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Dolor articular: dolor en una única articulación

(Dolor monoarticular)

Por

Alexandra Villa-Forte

, MD, MPH, Cleveland Clinic

Última revisión completa sep 2019
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Datos clave
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El dolor que está limitado a una única articulación se denomina dolor monoarticular. Una articulación puede simplemente ser dolorosa (artralgia) o también puede estar inflamada (artritis). La artritis suele cursar con calor, hinchazón, y rara vez enrojecimiento de la piel adyacente. El dolor puede ocurrir solo cuando se mueve la articulación o también estar presente en reposo. Se puede acumular líquido dentro de la articulación (lo que se denomina derrame articular).

El dolor que parece provenir de una articulación a veces se origina en una estructura situada por fuera de ella, como un ligamento, tendón o músculo (véase Introducción a la biología del sistema musculoesquelético). Ejemplos de estos trastornos son la bursitis, tendinitis, esguinces y distensiones. El dolor causado por estos trastornos por regla general no se considera un verdadero dolor articular.

Causas

Las causas más frecuentes de artritis que afectan a una única articulación incluyen artritis infecciosa, gota y trastornos relacionados, y la artrosis. El dolor articular puede ser el primer síntoma de un trastorno que afecta a otros órganos, como un proceso autoinmunitario o una infección diseminada. Los síntomas de algunas enfermedades autoinmunitarias pueden incluir fiebre, úlceras bucales y erupción cutánea. El dolor monoarticular también puede ser el primer síntoma de un trastorno que a la larga afecta a otras articulaciones (ver Dolor articular: dolor que afecta a varias articulaciones).

Causas frecuentes

En todas las edades, las lesiones, las infecciones y los cristales en la articulación (a menudo llamada artritis inducida por cristales) son las causas más comunes de dolor repentino en una sola articulación.

En adultos jóvenes las causas más frecuentes son

  • Lesión (más común)

  • Artritis infecciosa: a menudo causada por una infección por gonococos (gonorrea) que se ha extendido a través del torrente sanguíneo (infección gonocócica diseminada), sobre todo si la articulación está caliente e inflamada

  • Inflamación (causada, por ejemplo, por gota)

En adultos mayores que no han sufrido un traumatismo, las causas más comunes son

La causa más peligrosa a cualquier edad es la artritis infecciosa aguda. Ésta puede lesionar las estructuras intraarticulares en cuestión de horas, lo que puede conducir a una lesión articular permanente. El tratamiento urgente puede minimizar las lesiones permanentes y prevenir la septicemia y la muerte.

Las causas frecuentes de dolor en una única articulación se enumeran en la tabla Algunas causas y características del dolor en una única articulación.

Causas menos frecuentes

Las causas menos comunes del dolor en una única articulación incluyen la destrucción de una porción de hueso producida por un aporte deficiente de sangre (osteonecrosis), tumores articulares (como sinovitis villonodular pigmentada), presencia de sangre en la articulación (hemartrosis) y trastornos que suelen causar dolor en más de una articulación, como la artritis reactiva.

Valoración

La siguiente información puede ser útil a la hora de decidir cuándo es necesaria la valoración por parte de un médico, así como para saber qué se puede esperar durante esta valoración.

Signos de alarma

En pacientes con dolor monoarticular, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación y podrían requerir tratamiento inmediato. Entre estos factores se incluyen los siguientes

  • Dolor súbito o intenso

  • Enrojecimiento articular, calor, hinchazón, o limitación de la movilidad

  • Fiebre

  • Piel roja, caliente o sensible o heridas cerca de la articulación

  • Presencia de un trastorno de la coagulación, uso de anticoagulantes ("diluyentes de la sangre", por ejemplo, warfarina) o alteraciones sanguíneas (por ejemplo, anemia de células falciformes)

  • Signos de una enfermedad aguda distinta del dolor articular

  • Posibilidad de una enfermedad de transmisión sexual (por ejemplo, debido a relaciones sexuales sin protección con una pareja nueva)

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma deben acudir al médico de inmediato. El médico está en mejores condiciones para tratar los síntomas de forma rápida y eficaz si el tratamiento se realiza de forma precoz en ciertos trastornos, incluyendo la artritis inducida por cristales, la hemartrosis y la artritis infecciosa. Los pacientes sin signos de alarma, sobre todo si se conoce la causa del dolor (por ejemplo, vuelve a aparecer el dolor típico en una articulación afectada por artrosis o si el dolor se produce después de un traumatismo menor) y los síntomas son leves, pueden esperar unos días para ver si los síntomas desaparecen antes de consultar con un médico.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración clínica sugieren a menudo una causa del dolor y las pruebas que pueden ser necesarias (véase la tabla Algunas causas y características del dolor en una única articulación).

