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Dejar de fumar

Por

Judith J. Prochaska

, MD, Department of Medicine, Stanford University

Última revisión completa ago 2018
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Aunque a menudo parece un reto, dejar de fumar es una de las cosas más importantes que los fumadores pueden hacer por su salud.

  • Dejar de fumar proporciona beneficios inmediatos en la salud que aumentan con el tiempo.

  • Las personas que dejan de fumar se pueden volver irritables, ansiosas, tristes e inquietas; estos síntomas remiten con el tiempo.

  • Dejar de fumar también proporciona beneficios en la salud para las personas que rodean a los fumadores.

  • La mayoría de los fumadores quieren dejar de fumar y lo han intentado alguna vez, sin éxito.

  • El asesoramiento y apoyo en los cambios de conducta, los productos sustitutivos de la nicotina y determinados fármacos duplican la probabilidad de dejar de fumar.

Fumar es perjudicial para casi todos los órganos del cuerpo y dejar de fumar proporciona beneficios inmediatos para la salud que aumentan con el tiempo. A los 30 minutos del último cigarrillo, la presión arterial y el pulso disminuyen y vuelven a la normalidad. Pasadas 8 horas, las concentraciones de monóxido de carbono vuelven a la normalidad. Pasadas 24 horas, la posibilidad de infarto de miocardio disminuye y, pasados 3 años, el riesgo de infarto de miocardio es similar al de las personas que nunca han fumado. Con el tiempo, el riesgo de cáncer también disminuye.

La mayor parte de los fumadores que dejan de fumar lo hacen por razones de salud o económicas. Alrededor de un 70% de los fumadores de Estados Unidos dicen que quieren dejar de fumar y ya lo han intentado al menos 1 vez. Los síntomas de abstinencia son uno de los obstáculos más importantes a la hora de dejar de fumar.

(Véase también Tabaquismo.)

Los costes económicos de fumar

Dejar de fumar puede ahorrar grandes cantidades de dinero y tiempo.

Dinero: a nivel nacional, un paquete de cigarrillos tiene un coste promedio de 6,16 $. Esto significa que alguien que fuma un paquete al día gasta más de 2200 $ al año solo en cigarrillos. Esto no incluye los encendedores, los ambientadores y otros productos o accesorios relacionados con el tabaquismo. Los costes médicos y el tiempo perdido en el trabajo son los principales costes adicionales a largo plazo.

Tiempo: se tarda aproximadamente 8 minutos en fumar un cigarrillo más el tiempo que se tarda en ganar dinero para comprarlo y en encontrar un lugar para fumar. Debido a que muchos lugares han adoptado políticas libres de humo, encontrar un lugar para fumar no es tan fácil como solía serlo. Como resultado, un fumador de un paquete diario puede terminar dedicando aproximadamente 3 horas al día a fumar.

Dejar de fumar mejora la salud y las finanzas de quienes dejan de fumar y aporta beneficios inmediatos a quienes están expuestos al humo exhalado y al humo emitido desde el extremo de un cigarrillo encendido. El Cirujano General concluyó en 2006 que no existe un nivel seguro de exposición al tabaquismo pasivo. Alguien que consigue dejar de fumar puede convertirse en un modelo a seguir y apoyar a otros fumadores que desean dejar de fumar. Dejar de fumar puede ser un reto, pero es posible y existen tratamientos basados en la evidencia.

Abstinencia de la nicotina

Dejar de fumar provoca fuertes ansias de cigarrillos y también síntomas como ansiedad, depresión (mayoritariamente leve, pero a veces, grave), incapacidad para concentrarse, irritabilidad, inquietud, hambre, temblores, sudoración, mareos, cefalea, dolor abdominal, náuseas y sueño interrumpido. Los síntomas de abstinencia de la nicotina tienden a ser más intensos en los primeros 2 a 3 días de no fumar y luego desaparecen en 2 a 4 semanas. Se dispone de medicamentos para reducir los síntomas de la abstinencia de la nicotina.

