Causas frecuentes de la anemia por déficit de hierro y cómo tratarla

Comentario06/05/25 Gloria F. Gerber, MD, Johns Hopkins School of Medicine, Division of Hematology

Casi un tercio de los adultos estadounidenses pueden tener una deficiencia de hierro. Necesitamos el hierro para producir hemoglobina, la sustancia en los glóbulos rojos que transporta oxígeno por todo el cuerpo. Los síntomas frecuentes de la deficiencia de hierro incluyen dificultad para concentrarse y fatiga. Sin embargo, quienes presentan estos síntomas podrían suponer que se deben a otra causa y no tomar medidas para abordar la deficiencia de hierro subyacente. Si no se controla, la deficiencia de hierro puede provocar anemia por deficiencia de hierro. Los síntomas de la anemia por deficiencia de hierro tienden a desarrollarse gradualmente y son similares a los síntomas causados por otros tipos de anemia. Dichos síntomas incluyen fatiga, debilidad, falta de aire y palidez. Si el nivel de hierro es muy bajo, algunas personas presentan síntomas de pica (deseo de ingerir una sustancia que no es comida, como hielo, tierra, pintura o tiza).

El abordaje de la anemia por deficiencia de hierro comienza con la identificación y el tratamiento de la causa de la deficiencia de hierro para luego, reponer las reservas de hierro del cuerpo. A continuación se indican con mayor detalle algunas de las causas más frecuentes de la anemia por deficiencia de hierro y qué esperar cuando se trata la afección.

Causa n.º 1: pérdida de sangre general

En adultos, la deficiencia de hierro se debe con mayor frecuencia a la pérdida de sangre. Esta pérdida de sangre puede tener diversas causas. Una herida o un traumatismo puede causar una pérdida de sangre significativa durante un corto período de tiempo. En las mujeres que tienen períodos menstruales, el sangrado menstrual es la causa más frecuente de deficiencia de hierro. El sangrado menstrual a veces se puede pasar por alto como causa en las personas jóvenes. En hombres y en mujeres posmenopáusicas, la deficiencia de hierro suele indicar sangrado, con mayor frecuencia en el tracto digestivo; por ejemplo, de una úlcera que sangra o un pólipo en el colon. El sangrado crónico debido al cáncer de colon es una causa grave en adultos de mediana edad y mayores.

Causa n.º 2: disminución de la absorción

La disminución de la absorción de hierro en el tracto digestivo, conocida como malabsorción, puede deberse a diversos trastornos. La enfermedad celíaca es un trastorno que con frecuencia causa malabsorción. Otras posibles causas incluyen cirugías bariátricas y extirpación del intestino, así como trastornos genéticos raros.

 

Causa n.º 3: dieta inadecuada/aumento de las necesidades

En los Estados Unidos, la anemia rara vez se debe al consumo excesivamente bajo de hierro ya que se añade hierro suplementario a muchos alimentos. Sin embargo, en algunas poblaciones con mayores necesidades de hierro, una dieta con hierro limitado puede provocar deficiencia de hierro e incluso anemia por deficiencia de hierro. Las mujeres embarazadas, que a menudo comienzan su embarazo con reservas de hierro ligeramente reducidas, tienen mayores necesidades de hierro. A medida que avanza el embarazo, el aumento del volumen de sangre y las necesidades del feto pueden provocar deficiencia de hierro, con o sin anemia. Los bebés y los niños pequeños también pueden correr riesgo de tener deficiencia de hierro debido a sus dietas, en especial si son quisquillosos para comer o consumen una gran cantidad de lácteos.

Causa n.º 4: diálisis

Las personas que se someten a diálisis debido a insuficiencia renal, especialmente quienes reciben medicamentos que estimulan el cuerpo para producir glóbulos rojos (agentes estimulantes de la eritropoyesis),pueden tener riesgo de desarrollar deficiencia de hierro. Por lo general, estas personas son monitoreadas regularmente para detectar la deficiencia de hierro.

Cómo se diagnostica y trata la anemia por deficiencia de hierro

Lo mejor es pensar en la deficiencia de hierro como un espectro. La anemia puede ser el resultado más grave, pero la deficiencia de hierro debe abordarse incluso si la persona aún no está anémica. La anemia se diagnostica con un análisis de sangre de rutina conocido como hemograma. El diagnóstico de la deficiencia de hierro es un poco más difícil. La prueba más precisa para detectar la deficiencia de hierro es una medición del nivel de ferritina en sangre (una proteína que almacena hierro). Un nivel bajo de ferritina indica deficiencia de hierro. Sin embargo, a veces los niveles de ferritina resultan engañosos porque pueden estar falsamente elevados (y, por lo tanto, parecer normales) debido a daño hepático, inflamación, infección o cáncer. Las personas deben asegurarse de que los médicos conozcan cualquier otra afección médica que tengan porque algunas podrían influir en los resultados de las pruebas.

Una vez que se identifica una deficiencia de hierro, el tratamiento consiste en abordar la causa principal de la deficiencia, lo cual incluye detener la pérdida de sangre y reemplazar el hierro perdido en el cuerpo. Para la mayoría de las personas, una dieta rica en hierro (incluidos alimentos como carnes, mariscos, frutas secas, cereales, verduras de hoja verde y frijoles) no es suficiente para reponer las reservas de hierro, y se necesita la administración de suplementos por vía oral o intravenosa.

Qué debe saber acerca de tomar suplementos de hierro por vía oral

La corrección de la anemia por deficiencia de hierro con suplementos de hierro por vía oral suele tardar aproximadamente 6 semanas, pero reponer completamente las reservas de hierro puede llevar más tiempo, incluso después de que el sangrado haya terminado. Los suplementos de hierro generalmente se toman por boca. Los suplementos de hierro hacen que las heces se vean oscuras o negras y a menudo causan estreñimiento.

Los suplementos de hierro son conocidos por causar problemas digestivos, que incluyen hinchazón, calambres y estreñimiento. La buena noticia es que la mayoría de los médicos recomienda tomar el suplemento día de por medio, lo que puede ayudar con la absorción y reducir los efectos secundarios desagradables. Las personas que estén por comenzar a tomar suplementos de hierro deben hablar con su médico acerca de las alergias y los efectos secundarios antes de comenzar. Hay varias formulaciones de hierro que el médico puede proporcionar y, a veces, otros tratamientos, como laxantes emolientes o vitamina C, pueden ayudar a limitar los síntomas digestivos desagradables.

En definitiva, es importante para los pacientes saber que la deficiencia de hierro es relativamente frecuente y que es importante controlarla, ya sea que provoque anemia o no. Para obtener más información sobre la anemia por deficiencia de hierro, visite la página de los Manuales o la página de Datos clave sobre el tema.