El íleo meconial es el bloqueo del intestino delgado de un recién nacido causado por un contenido intestinal (meconio) excesivamente espeso, por lo general como resultado de la fibrosis quística.
El íleo meconial generalmente es consecuencia de una fibrosis quística.
Habitualmente, los recién nacidos vomitan, presentan un abdomen agrandado y no hacen deposiciones durante el primer día de vida.
El diagnóstico se basa en los síntomas y en los resultados de la radiografía.
La obstrucción se trata con enemas y, si no funcionan, se requiere cirugía.
El meconio, una sustancia de color verde oscuro, es la primera deposición de un recién nacido. Los recién nacidos expulsan meconio casi siempre durante las primeras 24 horas de vida. Si el meconio es anormalmente espeso o alquitranado, puede obstruir la última parte del intestino delgado, llamada íleo. Esta obstrucción se denomina íleo meconial. Por encima de la obstrucción, el intestino delgado se agranda (se dilata), dando lugar a hinchazón abdominal (distensión). Por debajo de la obstrucción, el intestino grueso (colon) es estrecho (llamado microcolon) porque no pasa nada a través de él.
Causas del íleo meconial
En la mayoría de los casos, el íleo meconial es un signo temprano de fibrosis quística. La fibrosis quística es un trastorno hereditario que hace que las secreciones intestinales sean anormalmente espesas y pegajosas, de modo que se adhieren a la mucosa intestinal y causan una obstrucción del intestino delgado. Estas secreciones extremadamente pegajosas son el primer síntoma en el 10 al 20% de los niños con fibrosis quística. Los recién nacidos con íleo meconial usualmente desarrollan más adelante otros síntomas de fibrosis quística.
El síndrome del tapón de meconio es similar al íleo meconial, excepto en que es el intestino grueso el que está obstruido por el meconio.
Complicaciones del íleo meconial
El íleo meconial se complica a veces por lo siguiente:
Perforación del intestino delgado
Torsión del intestino sobre sí mismo o posición anormal del intestino
Porciones estrechadas o bloqueadas del intestino
El intestino delgado puede perforarse o desgarrarse porque está muy distendido o porque el intestino delgado dilatado se ha retorcido (vólvulo), lo que bloquea el suministro de sangre al intestino.
El daño al intestino o la interrupción de su suministro de sangre pueden hacer que partes de él se estrechen o se bloqueen por completo.
La perforación es una condición peligrosa porque hace que el meconio se filtre en la cavidad abdominal. Si la perforación ocurre antes del nacimiento, la parte afectada del intestino delgado puede estar encogida y estrechada (atresia intestinal), lo que puede requerir cirugía después del nacimiento. Si la perforación ocurre después del nacimiento, la fuga de meconio causa inflamación e infección de los órganos en la cavidad abdominal (peritonitis), lo que puede conducir a un choque e incluso la muerte.
Síntomas del íleo meconial
Después del nacimiento, los recién nacidos suelen expulsar el meconio en las primeras 12 a 24 horas de vida. Sin embargo, los recién nacidos con íleo meconial no evacuan meconio dentro de este periodo de tiempo y también presentan síntomas de obstrucción intestinal, incluyendo vómitos e hinchazón abdominal.
Los médicos pueden palpar asas agrandadas del intestino delgado a través de la pared abdominal.
Diagnóstico del íleo meconial
Antes del nacimiento, ecografía prenatal
Después del nacimiento, síntomas de obstrucción intestinal y radiografías abdominales
Pruebas para la fibrosis quística
Si el médico hace una ecografía prenatal, a veces puede ver signos de que el intestino del feto está obstruido, o signos de que se ha desarrollado un orificio (perforación) en el intestino.
Sin embargo, los médicos suelen sospechar por primera vez el diagnóstico después del nacimiento, cuando el recién nacido presenta síntomas de obstrucción intestinal. Se sospecha firmemente el íleo meconial si el recién nacido tiene antecedentes familiares de fibrosis quística o si las pruebas de cribado del recién nacido son positivas para la fibrosis quística.
Si el médico sospecha íleo meconial, indica una radiografía abdominal, que muestra lazos agrandados del intestino delgado. A veces también se realizan radiografías después de administrar un enema usando una sustancia líquida que es visible en las radiografías (agente de contraste radiopaco). El enema muestra que el colon es más estrecho de lo normal (llamado microcolon) y que hay una obstrucción cerca del final del intestino delgado.
Los recién nacidos con diagnóstico de íleo meconial se someten a otras pruebas de fibrosis quística.
Tratamiento del íleo meconial
Enema
En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica
Los bebés que tienen un intestino perforado o retorcido necesitan cirugía inmediata.
Si no hay perforación o torsión, los médicos tratan de eliminar la obstrucción de meconio mediante un enema. El enema contiene N-acetilcisteína, un fármaco que descompone y ablanda el meconio espeso para permitir que pase a través del intestino y se expulse fuera del recto.
Si el enema no elimina la obstrucción, los médicos extirpan quirúrgicamente la porción con meconio. Dependiendo de cuánto intestino se haya extirpado y de lo saludable que esté, los 2 extremos pueden volver a unirse o uno o ambos extremos pueden unirse a una abertura (o aberturas) creada quirúrgicamente en la pared abdominal (ileostomía). Las heces pueden entonces pasar a través del intestino hacia una bolsa que cubre la abertura. La abertura también se puede utilizar para enemas adicionales hasta que el meconio se haya eliminado por completo. Una vez eliminado el meconio, las heces comienzan a pasar a través del intestino y la porción estrechada del intestino se acaba ensanchando hasta su diámetro normal. Más tarde, los médicos realizan otro procedimiento para volver a unir los extremos del intestino y cerrar la abertura.
La cirugía también puede ser necesaria para complicaciones, como porciones estrechadas o ausentes del intestino o para intestinos torcidos o perforados.



