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Conducta suicida

Por

Christine Moutier

, MD, American Foundation For Suicide Prevention

Revisado médicamente jul. 2021
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Datos clave
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El suicidio es la muerte causada por un acto intencional de autolesión que está diseñado para ser mortal. El comportamiento suicida incluye suicidio consumado, intento de suicidio e ideación suicida.

La terminología utilizada para describir el suicidio ha evolucionado con el tiempo para reflejar los avances en el estudio científico del comportamiento suicida, la defensa cada vez mayor de las víctimas y los supervivientes del suicidio y la reducción del estigma asociado al suicidio.

La conducta suicida incluye:

  • Suicidio consumado: acto autolesivo intencionado con resultado de muerte.

  • Intento de suicidio: acto autolesivo con intención de provocar la muerte, pero que finalmente no resulta mortal. Un intento de suicidio puede dar lugar a lesiones, pero no necesariamente.

  • Ideación suicida: Pensamientos, planes y actos preparatorios relacionados con el suicidio.

La autoagresión no suicida Lesión autolítica no suicida Una lesión autolítica no suicida es una acción autoinflingida que causa dolor o lesiones superficiales pero que no tiene como objetivo causar la muerte. Aunque los métodos que utilizan las personas... obtenga más información es un acto autolesivo sin intención de provocar la muerte. Entre estos actos se incluyen: infligirse rasguños o cortes en los brazos, quemarse a uno mismo con un cigarrillo e ingerir una sobredosis de vitaminas. La autolesión no suicida puede ser una forma de reducir la tensión porque el dolor físico puede aliviar el dolor psicológico. También puede ser una petición de ayuda de las personas que aún desean vivir. Estos actos no deben descartarse a la ligera porque las personas con antecedentes de autolesión no suicida presentan un mayor riesgo de suicidio a largo plazo.

La información relativa a la tasa de suicidios proviene fundamentalmente de los certificados de defunción y de los informes procedentes de las investigaciones judiciales, y es probable que el verdadero índice esté subestimado. Aun así, la conducta suicida es un problema de salud muy frecuente. La conducta suicida ocurre en hombres y mujeres de todas las edades, etnias, credos, ingresos, niveles educativos y orientaciones sexuales. No existe un perfil característico del suicida, aunque algunos grupos de personas, como los varones de mediana edad y los ancianos, los jóvenes indios americanos y las personas LGBTQ (no se trata de una lista completa), presentan un mayor riesgo de suicidio que otros.

Suicidios consumados a nivel mundial

Anualmente fallecen en todo el planeta casi 800 000 personas como consecuencia de un suicidio.

En Estados Unidos, el suicidio fue la segunda causa principal de muerte entre personas de 10 a 34 años de edad.

Las pruebas científicas indican que por cada persona que muere por suicidio hay muchas más personas que intentan suicidarse. Esta proporción varía ampliamente según el país, la región, el sexo, la edad y el método empleado.

Suicidios consumados en Estados Unidos

En Estados Unidos, en 48 000 hubo casi 2019 suicidios consumados. En promedio, se producen cerca de 132 suicidios cada día.

En 2019, la tasa de suicidios fue más elevada en personas de 45 a 64 años. Nadie sabe con certeza por qué sucede esto, pero los factores siguientes pueden haber desempeñado un papel:

La segunda tasa más elevada de suicidio se produce en personas de 75 años o más, probablemente debido a la soledad, el aislamiento y la enfermedad.

El suicidio ocupa generalmente el décimo lugar como causa de muerte en Estados Unidos, pero bajó al puesto undécimo en 2020 debido al gran número de muertes causadas por la pandemia de la COVID-19.

En todos los grupos de edad, el número de hombres que mueren como consecuencia de suicidio supera al de mujeres en una proporción de casi 4 a 1. Las razones no están claras, pero los siguientes factores pueden estar implicados:

En 2019, la tasa de suicidios fue más elevada entre los blancos no hispanos, seguidos por los indios americanos y los nativos de Alaska. Para las estadísticas más recientes sobre el suicidio, véanse los datos recopilados por American Foundation for Suicide Prevention. (Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio)

¿Sabías que...?

