Estrellas naranjas

Diabetes tipo 2 en niños y adolescentes

PorNeha Suresh Patel, DO, University of Pennsylvania School of Medicine
Revisado porMichael SD Agus, MD, Harvard Medical School
Revisado/Modificado Modificado ene 2026
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La diabetes mellitus tipo 2 es un trastorno de resistencia a la insulina que conduce a una liberación de insulina insuficiente para las necesidades metabólicas del cuerpo. La diabetes tipo 2 se caracteriza por niveles elevados de glucosa en la sangre y, a menudo, se asocia al sobrepeso o a la obesidad.

  • La resistencia a los efectos de la insulina a menudo ocurre antes de los síntomas y con frecuencia está relacionada con la obesidad o el síndrome metabólico.

  • Los síntomas tempranos están relacionados con la hiperglucemia (nivel alto de glucosa en sangre) e incluyen sed excesiva, hambre excesiva, micción excesiva y visión borrosa.

  • El diagnóstico se realiza midiendo la glucemia.

  • También la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos e incrementar el riesgo de infarto de miocardio, de accidente cerebrovascular (ictus, infarto cerebral, derrame cerebral), de enfermedad renal crónica y de pérdida de visión.

  • La diabetes puede dañar los nervios y causar problemas en el sentido del tacto.

  • Las personas con diabetes tipo 2 deben seguir una dieta saludable que sea baja en carbohidratos refinados (incluido el azúcar), grasas saturadas y alimentos procesados. También necesitan hacer ejercicio y mantener un peso saludable. Muchos también necesitan tomar medicamentos para reducir sus niveles de glucosa en sangre.

Entre los niños, la diabetes tipo 2 afecta principalmente a los adolescentes, pero se está volviendo cada vez más frecuente entre los niños más pequeños con sobrepeso (peso superior al 85% de los niños de edad, sexo y estatura similares) u obesidad (peso superior al 95% de los niños de edad, sexo y estatura similares). Aproximadamente un tercio de los niños recién diagnosticados con diabetes tienen diabetes tipo 2, y cerca de las tres cuartas partes de los niños con diabetes tipo 2 presentan obesidad.

La diabetes tipo 2 aparece de forma característica después del inicio de la pubertad.

Los niños con mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 son los que:

Síntomas de la diabetes tipo 2 en niños y

Muchos niños no tienen síntomas o tienen solo síntomas leves, de modo que la diabetes tipo 2 puede detectarse cuando se realizan análisis de sangre u orina por otras razones (como durante una revisión médica antes de practicar deportes o asistir a un campamento).

En los niños con diabetes tipo 2 los síntomas son más leves que en los niños con diabetes de tipo 1 y se desarrollan más lentamente. Los padres notan un aumento de la sed y de la micción en el niño o bien observan solo algunos síntomas indefinidos, como el cansancio.

Algunas personas con diabetes tipo 2 desarrollan oscurecimiento y engrosamiento de la piel alrededor de la nuca y en las axilas, lo que se conoce como acantosis nigricans.

Los niños con diabetes tipo 2 son menos propensos a desarrollar cetoacidosis que aquellos con diabetes tipo 1, pero la cetoacidosis o un tipo de deshidratación grave y confusión (llamado estado hiperosmolar hiperglucémico) todavía puede aparecer.

Diagnóstico

El diagnóstico de la diabetes tipo 2 se confirma en función de un nivel elevado de glucosa en la sangre (véase Diagnóstico de la diabetes en niños y adolescentes), y tras evaluar el tipo de diabetes (tipo 1, tipo 2 u otro tipo [véase Determinación del tipo de diabetes]). Los pacientes también se someterán a un análisis de sangre para detectar anticuerpos específicos de la diabetes, que no suelen estar presentes en la diabetes tipo 2.