Debido a que la nicotina suprime el apetito e incrementa ligeramente la velocidad a la cual se queman las calorías en el organismo, las personas que dejan de fumar pueden ganar peso. La comida también comienza a saber y oler mejor, porque fumar embota el sentido del olfato y daña las papilas gustativas. El ejercicio ayuda a prevenir el aumento de peso y puede reducir el deseo de consumir nicotina. Se recomienda beber agua junto con otras estrategias para sobrellevar los antojos orales (por ejemplo, usar un mondadientes o masticar una pajita o palitos de zanahoria). El uso de chicle de nicotina puede ayudar a retrasar el aumento de peso. Puede aparecer una tos temporal a medida que los pulmones comienzan a curarse.

A continuación, se incluyen ejemplos de los síntomas comunes de abstinencia de la nicotina, el tiempo estimado de duración y las estrategias de comportamiento para aliviarlos.

Tabla
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Síntomas de la abstinencia de nicotina*

Síntoma de abstinencia

Duración

Estrategias de comportamiento

Opresión en el pecho

Unos pocos días

Respiración profunda

Estreñimiento

1-2 semanas

Beber líquidos

Comer alimentos ricos en fibra

Tos

Unos pocos días

Beber líquidos

Deseo intenso de cigarrillos

2–3 días con frecuencia, luego disminuye

Entretenerse

Ejercicio

Estado de ánimo deprimido

1-2 semanas

Aumentar las actividades placenteras

Pida apoyo a familiares y amigos

Dificultad para concentrarse

Unas pocas semanas

Planificar la carga de trabajo por adelantado

Mareos

1-2 días

Cambie de posición lentamente y tenga cuidado

Fatiga

2–4 días

Tome siestas

No se presione

Hambre

Hasta varias semanas

Beba agua

Coma tentempiés bajos en calorías

Insomnio

1 semana

Limite la cafeína (no la beba después del mediodía)

Practique técnicas de relajación

Irritabilidad

2-4 semanas

Dé paseos

Tome baños calientes

Practique técnicas de relajación

*Reproducido con permiso de Rx for Change: Clinician-Assisted Tobacco Cessation program. Los Regentes de la Universidad de California. Derechos de autor © 1999-2018. RxforChange.

Pronóstico

Cada año, en Estados Unidos, alrededor de 20 millones de fumadores (casi la mitad de la totalidad de fumadores) intentan dejar de fumar durante 24 horas. La mayoría no utilizan ningún asesoramiento de apoyo ni ninguna otra ayuda de eficacia probada para dejar de fumar. Solo alrededor de un 5% tienen éxito a largo plazo. Por el contrario, de un 20 a un 30% de las personas que utilizan métodos de eficacia probada para dejar de fumar a largo plazo tienen una tasa de éxito de 1 año.

Tratamiento

  • Asesoramiento y apoyo en el cambio de conducta

  • Uso de productos sustitutivos de nicotina

  • Uso de ciertos medicamentos

Conseguir dejar de fumar es más probable al combinar el asesoramiento y el apoyo con la terapia con medicamentos (excepto en casos inusuales). Se dispone de siete fármacos eficaces para dejar de fumar.

Los profesionales de la salud pueden recomendar formas de cambiar el comportamiento, proporcionar educación sobre medicamentos para dejar de fumar, redactar recetas y ofrecer referencias útiles para apoyo adicional. Pero hay también otros servicios de apoyo a las personas que desean o intentan dejar de fumar, incluso, según los países, servicios de atención y apoyo específico telefónico. En Estados Unidos, los interesados pueden llamar al número nacional 1-800-QUIT-NOW (1-800-784-8669) para comunicarse con los servicios de asesoramiento para su Estado. Las líneas de apoyo telefónico parecen ser al menos tan eficaces como el asesoramiento en persona. El sitio web www.smokefree.gov del Instituto Nacional del Cáncer (Smokefree.gov) es un recurso integral para dejar de fumar con información, planificación del tratamiento y asesoramiento conductual personalizado a través de mensajes de texto y chat en vivo.

No se ha demostrado que la hipnosis, el tratamiento con láser, el tratamiento con hierbas medicinales y la acupuntura sean eficaces para dejar de fumar. Para los fumadores de tabaco sin humo, el asesoramiento y apoyo en el cambio de conducta parece ser eficaz, mientras que los indicios correspondientes a los sustitutivos de nicotina y otros medicamentos son más débiles.