  • El suicidio es una de las causas principales de muerte entre los jóvenes, pero la mayor tasa de suicidios consumados tiene lugar entre las personas de 45 a 64 años de edad y la segunda tasa más elevada corresponde a personas de 75 años o más.

  • Los hombres son 4 veces más propensos a quitarse la vida que las mujeres.

  • Por cada persona que se suicida, hay muchas más que lo intentan.

Intentos de suicidio en Estados Unidos

En 2019, se estima que 1,4 millones de adultos estadounidenses intentaron suicidarse. Existen unos 25 intentos de suicidio por cada suicidio consumado. Muchas personas hacen repetidos intentos. Sin embargo, sólo entre el 5 y el 10% de las personas que hacen un intento acaban muriendo por suicidio. Los intentos de suicidio son particularmente frecuentes entre las adolescentes. Las niñas de 15 a 19 años realizan 100 intentos de suicidio por cada suicidio consumado. En todos los grupos de edad, las tentativas son 2 o 3 veces más frecuentes en las mujeres que en los varones, pero la probabilidad de consumar el suicidio es 4 veces mayor en varones. Entre las personas mayores se producen 4 intentos de suicidio por cada suicidio consumado.

Causas

Aproximadamente una de cada seis personas que se suicidan dejan una nota, que suele proporcionar las claves para explicar su conducta. Las razones dadas incluyen enfermedad mental, sentimientos de desesperanza, sentirse como una carga para los demás e incapacidad para hacer frente a diversas tensiones de la vida.

Los estudios han demostrado que muchas personas que consumaron el suicidio estaban experimentando múltiples factores de riesgo en el momento de la muerte. Alrededor del 85 al 95% de las personas que mueren por suicidio sufren una enfermedad mental diagnosticable en el momento de su muerte.

El factor más frecuente que contribuye al comportamiento suicida es

La depresión, incluyendo la depresión que forma parte del trastorno bipolar Trastorno bipolar En el trastorno bipolar (antiguamente denominado enfermedad maníaco-depresiva), los episodios de depresión alternan con episodios de manía o con una forma menos grave de manía llamada hipomanía... obtenga más información , está involucrada en más del 50% de los intentos de suicidio y en un porcentaje aún mayor de suicidios consumados. La depresión puede ocurrir de forma inesperada, estar desencadenada por una pérdida reciente u otro evento perturbador o ser consecuencia de una combinación de factores. Los problemas en la relación matrimonial, un arresto reciente o problemas con la ley, las relaciones amorosas difíciles o que concluyen, los conflictos con los padres o el acoso escolar (en el caso de los adolescentes) o la pérdida reciente de un ser querido (sobre todo en la población de edad avanzada), pueden ser algunos de los desencadenantes de un intento de suicidio en las personas con depresión. El riesgo de suicidio es mayor si las personas con depresión también sufren un grado significativo de ansiedad Introducción a los trastornos de ansiedad La ansiedad es una sensación de nerviosismo, preocupación o malestar que forma parte de la experiencia humana normal. También está presente en una amplia gama de trastornos psiquiátricos, incluidos... obtenga más información .

Las experiencias traumáticas durante la infancia, en particular las que incluyen el abuso físico y sexual, aumentan el riesgo de intento de suicidio.

El consumo de alcohol puede agravar un cuadro depresivo, lo que, a su vez, aumenta el riesgo de que aparezca conducta suicida. El alcohol también reduce el autocontrol y aumenta la impulsividad. Cerca del 30% de las personas que llevaron a cabo tentativas de suicidio consumieron previamente alcohol y cerca de la mitad de estas personas estaban intoxicadas en ese momento. Dado que el consumo de alcohol, especialmente las borracheras, causa a menudo profundos sentimientos de remordimiento durante los períodos secos, las personas que practican un consumo poco saludable de alcohol corren un mayor riesgo de suicidio.

