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Pruritus ani (Prurito anal)

Por Parswa Ansari, MD, Program Director, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

Información:
para pacientes

La piel perianal tiende a picar, lo que puede ser consecuencia de numerosas causas (véase Algunas causas de prurito anal). Esta condición también se conoce como pruritus ani. En ocasiones, el paciente malinterpreta la irritación como dolor, de manera que deben descartarse otras causas de dolor perianal (p. ej., absceso).

Etiología

La mayoría de los casos de prurito anal son

  • Idiopáticos (la mayoría)

  • Relacionados con la higiene

Muy poca limpieza deja heces irritantes y restos de sudor en la piel anal. El exceso de limpieza, a menudo con toallitas sanitarias y jabones fuertes, puede ser desecante o irritante o, en ocasiones, causar una reacción de hipersensibilidad por contacto. Las hemorroides externas grandes pueden dificultar la limpieza posdefecation, y las hemorroides internas grandes pueden causar secreción de moco o filtración fecal, con la consiguiente irritación.

Rara vez se identifican otras causas definidas, pero se ha implicado a una variedad de factores(ver Algunas causas de prurito anal).

En los muy jóvenes y los ancianos, la incontinencia fecal y la urinaria predisponen a irritación local e infecciones candidiásicas secundarias.

Una vez que aparece el prurito de cualquier etiología puede comenzar un ciclo de prurito-rascado-prurito, en el que el rascado provoca más prurito. A menudo, la piel presenta excoriaciones e infección secundaria, lo que aumenta el prurito. Además, los tratamientos tópicos para la picazón y la infección pueden ser sensibilizantes y provocar más prurito.

Algunas causas de prurito anal

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico

Trastornos anorrectales

Enfermedad inflamatoria intestinal (p. ej., enfermedad de Crohn)

Secreción purulenta

Dolor en el recto (a veces) o el abdomen (a menudo)

A veces, fístula secretante

A veces, diarrea

Anoscopia, sigmoidoscopia o colonoscopia

Hemorroides (internas o externas)

En las hemorroides internas, sangrado (una pequeña cantidad de sangre en el papel higiénico o en el inodoro)

En las hemorroides externas, un bulto tumefacto, doloroso, en el ano

Evaluación clínica

Por lo general, anoscopia o sigmoidoscopia

Infecciones

Infección bacteriana (secundaria al rascado)

zona inflamada, excoriada

Evaluación clínica

Candida

Erupción alrededor del ano

Evaluación clínica

En ocasiones, examen de raspados cutáneos

Oxiuros

Por lo general, en niños

A veces, presentes en varios miembros de la familia

Examen microscópico de cinta transparente aplicada en la zona anal para investigar huevos de oxiuros (ver Diagnóstico)

Sarna

Prurito intenso, que suele empeorar por la noche

Posiblemente, prurito en otras zonas del cuerpo

Posiblemente, líneas rosadas finas, algo sobreelevadas (surcos) en las zonas afectadas

Evaluación clínica

Examen de raspados cutáneos

Trastornos cutáneos

Dermatitis atópica

Erupción pruriginosa, roja, secretante y costrosa

Evaluación clínica

Carcinoma perianal (p. ej., enfermedad de Bowen, enfermedad de Paget extramamaria)

Lesión escamosa o costrosa

Biopsia

Psoriasis

Placas psoriásicas típicas

A veces, placas en otras zonas de la piel

Evaluación clínica

Acrocordones

Pequeño colgajo de tejido en el ano

Evaluación clínica

Fármacos

Antibióticos

Uso actual o reciente de antibióticos

Prueba de eliminación

Alimentos y suplementos dietéticos

Cerveza, cafeína, chocolate, ají picante, productos lácteos, frutos secos, productos de tomate, cítricos, especias o tabletas de vitamina C

Síntomas solo después de la ingestión de la sustancia

Prueba de eliminación

Problemas de higiene

Sudoración excesiva

Sudoración excesiva descrita por la persona, en particular con el uso de ropa ajustada o de tela sintética

Prueba de medidas para limitar la sudoración (p. ej., ropa interior de algodón holgada, cambio frecuente de ropa interior)

Limpieza excesivamente meticulosa o agresiva de la zona anal

Limpieza deficiente

Prácticas de limpieza inapropiadas descritas por el paciente

Prueba de modificación de las prácticas de limpieza

Irritantes de la piel

Anestésicos locales, ungüentos, jabones y toallitas sanitarias

Uso de una sustancia posiblemente irritante o sensibilizante descrito por el paciente

Prueba de eliminación

Evaluación

Anamnesis

Los antecedentes de la enfermedad actual deben determinar si el problema es agudo o recurrente. Se debe interrogar al paciente acerca de agentes tópicos aplicados al ano, como toallitas, ungüentos (incluso aquellos utilizados para tratar el prurito), aerosoles y jabones. Corresponde revisar la dieta y los medicamentos para detectar agentes causales (ver Algunas causas de prurito anal), en particular alimentos ácidos o picantes. Se debe obtener una impresión general sobre la higiene preguntando la frecuencia de duchas y baños.