Cambio de conducta

Se recomiendan estrategias de conducta para dejar de fumar. Las estrategias de conducta se centran en

  • Conseguir que el entorno esté libre de humo (por ejemplo, tirar todos los cigarrillos, ceniceros, encendedores y evitar lugares donde la gente compra cigarrillos y/o fuma)

  • Reconocer hábitos que dan lugar a fumar y que se producen durante las actividades normales cotidianas (como pueden ser conversaciones telefónicas, pausas para el café, comidas, actividad sexual, aburrimiento, problemas de tráfico y otras frustraciones, así como el despertar)

  • Cuando se reconoce un hábito que da lugar a fumar, cambiar la actividad que desencadena el hábito (por ejemplo, dando un paseo en lugar de tomar un descanso para el café) o sustituirla por otra actividad (como tomar un caramelo, morder un palillo, lamer un cubito de hielo, hacer un garabato, mascar chicle o resolver un rompecabezas, como por ejemplo un crucigrama)

  • Participar en actividades agradables y recompensar los esfuerzos para no fumar (por ejemplo, escuchar música, hablar con amigos, poner el dinero ahorrado en una hucha)

Otras estrategias recomendadas incluyen la participación en actividades físicas, la respiración profunda y las técnicas de relajación, así como beber agua y comer tentempiés bajos en calorías y alimentos ricos en fibra. Es posible que las personas afectadas quieran evitar el consumo de alcohol o de marihuana porque ambas sustancias pueden reducir temporalmente la determinación para dejar de fumar.

La elección de una fecha para abandonar el consumo de tabaco resulta muy útil. La fecha para la abstención puede ser escogida al azar o que coincida con una ocasión especial (por ejemplo, las vacaciones o un aniversario). Un periodo tenso, como una fecha límite que se debe cumplir (por ejemplo, para el pago de impuestos), no es un buen momento para intentar dejar de fumar. Si otras personas en el hogar también fuman, es importante que el hogar esté libre de humo.

Dejar de fumar cigarrillos por completo (de golpe) es mejor que disminuir gradualmente el número de cigarrillos. Las personas que fuman menos cigarrillos puede que, de forma inconsciente, inhalen más profundamente o consuman el cigarrillo hasta el filtro, de modo que inhalan la misma cantidad de nicotina que antes.

Terapias apoyadas por medicamentos

La terapia de reemplazo de nicotina (NRT, por sus siglas en inglés), el bupropión y la vareniclina son terapias basadas en medicamentos que ayudan a minimizar la incomodidad de la abstinencia de la nicotina, lo que permite a las personas centrarse en los aspectos conductuales de dejar de fumar.

La terapia de reemplazo de nicotina está disponible en diversas formulaciones, que incluyen parche, chicle, pastilla para chupar, inhalador y aerosol nasal. Todos proporcionan nicotina al cerebro, pero sin el impacto rápido de un cigarrillo. La velocidad a la que una droga o sustancia llega al cerebro aumenta su potencial de adicción. Por lo tanto, muy pocas personas se vuelven dependientes de los productos de reemplazo de la nicotina. El parche, el chicle y las pastillas para chupar están disponibles para su compra sin receta; el aerosol nasal y el inhalador se comercializan en Estados Unidos solo con receta médica. El reemplazo combinado de nicotina, que generalmente combina el parche de nicotina de acción prolongada con una fórmula de acción más corta (chicle, pastilla para chupar, inhalador o aerosol nasal) es una estrategia particularmente efectiva, que duplica y más las posibilidades de dejar de fumar a largo plazo.

Los productos que sustituyen a la nicotina presentan unas cuantas advertencias:

  • Las personas con patologías mandibulares (temporomandibulares) no deben utilizar chicles.

  • Aquellos con hipersensibilidad cutánea no deben usar parches.

  • Estos productos pueden tener efectos nocivos en embarazadas.

  • Las personas que han sufrido recientemente un infarto de miocardio o ciertos trastornos de los vasos sanguíneos deben consultar a su médico antes de usar alguno de estos productos.