Casi todas las demás enfermedades de la salud mental también se asocian a un mayor riesgo de suicidio.

Las personas con esquizofrenia Esquizofrenia La esquizofrenia es un trastorno mental caracterizado por la existencia de pérdida de contacto con la realidad (psicosis), alucinaciones (por lo general consistentes en oír voces), falsas creencias... obtenga más información u otros trastornos psicóticos pueden sufrir delirios (creencias falsas fijas) con las que les resulte difícil convivir, o bien pueden oír voces (alucinaciones auditivas) que les ordenan matarse. Además, las personas con esquizofrenia son propensas a la depresión. Como resultado, mueren por suicidio con una tasa mucho mayor (10%) que la de la población general.

El aislamiento aumenta el riesgo de comportamiento suicida. El riesgo de consumación de suicidio es mayor entre las personas separadas, divorciadas o viudas. El suicidio entre la población que tiene pareja estable es menos frecuente que entre la población soltera o sin pareja estable.

Factores de riesgo del comportamiento suicida

  • Comportamiento impulsivo

  • Ser indio americano, nativo de Alaska o varón

  • Duelo o pérdida de un ser querido

  • Acoso escolar (por ejemplo, acoso cibernético, rechazo social, discriminación, humillación, ridiculización)

  • Depresión (especialmente cuando va acompañada de ansiedad, como parte del trastorno bipolar o asociada a una hospitalización reciente) y otros trastornos mentales

  • Trastornos por consumo de drogas o alcohol

  • Sentimientos de tristeza o desesperanza (cuando persisten)

  • Estrés financiero por recesiones económicas, deudas o subempleo

  • Persona que vive sola

  • Enfermedad médica, en particular una que es dolorosa o incapacitante o que afecta el cerebro

  • Conflicto de relación

  • Suicidio, incluyendo la preocupación actual por el suicidio, tener planes bien definidos de suicidio, antecedentes familiares de suicidio y/o tentativas previas de suicidio

  • Experiencias traumáticas en la infancia, incluyendo abuso físico o sexual

  • Interrupción en el trabajo (por ejemplo, desempleo) y períodos de transición (por ejemplo, pasar del servicio activo al estatus de veterano, jubilarse)

Antidepresivos y riesgo de suicidio

El riesgo de tentativa de suicidio es mayor durante el mes previo al inicio del tratamiento antidepresivo y el riesgo de muerte por suicidio no aumenta una vez iniciado dicho tratamiento. Sin embargo, a veces, los antidepresivos aumentan ligeramente la frecuencia de pensamientos e intentos suicidas (pero no de consumación del suicidio) en niños, adolescentes y jóvenes. Por lo tanto, los progenitores de niños y adolescentes deben ser advertidos sobre este riesgo y los niños y adolescentes deben ser cuidadosamente controlados para detectar los siguientes efectos secundarios, especialmente durante las primeras semanas después de comenzar a tomar el medicamento:

  • Aumento de la ansiedad

  • Agitación

  • Inquietud

  • Irritabilidad

  • Ira

Un cambio hacia hipomanía Hipomanía En el trastorno bipolar (antiguamente denominado enfermedad maníaco-depresiva), los episodios de depresión alternan con episodios de manía o con una forma menos grave de manía llamada hipomanía... obtenga más información (cuando la persona se siente llena de energía y alegre, pero a menudo se irrita, se distrae y se agita con facilidad) también es un efecto secundario importante a tener en cuenta.

Los médicos, los pacientes y sus familiares deben tener en cuenta que la tendencia suicida es una característica fundamental de la depresión. Los tratamientos que alivian la depresión reducen el riesgo de suicidio.

