Manual Merck

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Pancreatitis aguda

Por

Michael Bartel

, MD, Fox Chase Cancer Center, Temple University

Última revisión completa jul 2019
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

La pancreatitis aguda es una inflamación súbita del páncreas que puede ser leve o potencialmente mortal, pero que en general remite.

  • Los cálculos biliares y el abuso de alcohol son las causas principales de pancreatitis aguda.

  • El síntoma predominante es un dolor abdominal intenso.

  • Los análisis de sangre y las pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía computarizada, ayudan al médico a hacer el diagnóstico.

  • La pancreatitis aguda suele requerir hospitalización, tanto si es leve como si es moderada o grave.

(Véase también Introducción a la pancreatitis.)

El páncreas es un órgano situado en la parte superior del abdomen, que produce líquidos digestivos y la hormona insulina. La parte del páncreas que produce hormonas, especialmente la insulina, no suele quedar afectada por la pancreatitis aguda.

En la pancreatitis aguda, la inflamación se desarrolla rápidamente y remite en pocos días, aunque puede durar algunos meses. En la pancreatitis crónica, el páncreas está inflamado de forma persistente, lo que provoca un daño permanente.

Localización del páncreas

Localización del páncreas

Causas

Las causas más habituales (más del 70% de los casos) son

Cálculos biliares

Los cálculos biliares causan aproximadamente el 40% de los casos de pancreatitis aguda. Los cálculos biliares son depósitos de materia sólida en la vesícula biliar. Estas piedras a veces pasan y bloquean el conducto que la vesícula biliar comparte con el páncreas (llamado conducto biliar común).

Normalmente, el páncreas secreta jugo pancreático a la primera porción del intestino delgado (duodeno) a través del conducto pancreático. Este líquido pancreático contiene enzimas digestivas que ayudan a digerir los alimentos. Si un cálculo biliar se atasca en el esfínter de Oddi (la abertura donde el conducto pancreático se vacía en el duodeno), el líquido pancreático deja de fluir. Generalmente, la obstrucción es temporal y causa un daño limitado que se repara rápidamente. Pero si la obstrucción persiste, las enzimas se acumulan en el páncreas y comienzan a digerir las células del páncreas, provocando una inflamación grave.

Alcohol

El consumo de alcohol causa alrededor del 30% de los casos de pancreatitis aguda. El riesgo de desarrollar pancreatitis aumenta al aumentar la cantidad de alcohol (de 4 a 7 bebidas por día en hombres y 3 o más bebidas por día en mujeres). Sin embargo, menos del 10% de las personas que consumen alcohol con frecuencia desarrollan pancreatitis aguda, lo que sugiere la presencia de desencadenantes adicionales u otros factores necesarios para que se desarrolle la pancreatitis.

No se sabe a ciencia cierta cómo causa el alcohol la pancreatitis. Una teoría es que el alcohol se convierte en productos químicos tóxicos en el páncreas, que provocan el daño. Existe otra teoría que sostiene que el alcohol puede ocasionar la obstrucción de los pequeños conductos del páncreas que drenan el conducto pancreático, produciendo a la larga una pancreatitis aguda.

Otras causas

En algunas personas, la pancreatitis aguda es hereditaria. Se han identificado las mutaciones genéticas que predisponen a desarrollar una pancreatitis aguda. Las personas que tienen fibrosis quística o son portadoras de los genes de la fibrosis quística tienen un riesgo mayor de desarrollar pancreatitis, bien sea aguda o crónica.

Hay numerosos fármacos que pueden irritar el páncreas. Normalmente, la inflamación se resuelve cuando se interrumpen los fármacos.

Los virus pueden causar pancreatitis, que generalmente es de corta duración.

Algunas causas de pancreatitis aguda

Síntomas

Casi todas las personas con pancreatitis aguda tienen un intenso dolor en la parte superior del abdomen. En alrededor del 50% de las personas, el dolor atraviesa hasta la espalda. Cuando la pancreatitis aguda es causada por cálculos biliares, el dolor suele iniciarse súbitamente y alcanza su máxima intensidad en unos minutos. Cuando la causa de la pancreatitis es el alcohol, suele aparecer dolor al cabo de unos pocos días. Cualquiera que sea su origen, posteriormente el dolor se mantiene constante e intenso, tiene un carácter penetrante y puede persistir durante días.

