La tricotilomanía se caracteriza por arrancarse el propio cabello de manera recurrente, lo que produce pérdida de cabello. El tratamiento consiste en terapia cognitivo-conductual (entrenamiento de inversión de hábitos) y/o farmacoterapia, incluyendo moduladores de glutamato, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), clomipramina o neurolépticos.
Los pacientes con tricotilomanía se arrancan sus pelos reiteradas veces no por razones estéticas. Lo más frecuente es que se arranquen pelo de su cuero cabelludo, cejas y/o párpados, pero cualquier vello corporal pueden ser arrancado. Los sitios de donde se sacan pelo pueden variar con el tiempo.
Para algunos pacientes, esta actividad es algo automática (es decir, sin plena consciencia); otros son más conscientes del comportamiento. La acción de arrancarse el cabello no es impulsada por obsesiones o preocupaciones acerca de la apariencia (al igual que en el trastorno dismórfico corporal), pero puede estar precedida por una sensación de tensión o ansiedad que se alivia al arrancarse el cabello, lo cual suele provocar una sensación placentera.
Los pacientes con trastorno de arrancarse el cabello intentan dejar de arrancarse el cabello o hacerlo con menor frecuencia, pero no pueden hacerlo (1, 2)
La prevalencia de por vida de la tricotilomanía se estima entre el 0,6% y el 2,2%, con distribución equitativa entre géneros o un leve predominio femenino, particularmente en adultos (1, 3). El inicio suele aparecer en la adolescencia.
En esta fotografía, el tirón en el pelo se limita a lo que abarca la mano derecha de la persona.
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Generalmente este trastorno se inicia justo antes o después de la pubertad. Durante un período de 12 meses, aproximadamente el 1 a 2% de las personas tienen el trastorno. En muestras clínicas, alrededor del 80 al 90% de los adultos con tricotilomanía son mujeres.
Referencias generales
1. Grant JE, Chamberlain SR. Tricotilomanía. Am J Psychiatry. 173:868-74, 2016.
2. Christensen RE, Tan I, Jafferany M. Recent advances in trichotillomania: a narrative review. Acta Dermatovenerol Alp Pannonica Adriat. 32:151-157, 2023.
3. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022:281-284.
Signos y síntomas de la tricotilomanía
Arrancarse el cabello suele ser crónico, con aumento y disminución de los síntomas si no se trata.
Los patrones de pérdida del cabello pueden variar de paciente a paciente. Algunos tienen zonas de alopecia total o les faltan pestañas y/o cejas; otros simplemente tienen menos cabello.
Arrancarse el pelo puede estar acompañado por una variedad de comportamientos (rituales). Los pacientes pueden buscar meticulosamente un tipo particular de pelo para arrancarse; pueden tratar de asegurarse de que el pelo se saca de una manera particular. Pueden enrollar el pelo entre sus dedos, pasar mechas entre los dientes o morder el cabello una vez arrancado. Muchos pacientes tragan su cabello. Tragar el cabello a veces resulta en tricobezoares (colecciones muy apretadas de cabello tragado que no puede salir del tracto gastrointestinal), que en ocasiones conduce a complicaciones médicas (p. ej., obstrucción gástrica o perforación) y que pueden requerir la extirpación quirúrgica.
Los pacientes pueden sentir vergüenza o pena debido a su apariencia o a su incapacidad para controlar su conducta. Muchos tratan de camuflar la pérdida de cabello cubriendo las zonas calvas (p. ej., usando pelucas, sombreros o pañuelos). Algunos pacientes sacan cabello de áreas dispersas para disimular la pérdida. Pueden evitar situaciones en las que otras personas pueden observar la pérdida de cabello; normalmente, no se arrancan cabello delante de otros, a excepción tal vez de los miembros de la familia. Sin embargo, los individuos con tricotilomanía, si se les pregunta, habitualmente admiten que su alopecia se debe al tirón de cabello.
Algunos pacientes arrancan pelos de otras personas o de las mascotas o sacan hilos de materiales fibrosos (p. ej., ropa, mantas).
La mayoría de los pacientes también tienen otras conductas repetitivas focalizadas en el cuerpo, como pellizcar la piel o morderse las uñas (1). Muchos también tienen trastorno depresivo mayor.
Referencia de los signos y los síntomas
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022:281-284.
Diagnóstico de la tricotilomanía
Evaluación psiquiátrica
A veces evaluación médica general y pruebas para descartar un trastorno médico que pueda causar pérdida de cabello
Los criterios clínicos para el diagnóstico de tricotilomanía del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th edition, Text Revision (DSM-5-TR) incluyen los siguientes (1):
Extirpación recurrente de cabello, resultando en pérdida de cabello (que puede estar oculta)
Hacer repetidos intentos para disminuir o detener el tirón del cabello
Angustia y/o deterioro significativo en el funcionamiento por la actividad
Para diagnosticar tricotilomanía, la extracción de cabello no debe explicarse mejor por una afección médica general o por otro trastorno psiquiátrico (como el trastorno dismórfico corporal).