Durante la anamnesis, el médico pregunta sobre lo siguiente:

  • Cuándo empezó el dolor, cómo ha progresado, dónde se localiza y cuál es su intensidad

  • Qué hace que el dolor mejore o empeore (por ejemplo, el movimiento, el apoyo sobre la articulación o el descanso)

  • Lesiones previas o dolor articular previo

  • Síntomas en otras articulaciones (como hinchazón)

  • Factores de riesgo de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y de la enfermedad de Lyme

  • Enfermedades conocidas, en particular aquellas que podrían causar o contribuir al dolor articular (como artrosis, gota o anemia de células falciformes)

La exploración se centra en las articulaciones para detectar signos de inflamación (incluyendo hinchazón, calor, y en raras ocasiones enrojecimiento), dolor a la palpación, limitación de la movilidad, y ruidos articulares con los movimientos (lo que se denomina crepitación). El médico comparará la articulación afectada con la del lado opuesto para buscar cambios sutiles. También buscará signos de infección en otras partes del cuerpo, sobre todo en la piel y en los genitales.

Varios hallazgos de la historia clínica y de la exploración proporcionan claves sobre la causa de dolor articular:

  • Basándose en el examen, el médico generalmente puede determinar si el origen del dolor es en la articulación o en las estructuras circundantes. Por ejemplo, si solo uno de los lados de la articulación parece anormal, el origen del dolor probablemente se localice fuera de la articulación.

  • Basándose en la exploración, el médico generalmente puede determinar si la articulación está llena de líquido.

  • La inflamación que se desarrolla en horas generalmente está causada por una artritis inducida por cristales, sobre todo si se han producido síntomas similares con anterioridad. La artritis infecciosa es otra de las principales causas de artritis aguda.

  • La fiebre suele estar causada por una artritis infecciosa o una artritis inducida por cristales.

Tabla
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Algunas causas y características del dolor monoarticular

Causa

Características comunes*

Pruebas

Artritis inducida por cristales (gota y trastornos relacionados, como la artritis por pirofosfato cálcico [anteriormente denominada seudogota])

Dolor súbito y intenso, inflamación, calor y disminución de la amplitud de movimiento, sobre todo en el dedo gordo del pie, el tobillo, la muñeca o la rodilla

A veces con enrojecimiento de la piel

A menudo existen episodios previos similares que se resolvieron con o sin tratamiento

Extracción y análisis del líquido sinovial (aspiración articular) para buscar la presencia de cristales

Hemartrosis (sangre en la articulación)†

Los síntomas pueden ser espontáneos o comenzar poco tiempo después de un traumatismo

Por lo general, en un paciente con un traumatismo reciente o un trastorno de la coagulación

Extracción y análisis del líquido sinovial (aspiración articular o artrocentesis)

A veces, TC o RMN

Artritis infecciosa (por ejemplo, una infección bacteriana, fúngica, vírica o tuberculosa)‡

Dolor súbito y intenso, inflamación, calor y disminución de la amplitud de movimiento

En ocasiones el dolor y la inflamación son graduales

Extracción y análisis del líquido sinovial (aspiración articular o artrocentesis)

Lesiones, como una fractura o una alteración intraarticular que interfiere con el movimiento de la articulación (por ejemplo, alteraciones del cartílago articular de la rodilla debido a una rotura de menisco)

Los síntomas comienzan inmediatamente después de la lesión

A menudo, inflamación

Radiografías

A veces RMN

A veces, se introduce una cámara en la articulación (artroscopia)

Inicio repentino de dolor en una articulación que se puede pasar de una articulación a otra

Normalmente dolor generalizado, fiebre y fatiga intensa

Generalmente comienza varios días o semanas después de que el paciente presentase una erupción con una o varias manchas rojas con un centro claro

A menudo después de una picadura de garrapata (la picadura puede no ser apreciable)

Análisis de sangre para detectar anticuerpos contra Borrelia burgdorferi, la bacteria que causa la enfermedad de Lyme

Dolor lentamente progresivo en ancianos o en pacientes jóvenes con sobrecargas frecuentes en la articulación afectada (por ejemplo, trabajadores manuales o práctica de deportes de alto impacto)

Radiografías

Dolor articular en pacientes que han tomado o toman corticoesteroides o que padecen la anemia de células falciformes

Radiografías y RMN

Puede causar dolor en una sola articulación, por lo general con inflamación (lo más habitual es que cause dolor en varias articulaciones)

Por lo general, en pacientes con psoriasis conocida

Extracción y análisis del líquido sinovial la primera vez que se produce el trastorno

A veces, radiografías

Dolor articular lentamente progresivo generalmente con inflamación

A menudo, dolor nocturno

Radiografías y RMN

* Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

† Causas infrecuentes.