La tos, los movimientos bruscos y la respiración profunda empeoran el dolor. Sentarse derecho e inclinarse hacia delante produce cierto alivio. La mayoría de las personas sienten náuseas y tienen que vomitar, algunas veces hasta el punto de presentar arcadas secas (sin producir vómito alguno). A menudo el dolor no se alivia por completo ni siquiera con grandes dosis de un analgésico opiáceo inyectado.

Las personas con pancreatitis aguda pueden presentar cierta distensión en la parte superior del abdomen. Esta hinchazón puede ocurrir debido a que el contenido intestinal ha dejado de moverse, causando que los intestinos se hinchen (una condición llamada íleo).

Algunas personas, especialmente las que desarrollan pancreatitis aguda por abuso de alcohol, pueden no presentar más síntoma que un dolor de moderado a intenso, mientras que otras se sienten muy mal, tienen aspecto enfermizo, están sudorosas y con el pulso acelerado (de 100 a 140 latidos por minuto) y presentan una respiración rápida y profunda. La respiración rápida también puede ocurrir si la persona tiene inflamación de los pulmones, zonas de tejido pulmonar colapsadas (atelectasia) o acumulación de líquido en la cavidad torácica (derrame pleural). Estos trastornos pueden disminuir la cantidad de tejido pulmonar disponible para transferir el oxígeno desde el aire hasta la sangre y pueden reducir las concentraciones de oxígeno en la sangre.

Al principio, la temperatura corporal puede ser normal, pero puede aumentar en unas horas hasta 37,7 °C a 38,3 °C. La presión arterial suele ser baja y tiende a disminuir cuando la persona se pone de pie, provocando mareo.

En ocasiones, el blanco de los ojos (esclerótica) se vuelve amarillento.

Complicaciones de la pancreatitis aguda

Las principales complicaciones de la pancreatitis aguda son

  • Pseudoquiste pancreático

  • Pancreatitis necrotizante

  • Infección del páncreas

  • Fallo orgánico

Un pseudoquiste pancreático es una acumulación de líquido que contiene enzimas pancreáticas y que se forma en el páncreas y a su alrededor. El pseudoquiste desaparece espontáneamente en algunas personas y en otras no desaparece y puede infectarse.

La pancreatitis necrotizante puede presentarse en la pancreatitis aguda grave. En la pancreatitis necrotizante se pueden destruir partes del páncreas y puede pasar líquido corporal a la cavidad abdominal, lo que disminuye el volumen sanguíneo y produce un gran descenso de la presión arterial, con posibilidad de causar un choque y una insuficiencia orgánica. La pancreatitis aguda grave puede ser mortal.

Existe riesgo de infección del páncreas inflamado, en particular en personas que sufren pancreatitis necrotizante. Algunas veces el médico sospecha la presencia de una infección cuando la situación del paciente empeora y aparece fiebre, especialmente si esto ocurre cuando los primeros síntomas comienzan a remitir.

En la pancreatitis aguda se puede producir insuficiencia orgánica porque el daño infligido al páncreas puede hacer que las enzimas activadas y las toxinas, como las citocinas, entren en el torrente sanguíneo y causen un descenso de la presión arterial y daños en otros órganos, como los pulmones y los riñones. Estos daños pueden provocar que algunas personas con pancreatitis aguda desarrollen insuficiencia en otros órganos, como los riñones, los pulmones o el corazón, y esta insuficiencia puede provocar la muerte.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

Un dolor abdominal característico hace sospechar al médico de la existencia de una pancreatitis aguda, en especial en las personas que presentan enfermedades de la vesícula biliar o que beben mucho alcohol. Durante la exploración física, el médico a menudo percibe que el abdomen es doloroso y los músculos de la pared abdominal pueden estar rígidos. Al auscultar el abdomen con un estetoscopio pueden oírse pocos sonidos intestinales o ninguno.

