Herniación encefálica

Revisión completa: jul 2026 PorNicholas Schiff, MD, Weill Cornell Medicine | Revisión de colegas realizada porMichael C. Levin, MD, College of Medicine, University of Saskatchewan
Última actualización: jul 2026
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Vista para pacientes

La hernia cerebral se produce cuando el aumento de la presión intracraneal provoca la prominencia anormal del tejido encefálico a través de orificios en las barreras intracraneales rígidas (p. ej., escotadura tentorial).

Como el cráneo es rígido después del primer año de vida, las masas o la tumefacción intracraneales pueden aumentar la presión intracraneana, y a veces producir protrusión (herniación) del tejido encefálico a través de una de las barreras intracraneales rígidas (incisura tentorial, hoz del cerebro, foramen magno). Cuando la presión intracraneana aumenta lo suficiente, cualquiera sea la causa, pueden aparecer el reflejo de Cushing y otras anomalías autonómicas. El reflejo de Cushing incluye hipertensión sistólica con un aumento de la presión diferencial, respiración irregular y bradicardia.

La herniación encefálica pone en peligro la vida.

La hernia cerebral se clasifica según la estructura a través de la cual se hernia el tejido. Los tipos incluyen los siguientes (véase figura ):

  • Transtentorial (uncal)

  • Subfalcina

  • Central

  • Transtentorial ascendente

  • Amigdalino

Herniación encefálica

El aumento de la presión intracraneana a veces produce protrusión (herniación) del tejido encefálico a través de una de las barreras intracraneales rígidas (incisura tentorial, hoz del cerebro, foramen magno).

La hernia cerebral se clasifica según la estructura a través de la cual se hernia el tejido:

  • Herniación transtentorial (uncal): el lóbulo temporal medial es comprimido por una masa unilateral que atraviesa y se ubica bajo del tentorio, similar a una tienda que sostiene el lóbulo temporal.

  • Herniación cingular o subfalcial: la circunvolución cingulada es empujada debajo de la hoz del cerebro por una masa que crece en lo alto del hemisferio cerebral.

  • Herniación central: ambos lóbulos temporales se hernian a través de la incisura tentorial debido a los efectos de masa bilaterales o el edema encefálico difuso.

  • Herniación transtentorial ascendente: este tipo puede ocurrir cuando una masa intratentorial (p. ej., tumor en la fosa posterior, hemorragia cerebelosa) comprime el tronco encefálico, lo retuerce y produce isquemia focal del tronco encefálico.

  • Herniación amigdalina: por lo general, se debe a una masa infratentorial en expansión (p. ej., hemorragia cerebelosa), que desplaza las amígdalas cerebelosas a través del agujero magno.

Herniación transtentorial

El lóbulo temporal medial es comprimido por una masa unilateral que atraviesa y se ubica bajo del tentorio, similar a una tienda que sostiene el lóbulo temporal. El lóbulo que se hernia comprime las estructuras siguientes:

  • Tercer par craneal homolateral (a menudo, en primer lugar) y arteria cerebral posterior

  • A medida que la herniación progresa, el pedúnculo cerebral homolateral

  • En alrededor del 5% de los pacientes, el tercer par craneal y el pedúnculo cerebral contralaterales

  • En ocasiones, el tronco encefálico superior y el área que se encuentra en el tálamo o alrededor de este

Herniación subfalcina

La circunvolución cingulada es empujada debajo de la hoz del cerebro por una masa que crece en lo alto del hemisferio cerebral. En este proceso, una o ambas arterias cerebrales anteriores quedan atrapadas, lo que produce el infarto de la corteza paramediana. A medida que el área infartada se expande, los pacientes corren riesgo de sufrir una herniación transtentorial o una herniación central.

Herniación central

Ambos lóbulos temporales se hernian a través de la incisura tentorial debido a los efectos ocupantes de espacio bilaterales o el edema encefálico difuso. Finalmente, ocurre la muerte encefálica.