El bupropión es un antidepresivo de venta con receta que se descubrió que podía ayudar a dejar de fumar a fumadores con depresión y sin ella. El bupropión puede utilizarse en forma de combinación con un producto sustitutivo de la nicotina. Conjuntamente tienen un mayor índice de éxito que por separado. Los resultados de ambos fármacos son mejores cuando se emplean junto con un programa de modificación de la conducta. Las personas con riesgo de convulsiones no deben usar bupropión.

Se ha demostrado que otro antidepresivo, la nortriptilina, también puede ser eficaz para dejar de fumar. Las personas que tienen importantes problemas de depresión e intentan dejar de fumar, deben también recibir asesoramiento.

La vareniclina, otro medicamento de venta con receta, ayuda a disminuir el deseo de fumar y los síntomas de abstinencia, hace que fumar sea menos gratificante y aumenta el éxito al dejar de fumar a largo plazo. La vareniclina actúa de dos maneras:

  • Bloquea parcialmente los receptores cerebrales que se ven afectados por la nicotina, lo que alivia los síntomas de abstinencia.

  • Evita que la nicotina se adhiera a los receptores, por lo que una persona que fuma un cigarrillo mientras toma vareniclina encuentra la actividad menos gratificante.

Por lo general, los productos sustitutivos de nicotina y la vareniclina no se utilizan conjuntamente.

Algunas personas que toman bupropión SR o vareniclina han desarrollado graves efectos secundarios en el sistema nervioso o en el comportamiento, como hostilidad, agitación, estado de ánimo deprimido, otras anomalías en el comportamiento, pensamientos suicidas e intento de suicidio o suicidio consumado. Cualquier persona que experimente alguno de estos síntomas debe dejar de tomar el medicamento inmediatamente y notificarlo a su proveedor de atención médica.

La citisina, uno de los medicamentos más antiguos para dejar de fumar, se usa ampliamente en Europa del Este, pero no está disponible en Estados Unidos. Estudios recientes sugieren que la citisina es tan efectiva como los medicamentos de reemplazo de nicotina. La producción de la citisina es muy económica, por tanto se considera un tratamiento asequible para dejar de fumar en todo el mundo.

El reemplazo de nicotina y otros medicamentos para dejar de fumar (bupropión y vareniclina) generalmente se toman durante 8 a 12 semanas; algunos pueden tomarse más tiempo para ayudar a prevenir la recaída al fumar.

Actualmente, el uso de los fármacos y los productos sustitutivos de la nicotina no se recomienda en los casos siguientes:

  • Fumadoras embarazadas, a menos que las medidas de comportamiento hayan resultado ineficaces

  • Fumadores sociales (< 10 cigarrillos/día)

  • Adolescentes (menores de 18 años) excepto, posiblemente, fumadores empedernidos

  • Consumidores de tabaco sin humo (porque su efectividad no está probada)

Las adolescentes que son fumadores empedernidos y las mujeres embarazadas en las que las medidas conductuales han resultado ineficaces deben consultar a su médico para hablar sobre el uso de los productos para dejar de fumar y el reemplazo de nicotina. En general, todas las personas deben hablar con su proveedor de atención médica acerca de los diferentes medicamentos disponibles para ayudarles a dejar de fumar y determinar cuál es el mejor para ellos. Los interesados también deben asegurarse de leer los prospectos que vienen con todos los productos para dejar de fumar.

El uso de cigarrillos electrónicos a veces se puede considerar en programas para dejar de fumar, aunque la evidencia de su efectividad no es sólida. También existe la preocupación de que, dado que la nicotina inhalada de algunos dispositivos de cigarrillos electrónicos se envía al cerebro tan rápido como la nicotina de los cigarrillos fumados, las personas podrían seguir siendo adictas de manera similar.

Dejar de fumar en niños y adolescentes

Los padres deben mantener el hogar libre de humo y transmitir a los hijos su deseo de que no se conviertan en fumadores.

El asesoramiento es similar al de los adultos, pero a los niños y adolescentes por regla general no se les administran fármacos para dejar de fumar.

Más información

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