Pruebas después del diagnóstico

A los niños a los que se diagnostica una diabetes tipo 2 se les suelen realizar otros análisis de sangre para determinar cómo funciona su hígado y cómo están funcionando los riñones, y análisis de orina. En el momento del diagnóstico, a los niños que tienen diabetes tipo 2 también se les realizan pruebas para detectar otros problemas, como hipertensión, concentraciones elevadas de lípidos en sangre (grasas) y enfermedad del hígado esteatótico (anteriormente llamada hígado graso), porque estos problemas son comunes entre los niños con diabetes tipo 2. Según los síntomas, se llevan a cabo otras pruebas. Por ejemplo, a los niños que presentan somnolencia diurna y roncan mientras duermen se les explora para detectar una apnea obstructiva del sueño, y a las adolescentes que presentan aumento del vello, acné o irregularidades menstruales se les indican pruebas para buscar síndrome del ovario poliquistico.

Tratamiento

Tratamiento de la diabetes tipo 2

En la diabetes tipo 2, en la mayoría de los niños las modificaciones del estilo de vida se centran en el peso. Los pasos para mejorar la dieta y gestionar el consumo de alimentos incluyen eliminar las bebidas azucaradas, controlar el tamaño de las porciones, sustituir los alimentos bajos en grasa y aumentar la fibra aumentando la ingesta de frutas y verduras.

La elección de alimentos saludables puede ayudar a controlar la glucosa en sangre y a proteger la salud del corazón. Los niños deben centrarse en comer frutas y verduras, cereales integrales y alimentos ricos en fibra (por ejemplo, alimentos que tengan al menos 3 gramos de fibra o más por porción). Los alimentos generalmente no deben contener muchos carbohidratos altamente procesados (refinados), en particular dulces, productos de pastelería (como galletas, donuts y pasteles) y bebidas azucaradas. Los niños no deben beber más de 125 a 250 mL de zumo de fruta 100% al día. Deben evitar por completo las gaseosas, el té helado edulcorado, la limonada, los zumos de frutas y las bebidas deportivas. Los niños también deben evitar los alimentos con alto contenido en grasas saturadas, como los productos de panadería, los aperitivos (como las patatas fritas y los nachos), los alimentos fritos y la comida rápida. Algunos de estos alimentos pueden seguir conteniendo grasas trans, ingredientes habituales de ciertos alimentos comercializados, que se están eliminando porque se ha demostrado su relación con un aumento del riesgo de enfermedad cardíaca.

El ejercicio regular es importante porque mejora el control de la glucosa y hace que sea más fácil perder peso. Debido a que el ejercicio vigoroso puede causar una caída significativa de la glucosa en sangre, algunos niños con diabetes tipo 1 pueden necesitar consumir algunos carbohidratos adicionales antes y/o durante un entrenamiento.

Los niños con diabetes tipo 2, por lo general, no reciben tratamiento hospitalario, a menos que la diabetes sea grave. Por lo general se les prescriben fármacos para reducir los niveles sanguíneos de glucosa (fármacos antihiperglucemiantes); dicha prescripción se lleva a cabo durante una visita médica rutinaria. Los niños con diabetes severa pueden necesitar ser hospitalizados para comenzar el tratamiento con insulina. Con menor frecuencia, los niños con diabetes tipo 2 sufren deshidratación grave o, como en la diabetes de tipo 1, Los niños con diabetes tipo 2, por lo general, no reciben tratamiento hospitalario, a menos que la diabetes sea grave. Por lo general se les prescriben fármacos para reducir los niveles sanguíneos de glucosa (fármacos antihiperglucemiantes); dicha prescripción se lleva a cabo durante una visita médica rutinaria. Los niños con diabetes severa pueden necesitar ser hospitalizados para comenzar el tratamiento con insulina. Con menor frecuencia, los niños con diabetes tipo 2 sufren deshidratación grave o, como en la diabetes de tipo 1,cetoacidosis diabética.

La metforminametformina es con frecuencia el primer medicamento administrado por vía oral para niños y adolescentes menores de 18 años. Se inicia con una dosis baja y con frecuencia se aumenta a lo largo de varias semanas hasta dosis más altas. Se debe tomar con alimentos o como una formulación de liberación prolongada para prevenir las náuseas y el dolor abdominal.