‡ La artritis infecciosa es más frecuente en personas con un sistema inmunitario debilitado (por alguna enfermedad o fármaco), en adictos a drogas intravenosas, en pacientes diabéticos y en personas con riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

La necesidad de realizar pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física, en particular si hay signos de alarma.

Entre las pruebas que pueden realizarse se encuentran

  • Análisis del líquido sinovial

  • Radiografías y otras pruebas de diagnóstico por la imagen

  • A veces, análisis de sangre

El médico suele solicitar un análisis del líquido articular si la articulación está inflamada. El médico extrae el líquido de la articulación esterilizando en primer lugar la zona con una solución antiséptica y luego aplicando un anestésico a la piel. Luego se introduce una aguja en la articulación y se extrae el líquido sinovial (procedimiento denominado punción articular o artrocentesis). Este procedimiento causa poco o ningún dolor. Normalmente se analiza el líquido buscando, entre otras cosas, bacterias que pueden ocasionar una infección y se estudia con microscopio para detectar cristales que puedan causar gota o trastornos relacionados. A veces el médico no solicita un análisis del líquido articular si la causa del dolor es evidente, por ejemplo, cuando el dolor se produce después de un traumatismo o el líquido se acumula de forma repetida en una articulación con un trastorno crónico, como la artrosis.

En pacientes con una artritis aguda se pueden obtener radiografías aunque generalmente no son necesarias. Las radiografías no muestran las alteraciones de las partes blandas o el cartílago. Son muy útiles para el diagnóstico de fracturas y, en ocasiones, de tumores óseos u osteonecrosis.

La resonancia magnética (RMN) o la tomografía computarizada (TC) pueden mostrar anomalías óseas, articulares, tendinosas y musculares con mayor detalle que las radiografías. Por lo tanto, la RMN o la TC se utilizan para diagnosticar anomalías en los huesos y articulaciones que pueden no ser evidentes o claras en las radiografías (por ejemplo, fracturas de cadera que son demasiado pequeñas para ser identificadas en las radiografías). La RMN se usa para diagnosticar ciertas alteraciones de las partes blandas, como las lesiones del manguito rotador en el hombro y las lesiones de los ligamentos y meniscos en la rodilla.

Los análisis de sangre son de vez en cuando necesarios, por ejemplo, para ayudar a diagnosticar o descartar la enfermedad de Lyme.

Tratamiento

La forma más eficaz de aliviar el dolor articular es tratar el trastorno que la está causando. Por ejemplo, se pueden administrar antibióticos para tratar la artritis infecciosa. Los huesos fracturados pueden necesitar una inmovilización (por ejemplo, una escayola).

También se pueden administrar fármacos para disminuir la inflamación articular independientemente de su causa. Estos medicamentos incluyen antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o en ocasiones, cuando la inflamación es muy intensa, corticoesteroides. El dolor articular sin inflamación, independientemente de la causa, se puede aliviar con AINE, aunque el paracetamol (acetaminofeno) suele ser lo más eficaz y más seguro en la mayoría de los pacientes.

La inmovilización de la articulación con una férula o un cabestrillo es a veces útil de manera temporal para aliviar el dolor. La aplicación de frío (por ejemplo, mediante hielo) es el mejor tratamiento inmediatamente después de producirse un traumatismo, y puede ser utilizado para aliviar el dolor causado por la inflamación articular. La aplicación de calor (por ejemplo, con una manta eléctrica) puede disminuir el dolor al aliviar las contracturas de la musculatura periarticular. Sin embargo, es necesario proteger la piel del frío y del calor extremos. Por ejemplo, se debe aplicar el frío colocando el hielo en una bolsa de goma o una bolsa de plástico envuelta en una toalla y no aplicarlo directamente sobre la piel. Además, el frío o el calor se deben aplicar por lo menos 15 minutos seguidos para que penetren en profundidad lo suficiente como para actuar sobre los tejidos más doloridos o inflamados.

Después de que el dolor agudo haya disminuido, el médico puede recomendar que el paciente realice fisioterapia para recuperar o mantener la amplitud de movilidad y fortalecer los músculos circundantes.

Conceptos clave

  • El dolor en una única articulación en adultos mayores está producido con más frecuencia por artrosis o gota.

  • El dolor monoarticular en adultos jóvenes y adolescentes puede estar producido por una enfermedad de transmisión sexual como la gonorrea.

  • Los pacientes que presentan dolor articular súbito con inflamación deben ser evaluados por un médico tan pronto como sea posible para tratar una artritis infecciosa, si está presente, lo más precozmente posible.

  • Por lo general, se extrae y se analiza el líquido de las articulaciones inflamadas en busca de una infección o de la presencia de cristales.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
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