Debido a las advertencias efectuadas por los organismos de salud pública acerca de la posible asociación entre el consumo de antidepresivos y el incremento del riesgo de suicidio, los médicos empezaron a diagnosticar menos la depresión y comenzaron a prescribir menos antidepresivos a la población infantil y juvenil, de modo que dicha prescripción ha disminuido más de un 30%. No obstante, durante este mismo periodo de tiempo, la tasa de suicidio en la población juvenil ha aumentado (por ejemplo, en Estados Unidos el aumento ha sido de un 14%). Por tanto es posible que esas recomendaciones, que disuadieron del empleo de fármacos para el tratamiento de algunos casos de depresión, hayan provocado un efecto contrario al que pretendían, con el resultado de un aumento del número de suicidios consumados en lugar de una disminución.

Cuando se prescriben antidepresivos a las personas con depresión, los médicos toman ciertas precauciones para reducir el riesgo de comportamiento suicida:

  • Prescribir a las personas antidepresivos en cantidades que no causarían la muerte.

  • Programar visitas más frecuentes cuando se inicia el primer tratamiento.

  • Advertir claramente a las personas afectadas y a sus familiares y personas cercanas que estén alerta para detectar cualquier empeoramiento de los síntomas, agitación, insomnio o aparición de ideación suicida

  • Dar instrucciones a las personas afectadas y a sus familiares y personas cercanas para que llamen inmediatamente al médico que prescribió el antidepresivo o busquen atención médica si los síntomas empeoran o se producen pensamientos suicidas.

¿Sabías que...?

  • La toma de antidepresivos se ha relacionado con un mayor riesgo de pensamientos suicidas y tentativas de suicidio en jóvenes menores de 24 años, pero el hecho de no abordar la depresión con un tratamiento adecuado (que puede incluir medicamentos y/o terapia) puede aumentar aún más el riesgo de suicidio.

  • Hacer que el ambiente familiar sea seguro es una manera importante de reducir eficazmente el riesgo de suicidio. Eliminar los medios letales poniendo en un lugar seguro las armas de fuego, los fármacos y las sustancias tóxicas puede salvar la vida.

Contagio del suicidio

El contagio del suicidio se refiere a un fenómeno en el que un suicidio parece conducir a otros en una comunidad, una escuela o un lugar de trabajo. Los suicidios muy publicitados pueden tener un efecto muy amplio. Los adolescentes y los adultos jóvenes son especialmente vulnerables a los efectos del contagio. Pueden estar expuestos directamente porque conocen a alguien que intenta suicidarse o consuma el suicidio. También pueden estar expuestos indirectamente por la cobertura sensacionalista y continua que otorgan los medios gráficos a la muerte de un famoso. Por el contrario, la cobertura de los medios de comunicación en la que se emiten mensajes positivos sobre una muerte por suicidio puede reducir el riesgo de contagio por suicidio en los jóvenes vulnerables. Los mensajes positivos suelen comunicar claramente la trágica pérdida de un miembro de la comunidad y continúan expresando su apoyo a la comunidad en duelo. Los mensajes deben describir los problemas de salud mental como parte de la vida y señalar que no existe un estigma relacionado con la búsqueda de ayuda y tratamiento. Esta descripción de la salud mental y el suicidio puede tener un impacto positivo en la salud pública, en lugar de poner en peligro a los espectadores vulnerables.

Se estima que el contagio del suicidio puede ser un factor a tener en cuenta aproximadamente en el 1 al 5% de todos los suicidios de adolescentes. La dirección de las escuelas, los profesionales de la salud mental y otros dirigentes de la comunidad pueden aprender a usar los medios de comunicación y las plataformas sociales para detener la propagación del contagio del suicidio. La sensibilidad a la hora de elaborar un reportaje y el refuerzo de las directrices de prevención "a posteriori" (una intervención realizada después de un suicidio) en las escuelas y los lugares de trabajo son dos de las estrategias para prevenir suicidios adicionales.

