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Mucormicosis

(Cigomicosis)

Por Sanjay G. Revankar, MD, Professor of Medicine and Director of ID Fellowship Program, Division of Infectious Diseases, Wayne State University School of Medicine ; Jack D. Sobel, MD, Professor of Medicine and Chief, Division of Infectious Diseases, Wayne State University School of Medicine

Información:
para pacientes

La mucormicosis es una infección causada por diversas especies de hongos, como Rhizopus, Rhizomucor y Mucor. Los síntomas más frecuentes son secundarios a las lesiones necróticas invasoras en la nariz y el paladar, y provocan dolor, fiebre, celulitis orbitaria, proptosis y rinorrea purulenta. A continuación, pueden aparecer síntomas neurológicos. Los síntomas pulmonares son graves y consisten en tos productiva, fiebre elevada y disnea. La infección diseminada puede producirse en pacientes gravemente inmunocomprometidos. El diagnóstico se basa sobre todo en la evaluación clínica, en la cual el médico debe tener presente esta probabilidad, y se confirma con exámenes histológicos y cultivo. El tratamiento consiste en anfotericina B por vía intravenosa y cirugía para eliminar el tejido necrótico. Aun con tratamiento agresivo, las tasas de mortalidad son altas.

La infección es más frecuente en pacientes inmunodeficientes, con diabetes mal controlada (especialmente si hay cetoacidosis) y en los que reciben el fármaco quelante del hierro desferroxamina.

La forma más frecuente de mucormicosis es

  • Rinocerebral

No obstante, a veces aparecen lesiones cutáneas, pulmonares o gastrointestinales primarias y pueden identificarse casos de diseminación hematógena a otros sitios. Las infecciones cutáneas por Rhizopus se producen debajo de vendajes oclusivos, pero su aparición es más frecuente como resultado de traumatismos, en los cuales las áreas lesionadas se contaminan con tierra.

Signos y síntomas

Las infecciones rinocerebrales suelen ser graves y a menudo fatales, salvo que se diagnostiquen en forma temprana y se traten intensivamente.

Las lesiones necróticas aparecen en la mucosa nasal o, en ocasiones, en el paladar. La invasión vascular por hifas promueve una necrosis tisular progresiva, que puede comprometer el tabique nasal, el paladar y los huesos que rodean la órbita o los senos. Las manifestaciones de la enfernedad pueden incluir dolor, fiebre, celulitis orbitaria, proptosis, rinorrea purulenta y necrosis de las mucosas.

La extensión progresiva de la necrosis al encéfalo puede ocasionar signos de trombosis del seno cavernoso, convulsiones, afasia o hemiplejia.

Las infecciones pulmonares se asemejan a las de la aspergilosis invasora. Los síntomas pulmonares (p. ej., tos productiva, fiebre elevada, disnea) son graves.

Diagnóstico

  • Examen de muestras de tejido en busca de hifas no tabicadas anchas, similares a cintas

  • Cultivo

El diagnóstico requiere que el médico considere la posibilidad de esta enfermedad y que realice un examen minucioso de las muestras de tejido en busca de hifas no tabicadas grandes con diámetros irregulares y patrones de ramificaciones en ángulo recto; la evaluación debe ser exhaustiva, porque gran parte de los detritos necróticos no contienen microorganismos. Debido a razones inciertas, los cultivos pueden ser negativos, incluso aunque se observen claramente hifas en los tejidos.

A menudo, la TC y las radiografías subestiman o no advierten la grave destrucción ósea.

Tratamiento

  • Control del trastorno subyacente

  • Formulaciones lipídicas de anfotericina B

  • Desbridamiento quirúrgico

La terapia eficaz requiere el control de la diabetes o, si es posible, la corrección de la inmunosupresión o la suspensión del tratamiento con desferroxamina.

Se recomienda una formulación lipídica de anfotericina B en alta dosis (7,5 a 10 mg/kg por vía intravenosa una vez al día) como terapia inicial, aunque evidencias recientes sugieren que el posaconazol podría ser eficaz, especialmente como tratamiento de consolidación. El posaconazol no se ha estudiado como terapia primaria.

El desbridamiento quirúrgico completo del tejido necrótico resulta fundamental.

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