Síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

(Enfermedad de la membrana hialina)

PorArcangela Lattari Balest, MD, University of Pittsburgh, School of Medicine
Revisado porAlicia R. Pekarsky, MD, State University of New York Upstate Medical University, Upstate Golisano Children's Hospital
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
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Datos clave

El síndrome de dificultad respiratoria es un trastorno pulmonar en recién nacidos prematuros en el cual los sacos de aire (alvéolos) de sus pulmones no permanecen abiertos porque la sustancia que los recubre, llamada surfactante, es insuficiente o no funciona correctamente.

  • Los recién nacidos prematuros presentan un mayor riesgo de desarrollar síndrome de dificultad respiratoria.

  • Los recién nacidos afectados tienen serias dificultades para respirar y pueden presentar una coloración azulada o grisácea a causa de la falta de oxígeno en la sangre.

  • El diagnóstico se basa en la presencia de problemas respiratorios, las concentraciones de oxígeno en la sangre y los resultados de las radiografías de tórax.

  • Si la respiración se vuelve demasiado difícil para el recién nacido, se administra oxígeno, se puede usar presión positiva continua en las vías respiratorias para mantener los alvéolos abiertos y puede ser necesario un ventilador mecánico.

  • A veces se administra surfactante hasta que los recién nacidos comienzan a producir suficiente surfactante propio.

  • Si las concentraciones bajas de oxígeno en la sangre no pueden elevarse con el tratamiento, el síndrome puede causar daño cerebral o la muerte.

  • Si el feto va a nacer prematuramente, se puede inyectar a la madre un esteroide que acelera la producción de surfactante por parte del feto.

(Véase también Introducción a los problemas generales de los recién nacidos.)

El distrés respiratorio consiste en dificultad para respirar. Para que los recién nacidos puedan respirar fácilmente, los sacos de aire (alvéolos) de los pulmones deben ser capaces de permanecer abiertos y llenarse de aire. Normalmente, los pulmones producen una sustancia denominada surfactante. El surfactante cubre la superficie de los sacos de aire (alvéolos), disminuyendo la tensión superficial. La baja tensión superficial permite que los sacos de aire permanezcan abiertos durante todo el ciclo respiratorio.

Por lo general, el feto comienza a producir surfactante alrededor de las 24 semanas de gestación. Entre las semanas 34 y 36 del embarazo ya hay suficiente surfactante en los pulmones del feto como para permitir que los sacos de aire permanezcan abiertos. Por lo tanto, cuanto más prematuro sea el recién nacido, menor es la cantidad de surfactante disponible y mayor la probabilidad de desarrollar el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) después del parto.

El síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) afecta casi exclusivamente a recién nacidos prematuros, pero también puede afectar a recién nacidos cuya madre es mayor o tuvo diabetes durante el embarazo. Otros factores de riesgo incluyen parto por cesárea y ser hombre.

Con muy poca frecuencia, este síndrome está causado por una mutación en ciertos genes que causa una carencia de agente surfactante (tensioactivo). Este tipo de síndrome de dificultad respiratoria de causa genética también puede ocurrir en recién nacidos a término.

Síntomas del síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

En los recién nacidos afectados, los pulmones están rígidos y los sacos de aire tienden a colapsarse completamente, vaciando los pulmones de aire. En algunos recién nacidos muy prematuros, los pulmones pueden estar tan rígidos que los recién nacidos son incapaces de empezar a respirar en el momento de nacer. Más frecuentemente, los recién nacidos intentan respirar, pero dado que los pulmones están tan rígidos, se produce una dificultad respiratoria grave (distrés respiratorio). Los síntomas de la dificultad respiratoria grave (distrés respiratorio) son:

  • Respiración notablemente costosa y rápida

  • Retracciones (tirón de los músculos torácicos unidos a las costillas y debajo de éstas durante la respiración rápida)

  • Ensanchamiento de las fosas nasales durante la respiración

  • Resoplidos al espirar

Debido a que el pulmón no se llena normalmente con aire, los recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria presentan concentraciones bajas de oxígeno en la sangre, lo que causa una coloración azulada en la piel y/o los labios (cianosis). En los recién nacidos con piel oscura, la piel puede verse azul, gris o blanquecina, y estos cambios pueden verse más fácilmente en las membranas mucosas que recubren el interior de la boca, la nariz y los párpados.

En un lapso de horas, la dificultad respiratoria (distrés respiratorio) tiende a agravarse, ya que se cansan los músculos utilizados para respirar, se agota la poca cantidad de surfactante existente en los pulmones y aumenta el número de alvéolos colapsados. Algunos bebés muy prematuros y pequeños (con un peso inferior a aproximadamente 2 libras [aproximadamente 1 kilogramo]) pueden no ser capaces de comenzar a respirar sin ayuda. Si las concentraciones bajas de oxígeno no reciben tratamiento, los recién nacidos pueden sufrir daño en su cerebro y otros órganos y pueden morir.