Herniación transtentorial ascendente

La herniación transtentorial ascendente puede ocurrir cuando una masa intratentorial (p. ej., tumor en la fosa posterior, hemorragia cerebelosa) comprime el tronco encefálico, lo retuerce y produce isquemia focal del tronco encefálico. Se comprime la parte posterior del tercer ventrículo. La herniación ascendente también distorsiona la vasculatura mesencefálica, comprime las venas de Galeno y de Rosenthal y produce un infarto cerebeloso superior debido a la oclusión de las arterias cerebelosas superiores.

Herniación de las amígdalas

En general, la herniación de las amígdalas es causada por una masa infratentorial en expansión (p. ej., hemorragia cerebelosa). Las amígdalas cerebelosas, forzadas a través del agujero magno, comprimen el tronco encefálico y obstruyen el flujo de líquido cefalorraquídeo.

Etiología de la herniación encefálica

La hernia cerebral es una complicación de un trastorno que causa un aumento de la presión intracraneal. La hipertensión endocraneal puede ser causada por

  • Lesiones que ocupan espacio (p. ej., tumor, edema o absceso encefálico; contusiones; hematomas)

  • Hinchazón o edema generalizado del encéfalo (p. ej., debido a insuficiencia hepática aguda o a encefalopatía hipertensiva)

  • Aumento de la presión venosa (p. ej., debido a insuficiencia cardíaca, obstrucción de las venas mediastínicas o yugulares superiores o trombosis del seno venoso)

  • Obstrucción del flujo de líquido cefalorraquídeo (p. ej., debido a hidrocefalia o a enfermedad meníngea extensa)

Signos y síntomas de la herniación encefálica

Los síntomas y los signos de la hernia cerebral se enumeran en la tabla a continuación. Por lo general, los pacientes también tienen signos del trastorno que causa la hernia; estos signos pueden ser inespecíficos (p. ej., alteración de la consciencia, letargo).

Tabla
Tabla

Diagnóstico de la herniación encefálica

  • TC o RM

Después de que el paciente se estabiliza, se requieren imágenes cerebrales con tomografía computarizada o resonancia magnética para verificar si hay lesiones ocupantes de espacio y para ayudar a identificar el desplazamiento del tejido cerebral y el tipo de hernia.

Tratamiento de la herniación cerebral

  • Estabilización inmediata (vía aérea, respiración, circulación [ABC])

  • Admisión a una unidad de cuidados intensivos

  • Medidas sintomáticas que incluyen el control de la presión intracraneal

  • Tratamiento del trastorno subyacente

El tratamiento de la herniación cerebral es similar al tratamiento del coma. Siempre que sea posible se debe tratar la causa de la herniación cerebral.

Es necesario corregir la hipotensión. Los pacientes ingresan en la UCI para poder monitorizar el estado respiratorio y neurológico.

Los pacientes deben estar estabilizados. Deben asegurarse de inmediato la vía aérea, la respiración y la circulación.

Si se sospecha un aumento de la presión intracraneana debe considerarse la intubación. La intubación está indicada si se confirma la herniación o si es necesario proteger la vía aérea (1).

Si está indicada, para la intubación se emplea un protocolo de intubación orotraqueal de secuencia rápida (utilizando un relajante muscular) en lugar de la intubación nasotraqueal; la intubación nasotraqueal en un paciente que respira de forma espontánea provoca más tos y arcadas, lo que aumenta la presión intracraneal, ya elevada de por sí debido a alteraciones intracraneales.

Si la presión intracraneal está elevada, deben monitorizarse la presión intracraneal y la de perfusión cerebral (véase Monitorización de la presión intracraneal) (1), y controlarse las presiones. El objetivo es mantener la presión intracraneal en ≤ 20 mmHg y la presión de perfusión cerebral en 50 a 70 mmHg. Puede mejorarse el drenaje venoso cerebral (reduciendo la presión intracraneal) si se eleva la cabecera de la cama a 30° y se mantiene la cabeza del enfermo en posición intermedia.