Análisis de sangre

No existe un único análisis de sangre que diagnostique la pancreatitis aguda, pero ciertas pruebas sugieren el diagnóstico. Las concentraciones sanguíneas de dos enzimas producidas por el páncreas, la amilasa y la lipasa, por lo general aumentan el primer día de la enfermedad, pero vuelven a la normalidad en 3 a 7 días. Sin embargo, si la persona ha tenido otros episodios (crisis) de pancreatitis es posible que no aumenten significativamente las concentraciones de estas enzimas, debido a que puede haberse destruido tanta parte del páncreas que queden pocas células para liberar las enzimas.

El recuento de glóbulos blancos y el nivel de nitrógeno ureico en sangre (marcador de la función renal) generalmente se incrementan.

Pruebas de diagnóstico por la imagen

Las radiografías de abdomen pueden mostrar asas del intestino dilatadas o, rara vez, uno o más cálculos biliares. Las radiografías de tórax pueden revelar zonas de tejido pulmonar colapsado o una acumulación de líquido en la cavidad torácica.

La ecografía del abdomen puede mostrar cálculos biliares en la vesícula, o algunas veces en el colédoco, y también puede detectar inflamación del páncreas. Esta prueba se realiza a todas las personas que sufren pancreatitis aguda para descartar la presencia de cálculos biliares que podrían causar pancreatitis adicional.

La tomografía computarizada (TC) es particularmente útil para detectar inflamación del páncreas y se utiliza en personas con pancreatitis aguda grave. Para esta exploración se inyecta un agente de contraste. El agente es una sustancia que se puede visualizar en las radiografías. Las imágenes de la TC son tan claras que ayudan al médico a establecer un diagnóstico preciso y a identificar las complicaciones de la pancreatitis.

Se puede realizar también una colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) para obtener imágenes del conducto pancreático y la vía biliar y determinar la presencia de alguna dilatación, obstrucción o estrechamiento de los conductos.

La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica permite a los médicos ver el conducto biliar y el conducto pancreático. Durante esta prueba, los médicos pueden eliminar del conducto biliar los cálculos que están provocando un bloqueo.

Qué es la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica

En la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), un endoscopio (un tubo de visualización flexible) se inserta por la boca y se hace llegar a través del estómago hasta el duodeno (el primer segmento del intestino delgado). Seguidamente se inyecta un agente de contraste (un líquido que se puede visualizar en las radiografías) en la vía biliar a través del esfínter de Oddi. El colorante muestra el contorno de cualquier bloqueo.

También se pueden pasar instrumentos quirúrgicos a través del endoscopio, lo que permite al médico extraer un cálculo de la vía biliar o insertar un tubo (stent o endoprótesis vascular) para sortear una obstrucción de la vía biliar producida por un cálculo, una fibrosis o un cáncer.

Qué es la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica

Otros estudios

Si el médico sospecha una infección, puede obtener una muestra de material infectado insertando una aguja a través de la piel hasta la acumulación de líquido.

También se puede analizar la orina para detectar una enzima denominada tripsinógeno. Esta enzima es secretada por el páncreas. Si la concentración de esta enzima en orina es elevada, la persona puede sufrir pancreatitis.

Pronóstico

En la pancreatitis aguda, la TC ayuda a determinar el pronóstico. Si las imágenes muestran que el páncreas está solo ligeramente inflamado, el pronóstico es excelente; si muestran grandes áreas de páncreas destruido, el pronóstico suele ser malo.

Una serie de sistemas de puntuación ayudan a los médicos a predecir la gravedad de la pancreatitis aguda, lo que puede ayudarlos a manejar mejor a la persona. Estos sistemas de puntuación pueden incluir información como la edad, los antecedentes médicos, los resultados de exploraciones físicas, pruebas de laboratorio y resultados de tomografía computarizada.

