Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Botulismo de la lactancia

Por Joseph R. Lentino, MD, PhD, Professor of Medicine;Chief, Infectious Diseases, Loyola University Stritch School of Medicine;Hines VA Hospital

Información:
para pacientes

El botulismo de la lactancia se debe a la ingestión de esporas de Clostridium botulinum, la colonización del intestino grueso y la producción de la toxina in vivo.

El botulismo de la lactancia se identifica con mayor frecuencia en lactantes < 6 meses. El paciente más joven identificado tenía 2 semanas y el mayor 12 meses. A diferencia del botulismo transmitido por alimentos, el de la lactancia no se debe a la ingestión de la toxina preformada. La mayoría de los casos son idiopáticos, aunque en algunos pacientes se informó la ingestión de miel, que puede contener esporas de C. botulinum , por lo cual se contraindica su ingestión antes de los 12 meses. La mayoría de los casos involucra las toxinas de tipo A o B.

Signos y síntomas

En el 90% de los pacientes se observa estreñimiento, seguido de parálisis neuromuscular, que comienza con los nervios craneales y avanza hacia los músculos periféricos y respiratorios. Las deficiencias típicas de los nervios craneales se manifiestan con ptosis, parálisis de los músculos extraoculares, llanto débil, reducción del reflejo de succión, reducción del reflejo nauseoso, acumulación de las secreciones bucales, hipotonía muscular (síndrome del bebé laxo) y ausencia de expresión facial. La gravedad varía desde letargo leve y alimentación más lenta hasta hipotonía grave e insuficiencia respiratoria.

Diagnóstico

El botulismo de la lactancia puede confundirse con sepsis, distrofia muscular congénita, atrofia de los músculos espinales, hipotiroidismo e hipotonía congénita benigna. El hallazgo de la toxina de C. botulinum o de los microorganismos en las heces confirma el diagnóstico.

Tratamiento

  • Antitoxina contra el botulismo humano

Los lactantes se internan y reciben las medidas de apoyo (p. ej., soporte ventilatorio) según sea necesario. Debido a que el microorganismo y la toxina se excretan en las heces durante semanas o meses después del inicio de los síntomas, se deben seguir las precauciones adecuadas para los contactos.

El tratamiento específico es con inmunoglobulina humana contra botulismo, que está disponible en el Infant Botulism Treatment and Prevention Program (IBTPP—[510] 231-7600; véase también el sitio web de IBTPP). La antitoxina se obtiene de donantes humanos que tienen títulos altos de anticuerpos frente a las toxinas A, B o ambas. y debe implementarse apenas se sospecha el diagnóstico, dado que la espera de las pruebas confirmadoras es peligrosa. La dosis es de 75 mg/kg por vía intravenosa 1 vez al día, en infusión lenta. La antitoxina heptavalente de suero de caballo administrada a los adultos no se recomienda para los lactantes.

No se administran antibióticos porque pueden destruir el C. botulinum en el intestino y aumentar la disponibilidad de la toxina.