A los niños hospitalizados se les administra insulinainsulina a causa de cetosis, cetoacidosis diabética o estado hiperglucémico hiperosmolar. La insulina a menudo se puede interrumpir después de varias semanas una vez que los niveles de glucosa vuelven a la normalidad después del tratamiento con metformina. Los niños cuya diabetes tipo 2 no está controlada únicamente mediante a menudo se puede interrumpir después de varias semanas una vez que los niveles de glucosa vuelven a la normalidad después del tratamiento con metformina. Los niños cuya diabetes tipo 2 no está controlada únicamente mediantemetformina reciben insulina u otro medicamento llamado liraglutida. Cerca de la mitad de los adolescentes con diabetes tipo 2 acaban necesitando insulina.

La liraglutidaliraglutida, la exenatidaexenatida y la dulaglutidadulaglutida son medicamentos inyectables que se pueden administrar a niños mayores de 10 años que sufren diabetes tipo 2. SemaglutidaSemaglutida es otro medicamento inyectable que se puede administrar a personas de 12 años o más para controlar la diabetes tipo 2 y tratar la obesidad. Estos medicamentos se conocen como agonistas de GLP-1. La hormona GLP-1 tiene varias funciones en el cuerpo, como la evitación de la entrada de más glucosa en el torrente sanguíneo, la desaceleración del vaciamiento del estómago y la afectación de las áreas del cerebro que procesan el hambre y la saciedad. Los agonistas de GLP-1 actúan como la hormona GLP-1 y, por lo tanto, ayudan a controlar la glucosa en sangre al desencadenar la liberación de más insulina por parte del páncreas y al tener un efecto que reduce el apetito y el hambre, lo que tiene como consecuencia la pérdida de peso. Los agonistas de GLP-1 también ayudan a reducir los niveles de HbA1C. Se puede administrar a los niños que están tomando metformina pero cuya concentración de hemoglobina A1C (HbA1C) no está en el rango objetivo, o se puede administrar en lugar de metformina a los niños que no pueden tolerar ese fármaco.

EmpagliflozinaEmpagliflozina es un medicamento tomado por vía oral que se puede administrar a niños mayores de 10 años con diabetes tipo 2. Este medicamento es un inhibidor del cotransportador-2 de sodio-glucosa (SGLT2). La empagliflozina ayuda a reducir las concentraciones de glucosa en sangre al aumentar la cantidad de glucosa que se elimina del organismo a través de la orina. No puede ser tomada por personas que tienen enfermedad renal grave o que están en diálisis. Puede aumentar el riesgo de cetoacidosis diabética y puede causar infecciones de las vías urinarias e infecciones genitales por levaduras.

Otros fármacos que se usan en adultos con diabetes tipo 2 pueden ayudar a algunos adolescentes, pero son más caros, y hay evidencia limitada para su uso en niños.

En algunos casos, si el niño pierde peso, mejora su dieta y hace ejercicio con regularidad, se consigue prescindir de los fármacos.

Cribado y prevención

Diabetes de tipo 2

Dado que el tratamiento inmediato (como los cambios en la dieta, el aumento de la actividad física y la pérdida de peso) contribuye a prevenir o retrasar el comienzo de la diabetes de tipo 2, los niños en riesgo de diabetes de tipo 2 deben ser controlados mediante análisis de sangre en los que se miden los niveles de hemoglobina A1C. Esta prueba se debe realizar por primera vez cuando los niños tienen 10 años de edad o cuando comienza la pubertad (si la pubertad se produce a una edad más temprana) y debe repetirse cada 3 años si el resultado es normal.

Algunos factores de riesgo para la diabetes tipo 2 se pueden modificar. Por ejemplo, los niños obesos deben perder peso, y todos los niños deben practicar ejercicio regularmente (véase Nutrición y ejercicio).

Información del fármaco para el tema

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