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Angiostrongiliasis

Por

Richard D. Pearson

, MD, University of Virginia School of Medicine

Última modificación del contenido mar 2019
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La angiostrongiliasis es una infección por larvas de helmintos del género Angiostrongylus que produce síntomas intestinales o meningitis eosinófila según la especie causante.

Los Angiostrongylus son parásitos de las ratas (gusano del pulmón de la rata). Las larvas excretadas son ingeridas por huéspedes intermediarios (caracoles y babosas) y por huéspedes paraténicos o de transporte (huéspedes que no son necesarios para el desarrollo del parásito pero que pueden trasmitir la infección al ser humano). Los seres humanos adquieren la infección al consumir caracoles, babosas o los huéspedes de transporte (ciertos cangrejos y camarones de agua dulce) crudos o poco cocinados; aún no se comprobó si la contaminación de las verduras con larvas (p. ej., en la baba de los caracoles o las babosas que caminan sobre ellas) puede ocasionar la infección.

La infección por A. cantonensis aparece sobre todo en el sudeste asiático y en la cuenca del Pacífico, aunque se informaron casos en otras regiones, entre ellas el Caribe, Hawaii, Louisiana, Florida y otros estados del sur. Las larvas migran desde el tubo digestivo a las meninges, donde causan meningitis eosinófila, caracterizada por fiebre, cefalea y signos meníngeos. En ocasiones, el parásito invade las áreas oculares.

La infección por A. costaricensis se identifica en América, especialmente en Latinoamérica y el Caribe. Los helmintos adultos viven en arteriolas del área ileocecal y pueden liberar huevos hacia los tejidos intestinales, donde promueven inflamación localizada, lo que a su vez produce dolor abdominal, vómitos y fiebre; esta infección puede simular una apendicitis. Además, la angiostrongiliasis abdominal suele asociarse con eosinofilia y se puede desarrollar un tumor doloroso en el hipocondrio derecho.

Diagnóstico

  • Si hay signos de meningitis, análisis del líquido cefalorraquídeo (para A. cantonensis)

  • A veces, identificación de huevos y larvas durante la cirugía abdominal (para A. costaricensis)

La estrongiloidiasis se sospecha en un paciente que ingirió material potencialmente contaminado.

Los pacientes con signos meníngeos requieren una punción lumbar, que típicamente muestra un aumento de la presión en el LCR, las proteínas y los leucocitos con predominio de eosinófilos; los parásitos A. cantonensis rara vez son visibles. Las lesiones focales generalmente no se ven en la tomografía computarizada (TC) de encéfalo.

Puede hallarse eosinofilia en la sangre.

El diagnóstico de la infección gastrointestinal secundaria a A. costaricensis es difícil porque las larvas y los huevos no están presentes en las heces, aunque si se realiza cirugía (p. ej., cuando se sospecha apendicitis), es posible observar los huevos y las larvas en los tejidos extirpados.

No se realizaron demasiados inmunoensayos. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) ofrecen una PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para A. cantonensis en líquido cefalorraquídeo; solo se dispone de pruebas moleculares para A. costaricensis en laboratorios de investigación.

Tratamiento

  • Para la meningitis, analgésicos, corticosteroides y extracción de líquido cefalorraquídeo

La meningitis por A. cantonensis se trata con analgésicos, corticoides y la extracción de líquido cefalorraquídeo a intervalos regulares para disminuir la presión en el sistema nervioso central. La terapia antihelmíntica puede aumentar la respuesta inflamatoria porque da como resultado la liberación de antígenos del parásito. La mayoría de los pacientes presentan una enfermedad autolimitada y se recuperan completamente.

No existe un tratamiento específico para la infección por A. costaricensis; la mayoría de las infecciones se resuelve espontáneamente. Los antihelmínticos no parecen ser eficaces y pueden llevar a la migración adicional de los parásitos y al empeoramiento de los síntomas.

Prevención

Las personas que viven o viajan a áreas con A. cantonensis debe evitar comer caracoles crudos o poco cocidos, babosas, camarones de agua dulce, cangrejos de tierra, ranas, centípedos y lagartos, así como vegetales y zumos de vegetales contaminados.

Las personas que viven o viajan a áreas con A. costaricensis debe evitar comer babosas crudas o poco cocidas y vegetales o zumos potencialmente contaminados.

Conceptos clave

  • Los seres humanos adquieren Angiostrongylus cuando consumen caracoles o babosas crudos o poco cocidos o los huéspedes que los transportan (cangrejos de tierra y camarones de agua dulce).

  • Las larvas de A. cantonensis migran desde el tubo digestivo a las meninges, donde causan meningitis eosinófila; los huevos de A. costaricensis pueden liberarse en los tejidos intestinales y causar dolor abdominal, vómitos y fiebre.

  • Tratar la meningitis por A. cantonensis con analgésicos, corticosteroides y, si la presión intracraneal es elevada, eliminación de líquido cefalorraquídeo a intervalos frecuentes.

  • El tratamiento de la infección por antihelmínticos A. costaricensis no parece ser eficaz y puede provocar una migración adicional de gusanos y un empeoramiento de los síntomas; la mayoría de estas infecciones se resuelve espontáneamente.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.

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