El trastorno ciclotímico se caracteriza por síntomas hipomaníacos y depresivos, que son menos graves que los del trastorno bipolar y siguen un curso irregular; los síntomas ocurren en más de la mitad de los días durante un período de ≥ 2 años. El diagnóstico se basa en los criterios psiquiátricos estándar. El tratamiento consiste principalmente en educación, aunque algunos pacientes con deterioro funcional requieren terapia farmacológica.
El trastorno ciclotímico implica períodos hipomaníacos y depresivos en pacientes que nunca cumplen los criterios para un episodio de manía, hipomanía o depresión mayor. Es comúnmente un precursor del trastorno bipolar I o del trastorno bipolar II. Sin embargo, también puede ocurrir sin que se desarrolle un trastorno del estado de ánimo mayor.
En la hipomanía crónica, una forma que pocas veces se encuentra en la clínica, predominan los períodos de euforia, con reducción habitual del sueño a < 6 horas. Las personas que tienen esta variante se encuentran constantemente joviales, son muy seguras de sí mismas, tienen mucha energía, están llenas de planes, son imprevisoras, se involucran demasiado con todo y son muy entrometidas; salen corriendo con impulsos impacientes y pueden actuar con una familiaridad exagerada con las personas.
Algunas personas funcionan bien durante los períodos de hipomanía; sin embargo, a lo largo del trastorno, las alteraciones y fluctuaciones del estado de ánimo pueden tener consecuencias interpersonales y sociales gravemente perjudiciales. Las consecuencias pueden incluir inestabilidad con antecedentes laborales y escolares irregulares, cambios impulsivos y frecuentes de residencia, quiebres sentimentales o conyugales repetidos, o abuso episódico de alcohol y drogas.
La prevalencia del trastorno ciclotímico a lo largo de la vida se estima de < 1% a 2,5% (1). Parece ocurrir a tasas similares en mujeres y hombres.
(Véase también Generalidades sobre los trastornos del estado de ánimo).
Referencia general
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022.
Diagnóstico del trastorno ciclotímico
El diagnóstico del trastorno ciclotímico se basa en los siguientes criterios diagnósticos del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th edition, Text Revision. Los síntomas deben haber estado presentes durante al menos 2 años, o 1 año en niños y adolescentes, y deteriorar el funcionamiento, e incluir lo siguiente (1):
Numerosos períodos con síntomas hipomaníacos que no cumplen con los criterios para diagnosticar un episodio de hipomanía y numerosos períodos con síntomas depresivos que no cumplen con los criterios para diagnosticar un episodio depresivo mayor
Los síntomas han estado presentes durante al menos la mitad del período de 2 años (1 año en niños y adolescentes), y el individuo no ha estado sin síntomas durante más de 2 meses seguidos
Además, los síntomas no son atribuibles al trastorno bipolar I o bipolar II, a otro trastorno psiquiátrico (p. ej., trastorno esquizoafectivo, trastorno delirante), a los efectos psicológicos de una sustancia o a otra condición médica (p. ej., hipertiroidismo).
Referencia del diagnóstico
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022.
Tratamiento del trastorno ciclotímico
Psicoeducación y cuidados de apoyo
Algunas veces, un estabilizador del estado de ánimo
Debe enseñarse a los pacientes a sobrellevar los extremos de sus inclinaciones temperamentales, aunque no es fácil vivir con un trastorno ciclotímico, porque las relaciones interpersonales son tormentosas. Se aconseja desarrollar trabajos con horarios flexibles. Se podría alentar a los pacientes a seguir carreras que sean compatibles con los excesos y la fragilidad emocional de la ciclotimia.
La decisión de usar un estabilizador del estado de ánimo (p. ej., litio; ciertos anticonvulsivos, especialmente valproato, carbamazepina y lamotrigina) depende del equilibrio entre el deterioro funcional y los beneficios sociales o las rachas creativas que pueden tener los pacientes (1). La evidencia de eficacia es anecdótica y las dosis utilizadas suelen ser más bajas que las utilizadas para el trastorno bipolar (1).
Los antidepresivos se reservan generalmente para síntomas depresivos graves y prolongados, y los pacientes deben ser monitoreados de cerca porque el viraje y el ciclado rápido son riesgos (1).
Los grupos de apoyo pueden ayudar a los pacientes al proporcionar un foro para compartir sus experiencias y sentimientos comunes.
Referencia del tratamiento
1. Perugi G, Hantouche E, Vannucchi G. Diagnosis and Treatment of Cyclothymia: The "Primacy" of Temperament. Curr Neuropharmacol. 2017;15(3):372-379. doi:10.2174/1570159X14666160616120157