Otras categorías de suicidios

Existen otras categorías de suicidio que son extremadamente poco frecuentes:

  • Suicidios en grupo

  • Asesinato/suicidios

  • "Suicidio policial" (consecuencia de la provocación deliberada por parte de la víctima a los agentes del orden para el uso de la fuerza letal)

Métodos

La elección del método a menudo está influenciada por factores culturales y por la disponibilidad de los medios letales (por ejemplo, un arma de fuego). Además, puede reflejar o no la seriedad de la intención. Algunos métodos (como tirarse desde lo alto de un edificio) hacen que la supervivencia sea menos probable, mientras que otros (como la sobredosis de fármacos), aumentan la posibilidad del rescate. Sin embargo, la elección de un método que no es mortal de necesidad no implica necesariamente que el intento sea menos serio que el que lleva a emplear métodos más mortales.

La sobredosis farmacológica y el envenenamiento son los principales procedimientos empleados en las tentativas de suicido. Los métodos violentos, como el disparo con arma de fuego o el ahorcamiento, son poco frecuentes en las tentativas de suicidio, ya que suelen tener como resultado la muerte de la persona.

Alrededor del 50% de los suicidios consumados en Estados Unidos implican armas de fuego. Los hombres usan este método más que las mujeres. Otros métodos comprenden el ahorcamiento, el envenenamiento, el salto desde una altura y el uso de arma blanca.

En todo el mundo, la intoxicación por pesticidas representa una parte importante de los suicidios, especialmente en Asia, donde los pesticidas peligrosos están ampliamente disponibles.

Prevención

Aunque algunas tentativas de suicidio o suicidios consumados constituyen golpes inesperados para los familiares y amigos, a menudo los suicidas han mostrado con anterioridad algún tipo de advertencia sobre su intención. Los signos de angustia o de pensamientos suicidas a considerar incluyen cualquier cambio en el patrón de comportamiento habitual de la persona, como cambios en el estado de ánimo, el comportamiento, el sueño o la energía. Debido a que la mayoría de los suicidas a menudo no hablan directamente de sus pensamientos y angustia, es importante tener en cuenta cuándo las cosas que dicen sugieren que pueden sentirse desesperanzados, abrumados, atrapados o sentir que representan una carga para los demás. Los cambios en el comportamiento incluyen abstención de las actividades habituales, agitación, arrebatos de ira, irritabilidad, beber o consumir drogas más de lo habitual u otros comportamientos extraños, como despedirse o regalar posesiones. Toda mención de pensamiento suicida, incluso en forma de broma y, desde luego, cualquier intento de suicidio debe tomarse en serio. Si se ignoran, se puede perder una vida.

Si una persona está en un proceso inminente de tentativa de suicidio o ya ha intentado suicidarse, se debe contactar de inmediato con las autoridades (en Estados Unidos, llamando al 911) para que los servicios de emergencia puedan llegar lo antes posible. Hasta que llegue la ayuda, quédese con la persona y háblele de manera tranquila, sin prejuicios y mostrando apoyo.

El médico puede solicitar la hospitalización de una persona que ha manifestado tentativa o amenaza de suicidio. En Estados Unidos, en la mayoría de estados los médicos pueden decidir el internamiento hospitalario de la persona afectada en contra de su voluntad si creen que dicha persona corre un riesgo elevado de atentar contra su propia vida o la de otros.

Las nuevas políticas integrales de salud pública para la prevención del suicidio utilizan múltiples métodos, incluyendo la formación en prevención del suicidio y la orientación de consejeros capacitados en las escuelas y los lugares de trabajo. La mejora en el acceso a la atención de la salud mental consiste en proporcionar intervenciones de reducción del riesgo de suicidio en los centros de atención de la salud mental, así como en los consultorios de atención primaria y los servicios de urgencias. Recientemente, el desarrollo de la inteligencia artificial en las redes sociales ha ayudado a identificar a las personas en riesgo y a proporcionar la asistencia oportuna. Las políticas de salud pública que hacen que los medios letales sean menos accesibles también son medidas de prevención.