Diagnóstico del síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

  • Síntomas de distrés respiratorio

  • Análisis de sangre

  • Radiografía de tórax

  • Cultivos de sangre y, a veces, de líquido cefalorraquídeo

El diagnóstico del síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) se basa en los síntomas de la dificultad respiratoria, en los niveles de oxígeno en sangre y en los resultados anómalos de la radiografía de tórax.

Prueba analítica

El síndrome de dificultad respiratoria a veces puede acompañar o tener síntomas similares a otros trastornos, como una infección de la sangre (sepsis) o una taquipnea transitoria del recién nacido. Por lo tanto, los médicos pueden hacer otras pruebas para buscar estos trastornos. Cultivos de sangre y, a veces, de líquido cefalorraquídeo para detectar ciertos tipos de infecciones.

Tratamiento del síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

  • En algunos casos, tratamiento con surfactante

  • Oxígeno y medidas para apoyar la respiración

Los médicos administran surfactante a los recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria. Los tratamientos con surfactante pueden repetirse varias veces durante los primeros días de vida si el distrés respiratorio continúa. Existen diversas formas de administrar surfactante, y los médicos prefieren métodos que no requieran un tubo de respiración.

Después del parto, los recién nacidos afectados pueden requerir solo oxígeno suplementario o bien oxígeno administrado mediante presión positiva continua en la vía aérea (CPAP por sus siglas en inglés) o mediante ventilación con presión positiva no invasiva (también llamada nasal intermitente) (NIPPV por sus siglas en inglés). En la CPAP, se administra oxígeno suplementario a través de cánulas colocadas en las fosas nasales del recién nacido, y en la NIPPV, se administra oxígeno a través de una mascarilla facial o cánulas nasales. La presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP por sus siglas en inglés) y la ventilación con presión positiva no invasiva (NIPPV por sus siglas en inglés) permiten a los recién nacidos respirar solos mientras reciben oxígeno ligeramente presurizado.

Sin embargo, en algunos recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria puede ser necesario introducir un tubo de respiración en la tráquea después del parto. El tubo va conectado a un respirador (una máquina que ayuda a introducir y extraer el aire de los pulmones) para apoyar la respiración del recién nacido.

Pronóstico de la síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

Con tratamiento, la mayoría de los recién nacidos sobrevive. La producción natural de surfactante aumenta después del nacimiento. Con el apoyo respiratorio continuo, los recién nacidos comienzan a producir surfactante por sí mismos. Una vez que comienza este proceso, el síndrome de dificultad respiratoria generalmente se resuelve con el tiempo. Sin embargo, las concentraciones severamente bajas de oxígeno en los bebés que esperan que el tratamiento surta efecto o en los bebés que no tienen acceso al tratamiento pueden causar daño al cerebro u otros órganos y pueden ser mortales.

Los recién nacidos que son muy prematuros corren un mayor riesgo de desarrollar displasia broncopulmonar.

Prevención de la síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) en recién nacidos

El riesgo sufrir el síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) se reduce considerablemente cuando el parto se retrasa con seguridad hasta que los pulmones del feto han producido surfactante en cantidad suficiente.

Cuando no se puede evitar el parto prematuro, los obstetras pueden administrar a la madre inyecciones de esteroides (a veces llamados glucocorticoides o corticoesteroides), betametasona o dexametasona. El medicamento entra en el torrente sanguíneo del feto a través de la placenta y acelera la producción de surfactante por parte del feto. En las 48 horas posteriores al comienzo de las inyecciones, los pulmones del feto pueden madurar lo bastante para reducir la probabilidad de desarrollar síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) después del parto o para conseguir que, en caso de desarrollarse, sea más leve.Cuando no se puede evitar el parto prematuro, los obstetras pueden administrar a la madre inyecciones de esteroides (a veces llamados glucocorticoides o corticoesteroides), betametasona o dexametasona. El medicamento entra en el torrente sanguíneo del feto a través de la placenta y acelera la producción de surfactante por parte del feto. En las 48 horas posteriores al comienzo de las inyecciones, los pulmones del feto pueden madurar lo bastante para reducir la probabilidad de desarrollar síndrome de dificultad respiratoria (síndrome de distrés respiratorio) después del parto o para conseguir que, en caso de desarrollarse, sea más leve.

Después del parto, los médicos pueden administrar una preparación de surfactante a los recién nacidos con un riesgo elevado de desarrollar síndrome de dificultad respiratoria. Los recién nacidos en riesgo son los nacidos antes de las 30 semanas de edad gestacional, especialmente aquéllos cuya madre no recibió inyecciones de esteroides. La preparación de surfactante puede salvar la vida y reduce el riesgo de algunas complicaciones, como el colapso pulmonar (neumotórax). La preparación de surfactante actúa de la misma forma que el surfactante natural.

Fármacos mencionados en este artículo

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