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Revisiones médicas preventivas en adolescentes

Por Deborah M. Consolini, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Chief, Division of Diagnostic Referral, Sidney Kimmel Medical College of Thomas Jefferson University;Nemours/Alfred I. duPont Hospital for Children

Las revisiones médicas anuales permiten que los médicos y otros profesionales de la salud evalúen el crecimiento físico y la maduración sexual del adolescente, además de brindarle asesoramiento y consejo. Las revisiones médicas anuales para los adolescentes comienzan a los 11 años y continúan hasta alrededor de los 21 años.

Las revisiones médicas rutinarias también incluyen la supervisión de la cartilla de vacunación y la administración de las vacunas recomendadas (ver Calendario de vacunación infantil).

También se anima a los adolescentes a realizar actividades deportivas, artísticas y de voluntariado. La mayoría de los médicos entrevistan y examinan a los adolescentes en privado, aunque se invita a los padres a comunicar y compartir inquietudes y a recibir asesoría y consejo al principio o al final de la visita.

Exploración

La altura, el peso y la presión arterial del adolescente se miden en cada visita de salud anual. El médico también lleva a cabo una exploración física completa. Cuando los niños se convierten en adolescentes, ciertas áreas del cuerpo requieren un examen más detallado. Por ejemplo, el examen de la piel para detectar acné, la evaluación del grado de maduración sexual y el examen de la espalda para detectar escoliosis son particularmente importantes en la adolescencia.

A las adolescentes que comienzan a ser sexualmente activas se les debe ofrecer un examen pélvico y una prueba de Papanicoláu (Pap). El médico puede educar a las niñas sobre la autoexploración mamaria.

A los adolescentes varones de más edad se les hacen pruebas para la detección de masas testiculares y a los niños varones de todas las edades se les explora para la detección de hernias inguinales. El médico puede educar a los niños varones sobre la autoexploración testicular para identificar masas.

Cribado

Se debe hacer una prueba de nivel de colesterol en la sangre a todos los niños entre 9 y 11 años de edad y al menos una vez a todos los adolescentes entre 17 y 21 años de edad. También se puede indicar la realización de pruebas más frecuentes en adolescentes obesos o en aquellos con antecedentes familiares de colesterol alto.

Deben realizarse pruebas para detectar la tuberculosis en los adolescentes que hayan estado expuestos a dicha enfermedad, los que tengan un miembro de la familia aquejado de tuberculosis, los hijos de nuevos inmigrantes o aquellos cuyos padres hayan estado recientemente en la cárcel, así como en todos los adolescentes que hayan viajado o que nacieran en áreas del mundo donde exista prevalencia de esta enfermedad.

A los adolescentes sexualmente activos se les puede realizar un cribado para la detección de enfermedades de transmisión sexual (ETS) frecuentes. El médico realiza un cribado para descartar infecciones como la gonorrea y la clamidiasis. La detección de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se puede contemplar para todos los adolescentes y se anima a hacerla a los adolescentes que son sexualmente activos y a aquellos que consumen drogas inyectables. A las adolescentes sexualmente activas se les realiza un cribado para descartar alteraciones precancerosas del cuello uterino (displasia cervical) así como el embarazo.

La mayoría de las revisiones rutinarias de salud incluyen entrevista de evaluación y consejo psicosocial. La entrevista de evaluación incluye preguntas relacionadas con el entorno del hogar, logros académicos y metas, actividades y pasatiempos, participación en conductas de riesgo y salud emocional. Por lo general, el asesoramiento gira en torno al desarrollo físico y psicosocial, estilos de vida saludables y prevención de lesiones.

Seguridad

Se habla acerca de la prevención de lesiones con los adolescentes. Los consejos suelen enfocar una amplia gama de temas como:

  • La importancia de ponerse el cinturón de seguridad

  • Los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol, o de escribir mensajes electrónicos mientras se conduce

  • Los peligros de caer en la drogadicción y el alcoholismo

  • El comportamiento sexual responsable

  • Peligros asociados a internet y precauciones adecuadas

  • La evitación de la violencia

Nutrición y ejercicio

El sobrepeso y la obesidad son frecuentes en los Estados Unidos y están asociados con enfermedades cardíacas y diabetes de tipo 2 (antes denominada diabetes no insulinodependiente). Para combatir el riesgo de obesidad, los padres deben seguir proporcionando a los adolescentes alimentos sanos y limitando el consumo de alimentos poco saludables. La ingestión excesiva de refrescos y de zumos se ha catalogado como uno de los factores que más contribuyen a la obesidad.

La inactividad está directamente relacionada con la obesidad. Los padres deben tratar de limitar la cantidad de tiempo que pasa su hijo adolescente viendo televisión, jugando a videojuegos o frente al ordenador realizando actividades no relacionadas con la educación. La participación en el deporte y la actividad física debe seguir fomentándose incluso en la adolescencia.