La revisión por sistemas y aparatos debe buscar síntomas de los trastornos causales, como incontinencia urinaria o fecal (irritación local), dolor o tumor anal, sangre en el papel higiénico (hemorroides), diarrea sanguinolenta y cólicos abdominales (enfermedad inflamatoria intestinal) y placas cutáneas (psoriasis).

Los antecedentes personales deben identificar trastornos conocidos asociados con prurito anal, en particular cirugía anorrectal previa, hemorroides y diabetes.

Examen físico

En el examen general, se debe obtener una impresión de la higiene general y advertir cualquier signo de ansiedad o comportamiento obsesivo-compulsivo.

La exploración física se centra en la región anal, sobre todo para buscar cambios en la piel perianal, signos de tinción fecal o filtraciones (que sugieren higiene inadecuada) y hemorroides. La inspección externa también debe observar la integridad de la piel perianal, si parece opaca o engrosada (lo que sugiere cronicidad), y la presencia de cualquier lesión cutánea, fístulas, excoriaciones o signos de infección local. El tono del esfínter se evalúa haciendo que el paciente contraiga el esfínter durante el tacto rectal. Luego, se debe solicitar al paciente que puje como si fuera a defecar, lo que puede revelar prolapso de hemorroides internas. A veces se requiere una anoscopia para evaluar mejor el anorrecto a fin de detectar hemorroides.

La exploración dermatológica puede revelar surcos de escabiosis en los espacios interdigitales o el cuero cabelludo, o signos de cualquier otra enfermedad cutánea sistémica contribuyente.

Signos de alarma

Los siguientes hallazgos son de particular importancia:

  • Fístula secretante

  • Diarrea sanguinolenta

  • Hemorroides externas grandes

  • Hemorroides internas prolapsadas

  • Filtración fecal perianal

  • Piel perianal opaca o engrosada

Interpretación de los hallazgos

Por lo general, los problemas de higiene, el uso de agentes tópicos y los trastornos locales (p. ej., infección candidiásica, hemorroides—ver Hemorroides) son evidentes por la anamnesis y la exploración física.

En adultos con prurito agudo sin causa evidente, se deben considerar las sustancias ingeridas; puede ser útil una prueba de eliminación de estas sustancias de la dieta. En los niños, corresponde sospechar oxiuros.

En adultos con prurito crónico y sin causa evidente, puede identificarse una higiene anal muy agresiva.

Estudios complementarios

En muchos pacientes, es adecuado un intento de tratamiento empírico inespecífico, a menos que se observen hallazgos particulares. Por ejemplo, se debe considerar biopsia, cultivo o ambos de lesiones visibles de etiología incierta. Si se sospechan oxiuros, que afectan la mayoría de las veces a niños en edad escolar, se pueden detectar los huevos dando golpecitos con una tira de cinta de celofán a los pliegues cutáneos perianales a la mañana temprano; después, se coloca la cinta dada vuelta sobre un portaobjetos y se la observa bajo el microscopio.

Tratamiento

El tratamiento debe ser específico en caso de causas sistémicas e infecciones parasitarias o micóticas.

Hay que eliminar los alimentos y agentes tópicos sospechosos de causar prurito anal.

Medidas generales

Las prendas de vestir deben ser holgadas, y la ropa de cama liviana. Después de la defecación, el paciente debe limpiar la región anal con algodón absorbente o con papel higiénico suave humedecido con agua, o con preparados comerciales de limpieza perianal para hemorroides, se deben evitar los jabones y las toallitas prehumedecidas. El uso generoso y frecuente de talco sin medicamentos o maicena ayuda a combatir la humedad. El ungüento de acetato de hidrocortisona al 1%, aplicado 4 veces al día por un breve período, puede aliviar los síntomas. A veces, pueden ser necesarios corticoides tópicos de potencia más alta.

Conceptos clave

  • Los oxiuros en los niños y las cuestiones relacionadas con la higiene en los adultos son causas frecuentes.

  • Los alimentos y los detergentes o jabones pueden causar prurito anal.

  • Practicar una higiene adecuada, no irritante (es decir, ni demasiado escasa ni demasiado enérgica, y evitar jabones y productos químicos fuertes) y disminuir la humedad local pueden ayudar a aliviar los síntomas.

Recursos en este artículo