Otitis externa maligna

(Otitis externa necrosante; osteomielitis de la base del cráneo)

Revisión completa: may 2026 PorBradley W. Kesser, MD, University of Virginia School of Medicine | Revisión de colegas realizada porLawrence R. Lustig, MD, Columbia University Medical Center and New York Presbyterian Hospital
Última actualización: may 2026
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Vista para pacientes

La otitis externa maligna es por lo general una infección del conducto auditivo externo que puede causar una osteomielitis del hueso temporal producida por Pseudomonas. Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) también puede causar otitis externa maligna. El diagnóstico se basa en estudios por la imagen y cultivos. El tratamiento implica la administración de cobertura antibiótica sistémica, generalmente intravenosa, para ambos microorganismos junto con desbridamiento seriado del conducto auditivo y terapia tópica con antibióticos/corticosteroides (p. ej., ciprofloxacino al 0,3%/dexametasona al 0,1%).

La otitis externa maligna (también llamada otitis externa necrosante) es una infección invasora rara del conducto auditivo externo, potencialmente mortal, que se extiende al hueso temporal y la base del cráneo. La mortalidad puede ser elevada, incluso con tratamiento antibiótico (1).

Los tejidos blandos, el cartílago y el hueso están afectados por la otitis externa maligna. La osteomielitis se propaga a lo largo de la base del cráneo y puede causar neuropatías craneales (se suele afectar el nervio craneal VII en primer lugar, seguido por el IX, X y XI) y puede cruzar la línea media.

La otitis externa maligna se produce sobre todo en pacientes adultos mayores, en pacientes inmunocomprometidos y/o en aquellos con diabetes (1). A menudo es iniciado por otitis externa por Pseudomonas; el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) también puede causar esta infección. En pacientes con inmunosupresión grave (p. ej., infección avanzada por VIH), se deben considerar las etiologías fúngicas, especialmente infecciones por especies de Aspergillus y Candida (1).

El término 'maligno' se refiere a la presencia de progresión localmente destructiva y la naturaleza potencialmente mortal de la enfermedad; no hay asociación con cáncer o metástasis.

Referencia general

  1. 1. Long DA, Koyfman A, Long B. An emergency medicine-focused review of malignant otitis externa. Am J Emerg Med. 2020;38(8):1671-1678. doi:10.1016/j.ajem.2020.04.083

Signos y síntomas de la otitis externa maligna

La otitis externa maligna se caracteriza por otalgia profunda intensa y persistente (que a menudo empeora por la noche), otorrea purulenta maloliente y la presencia de tejido de granulación o, en los casos graves, hueso expuesto en el conducto auditivo (en general, en la unión de las porciones ósea y cartilaginosa del conducto).

En casos graves, puede extenderse para afectar los nervios craneales adyacentes (o sus ramos). Pueden ocurrir déficits del nervio vestibular y coclear, así como diversos grados de pérdida auditiva de conducción. Puede producirse parálisis del nervio facial, e incluso de los nervios craneales inferiores (IX, X u XI), a medida que esta infección se disemina a lo largo de la base del cráneo (osteomielitis de la base del cráneo) desde el agujero estilomastoideo hasta el agujero yugular y más allá.

Rara vez, la diseminación intracraneal puede causar meningitis o absceso intracraneal (1).

Referencia de signos y síntomas

  1. 1. Long DA, Koyfman A, Long B. An emergency medicine-focused review of malignant otitis externa. Am J Emerg Med. 2020;38(8):1671-1678. doi:10.1016/j.ajem.2020.04.083

Diagnóstico de la otitis externa maligna

  • Imágenes (TC del hueso temporal, RM de cráneo)

  • Cultivo

  • Biopsia

Una TC de alta resolución del hueso temporal, que puede mostrar aumento de la radiodensidad en el sistema de celdillas aéreas mastoideas, radiolucidez (desmineralización) en algunas zonas del oído medio y erosión ósea generalmente identificada en el conducto auditivo óseo, sugiere el diagnóstico de otitis externa maligna. La resonancia magnética también se puede utilizar para evaluar la osteomielitis de la base del cráneo, ofreciendo una sensibilidad superior a la TC en la detección de la afectación de tejidos blandos, cambios en la médula ósea y complicaciones intracraneales de la osteomielitis (1).

