Infección por Clostridioides difficile

(Colitis inducida por C. diff; Colitis pseudomembranosa; C. diff)

PorLarry M. Bush, MD, FACP, Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University;
Maria T. Vazquez-Pertejo, MD, FACP, Wellington Regional Medical Center
Revisado porBrenda L. Tesini, MD, University of Rochester School of Medicine and Dentistry
Revisado/Modificado Modificado dic 2025
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Datos clave

La infección por Clostridioides difficile generalmente es consecuencia de una inflamación del intestino grueso (colon) causada por toxinas producidas por bacterias C. difficile. La afección generalmente se desarrolla después de tomar antibióticos que permiten que estas bacterias crezcan en el intestino.

  • La infección por C. difficile generalmente ocurre después de tomar antibióticos.

  • Los síntomas característicos oscilan desde heces ligeramente sueltas hasta diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y fiebre.

  • El médico analiza las heces y en algunos casos utiliza un tubo de visualización para examinar el intestino grueso.

  • La mayoría de las personas con infección leve por C. difficile mejoran una vez suspendido el tratamiento antibiótico causante de la diarrea e iniciado el tratamiento con otro antibiótico.

Clostridioides difficile (C. difficile, C. diff) son bacterias anaerobias y no necesitan oxígeno para vivir.

¿Sabías que...?

  • Algunas personas sanas tienen bacterias C. difficile viviendo en sus intestinos.

(Véase también Introducción a las infecciones por clostridios.)

Causas de la infección por Clostridioides difficile

En la colitis inducida por C. difficile, las bacterias producen toxinas que provocan a su vez una inflamación del colon (colitis), por lo general después de tomar antibióticos para tratar una infección. Se suele desarrollar después de tomar antibióticos para tratar una infección. Muchos antibióticos alteran el equilibrio entre los tipos y la cantidad de bacterias que residen en el intestino. Así, ciertas bacterias causantes de enfermedades, tales como C. difficile, pueden proliferar y reemplazar a las bacterias inofensivas que normalmente viven en el intestino. C. difficile es la causa más frecuente de diarrea que aparece después de tomar antibióticos. La infección por C. difficile generalmente ocurre cuando los antibióticos se toman por vía oral, pero también se da cuando los antibióticos se inyectan en un músculo o se administran por vena (por vía intravenosa).

Cuando las bacterias C. difficile proliferan en exceso, liberan toxinas que causan diarrea, colitis y a veces la formación de membranas anormales (pseudomembranas) en el intestino grueso.

Una cepa más mortal de C. difficile es la causa de algunos brotes hospitalarios. Esta cepa produce sustancialmente más toxinas, causa una enfermedad más grave con mayor probabilidad de recaída, es más fácil de transmitir y no responde al tratamiento con antibióticos.

Prácticamente cualquier antibiótico puede causar colitis inducida por C. difficile, pero clindamicina, las penicilinas (particularmente ampicilina y amoxicilina), las cefalosporinas (como ceftriaxona) y las fluoroquinolonas (como levofloxacino y ciprofloxacina) tienen el mayor riesgo de causar colitis. La colitis inducida por C. difficile puede ocurrir incluso después de que los antibióticos se hayan tomado durante un periodo de tiempo muy breve. Determinados antineoplásicos (quimioterápicos) contra el cáncer también pueden provocar colitis inducida por C. difficile.

Otros factores de riesgo para colitis inducida por C. difficile incluyen:

  • Edad avanzada

  • Sufrir uno o más otros trastornos graves

  • Permanecer durante un tiempo prolongado en el hospital

  • Vivir en una residencia de ancianos

  • Cirugía abdominal

  • Padecer alguna enfermedad o tomar un fármaco que reduce la acidez gástrica

La cirugía que involucra el estómago, el intestino delgado o el intestino grueso puede alterar el equilibrio de bacterias en el tracto digestivo y aumentar el riesgo de desarrollar colitis inducida por C. difficile.

Los medicamentos que reducen la acidez gástrica son los inhibidores de la bomba de protones y los antagonistas de los receptores tipo 2 de la histamina (H2), que se emplean para el tratamiento del reflujo gastroesofágico y la úlcera gastroduodenal.

En algunos casos la fuente de la bacteria es el propio tracto intestinal de la persona. Por ejemplo, C. difficile está comúnmente presente en los intestinos de algunos adultos sanos, adultos hospitalizados y personas que residen en centros de atención a largo plazo (como un hogar de ancianos). En estas personas, las bacterias C. difficile no suelen causar síntomas o enfermedades a menos que proliferen en exceso. Sin embargo, estas personas pueden transmitir los clostridios a personas de riesgo. El contagio entre personas se puede prevenir con un lavado minucioso de las manos.

La persona también puede contraer la bacteria por contagio de mascotas o por el entorno.

Síntomas de la infección por Clostridioides difficile

Los síntomas aparecen habitualmente entre 5 y 10 días después de empezar el tratamiento antibiótico, aunque pueden presentarse el primer día o hasta 2 meses más tarde.

Los síntomas varían según el grado de inflamación causado por las bacterias, y pueden ser desde deposiciones algo blandas hasta diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y calambres y fiebre. Las náuseas y los vómitos son raros.

