La tendinopatía del calcáneo (de Aquiles) es una afección caracterizada por dolor local, inflamación y alteración de la función de porciones del tendón calcáneo. Los síntomas incluyen dolor en la cara posterior del talón que empeora con la actividad. El diagnóstico es clínico, pero puede ser respaldado por imágenes (ecografía o resonancia magnética). El tratamiento incluye ejercicio de resistencia y otras medidas (p. ej., ortesis, AINE).
La tendinopatía aquiliana es muy común entre los atletas corredores. Los músculos de la pantorrilla se unen al calcáneo mediante el tendón de Aquiles o calcáneo. Durante la carrera, los músculos de la pantorrilla ayudan a la fase de elevación de la marcha. Las fuerzas repetitivas generadas durante la carrera combinadas con un tiempo de recuperación insuficiente pueden conducir a una respuesta de cicatrización fallida al microtraumatismo repetitivo, resultando en cambios degenerativos de la matriz del tendón (p. ej., desorganización de las fibras de colágeno, neovascularización) (1). Estos cambios pueden causar el engrosamiento del tendón. La inflamación sin resolver también se reconoce como una característica de la tendinopatía crónica. Los antibióticos fluoroquinolonas también pueden aumentar el riesgo de tendinopatía de Aquiles y ruptura completa del tendón (2).
Un desgarro completo del tendón de Aquiles es una lesión grave que habitualmente se debe a una tensión súbita e intensa. Pueden producirse los desgarros de tendón con un esfuerzo mínimo en personas que han tomado antibióticos de fluoroquinolona.
La tendinopatía del calcáneo o de Aquiles puede asociarse con una deformidad de Haglund, que es una prominencia calcaneal posterosuperior adyacente al tendón calcáneo. La presencia de una deformidad de Haglund no se correlaciona directamente con los síntomas del paciente (3).
Referencias generales
1. Traweger A, Scott A, Kjaer M, et al. Achilles tendinopathy. Nat Rev Dis Primers. 2025;11(1):20. Published 2025 Mar 27. doi:10.1038/s41572-025-00602-9
2. Shu Y, Zhang Q, He X, Liu Y, Wu P, Chen L. Fluoroquinolone-associated suspected tendonitis and tendon rupture: A pharmacovigilance analysis from 2016 to 2021 based on the FAERS database. Front Pharmacol. 2022;13:990241. doi:10.3389/fphar.2022.990241
3. Kang S, Thordarson DB, Charlton TP. Insertional Achilles tendinitis and Haglund's deformity. Foot Ankle Int. 2012 Jun;33(6):487-491. doi: 10.3113/FAI.2012.0487
Signos y síntomas de la tendinopatía aquiliana
El síntoma primario de la inflamación del tendón de Aquiles es el dolor en la parte posterior del talón, que inicialmente aumenta cuando comienza el ejercicio y con frecuencia disminuye a medida que éste continúa.
Un desgarro completo del tendón calcáneo o de Aquiles típicamente ocurre con un movimiento de flexión plantar repentino y forzado, particularmente entre atletas que no participan regularmente en actividades recreativas de alta intensidad (p. ej., "deportistas de fin de semana") como saltar o jugar baloncesto. Los pacientes informan una sensación de haber sido golpeados en la parte posterior del tobillo y la pantorrilla, acompañada de un chasquido o estallido en la parte posterior de la pierna. Esta sensación es seguida inmediatamente por la incapacidad de soportar peso o impulsarse con el miembro afectado.
Diagnóstico de la tendinopatía aquiliana
Principalmente anamnesis y examen físico
El diagnóstico se basa en gran medida en los hallazgos clínicos. Se observa dolor en la inserción del tendón en el calcáneo y a lo largo del tendón, particularmente en el área de transición de 2 a 6 cm desde el sitio de inserción, durante la prueba de fuerza muscular resistida en flexión plantar así como con el estiramiento pasivo en dorsiflexión.