Se obtienen cultivos y se debe realizar una biopsia del conducto auditivo. El examen del tejido de granulación biopsiado puede ayudar a diferenciar este trastorno de un tumor maligno o un proceso neoplásico (p. ej., carcinoma epidermoide) (2).

Los reactantes de fase aguda (p. ej., PCR, VSG) pueden estar elevados.

La enfermedad a veces puede categorizarse en diferentes niveles de gravedad según la extensión de la afectación (3, 4).

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Stocker M, Hempel JM. Patient cases with malignant otitis externa at the university clinic of Ludwig Maximilians University Munich from 2009 until 2020. Sci Rep. 2025;15(1):26367. Published 2025 Jul 21. doi:10.1038/s41598-025-11742-z

  2. 2. Handzel O, Halperin D. Necrotizing (malignant) external otitis. Am Fam Physician. 2003;68(2):309-312.

  3. 3. Thakur A, Tandon DA, Bahadur S, et al. Malignant externa otitis. Indian J. Otolaryngol. Head Neck Surg. 1996:48:114-120.

  4. 4. Long DA, Koyfman A, Long B. An emergency medicine-focused review of malignant otitis externa. Am J Emerg Med. 2020;38(8):1671-1678. doi:10.1016/j.ajem.2020.04.083

Tratamiento de la otitis externa maligna

  • Antibióticos sistémicos, en forma típica una fluoroquinolona y/o una combinación de un aminoglucósido con una penicilina semisintética

  • Preparados tópicos de antibiótico/glucocorticoide (p. ej., ciprofloxacina/dexametasona)

  • Raras veces, desbridamiento quirúrgico

El tratamiento de la otitis externa maligna consiste en terapia antimicrobiana sistémica, que a menudo se inicia empíricamente. Cuando sea factible, se recomienda el manejo multidisciplinario con un otorrinolaringólogo y un especialista en enfermedades infecciosas para ayudar a determinar el entorno óptimo de la terapia (ambulatorio o en internación), el régimen antibiótico y la duración de la terapia. Los regímenes antibióticos deben cubrir tanto Pseudomonas aeruginosa como Staphylococcus aureus. Además de los antibióticos sistémicos, el tratamiento también debe incluir preparaciones tópicas de ciprofloxacina/dexametasona (p. ej., gotas óticas, apósitos impregnados para el conducto) y desbridamientos seriados.

Los enfoques de tratamiento difieren según la gravedad de la enfermedad. Los casos leves que se presentan sin afectación de los nervios craneales y con optimización del control glucémico pueden manejarse en el ámbito ambulatorio, utilizando antibióticos orales, desbridamiento seriado y vigilancia estrecha. La enfermedad moderada a grave generalmente requiere hospitalización y terapia intravenosa.

El tratamiento antibiótico consiste por lo general en un ciclo sistémico (oral o IV) de 6 semanas de una fluoroquinolona seleccionada según el cultivo (p. ej., ciprofloxacina) y/o una combinación de penicilina semisintética (piperacilina-tazobactam o piperacilina)/aminoglucósido (para Pseudomonas resistente a ciprofloxacina). Los casos leves pueden tratarse con dosis elevadas de una fluoroquinolona por vía oral (p. ej., ciprofloxacina oral 750 mg dos veces al día) en forma ambulatoria con un seguimiento cercano. Pueden utilizarse adicionalmente preparados de uso tópico.

En la enfermedad ósea extensa, puede ser necesaria una antibioticoterapia más prolongada.

El oxígeno hiperbárico puede ser un tratamiento adyuvante útil, pero su papel definitivo aún no se ha dilucidado.

Si el paciente tiene diabetes, el control meticuloso de la diabetes es esencial y se recomienda la consulta con un endocrinólogo para el control estricto de la diabetes. En pacientes inmunocomprometidos, la inmunoterapia puede suspenderse.

Se requiere desbridamiento frecuente en el consultorio para eliminar el tejido de granulación y la secreción purulenta. La cirugía por lo general no es necesaria, pero puede utilizarse el desbridamiento quirúrgico para eliminar el tejido necrótico o los secuestros óseos en las infecciones más extensas (1).

Referencia del tratamiento

  1. 1. Treviño González JL, Reyes Suárez LL, Hernández de León JE. Malignant otitis externa: An updated review. Am J Otolaryngol. 2021;42(2):102894. doi:10.1016/j.amjoto.2020.102894

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