Las personas que desarrollan una infección grave llamada colitis fulminante tienen más dolor y están muy enfermas. Pueden desarrollar deshidratación potencialmente mortal, frecuencia cardíaca rápida, presión arterial baja y perforación del intestino grueso.

Diagnóstico de la infección por Clostridioides difficile

  • Estudios de heces

  • A veces sigmoidoscopia

Los médicos sospechan colitis inducida por C. difficile en cualquier persona que presenta diarrea nueva y persistente dentro de los 2 meses siguientes al uso de un antibiótico o en las 72 horas siguientes a una hospitalización.

Los médicos confirman el diagnóstico mediante análisis de heces. Los médicos solicitan pruebas para detectar toxinas producidas por C. difficile y una cierta enzima liberada por la bacteria. Los médicos también realizan pruebas usando la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar la presencia del material genético (ADN) de la bacteria en las heces.

El médico también puede diagnosticar colitis por C. difficile explorando la parte baja del intestino grueso inflamado (colon sigmoide), por lo general con ayuda de un sigmoidoscopio (un tubo flexible de visualización) o todo el colon con un colonoscopio. Si ven un tipo específico de inflamación llamada colitis seudomembranosa, C. difficile es el diagnóstico probable.

Si los médicos sospechan una complicación grave, como una perforación del intestino grueso o una colitis fulminante, pueden indicar pruebas de diagnóstico por la imagen, como radiografías abdominales o una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento de la infección por Clostridioides difficile

  • Interrumpir la administración del antibiótico causante de la diarrea

  • Antibióticos eficaces contra C. difficile

  • Para las recidivas, antibióticos

  • Para las recidivas frecuentes, a veces un trasplante fecal (de heces)

Las personas que desarrollan diarrea mientras toman un antibiótico que probablemente cause diarrea inducida por C. difficile deben dejar de tomar el antibiótico tan pronto como sea posible.

La mayoría de los casos de colitis por C. difficile se tratan con el antibiótico vancomicina o fidaxomicina administrado por vía oral durante 10 días. La se tratan con el antibiótico vancomicina o fidaxomicina administrado por vía oral durante 10 días. Lafidaxomicina es más efectiva que la vancomicina para disminuir el riesgo de que los síntomas regresen.

No se deben tomar medicamentos (como la loperamida) que se toman a veces para ralentizar el movimiento del intestino y tratar la diarrea. Estos fármacos pueden prolongar o empeorar la diarrea al mantener la toxina causante de la enfermedad en contacto con el intestino grueso.No se deben tomar medicamentos (como la loperamida) que se toman a veces para ralentizar el movimiento del intestino y tratar la diarrea. Estos fármacos pueden prolongar o empeorar la diarrea al mantener la toxina causante de la enfermedad en contacto con el intestino grueso.

En algunas ocasiones, la colitis por C. difficile es tan grave que la persona debe ser hospitalizada para recibir líquidos intravenosos, electrólitos (como sodio, magnesio, calcio y potasio) y en raras ocasiones, transfusiones de sangretransfusiones de sangre si la diarrea sanguinolenta ha causado una pérdida significativa de sangre.

La cirugía solo es necesaria en muy pocas ocasiones. Por ejemplo, en casos graves la extirpación quirúrgica del intestino grueso (colectomía), como medida para salvar vidas, puede ser necesaria.

Tratamiento de las recidivas

La diarrea reaparece en un porcentaje que va del 15 hasta el 20% de las personas con este trastorno, habitualmente dentro de las primeras semanas posteriores a la interrupción del tratamiento. La primera vez que reaparece la diarrea, los afectados reciben otro ciclo de tratamiento con fidaxomicina. Si la diarrea continúa regresando, las personas afectadas también reciben vancomicina y luego rifaximina.La diarrea reaparece en un porcentaje que va del 15 hasta el 20% de las personas con este trastorno, habitualmente dentro de las primeras semanas posteriores a la interrupción del tratamiento. La primera vez que reaparece la diarrea, los afectados reciben otro ciclo de tratamiento con fidaxomicina. Si la diarrea continúa regresando, las personas afectadas también reciben vancomicina y luego rifaximina.

Un trasplante fecal (de heces) es una opción para algunas personas que presentan recurrencias frecuentes. En este procedimiento se coloca en el colon de la persona infectada aproximadamente el contenido de una taza de material fecal (heces) (alrededor de 200 a 300 mililitros) de un donante sano. En primer lugar se analizan las heces del donante para detectar la presencia de microorganismos que puedan causar enfermedades. El trasplante fecal se puede realizar en forma de enema, a través de una sonda que se inserta por la nariz hasta el tubo digestivo o a través de un colonoscopio (microbiota fecal, viva-jslm) o tomarse como una píldora que contiene heces de donante saludable (esporas de microbiota fecal, viva-brpk). La materia fecal de un donante restaura el equilibrio normal de las bacterias del intestino de una persona con infección por C. difficile. Después de emplear este tratamiento, es menos probable que los síntomas se repitan.

Fármacos mencionados en este artículo

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