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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Por

Katharine A. Phillips

, MD, Weill Cornell Medical College;


Dan J. Stein

, MD, PhD, University of Cape Town

Última revisión completa sep. 2018
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Datos clave
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El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas. Las obsesiones son ideas, imágenes o impulsos recurrentes e intrusivos, no deseados, que provocan ansiedad. Las compulsiones (también llamadas rituales) son ciertas acciones o actos mentales que las personas se sienten impulsadas a realizar repetidamente para tratar de disminuir o evitar la ansiedad causada por las obsesiones.

  • La mayoría de los comportamientos obsesivo-compulsivos se encuentran relacionados con la existencia de preocupaciones por sufrir algún tipo de daño o riesgo.

  • Los médicos diagnostican el trastorno cuando la persona afectada presenta obsesiones, compulsiones o ambas.

  • El tratamiento incluye opciones como la terapia de exposición (que consiste en la prevención de los rituales compulsivos) y determinados antidepresivos (como los inhibidores selectivos de recaptación de la serotonina o la clomipramina).

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es algo más frecuente en mujeres que en varones y afecta entre el 1 y el 2% de la población. El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) comienza alrededor de los 19 o 20 años, de media, aunque en más del 25% de los casos comienza antes de los 14 años (Ver también Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y trastornos relacionados en niños y adolescentes). Hasta un 30% de las personas con TOC han sufrido o sufren un trastorno por tics.

El TOC difiere de los trastornos psicóticos, ya que en estos últimos la persona pierde el contacto con la realidad. El TOC también difiere del trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo, aunque las personas con estos trastornos pueden presentar algunas características comunes, como ser ordenadas, fiables o perfeccionistas.

Síntomas

Las personas con TOC tienen obsesiones: pensamientos, imágenes o impulsos que se producen una y otra vez a pesar de no ser deseados. Estas obsesiones se entrometen incluso cuando la persona está pensando y haciendo otras cosas. Además, estas obsesiones suelen provocar una fuerte angustia o ansiedad. Las obsesiones suelen implicar pensamientos de daño, riesgo o peligro.

Entre las obsesiones más frecuentes se encuentran las siguientes:

  • Preocupaciones sobre temas de contaminación (por ejemplo, pensar que al tocar el pomo de una puerta se puede contraer una enfermedad)

  • Dudas (por ejemplo, preocupaciones acerca de si la puerta de entrada ha quedado bien cerrada)

  • Preocupación por si los objetos no están perfectamente alineados o nivelados.

Como las obsesiones no son agradables, la persona trata a menudo de ignorarlas y/o controlarlas.

Las compulsiones (también llamadas rituales) son una manera que tiene la persona de responder a sus obsesiones. Por ejemplo, es posible que se sienta impulsada a hacer algo práctico y de forma repetitiva e intencionada para tratar de prevenir o aliviar la ansiedad causada por sus obsesiones.

Entre las compulsiones más frecuentes se encuentran las siguientes:

  • Lavarse o limpiarse excesivamente debido a la sensación de estar contaminado

  • Hacer comprobaciones para liberarse de una duda (por ejemplo cerciorarse varias veces de que la puerta ha quedado cerrada)

  • Contar (por ejemplo, repitiendo una acción un cierto número de veces)

  • Ordenar (por ejemplo, disponiendo la vajilla o los elementos del espacio de trabajo de una manera determinada)

La mayoría de los rituales, como lavarse las manos de manera excesiva o la reiterada comprobación de que la puerta ha quedado bien cerrada, son evidentes u observables. No así otros rituales como, por ejemplo, contar de forma repetida o murmurar frases destinadas a disminuir un supuesto peligro.

