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Parasomnias

Por Karl Doghramji, MD, Jefferson Sleep Disorders Center, Thomas Jefferson University

Las parasomnias son comportamientos inusuales que ocurren justo antes de dormirse, durante el sueño o al despertar.

Durante el sueño tienen lugar diversos comportamientos inconscientes y que en general no se recuerdan, tanto en los niños como en los adultos. Justo antes de conciliar el sueño, casi todo el mundo experimenta en alguna ocasión sacudidas breves e involuntarias de los brazos o del cuerpo entero. A veces, también se sacuden las piernas. Algunas personas también experimentan parálisis del sueño (intentar moverse sin poder hacerlo) o alucinaciones o pensamientos breves y pasajeros justo al iniciar el sueño o al despertar. También se da el caso de apretar o rechinar los dientes o tener pesadillas. El sonambulismo, golpearse la cabeza y los terrores nocturnos son más frecuentes en los niños y resultan muy angustiosos para los padres. Los niños no suelen recordar estos episodios.

Terrores nocturnos

Durante estos episodios aterradores los afectados se incorporan, gritan y hacen aspavientos, abren los ojos de par en par y el corazón se les acelera. La persona afectada parece muy asustada. Estos episodios suelen ocurrir durante las fases de sueño con movimiento ocular lento (no-REM, por sus siglas en inglés), por lo general durante las primeras horas de la noche. Los terrores nocturnos son distintos de las pesadillas y pueden conducir al sonambulismo. Son más frecuentes en los niños, y no se les debe despertar, porque esto les asustaría aún más. Aunque parecen muy alterados, tras despertarse no recordarán los hechos o imágenes mentales y no tendrán problemas psicológicos como resultado. Los padres no deben angustiarse en exceso ya que, por lo general, los niños dejan de sufrir estos episodios a medida que crecen. Los episodios en adultos suelen estar asociados a problemas psicológicos.

En el caso de los niños, suele bastar con el consuelo de sus padres. Si la aparición de estos episodios dificulta el trabajo escolar u otras actividades, puede ser eficaz el tratamiento con ciertas benzodiazepinas, como el clonazepam. Los adultos mejoran con el tratamiento psicoterapéutico o farmacológico.

Pesadillas

Las pesadillas son sueños aterradores seguidos de un despertar brusco. Pueden sufrirlas tanto los niños como los adultos. Se producen durante el sueño con movimiento ocular rápido (REM, por sus siglas en inglés), y es más probable que aparezcan cuando se está bajo tensión, se tiene fiebre, se está excesivamente cansado o se ha consumido alcohol.

Si se requiere tratamiento, este se centrará en tratar el problema subyacente.

Sonambulismo

El sonambulismo consiste en caminar de forma semiconsciente durante el sueño, sin darse cuenta de ello; es más frecuente al final de la niñez y durante la adolescencia. Se produce durante las fases más profundas del sueño. Durante los estados de sonambulismo no se sueña; de hecho, la actividad cerebral en este periodo, aunque anormal, se parece más a la de un individuo despierto que a la de uno dormido. Los sonámbulos hablan entre dientes de forma repetitiva y algunos llegan a lesionarse al tropezar con obstáculos; la mayoría no recuerda lo que ha hecho.

El sonambulismo es más susceptible de aparecer cuando no se duerme lo suficiente y se tienen costumbres que no favorecen el sueño (ver Cambios en las costumbres para mejorar el sueño). Por ejemplo, el consumo de cafeína, hacer ejercicio o ver un programa televisivo de acción poco antes de acostarse puede desencadenar el sonambulismo.

Por lo general, no se necesita seguir un tratamiento específico a menos que el sonambulismo cause lesiones. La adopción de medidas para mejorar el sueño puede ayudar. Por ejemplo, cuando se acerca la hora de ir a dormir, se debe evitar cualquier actividad estimulante (como el consumo de cafeína). La tendencia a caminar sonámbulo puede reducirse dejando una luz encendida en el dormitorio o en el pasillo. El sonámbulo puede ser conducido suavemente a la cama. Despertar al sonámbulo a la fuerza le provoca agitación, por lo que no es aconsejable. El camino potencial del sonámbulo debe dejarse libre de obstáculos y de objetos que puedan romperse, además de mantener las ventanas cerradas y bloqueadas. Se pueden utilizar sistemas de alarma para despertar al sonámbulo cuando sale de la cama. Las benzodiazepinas, particularmente el diazepam y el clonazepam, suelen ser eficaces.

Trastorno de la conducta en la fase de sueño con movimiento ocular rápido (REM, por sus siglas en inglés)

Este trastorno consiste en hablar (a menudo con lenguaje blasfemo) y, a veces, en realizar movimientos violentos durante la fase de sueño con movimiento ocular rápido (REM) por lo general como respuesta a un sueño. A diferencia de los terrores nocturnos, las personas con este trastorno a veces son conscientes de haber soñado vívidamente durante estos episodios cuando se despiertan al día siguiente. Los movimientos violentos pueden consistir en agitar los brazos y dar puñetazos y patadas. La conducta violenta no es intencionada ni está dirigida contra nadie en particular. Este trastorno es más frecuente entre las personas mayores, particularmente las que sufren trastornos que causan degeneración cerebral (como la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer). Las personas pueden, involuntariamente, hacerse daño a sí mismas o a su compañero de cama. Además, este comportamiento perjudica el sueño, haciendo que la persona se sienta más cansada y soñolienta durante el día. El médico suele diagnosticar este trastorno basándose en los síntomas referidos por el afectado o por su compañero de cama. En caso contrario, habitualmente se realiza una polisomnografía con una electromiografía (EMG).

Este trastorno no tiene cura, pero el uso de clonazepam, una benzodiazepina (que es un sedante), alivia los síntomas en la mayoría de los casos. A dosis bajas es eficaz. Por lo general, la medicación debe tomarse indefinidamente. Hay que advertir al compañero de cama sobre la posibilidad de sufrir algún daño, porque tal vez prefiera dormir en una cama separada hasta que el medicamento comience a ser eficaz. Las personas con este trastorno deben quitar los objetos afilados y los muebles de los alrededores de la cama.