La hiperfotosensibilidad, que se conoce como alergia al sol, es una reacción del sistema inmunitario desencadenada por la luz solar.
La luz solar puede desencadenar reacciones del sistema inmunitario.
Aparecen erupciones con prurito o áreas enrojecidas e inflamadas en las zonas de la piel expuesta al sol.
El diagnóstico suele basarse en la valoración médica.
Estas reacciones generalmente se curan sin tratamiento.
(Véase también Introducción a la radiación solar y las lesiones de la piel.)
Las reacciones de fotosensibilidad incluyen urticaria solar, fotosensibilización química y erupción polimorfa a la luz, y por lo general se caracterizan por una erupción pruriginosa en placas que aparecen en la piel expuesta al sol. Es posible heredar una tendencia a desarrollar estas reacciones. Ciertas enfermedades, como el lupus eritematoso sistémico y algunas porfirias, también pueden causar reacciones cutáneas más graves como consecuencia de la exposición a la luz solar.
Urticaria solar
La aparición de ronchas (protuberancias grandes, rojas y pruriginosas) tras solo unos minutos de exposición a la luz solar se denomina urticaria solar. Normalmente las ronchas duran minutos u horas. Algunas personas pueden ser propensas a desarrollar urticaria solar durante mucho tiempo, a veces indefinidamente. Si hay grandes áreas afectadas a veces pueden presentarse cefalea, sibilancias, mareos, debilidad y náuseas.
Esta foto muestra la urticaria solar de una mujer que llevaba una camiseta sin mangas. Estas ronchas aparecen a los pocos minutos de la exposición al sol.
Fotosensibilidad química
Se conocen más de 100 sustancias que, tras ingerirse o aplicarse sobre la piel, causan reacciones cutáneas inducidas por el sol. Un número limitado causa la mayoría de las reacciones (véase la tabla ). Existen 2 tipos de fotosensibilidad química: la fototoxicidad y la fotoalergia.
En la fototoxicidad química aparece dolor y enrojecimiento, inflamación y algunas veces una decoloración marrón o azul grisácea en las áreas de la piel que han estado expuestas a la luz solar por un tiempo breve. Estos síntomas parecen los de una quemadura solar, pero la reacción difiere de esta en que solo aparece después haber tomado ciertos fármacos (como tetraciclina o diuréticos) o compuestos químicos, o de habérselos aplicado sobre la piel (como un perfume o alquitrán de hulla). Algunas plantas (incluyendo la lima, el apio y el perejil) contienen compuestos denominados furanocumarinas que hacen que algunas pieles sean más sensibles a los efectos de la luz UV. Esta reacción se denomina fitofotodermatitis. Todas las reacciones fototóxicas aparecen solo en las zonas de la piel expuestas al sol. Por lo general se desarrollan en cuestión de horas después de la exposición al sol.
En la fotoalergia, una reacción alérgica causa enrojecimiento, descamación, prurito y a veces ampollas y manchas que parecen una urticaria. Este tipo de reacción puede aparecer tras aplicar lociones para después del afeitado, protectores solares y sulfonamidas. Las sustancias que causan fotoalergia sólo la producen después de una exposición a la sustancia y a la luz solar (puesto que es esta luz la que hace que la sustancia desencadene la fotoalergia). Las reacciones fotoalérgicas también pueden afectar a zonas de piel que no han estado expuestas al sol.
Erupción polimorfa a la luz
Esta erupción es una reacción a la luz solar (principalmente a la luz UVA) cuya causa no es del todo conocida. Es uno de los problemas más frecuentes de la piel relacionados con el sol, y es más habitual en las mujeres y las personas de climas septentrionales que no se exponen regularmente al sol.
La erupción aparece en forma de múltiples abultamientos rojos y de áreas irregulares, rojizas y elevadas (denominadas placas), y raras veces con ampollas, en la piel expuesta al sol. Estas placas, que causan prurito, suelen aparecer de 30 minutos a varias horas después de la exposición al sol. Sin embargo, pueden desarrollarse nuevas placas varias horas o días más tarde.
La erupción suele desaparecer al cabo de unos días o semanas. Habitualmente, las personas que la padecen y siguen exponiéndose al Sol se vuelven gradualmente menos sensibles a los efectos de la luz solar (en un proceso denominado endurecimiento).
Esta foto muestra protuberancias rojas y áreas elevadas en la parte superior de la espalda.