Es posible que los rituales se tengan que llevar a cabo de una manera precisa siguiendo unas reglas rígidas. Los rituales pueden tener conexión lógica con la obsesión o no tenerla. Cuando las compulsiones tienen conexión lógica con la obsesión (por ejemplo, ducharse para evitar estar sucio o verificar el buen funcionamiento de la estufa para evitar incendios), son claramente excesivas. Por ejemplo, la persona puede ducharse diariamente durante horas o verificar el buen funcionamiento de la estufa 30 veces antes de salir de casa. Todas las obsesiones y rituales son absorbentes. La persona puede invertir diariamente horas en ellos. Pueden causar tanta angustia o interferir tanto en el funcionamiento diario que la persona llega a estar incapacitada.

La mayoría de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen tanto obsesiones como compulsiones.

La mayoría de las personas que tienen TOC son hasta cierto punto conscientes de que sus pensamientos obsesivos no reflejan riesgos reales y de que sus comportamientos compulsivos son excesivos. Sin embargo, unas cuantas personas están convencidas de que sus obsesiones están fundamentadas y de que sus compulsiones son razonables.

Algunas personas con TOC saben que sus comportamientos compulsivos son excesivos. Por esta razón pueden llegar a realizar sus rituales en secreto, incluso cuando hacerlo les ocupa varias horas al día.

Como consecuencia de los síntomas del TOC, sus relaciones se pueden deteriorar y las personas con síntomas de TOC pueden rendir menos en la escuela o en el trabajo.

Muchas personas con TOC también sufren otros trastornos de la salud mental. Alrededor del 75% de las personas con TOC también tienen un diagnóstico crónico de trastorno de ansiedad, cerca del 50 al 60% tiene un diagnóstico crónico de trastorno depresivo mayor y del 23 al 32% tienen trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva. Cerca del 15 al 20% de las personas que reciben un diagnóstico de TOC sufren un trastorno depresivo mayor en el momento del diagnóstico.

Alrededor de la mitad de las personas con TOC tienen pensamientos suicidas en algún momento, y hasta una de cada cuatro ha intentado suicidarse. El riesgo de un intento de suicidio aumenta si los afectados también tienen un trastorno depresivo mayor.

¿Sabías que...?

  • La mayor parte de las personas que padecen trastorno obsesivo-compulsivo saben que sus obsesiones y compulsiones son irracionales.

Diagnóstico

  • Evaluación de un médico, en base a criterios diagnósticos específicos

Los médicos diagnostican el trastorno obsesivo-compulsivo basándose en los síntomas: la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas. Las obsesiones o las compulsiones deben cumplir al menos una de las características siguientes:

  • Suponen una pérdida de tiempo

  • Ocasionan una gran angustia o afectan al funcionamiento de la persona.

Tratamiento

  • Exposición y terapia de prevención del ritual

  • Algunos antidepresivos

La terapia de exposición y la terapia de prevención del ritual (de la respuesta) suelen ser eficaces en el tratamiento del TOC. La terapia de exposición consiste en exponer de forma gradual y repetida a la persona a aquellas situaciones o personas que desencadenan las obsesiones, los rituales o el malestar, pero sin permitirle la realización del ritual compulsivo (terapia de prevención del ritual). El malestar o la ansiedad disminuyen a medida que la exposición se repite, ya que la persona se da cuenta de que los rituales no son imprescindibles para reducir el malestar. La mejoría suele persistir durante años, probablemente porque aquellos que han conseguido aprender a utilizar este protocolo de autoayuda son capaces de seguirlo realizando después de haber terminado el tratamiento.

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como la fluoxetina (un tipo de antidepresivos) y la clomipramina (un antidepresivo tricíclico) son a menudo eficaces. Muchos expertos creen que el tratamiento óptimo consiste en una combinación de fármacos y terapia de exposición (incluyendo prevención de rituales).

La psicoterapia psicodinámica (que se centra en la identificación de patrones inconscientes en los pensamientos, los sentimientos y las pautas de conducta del sujeto), así como el psicoanálisis, no suelen ser eficaces en las personas con TOC.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
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