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Disreflexia autónoma de la médula espinal

Por

Michael Rubin

, MDCM, New York Presbyterian Hospital-Cornell Medical Center

Revisado médicamente jun. 2021
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La disreflexia autónoma de la médula espinal es una reacción exagerada del sistema nervioso autónomo a una lesión de la médula espinal, causando presión arterial elevada (hipertensión) potencialmente mortal.

La disreflexia autónoma afecta a un porcentaje que va del 20% al 70% de las personas que han sufrido una lesión de la médula espinal y ocurre entre 1 mes y 1 año después de dicha lesión.

El sistema nervioso autónomo es la parte del sistema nervioso que regula los procesos corporales, como la presión arterial, la micción, las deposiciones, la digestión, la erección, la respiración, la visión, la sudoración y la salivación. Cuando la médula espinal sufre una lesión, ciertos nervios del sistema nervioso autónomo pueden reaccionar de forma exagerada a la misma, haciendo que los vasos sanguíneos se estrechen y la presión arterial aumente. Normalmente, otros nervios autónomos envían señales por la médula espinal para ensanchar los vasos sanguíneos, permitiendo que transporten más sangre y, por lo tanto, disminuya la presión arterial. Sin embargo, cuando la médula espinal está lesionada, las señales nerviosas no siempre viajan por la médula espinal para ensanchar los vasos sanguíneos, de modo que la presión arterial puede mantenerse elevada.

La disreflexia autónoma puede desencadenarse por

Síntomas

Los síntomas de la disreflexia autónoma varían. Por lo general, comienzan de repente y ocurren de forma intermitente.

Las personas con este trastorno pueden sufrir cefaleas. Pueden sentir náuseas y vomitar. Pueden sudar profusamente y sonrojarse. La piel puede estar seca y pálida. Otros síntomas consisten en problemas de visión, congestión nasal y sentimientos de ansiedad y fatalidad.

La hipertensión arterial puede aumentar repentinamente aún más (lo que se denomina crisis hipertensiva). La crisis hipertensiva es potencialmente mortal. Las personas con crisis hipertensiva pueden presentar un dolor de cabeza intenso y pulsátil, visión borrosa, confusión, dolor torácico, dificultad respiratoria y convulsiones.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

Los médicos sospechan disreflexia autónoma cuando la persona tiene una lesión de la médula espinal en la parte superior de la espalda y una presión arterial muy alta, especialmente si también tiene una vejiga o un intestino dilatados.

También buscan posibles desencadenantes de la disreflexia autónoma, como una distensión de la vejiga.

Tratamiento

  • Corrección de la causa

  • Control de la presión arterial

Los médicos eliminan o corrigen el problema que causa la disreflexia autónoma.

La hipertensión arterial muy elevada se trata de inmediato con fármacos que actúan con rapidez, como nitroglicerina, hidralazina, labetalol o nifedipina.

Los médicos pueden derivar a las mujeres embarazadas a un obstetra especializado en el tratamiento de trastornos como la disreflexia autónoma.

OnabotulinumtoxinA (un fármaco utilizado para bloquear la actividad nerviosa), inyectado en el músculo principal de la vejiga, puede ayudar a prevenir episodios de disreflexia autónoma.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: VER VERSIÓN PROFESIONAL
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