En el examen físico, el tendón de Aquiles inflamado o parcialmente lesionado muestra dolor cuando se le comprime entre los dedos. Cuando hay un desgarro completo, puede diferenciarse por lo siguiente:
Dolor súbito e intenso e incapacidad para soportar peso en la extremidad
Un defecto palpable a lo largo del curso del tendón así como pérdida de la fuerza de flexión plantar del tobillo
Una prueba de Thompson positiva (mientras el paciente se encuentra en decúbito prono sobre la mesa de examen y el pie cuelga del borde de la mesa, el examinador comprime el músculo de la pantorrilla; esta maniobra del examinador no causa la flexión plantar del pie que normalmente se espera)
Tratamiento de la tendinopatía de Aquiles
Hielo, antiinflamatorios no esteroideos y estiramientos
Modificación de las actividades
Elevadores de talón y bota para deambulación
Programa de ejercicio para síntomas persistentes
La inflamación del tendón puede tratarse colocando hielo, estirando suavemente el músculo de la pantorrilla y usando medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.
Se puede colocar en forma provisoria un elevador para el talón en los zapatos o dentro de una bota ortopédica para aliviar la tensión del tendón mediante la creación de flexión plantar en el tobillo. El elevador de talón debe retirarse después de que el dolor inicial disminuya, y el paciente debe comenzar una rutina dedicada de estiramiento con un aumento progresivo en la duración y la frecuencia. Debe indicarse a los atletas que eviten correr cuesta arriba y cuesta abajo hasta que deje de doler el tendón y que participe en el acondicionamiento aeróbico cruzado.
Para síntomas que duran más de 3 meses, generalmente se recomienda un programa de ejercicios. Se ha demostrado que los ejercicios, en especial el entrenamiento excéntrico o de resistencia, disminuyen el dolor y mejoran la función (1, 2). Los protocolos de ejercicios generalmente implican 3 meses de ejercicios estructurados que involucran carga muscular de la pantorrilla, con mejora gradual esperada durante varias semanas a meses.
La mayoría de los médicos tratan los desgarros completos del tendón calcáneo (de Aquiles) con reparación quirúrgica. Sin embargo, algunos estudios (3, 4, 5) han demostrado que el tratamiento no quirúrgico (incluida la inmovilización inmediata del tobillo en flexión plantar seguida de actividades de rehabilitación altamente estructuradas) proporciona resultados a largo plazo similares a los de la reparación quirúrgica en términos de fuerza del tobillo, amplitud de movimiento del tobillo, tasas de nueva ruptura del tendón y capacidad de regresar a la actividad previa a la lesión.
1. El individuo se para de pie de frente o al lado de la pared con las manos sobre la pared.
2. Se dobla la rodilla del lado afectado para colocar la parte superior del pie afectado en contacto con el piso, con los dedos de los pies apuntando hacia abajo.
3. Se dobla la rodilla del lado no afectado y se desciende lentamente el cuerpo hasta sentir el estiramiento en la parte superior del pie y el tobillo.
4. El ejercicio se mantiene durante 30 segundos.
5. Se realiza 1 serie de 4 repeticiones, 3 veces al día.
6. Instrucciones especiales
a. Se debe estirar en flexión plantar mientras se permanece sentado o de pie, lo que sea más cómodo.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. Sentarse en la silla.
2. Se dobla la rodilla del lado afectado para colocar la parte superior del pie afectado en contacto con el piso, con los dedos de los pies apuntando hacia abajo.
3. Lentamente, siéntese hacia adelante en la silla y empuje el pie hacia la flexión plantar hasta sentir un estiramiento sobre la parte superior del pie y el tobillo.
4. Se mantiene el ejercicio durante 30 segundos.
5. Se realiza 1 serie de 4 repeticiones, 3 veces al día.
6. Instrucciones especiales
a. Se debe estirar en flexión plantar mientras se permanece sentado o de pie, lo que sea más cómodo.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. El individuo se para de pie de frente o al lado de la pared con las manos sobre la pared a modo de sostén.
