cuando una persona traga, el alimento pasa de la boca a la garganta, también llamada faringe (1). El esfínter esofágico superior se abre (2) para que la comida pueda entrar en el esófago, donde se producen ondas de contracciones musculares, el llamado peristaltismo, que propulsan los alimentos hacia abajo (3). A continuación, el alimento pasa a través del esfínter esofágico inferior (4) y entra en el estómago (5).

Cómo funciona el esófago

La causa exacta de espasmo esofágico no se conoce, pero se sospecha un defecto de la inervación.

Síntomas

Normalmente, los espasmos musculares del esófago se perciben como dolor torácico, por debajo del esternón, coincidiendo con dificultad para tragar (disfagia) líquidos (especialmente los que están muy fríos o calientes) y sólidos. El dolor también se presenta por la noche y puede ser lo suficientemente intenso como para interrumpir el sueño.

El espasmo esofágico también puede causar dolor intenso sin producir dificultad para la deglución. Este dolor, a menudo descrito como dolor opresivo detrás del esternón, puede aparecer con el ejercicio o el esfuerzo, lo que hace que sea difícil distinguirlo de la angina de pecho (dolor torácico originado por una enfermedad del corazón).

Algunas personas presentan síntomas que son combinación de los de la acalasia (un trastorno en el cual las contracciones rítmicas del esófago se ven marcadamente reducidas) y los del espasmo esofágico porque, en ambos trastornos, la parte inferior del esfínter esofágico no se relaja adecuadamente. Esta combinación de síntomas recibe el nombre de acalasia vigorosa. Se caracteriza tanto por retención del alimento en el esófago, que puede provocar la inhalación de pequeñas cantidades de alimento hacia los pulmones (aspiración), como por dolor torácico intenso producido por el espasmo esofágico.

Diagnóstico

  • Radiografía de tránsito baritado

  • Manometría

Los médicos llevan a cabo un tránsito baritado. En esta prueba, se administra a la persona bario mezclado con un líquido antes de la radiografía. El bario perfila el esófago y facilita así la identificación de las anomalías. Esta prueba puede indicar que el bario no se desplaza normalmente por el esófago y que algunas de las contracciones de la pared esofágica se producen de forma descoordinada y no propulsan el bario.

La medición de la presión con una manometría (una prueba en la que se coloca una sonda en el esófago que mide la presión de las contracciones) proporciona el análisis más sensible y detallado de los espasmos.

Tratamiento

  • Bloqueantes de los canales del calcio

  • A veces, inyecciones de toxina botulínica

  • En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica

El espasmo esofágico suele ser difícil de tratar. Los bloqueantes de los canales de calcio (como la nifedipina) alivian los síntomas mediante la relajación de los músculos esofágicos. Los antidepresivos tricíclicos también se usan para relajar los músculos, y también pueden administrarse.

Otros fármacos como la nitroglicerina, los nitratos de efecto prolongado y los fármacos con efectos anticolinérgicos (como la diciclomina) son menos eficaces.

Si los fármacos no son eficaces, a veces el médico puede inyectar toxina botulínica en el esfínter esofágico inferior.

Algunas personas presentan síntomas que son muy difíciles de tratar. A veces, un cirujano puede practicar una incisión en la capa muscular a lo largo de todo el esófago (miotomía). De forma alternativa, un gastroenterólogo puede cortar esta capa muscular durante la endoscopia.

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