Apnea del prematuro

PorArcangela Lattari Balest, MD, University of Pittsburgh, School of Medicine
Revisado porAlicia R. Pekarsky, MD, State University of New York Upstate Medical University, Upstate Golisano Children's Hospital
Revisado/Modificado Modificado sept 2025
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Datos clave

La apnea de la prematuridad es una pausa en la respiración que dura 20 segundos o más en un recién nacido prematuro (nacido antes de las 37 semanas de gestación) que no se sabe que tenga ningún trastorno subyacente que cause apnea.

  • Los episodios de apnea se pueden producir en recién nacidos prematuros si la parte del cerebro que controla la respiración (centro respiratorio) no ha madurado del todo.

  • La apnea puede reducir la cantidad de oxígeno en la sangre, ralentizando la frecuencia cardíaca y alterando el color de los labios y/o la piel.

  • Este trastorno se diagnostica mediante observación, o por la alarma de un monitor conectado al recién nacido.

  • Si moviendo suavemente al recién nacido este no reanuda la respiración, puede ser necesaria la respiración artificial.

  • A los recién nacidos con apnea significativa se les administra cafeína, junto con otros tratamientos, para estimular la respiración.

  • A medida que el centro respiratorio cerebral madura, los episodios de apnea se van volviendo menos frecuentes hasta cesar por completo.

(Véase también Introducción a los problemas generales de los recién nacidos.)

Los bebés nacidos antes de las 37 semanas de gestación son prematuros (también llamados pretérmino). Cuanto más prematuro es un recién nacido, mayor es el riesgo de desarrollar apnea del prematuro. Casi todos los lactantes prematuros que nacen antes de las 28 semanas de gestación tienen algún grado de apnea del prematuro.

Este trastorno por lo general comienza de 2 a 3 días después del nacimiento. Los recién nacidos que desarrollan apnea del prematuro en el primer día de vida pueden tener un defecto o una lesión cerebral o de la médula espinal. Los recién nacidos que desarrollan apnea del prematuro más de 14 días después del nacimiento pero que por lo demás están sanos pueden sufrir una enfermedad grave como la sepsis.

En la apnea de la prematuridad, los recién nacidos presentan episodios repetidos de respiración normal alternados con pausas en la respiración que duran 20 segundos o más. En algunos recién nacidos prematuros, la pausa en la respiración puede durar menos de 20 segundos, pero causa una frecuencia cardíaca lenta (bradicardia) o una disminución de la cantidad de oxígeno en la sangre.

Existen 3 tipos de apnea:

  • Central

  • Obstructiva

  • Mixta

La apnea central se produce cuando la parte del encéfalo que controla la respiración (centro respiratorio) no funciona adecuadamente porque no ha madurado del todo. Este es el tipo más frecuente de apnea de la prematuridad.

La apnea obstructiva está causada por una obstrucción temporal de la garganta (faringe) debida al bajo tono muscular o a la inclinación del cuello hacia delante. Este tipo puede ocurrir en bebés a término, así como en aquellos que nacen prematuramente.

La apnea mixta es una combinación de apnea central y apnea obstructiva.

En todos los tipos de apnea, la frecuencia cardíaca puede ralentizarse y los niveles de oxígeno en la sangre pueden disminuir.

Aunque algunos bebés que experimentan muerte súbita e inexplicable del lactante (MSIL), que incluye el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), son prematuros, la apnea del prematuro en sí misma no parece ser una causa de MSIL o de SMSL.

No todas las pausas respiratorias obedecen a problemas. La respiración periódica consiste en 5 a 20 segundos de respiración normal seguida de períodos de apnea que duran menos de 20 segundos. La respiración periódica es común entre los recién nacidos a término y prematuros y no se considera apnea de la prematuridad. No causa disminución de la frecuencia cardíaca o disminución de las concentraciones de oxígeno y generalmente no conduce a apnea de la prematuridad.

Síntomas de la apnea del prematuro

En el hospital, los prematuros permanecen conectados de forma rutinaria a un monitor con una alarma que se activa en el caso de que el recién nacido deje de respirar durante 20 segundos o más o si disminuye su frecuencia cardíaca. Según cual sea la duración de los episodios, las pausas en la respiración pueden reducir las concentraciones de oxígeno en sangre, lo que da lugar a una coloración azulada de la piel y/o labios (cianosis) o a palidez cutánea.

En los recién nacidos con piel oscura, la piel puede cambiar a amarillo-gris, gris o blanco. Estos cambios pueden verse más fácilmente en las membranas mucosas que recubren el interior de la boca, la nariz y los párpados.