2. Coloque la pierna no afectada hacia adelante.
3. Mantenga la pierna posterior recta con las rodillas y los dedos de los pies apuntando hacia la pared, mantenga el talón de la pierna posterior en el suelo.
4. Flexione la rodilla sobre la pierna no afectada y mueva las caderas hacia la pared para sentir un estiramiento a lo largo de la pantorrilla de la pierna posterior.
5. Se mantiene el ejercicio durante 30 segundos.
6. Se realiza 1 serie de 4 repeticiones, 3 veces al día.
(Es importante mantener una postura recta hacia atrás con el talón firmemente plantado [no levantado] durante el estiramiento).
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. El individuo se para de pie de frente o al lado de la pared con las manos sobre la pared a modo de sostén.
2. Coloque la pierna no afectada hacia adelante.
3. Mantenga los talones en el suelo y lentamente flexione ambas rodillas para sentir el estiramiento a lo largo de la pantorrilla de la pierna.
4. Se mantiene el ejercicio durante 30 segundos.
5. Se realiza 1 serie de 4 repeticiones, 3 veces al día.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. Párese sobre las plantas de los pies con los talones despegados del suelo.
2. Caminar sobre las plantas de los pies manteniendo las rodillas rectas.
3. Caminar tan lejos como sea posible durante el período establecido, detenerse en el punto de fatiga.
4. Se realizan 3 series de 1 minuto, 1 vez al día.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. Párese sobre los talones con el resto del pie despegado del suelo.
2. Camine sobre los talones mientras mantiene las rodillas rectas.
3. Caminar tan lejos como sea posible durante el período establecido, detenerse en el punto de fatiga.
4. Se realizan 3 series de 1 minuto, 1 vez al día.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
1. Pararse con ambos pies en el escalón con los talones no apoyados en el borde del escalón. Aguarde para recibir apoyo.
2. Levantarse sobre la planta de los pies.
3. Concéntrese en bajar lentamente los talones por debajo de la altura del escalón.
4. Vuelva a la posición inicial y repita.
5. Se realizan 3 series de 10 repeticiones, 1 vez al día.
Courtesy of Tomah Memorial Hospital, Department of Physical Therapy, Tomah, WI; Elizabeth C.K. Bender, MSPT, ATC, CSCS; and Whitney Gnewikow, DPT, ATC.
Referencias del tratamiento
1. Irby A, Gutierrez J, Chamberlin C, Thomas SJ, Rosen AB: Clinical management of tendinopathy: A systematic review of systematic reviews evaluating the effectiveness of tendinopathy treatments. Scand J Med Sci Sports 30(10):1810-1826, 2020. doi:10.1111/sms.13734
2. Wilson F, Walshe M, O'Dwyer T, Bennett K, Mockler D, Bleakley C: Exercise, orthoses and splinting for treating Achilles tendinopathy: a systematic review with meta-analysis. Br J Sports Med 52(24):1564-1574, 2018. doi:10.1136/bjsports-2017-098913
3. Lantto L, Heikkinen J, Flinkkila T, et al: A prospective randomized trial comparing surgical and nonsurgical treatments of acute Achilles tendon ruptures. Am J Sports Med 44(9):2406-2414, 2016. doi: 10.1177/0363546516651060
4. Parisien RL, Dodson CC, Trofa DP, et al: Face off: Surgical versus nonsurgical treatment of acute Achilles tendon ruptures. AAOS Now July 2016, cover.
5. Myhrvold SB, Brouwer EF, Andresen TKM, et al: Nonoperative or surgical treatment of acute Achilles' tendon rupture. N Engl J Med 386(15):1409-1420, 2022. doi: 10.1056/NEJMoa2108447



