Las fracturas del hueso temporal pueden producirse tras un traumatismo craneal contuso grave; en ocasiones, afectan las estructuras del oído y provocan hipoacusia, vértigo, alteraciones del equilibrio o parálisis del nervio facial.
Los siguientes hallazgos del examen físico sugieren una fractura del hueso temporal:
Signo de Battle (equimosis retroauricular)
Sangrado en el conducto auditivo externo
La hemorragia puede proceder del oído medio (hemotímpano) a través de un tímpano roto o por una línea de fractura en el conducto auditivo. El hemotípano hace que el tímpano se vea negro-azulado. La otorrea de líquido cefalorraquídeo indica una comunicación entre el oído medio y el espacio subaracnoideo.
Las fracturas del hueso temporal se clasifican como sin compromiso de la cápsula ótica (90%) o con compromiso de la cápsula ótica (10%) (1). Las fracturas que respetan la cápsula ótica no afectan el laberinto óseo (cóclea, vestíbulo o canales semicirculares), mientras que las fracturas que comprometen la cápsula ótica se extienden a través de una o más de estas estructuras. Este sistema de clasificación tiene mejor capacidad predictiva para la pérdida auditiva neurosensorial (la incidencia es del 5 al 20% en fracturas que respetan la cápsula ótica frente al 40 al 100% en fracturas que comprometen la cápsula ótica [2, 3]), en la disfunción vestibular y en la parálisis del nervio facial (la incidencia es aproximadamente del 45 al 70% en fracturas que respetan la cápsula ótica frente al 6 al 12% en fracturas que comprometen la cápsula ótica [1, 2, 3]) que el sistema utilizado anteriormente que describía fracturas longitudinales o transversales.
La fractura del hueso temporal también puede causar pérdida auditiva de conducción si se produce una lesión en la cadena osicular.
Rara vez se produce una hipoacusia neurosensorial fluctuante y una disfunción vestibular con la fractura del hueso temporal, que pueden deberse a una fístula perilinfática. La parálisis facial total inmediata puede indicar la sección o el daño del nervio facial, mientras que la parálisis facial total de inicio tardío suele indicar edema dentro de un nervio intacto.
Esta fotografía muestra el signo de Battle (equimosis mastoidea).
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Referencias generales
1. Little SC, Kesser BW. Radiographic classification of temporal bone fractures: clinical predictability using a new system. Arch Otolaryngol Head Neck Surg. 2006;132(12):1300-1304. doi:10.1001/archotol.132.12.1300
2. Park E, Chang YS, Kim BJ, et al. Improved Prediction of Hearing Loss after Temporal Bone Fracture by Applying a Detailed Classification for Otic Capsule-Violating Fracture: A Wide Scope Analysis with Large Case Series. Otol Neurotol. 2023;44(2):153-160. doi:10.1097/MAO.0000000000003786
3. Dunklebarger J, Branstetter B 4th, Lincoln A, et al. Pediatric temporal bone fractures: current trends and comparison of classification schemes. Laryngoscope. 2014;124(3):781-784. doi:10.1002/lary.21891
Diagnóstico de las fracturas del hueso temporal
TC
Evaluación de la audición y de la función del nervio facial
Si se sospecha una fractura del hueso temporal, se recomienda realizar una TC de cráneo inmediata que incluya una TC de alta resolución del hueso temporal.
Las pruebas auditivas con diapasón de Weber y Rinne durante el examen físico permiten distinguir la hipoacusia de conducción de la neurosensorial. No obstante, se necesita una audiometría formal en todos los pacientes con fracturas del hueso temporal.
Si existe parálisis facial, está justificada la prueba eléctrica del nervio facial.
Tratamiento de las fracturas óseas temporales
Manejo de la parálisis facial, la hipoacusia, la disfunción vestibular y la fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR)
El tratamiento se basa en los síntomas y las complicaciones, incluidos la hipoacusia, la disfunción vestibular, la lesión del nervio facial o la fuga de líquido cefalorraquídeo (1).
La parálisis facial se maneja inicialmente con conducta expectante. La exploración quirúrgica puede considerarse en casos de parálisis completa inmediata con hallazgos electrodiagnósticos desfavorables e imágenes que muestren una fractura desplazada a través del conducto de Falopio.
La hipoacusia de conducción se maneja inicialmente con observación y a menudo se resuelve espontáneamente. Si la hipoacusia persiste, se debe realizar una TC para evaluar una lesión osicular, y puede ser necesaria una osiculoplastia (2).
La hipoacusia neurosensorial tras una fractura del hueso temporal con preservación de la cápsula ótica suele mejorar espontáneamente (1). Para la hipoacusia persistente en cualquier tipo de fractura, pueden ser necesarios audífonos o un implante coclear. Sin embargo, en las infrecuentes hipoacusias neurosensoriales fluctuantes, puede estar indicada la timpanotomía exploradora para descartar una fístula perilinfática.
No existen datos de alta calidad sobre el uso de glucocorticoides como tratamiento de la hipoacusia tras una fractura del hueso temporal.
La disfunción vestibular puede resolverse espontáneamente. Los síntomas persistentes se manejan con rehabilitación vestibular para mejorar el equilibrio y la estabilidad de la mirada. Si la causa es una fístula perilinfática, la reparación puede reducir la gravedad y la frecuencia de los episodios de vértigo.
Los pacientes con otorrea de LCR deben ser observados y puede ser apropiada la hospitalización. El conducto auditivo no debe irrigarse ni manipularse. Existe riesgo de meningitis y se debe instruir a los pacientes para que informen sobre fiebre, cefalea intensa de comienzo reciente o que se agrava, fotofobia, rigidez de nuca, confusión o alteración del estado mental, déficits neurológicos focales o drenaje persistente y abundante de LCR (3). La fuga suele resolverse espontáneamente en pocos días, aunque a veces se requiere un drenaje lumbar o el cierre quirúrgico del defecto.
Referencias del tratamiento
1. Diaz RC, Cervenka B, Brodie HA. Treatment of Temporal Bone Fractures. J Neurol Surg B Skull Base. 2016;77(5):419-429. doi:10.1055/s-0036-1584197
2. Tu A, Doerfer KW. Ossiculoplasty for Trauma. Otolaryngol Clin North Am. Published online January 10, 2026. doi:10.1016/j.otc.2025.11.005
3. Nasrollahi TS, Kuan EC. Conservative Management of Cerebrospinal Fluid Leaks. Otolaryngol Clin North Am. Published online January 22, 2026. doi:10.1016/j.otc.2025.12.001
Conceptos clave
La fractura del hueso temporal puede causar salida de sangre de la oreja, detrás de la membrana timpánica, hipoacusia, disfunción vestibular y/o parálisis del nervio facial.
Realizar una TC prestando especial atención al hueso temporal, derivar a los pacientes para realizar una audiometría y, si se sospecha una parálisis del nervio facial, solicitar pruebas eléctricas del nervio facial.
Tratamiento directo para el control de las lesiones del nervio facial, la hipoacusia, la disfunción vestibular y la filtración de líquido cefalorraquídeo.



