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Meningitis no infecciosa

Por John E. Greenlee, MD, Professor, Department of Neurology, University of Utah School of Medicine

La meningitis no infecciosa, que es causada por trastornos que no son infecciones o por fármacos, es una inflamación de las capas de tejido que tapizan el encéfalo y la médula espinal (meninges) y del espacio lleno de líquido situado entre las meninges (espacio subaracnoideo).

El espacio subaracnoideo está situado entre la capa intermedia y la capa interna de las meninges (ver figura El encéfalo). Este espacio contiene el líquido cefalorraquídeo.

La meningitis no infecciosa es un tipo de meningitis aséptica (meningitis provocada por una causa distinta de las bacterias que normalmente producen meningitis aguda).

Las enfermedades y los fármacos son causas poco frecuentes de meningitis. Los trastornos que más comúnmente causan meningitis son aquellos trastornos que originan inflamación, incluyendo la inflamación que se produce cuando el sistema inmunitario presenta una disfunción y ataca a los tejidos del propio cuerpo (trastornos autoinmunitarios). Dichos trastornos son la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico (lupus).

Los fármacos que pueden causar meningitis son los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y ciertos antibióticos.

La meningitis no infecciosa también puede aparecer cuando se produce una fuga de líquido de un quiste cerebral hacia el espacio subaracnoideo. Estos quistes pueden ser causados por una infección por gusanos planos llamada cisticercosis (ver Cisticercosis).

Algunas causas de meningitis no infecciosa

Tipo

Ejemplos

Trastornos

Síndrome de Behçet

Cáncer que se extiende al cerebro desde otras partes del cuerpo (como leucemia, linfoma, melanoma y cáncer de mama o de pulmón)

Artritis reumatoide

Rotura de un quiste cerebral

Sarcoidosis

Síndrome de Sjögren

Lupus eritematoso sistémico (lupus)

Medicamentos que inhiben el sistema inmunitario,(utilizados para tratar enfermedades autoinmunitarias y la inflamación o para evitar el rechazo de un órgano trasplantado)

Azatioprina

Ciclosporina

Arabinósido de citosina

Inmunoglobulinas administrada por vía intravenosa

Muromonab (OKT3)

Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno, naproxeno, sulindaco y tolmetina

Otros fármacos

Algunos antibióticos, como ciprofloxacino, isoniazida y penicilina

Carbamazepina (un anticonvulsivo)

Fenazopiridina (utilizada para tratar los síntomas urinarios)

Ranitidina (utilizada para tratar las úlceras de estómago)

Sulfonamidas, tales como la trimetoprima-sulfametoxazol (un antibiótico) y sulfasalazina (utilizada para tratar la colitis ulcerosa)

Sustancias que se inyectan en el espacio subaracnoideo* para tratamiento o diagnóstico

Anestésicos

Antibióticos

Quimioterápicos

Contrastes radiopacos usados en las pruebas de diagnóstico por la imagen

Vacunas

Tosferina

Rabia

Viruela

*El espacio subaracnoideo contiene el líquido cefalorraquídeo y está situado entre las capas media e interna de las membranas que cubren el encéfalo y la médula espinal (meninges).

Síntomas

Por lo general, la meningitis no infecciosa produce síntomas similares a los de la meningitis bacteriana, pero más leves y de desarrollo más lento. Los síntomas son dolor de cabeza, rigidez de nuca y con frecuencia fiebre. Cuando existe rigidez de nuca, el bajar la barbilla hacia el pecho produce dolor.

La mayoría de las personas se recuperan en 1 o 2 semanas.

Diagnóstico

El médico sospecha meningitis cuando el paciente tiene dolor de cabeza y rigidez de nuca, especialmente si existe fiebre. A continuación, se intenta determinar si la meningitis es bacteriana (que requiere tratamiento inmediato) o no. Si los síntomas son leves, es menos probable que la causa sea bacteriana.

Mediante una punción lumbar (ver Diagnóstico de las enfermedades cerebrales, medulares y nerviosas : Punción lumbar), se extrae una muestra de líquido cefalorraquídeo que se envía al laboratorio para su análisis. Se determinan los niveles de azúcar y de proteínas, así como el número y el tipo de glóbulos blancos (leucocitos) en la muestra. El líquido se cultiva para determinar si hay bacterias y así descartar o confirmar la meningitis bacteriana. Es posible que la meningitis sea no infecciosa, cuando el líquido cefalorraquídeo contiene un elevado número de glóbulos blancos o leucocitos (indicador de inflamación), pero no contiene ninguna bacteria que pudiera ser la causa. Luego se realizan otros exámenes para identificar microorganismos infecciosos distintos de bacterias, tales como virus y hongos. Es probable que la meningitis sea no infecciosa (por ejemplo existe una enfermedad diferente a una infección, un fármaco, o un antecedente de vacunación reciente) si los síntomas del paciente y los resultados de las pruebas no sugieren que la causa sea una infección.

Si se sospecha que la causa es un quiste cerebral, se realiza una resonancia magnética nuclear (RMN) del cerebro o, si no se dispone de RMN, una tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

Si el paciente está muy afectado, se comienza el tratamiento inmediatamente sin esperar a los resultados de las pruebas para identificar la causa. El tratamiento incluye antibióticos, que se administran hasta que el médico está seguro de que el paciente no sufre una meningitis bacteriana, la cual, si no se trata, puede causar con rapidez un daño cerebral permanente o la muerte (ver Meningitis bacteriana aguda). También se administra aciclovir (un medicamento antivírico) por si la infección se debe al virus del herpes simple.

Una vez identificada la causa, se administra el tratamiento específico, por ejemplo, el tratamiento de un trastorno específico o se suspende un medicamento concreto. Los síntomas se tratan en función de la necesidad.

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