Intervención en suicidios: red nacional de prevención del suicidio (en Estados Unidos, National Suicide Prevention Lifeline)

Las personas que planean un suicidio inminente están en crisis. En Estados Unidos existe la Red nacional de prevención del suicidio (1-800-273-TALK), que proporciona intervención de crisis para estos casos en todo el territorio estadounidense. Los centros de prevención del suicidio disponen de personal especialmente entrenado en este tipo de intervenciones, además de voluntarios.

Cuando las personas potencialmente suicidas llaman a la línea de ayuda, un terapeuta entrenado puede utilizar alguno de los recursos siguientes o todos ellos:

  • Intentar establecer una relación de apoyo

  • Facilitar una conversación que permita a la persona sentirse escuchada y pasar de un estado emocional muy confuso a un estado de calma donde se puedan reanudar las estrategias de afrontamiento flexibles

  • Ofrecer una ayuda constructiva para afrontar el problema que motivó la crisis y animar a la persona a tomar acciones positivas para resolverla.

  • Proporcionar recursos de salud mental para el seguimiento

  • Facilitar la ayuda profesional de emergencia cara a cara solo si es necesario

Manejo

Los profesionales sanitarios toman en serio cualquier acto suicida, pero el plan de seguridad y tratamiento se adapta a la situación de cada persona.

Si la persona afectada se ha provocado daños importantes, los médicos evalúan y tratan la lesión y, por regla general, ingresan a la persona en el hospital. Si han tomado una sobredosis de un fármaco potencialmente letal, los médicos toman inmediatamente las medidas necesarias para evitar la absorción de la droga y acelerar su eliminación del cuerpo. También se les administran los antídotos adecuados, en caso de haber alguno, y se les proporciona tratamiento de apoyo, por ejemplo mediante la colocación de una tubo de respiración asistida.

Después de la evaluación inicial, las personas que han intentado suicidarse se derivan a un psiquiatra, que trata de identificar los problemas que contribuyeron a la tentativa e instaura un plan de tratamiento adecuado.

Para identificar los problemas, los psiquiatras hacen lo siguiente:

  • Escuchar el relato personal y el historial del suicida que conducen al intento o a la crisis

  • Tratar de comprender cuáles son algunos de los factores de riesgo subyacentes para el suicidio, qué eventos específicos condujeron al intento y dónde y cómo ocurrió

  • Preguntan acerca de síntomas de afecciones de la salud mental que pueden aumentar el riesgo de conducta suicida

  • Preguntar si la persona está recibiendo tratamiento para una enfermedad mental, incluyendo si está tomando algún medicamento para tratarla, si ha estado en terapia o en cualquier otra modalidad de tratamiento

  • Evalúan el estado mental de la persona afectada en busca de signos de depresión, ansiedad, agitación, crisis de angustia, psicosis, insomnio grave, otras enfermedades mentales y consumo de alcohol o de drogas

  • Registrar un historial médico y familiar exhaustivos

  • Preguntan sobre las relaciones personales y familiares, así como las redes sociales, porque a menudo son relevantes para el intento de suicidio y el tratamiento de seguimiento

  • Hablan con familiares cercanos y amigos y les preguntan sobre el consumo de alcohol, marihuana, analgésicos u opiáceos ilegales u otras drogas recreativas

  • Ayudar a la persona afectada a identificar situaciones, eventos, lugares, pensamientos o estados emocionales que desencadenan pensamientos suicidas y ayudarle a planificar formas de gestionar los factores desencadenantes

Debido a que la depresión aumenta el riesgo de comportamiento suicida, los médicos controlan cuidadosamente a las personas con depresión para detectar la aparición de conductas o pensamientos suicidas. En el caso de personas con depresión, Depresión Una breve descripción del trastorno de duelo prolongado. La depresión es un sentimiento de tristeza y/o una disminución del interés o del placer en las actividades que se convierte en un trastorno... obtenga más información el riesgo de suicidio puede aumentar durante los períodos en que la depresión es más grave, así como cuando coexisten otros factores de riesgo. Los médicos pueden tratar la depresión de manera eficaz con medicamentos y/o psicoterapia Psicoterapia Se han logrado extraordinarios avances en el tratamiento de las enfermedades mentales. Como resultado, hoy en día es posible tratar muchos trastornos psiquiátricos casi con tanto éxito como... obtenga más información y con ello reducir el riesgo de suicidio en general.

