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Introducción a la dermatitis

(Eczema)

Por Karen McKoy, MD, MPH, Assistant Clinical Professor, Dermatology; Senior Staff, Harvard Medical School; Lahey Clinic Dermatology

La dermatitis (en ocasiones denominada eccema) es la inflamación de las capas superficiales de la piel, que causa prurito, ampollas, enrojecimiento, hinchazón y, a menudo, exudación, costras y descamación.

  • Las causas conocidas incluyen la sequedad cutánea, el contacto con una sustancia en particular, ciertos fármacos, venas varicosas y rascado constante.

  • Los síntomas habituales incluyen una erupción rojiza con picor, ampollas, llagas abiertas, exudación, costras y descamación.

  • El diagnóstico suele realizarse en función de los síntomas y se confirma con los resultados de las pruebas cutáneas o de muestras de piel, o por la presencia de irritantes, fármacos o una infección.

  • La evitación de los irritantes y de los alérgenos conocidos reduce el riesgo de dermatitis.

  • El tratamiento depende de la causa y de los síntomas concretos.

Dermatitis es un término amplio que abarca muchos trastornos diferentes que se manifiestan como una erupción rojiza que produce picor. En ocasiones se usa el término eccema para designar la dermatitis o la dermatitis atópica. Las infecciones de la piel, como por ejemplo las infecciones micóticas, no se clasifican como dermatitis.

Algunos tipos de dermatitis afectan sólo partes específicas del cuerpo (tales como la dermatitis de contacto, la dermatitis numular, la dermatitis por estasis, o el ponfólice), mientras que otras pueden aparecer en cualquier parte (por ejemplo, la dermatitis atópica o la dermatitis exfoliativa).

Algunos tipos de dermatitis tienen una causa conocida (por ejemplo, dermatitis de contacto alérgica), mientras que otros no la tienen (por ejemplo, la dermatitis numular).

Independientemente del tipo o de la causa, la dermatitis es siempre la manifestación de una reacción de la piel ante una sequedad importante, el rascado, una sustancia irritante o un alérgeno. Por lo general, esa sustancia entra en contacto directo con la piel, pero a veces se ingiere. En todos los casos, cuando se rasca y se frota de manera continuada, finalmente la piel puede engrosarse (liquenificación).

La dermatitis puede ser una reacción breve a una sustancia, y durar sólo unas cuantas horas, o bien uno o dos días.

La dermatitis crónica persiste durante un periodo de tiempo más largo. Las manos y los pies son particularmente vulnerables a la dermatitis crónica, porque las manos entran frecuentemente en contacto con muchas sustancias extrañas y los pies están en las condiciones cálidas y húmedas que crean los calcetines y los zapatos. La dermatitis crónica puede ser una dermatitis de contacto, un ponfólice u otra dermatitis mal diagnosticada o tratada, o bien puede ser un trastorno cutáneo crónico grave de origen desconocido.

Síntomas de la dermatitis

La dermatitis causa:

  • Enrojecimiento

  • Hinchazón

  • Supuración

  • Formación de costras

  • Descamación

  • Ampollas (a veces)

  • Engrosamiento de la piel

Suele haber prurito. Pueden aparecer llagas abiertas (úlceras).

La dermatitis crónica provoca grietas y ampollas en la piel, y cualquiera de sus tipos puede dar lugar a una infección bacteriana.

Diagnóstico de la dermatitis

  • Análisis de piel, de sangre o ambos

  • En ocasiones, biopsia

El diagnóstico de la dermatitis se basa en los síntomas y en el aspecto y la localización de la erupción en el cuerpo. Los médicos tratan de determinar si la persona ha ingerido o se ha aplicado alguna sustancia química sobre la piel, si ha entrado en contacto con una sustancia irritante, si tiene una alergia o si sufre una infección.

Para confirmar el diagnóstico, pueden realizarse ciertas pruebas, como una prueba de parche o prueba de uso, o bien análisis de sangre. Pueden tomarse muestras de piel y enviarlas al laboratorio (biopsia).

Prevención de la dermatitis

  • Evitación de los desencadenantes

Para reducir el riesgo de dermatitis, deben evitarse los alérgenos conocidos y las sustancias irritantes (desencadenantes).

Tratamiento de la dermatitis

  • Cuidados de apoyo (tales como cremas hidratantes y apósitos, y antihistamínicos para el prurito)

  • Corticoesteroides tópicos

  • A veces, antibióticos u otros fármacos

  • A veces, la terapia de luz ultravioleta (UV)

El tratamiento de la dermatitis depende de la causa y de los síntomas concretos. Por ejemplo, pueden administrarse cremas hidratantes o cremas con corticoides para aliviar el prurito. Algunas personas pueden recibir antibióticos por vía oral o inyecciones de ciertos medicamentos. La exposición a la luz ultravioleta (ver Fototerapia) puede ser de ayuda en ciertos casos.

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