Las personas con VIH en estadio tardío (anteriormente llamado sida) tienden a desarrollar ciertas infecciones muy poco frecuentes porque su sistema inmunitario está debilitado. Se denominan infecciones oportunistas porque se aprovechan de la debilidad del sistema inmunitario. Estas infecciones pueden causar que las vías biliares se estrechen, un trastorno llamado colangiopatía relacionada con el VIH en etapa tardía. Por lo general, las vías se acaban inflamando y cicatrizando.
El diagnóstico se realiza mediante colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) o ecografía.
El tratamiento incluye medicamentos antirretrovirales, cirugía y, a veces, antibióticos.
La bilis es un líquido producido por el hígado que ayuda a la digestión. La bilis se transporta a través de pequeños tubos (vías biliares) que llevan la bilis a través del hígado y luego desde el hígado hasta la vesícula biliar y el intestino delgado. (Véase también Introducción a los trastornos de la vesícula biliar y de las vías biliares y la figura .)
Antes de que se utilizaran ampliamente fármacos para tratar la infección por VIH (terapia antirretroviral), la colangiopatía relacionada con el VIH se desarrollaba aproximadamente en una cuarta parte de las personas con VIH en etapa tardía. La infección oportunista más común asociada a esta condición es Cryptosporidium parvum.
El trastorno causa dolor en la zona superior derecha y la zona superior central del abdomen. Si la infección afecta el intestino delgado, la persona también tiene diarrea. Algunas personas tienen fiebre e ictericia (una coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos).
DR P. MARAZZI/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Diagnóstico del estrechamiento de los conductos biliares debido al VIH en estadio tardío
Ecografía y colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) o colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM)
Análisis de sangre
La ecografía es habitualmente el primer paso en el diagnóstico. Generalmente va seguida por una colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) o una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), dado que ambas ofrecen la capacidad de visualizar los conductos biliares con mayor precisión que la ecografía. La CPRM no es invasiva, por lo que comporta menos riesgo que la CPRE. La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica permite a los médicos tomar una muestra de tejido e identificar el organismo causante de la infección y, si es necesario, ensanchar (dilatar) los conductos biliares estrechados y así aliviar los síntomas.
En la CPRE se introduce por la boca un tubo de visualización (endoscopio) dotado de accesorios quirúrgicos, pasando por el esófago y el estómago hasta llegar al interior del intestino delgado (véase la figura ) A través del endoscopio se pasa un catéter fino por el músculo en forma de anillo situado entre el colédoco y el conducto pancreático y el intestino delgado (esfínter de Oddi) hasta el interior del colédoco. Luego, por el catéter se inyecta en las vías biliares un medio de contaste radiopaco visible en las radiografías y se obtienen radiografías para detectar cualquier anomalía.
Suelen llevarse a cabo análisis de sangre para comprobar si el hígado funciona bien y si está inflamado (pruebas de función hepática). Los resultados obtenidos pueden reforzar el diagnóstico.
Tratamiento del estrechamiento de los conductos biliares debido al VIH en estadio tardío
Fármacos antirretrovirales
Antibióticos
Procedimientos endoscópicos
A veces, ácido ursodesoxicólico
La medicación antirretroviral para tratar el VIH en estadio tardío puede ayudar a restaurar el funcionamiento normal del sistema inmunológico. Esto puede permitir al cuerpo combatir las infecciones actuales (incluida la que causa el estrechamiento de la vesícula biliar) y prevenir futuras infecciones oportunistas.
Durante una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), se pasa un instrumento quirúrgico a través del endoscopio y se utiliza para cortar el esfínter de Oddi, un procedimiento llamado esfinterotomía endoscópica. Cortar el esfínter de Oddi permite que la bilis pase al intestino delgado. Este procedimiento ayuda a aliviar el dolor, la ictericia y la inflamación. Si solo está estrechada una parte de un conducto, se inserta temporalmente un tubo para mantener los conductos abiertos (stent).
La fuente de la infección, si se identifica, también se trata con antibióticos. El medicamento ácido ursodesoxicólico (ursodiol) puede desempeñar un papel en el tratamiento de anomalías de los conductos biliares dentro del hígado y en el fomento del flujo normal de bilis.
Más información
Los siguientes son recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el Manual no se hace responsable del contenido de estos recursos.
International Foundation for Gastrointestinal Disorders (IFFGD): (Fundación Internacional para los Trastornos Gastrointestinales [IFFGD por sus siglas en inglés]): un recurso que ayuda a las personas con trastornos gastrointestinales a controlar su salud.
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK): (Instituto nacional para la diabetes y las enfermedades digestivas y renales, NIDDK por sus siglas en inglés): información exhaustiva sobre el funcionamiento del aparato digestivo y enlaces a temas relacionados, desde la investigación hasta las opciones de tratamiento.