Algunas pruebas científicas indican que el consumo de litio, antidepresivos y nuevos antipsicóticos para tratar los trastornos del estado de ánimo en personas con riesgo de suicidio puede reducir la cantidad de suicidios consumados. El tratamiento de la esquizofrenia con clozapina reduce el riesgo de suicidio.

El riesgo de suicidio se modifica con el tiempo y el riesgo agudo más grave dura de horas a días. Sin embargo, según un informe de riesgo de suicidio de 2018, en la mayoría de los casos, las personas habían sido evaluadas en diversos entornos de atención médica antes de su suicidio, si bien su riesgo de suicidio no se había detectado. Estos hallazgos resaltan la importancia de adoptar estrategias de salud pública para reducir el riesgo de suicidio en estas personas. Por ejemplo, los médicos deben hacer lo siguiente:

  • Realizar pruebas rutinarias de cribado a los pacientes para detectar pensamientos suicidas, depresión y otros síntomas de angustia

  • Proporcionar una respuesta empática, comprensiva y sin prejuicios

  • Proporcionar intervenciones para garantizar la seguridad de la persona, como el uso de un Plan de Seguridad y asesoramiento sobre medios letales

  • Comunicarse con la familia

Debido al mayor riesgo de suicidio tras recibir el alta en un servicio de urgencias o en un centro psiquiátrico, en algunos países los esfuerzos actuales tienen como objetivo la reforma del sistema de respuesta a la crisis para crear una red de seguridad más amplia y robusta que no dependa de que la persona regrese al servicio de urgencias o de la intervención de los agentes del orden. Algunos de los pasos que los médicos pueden seguir para colaborar en este nuevo modelo de respuesta a la crisis, ya sea durante la hospitalización y/o al alta, son

  • Proporcionar a la persona afectada acceso a recursos para la crisis

  • Asesorar a la persona sobre cómo eliminar o almacenar de forma segura cualquier medio o sustancia potencialmente letal

  • Remitir a la persona a un psiquiatra, psicoterapeuta u otro profesional de la salud mental

  • Programar visitas ambulatorias más frecuentes y comunicarse más estrechamente con la persona entre las visitas

Existen estrategias que los sistemas de salud pueden emplear para reducir el suicidio entre los pacientes de mayor riesgo. Uno de estos marcos se denomina Suicidio Cero, en el que se aboga por la formación universal en la detección del suicidio para todo el personal del sistema sanitario, el uso de la historia clínica electrónica para ayudar a facilitar una mejor atención al paciente y el empleo de las breves intervenciones citadas anteriormente (planificación de la seguridad, asesoramiento sobre medios letales, comunicación sólida con el paciente y la familia cuando sea posible y derivaciones a especialistas y seguimiento adecuados).

Las intervenciones más recientes basadas en los hechos pueden reducir el riesgo de suicidio en personas de alto riesgo. Entre estas intervenciones se cuentan la terapia cognitivo-conductual Terapia conductual Se han logrado extraordinarios avances en el tratamiento de las enfermedades mentales. Como resultado, hoy en día es posible tratar muchos trastornos psiquiátricos casi con tanto éxito como... obtenga más información (TCC), la terapia conductual dialéctica Tratamiento (TCD) y algunas formas de terapia familiar, como la terapia familiar basada en el apego. Las personas que corren riesgo de suicidio deben ser alentadas a seguir uno de estos tipos de terapia y considerar la posibilidad de tomar medicamentos individualizados según sus necesidades. Al igual que sucede con cualquier enfermedad, el hecho de ajustar el tratamiento cuando sea necesario y proporcionar atención de seguimiento son formas importantes de optimizar el tratamiento.