Referencia del diagnóstico
1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed, Text Revision. American Psychiatric Association Publishing; 2022:281-284.
Tratamiento de la tricotilomanía
Terapia cognitivo-conductual (en general, entrenamiento para revertir el hábito)
N-acetilcisteína (NAC) o memantina (moduladores del glutamato)
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o clomipramina
La terapia cognitivo-conductual que se adapta para tratar los síntomas específicos del trastorno de arrancarse el cabello es la terapia inicial de elección (1). Se recomienda el entrenamiento para revertir los hábitos, una terapia predominantemente conductual; incluye lo siguiente:
Entrenamiento de sensibilización (p. ej., autocontrol, identificación de desencadenantes del comportamiento)
Control del estímulo (modificar las situaciones, p. ej., evitar los disparadores, para reducir la probabilidad de iniciar la tracción)
Entrenamiento de respuesta competitiva (enseñar a los pacientes a sustituir la tracción del cabello por otros comportamientos, como apretar el puño, tejer o sentarse sobre las manos)
En ensayos aleatorizados, los moduladores/inhibidores del glutamato N-acetilcisteína (NAC) y memantina fueron eficaces en los adultos (2, 3). Sin embargo, en un estudio de pequeña envergadura en niños, la N-acetilcisteína no fue más eficaz que el placebo (4). Los datos científicos disponibles que indican que los neurolépticos en dosis bajas como olanzapina o aripiprazol son eficaces son limitados, pero se debe evaluar cuidadosamente la relación riesgo:beneficio (5).
La clomipramina (un antidepresivo tricíclico con potentes efectos serotoninérgicos) puede ser útil para reducir la gravedad de los síntomas (6). La clomipramina parece ser más eficaz que la desipramina (un antidepresivo tricíclico que inhibe la recaptación de noradrenalina) (7). Los estudios sobre la eficacia de los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) en pacientes con tricotilomanía son limitados, pero la experiencia clínica sugiere que pueden ser útiles para algunos pacientes.
Referencias del tratamiento
1. Farhat LC, Olfson E, Nasir M, et al. Pharmacological and behavioral treatment for trichotillomania: An updated systematic review with meta-analysis. Depress Anxiety. 37(8):715-727, 2020. doi: 10.1002/da.23028
2. Grant JE, Odlaug BL, Kim SW. N-Acetylcysteine, a glutamate modulator, in the treatment of trichotillomania: A double-blind, placebo-controlled study. Arch Gen Psychiatry. 66(7):756–763, 2009. doi: 10.1001/archgenpsychiatry.2009.60
3. Grant JE, Chesivoir E, Valle S, et al. Double-blind placebo-controlled study of memantine in trichotillomania and skin-picking disorder. Am J Psychiatry. 180(5):348-356, 2023. doi: 10.1176/appi.ajp.20220737
4. Bloch MH, Panza KE, Grant JE, et al. N-Acetylcysteine in the treatment of pediatric trichotillomania: A randomized, double-blind, placebo-controlled add-on trial. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 52(3):231–240, 2013. doi: 10.1016/j.jaac.2012.12.020
5. White MP, Koran LM. Open-label trial of aripiprazole in the treatment of trichotillomania. J Clin Psychopharmacol. 2011;31(4):503-506. doi:10.1097/JCP.0b013e318221b1ba
6. Hoffman J, William T, Rothbart R, et al. Pharmacotherapy for trichotillomania. Cochrane Database Syst Rev. 9(9):CD007662, 2021. doi: 10.1002/14651858.CD007662.pub3
7. Swedo SE, Leonard HL, Rapoport JL, et al. A double-blind comparison of clomipramine and desipramine in the treatment of trichotillomania (hair pulling). N Engl J Med. 1989;321(8):497-501. doi:10.1056/NEJM198908243210803
Conceptos clave
En la tricotilomanía, arrancarse el cabello no está impulsado por obsesiones o preocupaciones acerca de la apariencia, pero puede estar precedido por una sensación de tensión o ansiedad que se alivia al arrancarse el cabello, a menudo seguida por una sensación de gratificación.
Los patrones de pérdida de cabello varían desde áreas con cabellos finos hasta pestañas y/o cejas faltantes e incluso áreas de alopecia completa.
Los pacientes con tricotilomanía intentan dejar de arrancarse el cabello en el exterior o de hacerlo con menor frecuencia, pero no pueden.
Tratar con terapia cognitivo-conductual que esté diseñada para el tratamiento de los síntomas de la tricotilomanía (en particular el entrenamiento para la reversión del hábito) y posiblemente un ISRS (inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina) o clomipramina, N-acetilcisteína, o memantina, o un neuroléptico como olanzapina o aripiprazol.