Cuando la pancreatitis aguda es leve, el índice de mortalidad es del 5% o menos. Sin embargo, en la pancreatitis con lesión grave o cuando la inflamación no está confinada al páncreas, el índice de mortalidad puede ser muy superior. La muerte que se produce durante los primeros días de la pancreatitis aguda está causada normalmente por insuficiencia cardíaca, respiratoria o renal. Después de la primera semana, por lo general la muerte se produce por una infección pancreática o un pseudoquiste que sangra o se rompe.

Tratamiento

  • Líquidos por vía intravenosa

  • Alivio del dolor

  • Medidas para apoyar la nutrición

  • A veces, endoscopia o intervención quirúrgica

El tratamiento de la pancreatitis leve aguda suele consistir en una corta estancia en el hospital, donde se administran líquidos por vena (por vía intravenosa), analgésicos para aliviar el dolor y la persona permanece en ayunas para que el páncreas repose. Suele iniciarse una dieta blanda y baja en grasa poco después de la admisión si no hay náuseas, vómitos o dolor intenso.

Las personas con pancreatitis aguda entre moderada y grave requieren ser hospitalizadas durante un período de tiempo más largo, y se les administran líquidos intravenosos. Mientras la persona afectada pueda tolerar comer y beber, puede seguir haciéndolo mientras esté enferma. Si la persona no puede comer, se le administra alimento mediante una sonda que se introduce a través de la nariz hasta el estómago o el intestino (alimentación por sonda o nutrición por sonda enteral). Los síntomas, como el dolor y las náuseas, se controlan con fármacos por vía intravenosa. Los médicos pueden administrar antibióticos si estas personas muestran signos de infección.

Las personas con pancreatitis aguda grave son ingresadas en una unidad de cuidados intensivos, donde sus signos vitales (pulso, presión arterial y frecuencia respiratoria) y su producción de orina pueden ser controlados de manera continua. Se extraen muestras de sangre de forma repetida para controlar varios componentes de la sangre, incluyendo hematócrito, niveles de azúcar (glucosa), niveles de electrólitos, número de glóbulos blancos (leucocitos) y la concentración de nitrógeno ureico en sangre. Se puede introducir una sonda por la nariz hasta el estómago (sonda nasogástrica) para aspirar el líquido y el aire, particularmente si persisten las náuseas y los vómitos y si existe íleo.

Si es posible, las personas con pancreatitis aguda grave reciben nutrición a través de la alimentación por sonda. Si la alimentación por sonda no es posible, las personas afectadas reciben nutrición a través de un catéter intravenoso que se ha insertado en una vena grande (alimentación intravenosa).

En las personas con descenso de la presión arterial o que están en choque, el volumen sanguíneo (volemia) se mantiene cuidadosamente con líquidos y medicamentos por vía intravenosa y se monitoriza atentamente la función cardíaca. Algunas personas necesitan complementos de oxígeno y las más gravemente enfermas requieren un respirador artificial (una máquina que ayuda a introducir y extraer el aire de los pulmones).

Cuando la pancreatitis aguda se debe a cálculos biliares, el tratamiento depende de su gravedad. Aunque en más del 80% de las personas con pancreatitis de origen biliar el cálculo se expulsa espontáneamente, las personas que no mejoran porque tienen un cálculo que no se puede expulsar suelen requerir su extracción mediante colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Mientras los pacientes siguen ingresados en el hospital, normalmente los médicos extirpan la vesícula.

Los seudoquistes que han crecido rápidamente o que causan dolor u otros síntomas se suelen drenar. Dependiendo de su localización y de otros factores, un pseudoquiste se puede vaciar (drenar) mediante la inserción de un tubo de drenaje (catéter) en su interior. El catéter se puede colocar usando un endoscopio, o bien insertándolo directamente en el seudoquiste a través de la piel. El catéter permite el drenaje del seudoquiste durante varias semanas. Rara vez se necesita cirugía para drenar un seudoquiste.

La infección o la pancreatitis necrotizante se tratan con antibióticos y puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del tejido infectado y necrosado mediante endoscopia o quirúrgicamente.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción a la enfermedades de Crohn
Video
Introducción a la enfermedades de Crohn
Modelos 3D
Ver todo
Colonoscopia
Modelo 3D
Colonoscopia

REDES SOCIALES

ARRIBA