La fitofotodermatitis es otro tipo de reacción de fotosensibilidad. Se produce cuando la piel de una persona entra en contacto con sustancias químicas vegetales llamadas furocumarinas (específicamente psoralenos) y, posteriormente, se expone a radiación ultravioleta A (UVA), con mayor frecuencia debido a la exposición a la luz solar. Plantas como los cítricos (en particular, las limas), el kiwi, el apio y el perejil gigante pueden causar fitofotodermatitis.
This photo shows a red, blistering rash on a person's forearm resulting from contact with furocoumarins from a fig tree followed by exposure to sunlight (phytophotodermatitis).
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Los pacientes con ciertos trastornos genéticos también pueden desarrollar reacciones de fotosensibilidad. Por ejemplo, los pacientes con una enfermedad hereditaria denominada xerodermia pigmentosa pueden sufrir quemaduras solares graves incluso tras una exposición solar mínima en la lactancia y la primera infancia. Los pacientes con esta afección también corren el riesgo de desarrollar su primer cáncer de piel antes de los 10 años de edad.
El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad crónica que, en ocasiones, puede causar una erupción en forma de "mariposa" (erupción malar) en las mejillas y la nariz, que se desencadena por la exposición a la luz solar.
Diagnóstico de reacciones de fotosensibilidad
Evaluación médica
A veces, fototest o fotoprueba (parche cutáneo y prueba de reproducción de la reacción)
No existen pruebas específicas para detectar reacciones de fotosensibilidad. Se sospecha una reacción de fotosensibilidad cuando aparece una erupción solo en zonas expuestas a la luz solar. Una meticulosa revisión de los antecedentes médicos, los síntomas cutáneos y las enfermedades que se padecen, los medicamentos tomados por vía oral o las sustancias aplicadas sobre la piel (como fármacos o cosméticos), ayuda a determinar el tipo de fotosensibilidad y su causa. Los médicos pueden hacer pruebas para descartar enfermedades que se sabe que hacen que algunas personas sean propensas a este tipo de reacciones (como el lupus eritematoso sistémico).
Cuando aparece una erupción en un área de piel expuesta al sol y no está claro el diagnóstico, pueden realizarse pruebas cutáneas de parche y pruebas de reproducción de la reacción, que implican la exposición a la luz UV (fototest) sin que la persona use ninguno de las sustancias que causan reacciones de fotosensibilidad. Estas pruebas pueden ayudar a determinar qué tipo de reacción de fotosensibilidad puede ser la causa.
Tratamiento de las reacciones de fotosensibilidad
Para la fotosensibilidad, suspender medicamentos o productos químicos y, a veces, tomar corticoesteroides (también conocidos como glucocorticoides o corticosteroides).
Para la urticaria solar, antihistamínicos, corticoesteroides o protectores solares o, a veces, terapia con luz ultravioleta (UV)
Para la erupción polimorfa a la luz, corticoesteroides o hidroxicloroquina y, a veces, exposición a la luz UV
Si es posible, los fármacos y las sustancias químicas que pueden causar fotosensibilidad deben suspenderse, tras consultar con el médico. Para tratar las reacciones de fotosensibilidad química se aplican corticoesteroides sobre la piel y se evita la sustancia que causa la reacción.
La urticaria solar puede ser difícil de tratar, pero los médicos pueden intentarlo con bloqueantes de la histamina (H1) (antihistamínicos), corticoesteroides aplicados a la piel o protectores solares. Si estos tratamientos no funcionan, se puede intentar la terapia con luz ultravioleta (UV). Omalizumab, un medicamento que puede ayudar a disminuir las respuestas alérgicas del organismo, puede ser eficaz en algunos casos.
A las personas con erupción polimorfa a la luz o fotosensibilidad causada por lupus eritematoso sistémico (lupus) les puede resultar beneficioso el tratamiento con corticoesteroides aplicados a la piel o hidroxicloroquina o corticoesteroides tomados por boca (vía oral). En algunas ocasiones, las personas con erupción polimorfa a la luz pueden adquirir una desensibilización a los efectos de la luz solar aumentando gradualmente la exposición a la radiación UV (véase Fototerapia).
La toma de Polypodium leucotomos (un suplemento dietético a base de ciertos helechos tropicales) o de nicotinamida (una forma de vitamina B3) por vía oral pueden ser útiles para prevenir los síntomas en personas susceptibles a la fotosensibilidad causada por la exposición solar.
Prevención de las reacciones de fotosensibilidad
Todas las personas deben evitar la exposición excesiva al sol, pero las que son sensibles a la luz solar por cualquier causa deben extremar los cuidados y usar ropa protectora, evitar al máximo la luz solar y utilizar regularmente protectores solares (véase Prevención de las quemaduras solares).
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