Impacto

La muerte por suicidio tiene un marcado efecto emocional sobre las personas del entorno. Los familiares, los amigos y los médicos pueden sentirse culpables, avergonzados o con remordimientos por no haber sido capaces de prevenir el suicidio. También pueden sentir rabia o ira con respecto a la persona que se ha suicidado. Con el tiempo, pueden superar estas complicadas experiencias de duelo y hacer frente a la pérdida.

A veces terapeutas o grupos de ayuda colaboran para resolver los sentimientos de culpa o de pesar de la familia y de los amigos. El médico de atención primaria o el servicio local de salud mental (por ejemplo a nivel municipal o estatal) pueden ayudar a encontrar estos recursos. Además, organizaciones nacionales de algunos países, como American Foundation for Suicide Prevention (Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio, en EEUU) mantienen en funcionamiento directorios de grupos locales de apoyo constituidos por supervivientes al suicidio. También se encuentran recursos disponibles en internet.

El efecto que tiene sobre el entorno la tentativa de suicidio es semejante. Sin embargo, los familiares y amigos tienen la oportunidad de gestionar sus sentimientos aprendiendo más sobre el suicidio, el tratamiento de la salud mental y las formas de apoyar y responder a la persona.

Ayuda médica para morir (eutanasia) (antiguamente, suicidio asistido)

La ayuda médica para morir (eutanasia) se refiere a la ayuda que prestan los médicos a aquellas personas que desean poner fin a sus vidas. Se trata de una cuestión muy controvertida porque supone un procedimiento contrario al objetivo habitual del médico, que es preservar la vida. Sin embargo, la ayuda médica para morir es legal en 10 Estados de Estados Unidos (California, Colorado, Hawái, Maine, Montana, Nueva Jersey, Nuevo México Oregón, Vermont y Washington) y el Distrito de Columbia. También se está considerando en otros 15 estados. En el resto de Estados Unidos, los médicos pueden proporcionar un tratamiento paliativo del sufrimiento físico y emocional, pero no están autorizados a acelerar la muerte de forma intencionada.

El suicidio asistido por un médico también es legal en Suiza, Bélgica, Alemania y Canadá, así como en algunos otros países.

Más información

Los siguientes son algunos recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el MANUAL no se hace responsable del contenido de estos recursos.

  • American Foundation for Suicide Prevention: (Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio): Proporciona a quienes se enfrentan o se han enfrentado con el suicidio (incluyendo a las personas que han perdido a seres queridos por este motivo) el acceso a grupos de apoyo y a una línea de ayuda para crisis; información sobre la aplicación de programas de cribado, el establecimiento de programas de prevención en las escuelas y la defensa de la prevención del suicidio; y datos sobre el suicidio, desde las estadísticas de prevalencia hasta las prioridades de las políticas públicas.

  • CDC: Suicide Prevention: (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC por sus siglas en inglés: Prevención del Suicidio): Proporciona acceso a hojas informativas, información sobre los factores de riesgo y de protección, estrategias de prevención y otras organizaciones de prevención del suicidio. También hay recursos disponibles en español.

  • Crisis Text Line: (Línea de Crisis mediante Mensajes de Texto): Proporciona ayuda 24 horas al día y 7 días a la semana a través de mensajes de texto a cualquier persona que se encuentre en peligro en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e Irlanda.

  • National Suicide Prevention Lifeline: (Línea Vital Nacional para la Prevención del Suicidio): Proporciona ayuda 24 horas al día y 7 días a la semana a personas en peligro. Proporciona información adaptada para las personas sordas y con problemas de audición. Contenido también disponible en español.

  • Now Matters Now: (Ahora importa el ahora): Un sitio web basado en la investigación que proporciona estrategias de autocuidado a las personas que experimentan pensamientos suicidas.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: VER VERSIÓN PROFESIONAL
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