La resonancia magnética nuclear (RMN) es un tipo de imagen médica que utiliza un campo magnético intenso y ondas de radio de muy alta frecuencia para producir imágenes muy detalladas, incluyendo las del corazón y el tórax.
En el diagnóstico por la imagen cardíaca, la resonancia magnética nuclear (RMN) se utiliza sobre todo para el diagnóstico de trastornos cardíacos complejos presentes en el nacimiento (congénitos) y para distinguir entre tejido normal y tejido anómalo. A diferencia de la tomografía computarizada, la resonancia magnética no expone a la persona a la radiación.
La toma de imágenes mediante resonancia magnética nuclear (RMN) presenta algunas desventajas. La obtención de imágenes por resonancia magnética nuclear (RMN) lleva más tiempo que con la tomografia computarizada (TC) o con ecocardiografía. Debido al movimiento del corazón, las imágenes obtenidas por resonancia magnética nuclear (RMN) son menos detalladas que las obtenidas por TC. Al igual que en las tomografías computarizadas, la mayoría de las resonancias magnéticas cardíacas se sincronizan para coincidir con partes específicas del electrocardiograma, y se pide a los pacientes que contengan la respiración para minimizar el movimiento y lograr que las imágenes sean lo suficientemente nítidas para un diagnóstico. La RMN no puede utilizarse, o debe utilizarse con precaución, cuando las personas llevan ciertos tipos de objetos metálicos implantados, como marcapasos, implantes cocleares, bombas de infusión farmacológica implantadas, estimuladores neuronales implantados, clips en el cerebro para tratar los aneurismas, o metralla. El potente imán de una máquina de resonancia magnética puede hacer que los objetos metálicos implantados se desplacen, y los objetos metálicos interfieren con las imágenes de la resonancia magnética.
Muchas técnicas de RMN cardíaca y angiografía por resonancia magnética requieren la inyección de un agente de contraste (una sustancia que hace que los órganos y las estructuras sean más fáciles de visualizar en la RMN) en una vena del brazo. Sin embargo, en algunas personas con problemas renales, el contraste de ARM causa un riesgo de sufrir un efecto adverso grave que afecta a la piel, las articulaciones, los ojos y los órganos internos (fibrosis sistémica nefrogénica).
La resonancia magnética cardíaca resulta de especial utilidad para evaluar el tamaño y la función de las cavidades del corazón, detectar inflamación y cicatrices en el músculo cardíaco, dilucidar problemas complejos de la anatomía del corazón y evaluar la cantidad de sangre que fluye a través de vasos sanguíneos específicos.
La angiografía por resonancia magnética (ARM) es un tipo de resonancia magnética nuclear que se centra en los vasos sanguíneos en lugar de hacerlo en los órganos. Produce imágenes de los vasos sanguíneos y del flujo sanguíneo, con una calidad similar a las producidas mediante angiografía convencional, pero, a diferencia de esta última, no es un procedimiento invasivo. Se puede emplear para la detección de bultos (aneurismas) en la aorta, estrechamientos de las arterias que irrigan los riñones (estenosis renal) y estrechamientos u obstrucciones de las arterias que irrigan el corazón (arteriopatía coronaria) o los brazos y las piernas (arteriopatía periférica).