Las medidas para controlar la presión intracraneal incluyen (2)

  • Sedación: los sedantes pueden ser necesarios para controlar la agitación, la actividad muscular excesiva (p. ej., debida a delirio) o el dolor, los que pueden aumentar la presión intracraneal.

  • Hiperventilación: la hiperventilación produce hipocapnia, que causa vasoconstricción y disminuye así globalmente el flujo sanguíneo cerebral.

  • Hidratación: se utilizan líquidos isotónicos. El aporte de agua libre a través de los líquidos IV (p. ej., dextrosa al 5%, solución fisiológica al 0,45%) puede agravar el edema cerebral y debe evitarse. Es posible restringir los líquidos en cierta medida, pero los pacientes deben mantenerse euvolémicos. Cuando los pacientes no tienen signos de deshidratación ni de sobrecarga de líquidos, pueden iniciarse líquidos IV con solución fisiológica a 50 a 75 mL/h. El ritmo puede aumentarse o disminuirse sobre la base de la natremia, la osmolalidad, el volumen urinario y los signos de retención de líquidos (p. ej., edema).

  • Diuréticos: la osmolalidad en suero debe mantenerse en 295 a 320 mOsm/kg. Pueden administrarse diuréticos osmóticos (p. ej., manitol) IV para reducir la presión intracraneal y mantener la osmolalidad en suero. Los diuréticos osmóticos no atraviesan la barrera hematoencefálica. Llevan el agua desde el tejido encefálico a favor del gradiente osmótico hacia el plasma, lo que puede conducir al equilibrio. Cuando se utilizan diuréticos osmóticos, es preciso controlar cuidadosamente el equilibrio hidroelectrolítico. Una solución fisiológica al 3% es otro agente osmótico potencial para controlar la presión intracraneal.

  • Control de la presión arterial: sólo se necesitan antihipertensivos sistémicos (p. ej., bloqueantes de los canales de calcio) cuando la hipertensión es grave (> 180/95 mmHg). El grado de reducción de la presión arterial depende del contexto clínico. La presión arterial sistémica debe ser lo suficientemente alta como para mantener la presión de perfusión cerebral aun cuando aumente la presión intracraneal.

  • Glucocorticoides: los glucocorticoides solo son eficaces cuando hay edema vasogénico (debido a la alteración de la barrera hematoencefálica, como puede ocurrir a consecuencia de tumores o abscesos). Los glucocorticoides no son eficaces en el edema citotóxico (debido a la muerte y la destrucción celular) y pueden aumentar la glucemia, lo que exacerba la isquemia cerebral.

  • Extracción de líquido cefalorraquídeo (LCR): cuando la presión intracraneal aumenta, el LCR puede extraerse a intervalos periódicos; se retira lentamente, a una velocidad reducida de 1 a 2 mL/minuto para ayudar a disminuir la PIC.

  • Posición: posicionar al paciente para maximizar el flujo venoso de la cabeza puede ayudar a minimizar los aumentos de la presión intracraneal. La cabecera de la cama puede elevarse a 30° (con la cabeza por encima del corazón) siempre que la presión de perfusión cerebral permanezca en el rango deseado. La cabeza del paciente debe mantenerse en la línea media, y deben minimizarse la rotación y la flexión del cuello. La aspiración traqueal, que puede aumentar la presión intracraneal, debe ser limitada.

Cuando la presión intracraneal sigue aumentando a pesar del uso de otras medidas para controlarla, se puede utilizar lo siguiente:

  • Hipotermia titulada: cuando la presión intracraneal aumenta después de un traumatismo craneoencefálico o un paro cardíaco, se utiliza la hipotermia en el rango de 32 a 35° C para reducir la presión intracraneal a < 20 mmHg. Si bien varios estudios ofrecen resultados contradictorios sobre los beneficios de la hipotermia, un metaanálisis de más de 50 ensayos sugiere un probable beneficio de la hipotermia terapéutica en adultos, pero no recomienda su uso en niños (3).