Las bajas concentraciones de oxígeno en la sangre pueden hacer que la frecuencia cardíaca sea más lenta.

Diagnóstico de apnea del prematuro

  • Observación o alarma de un monitor

  • Se han descartado otras causas

El diagnóstico de apnea se acostumbra a establecer mediante la observación de la respiración del recién nacido o al escuchar la alarma de un monitor conectado para controlar su respiración y no notar movimientos respiratorios.

La apnea es a veces indicio de un trastorno, como infección en la sangre (sepsis), niveles bajos de azúcar en sangre (hipoglucemia) o baja temperatura corporal (hipotermia). Por lo tanto, los médicos evalúan al recién nacido para descartar estas causas cuando la apnea comienza repentina o inesperadamente o la frecuencia de los episodios de apnea aumentan. Los médicos pueden tomar muestras de sangre, orina y líquido cefalorraquídeo para descartar infecciones graves y analizar las muestras de sangre para determinar si la concentración de azúcar es demasiado baja.

Tratamiento de la apnea del prematuro

  • Tocar o mover suavemente

  • Tratamiento de la causa

  • Estimulantes (como la cafeína)

  • Medidas para apoyar la respiración

Cuando se detecta la apnea, bien por observación o por la alarma del monitor, se toca o se mueve suavemente al recién nacido para estimular la respiración, con lo que suele bastar.

Otros tratamientos de la apnea dependen de la causa. Los médicos tratan las causas conocidas, como las infecciones.

Si los episodios de apnea se vuelven frecuentes y, especialmente, si los recién nacidos presentan una coloración azulada, permanecen ingresados en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Pueden recibir tratamiento con un fármaco que estimula el centro respiratorio, como la cafeína.

Si la cafeína no evita los episodios graves y frecuentes de apnea, los recién nacidos requieren tratamiento con una presión positiva continua en la vía aérea (CPAP). Esta técnica permite a los recién nacidos respirar por sí solos mientras reciben oxígeno ligeramente presurizado o aire a través de una cánula nasal introducida por los orificios nasales. Los recién nacidos que sufren episodios de apnea difíciles de tratar necesitan un ventilador (una máquina que ayuda a introducir y extraer el aire de los pulmones) para ayudarles a respirar.

Alta hospitalaria y atención domiciliaria

Los recién nacidos prematuros, especialmente aquellos con apnea de la prematuridad, deben someterse a una prueba del asiento del automóvil antes de salir del hospital. Esta prueba asegura que los bebés no experimenten apnea o concentraciones bajas de oxígeno debidas a la posición de su cabeza y cuello en el asiento del coche.

Cuando los recién nacidos no han tenido episodios de apnea del prematuro durante 3 a 10 días, generalmente están listos para irse a casa desde el hospital. Rara vez, los bebés que aún tienen episodios de apnea que no reducen su frecuencia cardíaca y que desaparecen sin intervención médica (por ejemplo, estimulación o respiración asistida) son enviados a casa con una receta de cafeína o un monitor de apnea (respiración y concentración de oxígeno) en el hogar.

A los progenitores se les debe enseñar cómo usar correctamente el monitor y cualquier otro equipo, qué hacer cuando suena la alarma, cómo hacer una reanimación cardiorrespiratoria en caso de que sea necesaria y cómo llevar un registro de los eventos. La mayoría de los monitores almacenan electrónicamente información sobre eventos que ocurren. No hay indicios de que al dar de alta del hospital a un recién nacido prematuro con un monitor de apnea para uso domiciliario disminuya el riesgo de muertes relacionadas con el sueño, incluida la muerte súbita del lactante, o de eventos breves, resueltos e inexplicables.

Los padres y el médico del lactante deciden juntos durante cuánto tiempo usar el monitor.

Una vez en casa, los recién nacidos siempre deben colocarse boca arriba en una superficie firme y plana para dormir en cada ocasión. Dormir boca abajo, de lado y apoyándose no es seguro. Las prácticas seguras para dormir deben seguirse para todos los bebés, ya sean prematuros o no.

Pronóstico de la apnea del prematuro

Con el paso del tiempo, a medida que el centro respiratorio madura, los episodios de apnea se vuelven menos frecuentes y, aproximadamente para la fecha original de parto de un recién nacido prematuro, por regla general los episodios ya no vuelven a ocurrir.

En bebés nacidos muy prematuramente (entre las 23 y las 27 semanas de gestación), la apnea puede continuar durante semanas.

La apnea del prematuro rara vez es mortal.

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