  • Pentobarbital coma: el pentobarbital puede reducir el flujo sanguíneo cerebral y las demandas metabólicas. Sin embargo, su uso es controvertido porque el tratamiento con pentobarbital puede provocar complicaciones (p. ej., hipotensión) y los resultados clínicos del coma inducido por pentobarbital son variables; la falta de respuesta temprana al pentobarbital predice resultados desfavorables (4). En algunos pacientes con hipertensión intracraneana refractaria que no responde a la hiperventilación estándar y la terapia hiperosmolar, el pentobarbital puede mejorar el resultado funcional.

  • Craneotomía descompresiva: puede realizarse una craneotomía con plástica de duramadre para proporcionar espacio para el edema cerebral. Este procedimiento puede evitar la muerte, pero es posible que el pronóstico funcional global no mejore significativamente y puede ocasionar complicaciones como hidrocefalia (5). Puede ser muy útil en los infartos cerebrales grandes con herniación inminente, sobre todo en pacientes < 50 años.

La herniación cerebral debida a tumores se trata con manitol, un glucocorticoide (p. ej., dexametasona) e intubación endotraqueal. La hiperventilación a una presión parcial de dióxido de carbono (PCO2) de 26 a 30 mmHg puede ayudar a disminuir la presión intracraneal en forma temporaria en emergencias. Las lesiones expansivas requieren una descompresión quirúrgica tan pronto como sea posible.

Referencias del tratamiento

  1. 1. Le Roux P, Menon DK, Citerio G, et al. Monitoring in Neurocritical Care: A statement for healthcare professionals from the Neurocritical Care Society and the European Society of Intensive Care Medicine. Neurocrit Care. 21 Suppl 2 (Suppl 2):S1–26, 2014. doi: 10.1007/s12028-014-0041-5

  2. 2. Cook AM, Jones GM, Hawryluk GWJ, et al. Guidelines for the acute treatment of cerebral edema in neurocritical care patients. Neurocrit Care. 32 (3):647–666 2020. doi: 10.1007/s12028-02-00959-7

  3. 3. Crompton EM, Lubomirova I, Cotlarciuc I, Han TS, Sharma SD, Sharma P. Meta-Analysis of Therapeutic Hypothermia for Traumatic Brain Injury in Adult and Pediatric Patients. Crit Care Med. 2017;45(4):575-583. doi:10.1097/CCM.0000000000002205

  4. 4. Stansbury BM, Kelley CJ, Rudy RF, et al. Pentobarbital coma for management of intracranial hypertension following traumatic brain injury: Lack of early response to treatment portends poor outcomes. Am J Surg. 2023;226(6):864-867. doi:10.1016/j.amjsurg.2023.07.011

  5. 5. Su TM, Lan CM, Lee TH, Hsu SW, Tsai NW, Lu CH. Risk factors for the development of posttraumatic hydrocephalus after unilateral decompressive craniectomy in patients with traumatic brain injury. J Clin Neurosci. 2019;63:62-67. doi:10.1016/j.jocn.2019.02.006

Conceptos clave

  • La hernia cerebral se debe al aumento de la presión intracraneal, que puede deberse a lesiones ocupantes de espacio, hinchazón o edema generalizado del encéfalo, aumento de la presión venosa u obstrucción del flujo cerebroespinal (líquido cefalorraquídeo).

  • Los síntomas específicos varían según las estructuras comprimidas; los pacientes también tienen problemas de consciencia y otras deficiencias neurológicas causadas por el trastorno que ocasiona la hernia.

  • Después de estabilizar al paciente, obtener imágenes del encéfalo con TC o RM.

  • Monitorizar y controlar la presión intracraneal con sedantes, intubación endotraqueal, hiperventilación, hidratación, diuréticos, medidas para controlar la tensión arterial y, a veces, glucocorticoides.

  • Tratar la causa cuando sea posible.

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