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Introducción a las infecciones parasitarias

Por

Richard D. Pearson

, MD, University of Virginia School of Medicine

Última revisión completa may 2019
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Un parásito es un microorganismo que vive sobre otro organismo (llamado huésped) o en su interior y se beneficia (por ejemplo, obteniendo nutrientes) del huésped a cargo de este. Aunque esta definición en realidad se aplica a muchos microbios, incluidas bacterias, hongos y virus, los médicos usan el término "parásitos" para referirse a

  • Los protozoos (como las amebas), que consisten en una única célula

  • Los gusanos (helmintos), que son de mayor tamaño y se componen de muchas células y poseen órganos internos

Los protozoos se reproducen por división celular y se multiplican en el interior de los seres humanos. Los protozoos comprenden una amplia gama de microorganismos unicelulares como Giardia, que infestan el intestino, y malaria, que viaja por el torrente sanguíneo.

Los gusanos, en cambio, producen huevos o larvas que se desarrollan en el entorno antes de ser capaces de infectar a los seres humanos. Este desarrollo en el entorno puede implicar a otro animal (un huésped intermediario). Entre los gusanos se encuentran los nematelmintos (lombrices), como los anquilostomas, y los platihelmintos (gusanos planos), como las tenias y los trematodos (fasciolas).

  • Las infecciones parasitarias son más frecuentes en zonas rurales o en vías de desarrollo que en zonas desarrolladas.

  • En zonas desarrolladas, estas infecciones pueden darse en personas inmigrantes, en viajeros que vuelven a su hogar o en personas con un sistema inmunitario debilitado.

  • Los parásitos suelen penetrar en el organismo por la boca o la piel.

  • Los médicos diagnostican la infección examinando muestras de sangre, heces, orina, esputos u otros tejidos infectados, o bien enviándolas al laboratorio para su análisis.

  • A quienes viajan a zonas donde alimentos, bebidas y agua pueden estar contaminados se les recomienda cocinarlos, hervirlos, pelarlos o no consumirlos.

  • Se dispone de medicamentos para el tratamiento de la mayoría de las infecciones por parásitos.

Las infecciones parasitarias son frecuentes en las zonas rurales o en desarrollo de África, Asia y America Central y del Sur, y son menos habituales en áreas desarrolladas. Es posible que una persona que visite estas áreas adquiera una infección parasitaria de modo inadvertido y, a su regreso, el médico no diagnostique correctamente la infección. En Estados Unidos y otros países industrializados, las infecciones parasitarias tienden a afectar principalmente a inmigrantes, viajeros internacionales y personas con el sistema inmunológico debilitado (como las que sufren sida o toman fármacos inhibidores del sistema inmunológico, denominados inmunodepresores). Las infecciones parasitarias pueden surgir en lugares con condiciones sanitarias deficientes y prácticas no higiénicas (como ocurre en algunos hospitales psiquiátricos y centros de día).

Algunos parásitos son frecuentes en Estados Unidos y otros países industrializados. Algunos ejemplos son los oxiuros y los protozoos que causan tricomoniasis (una infección de transmisión sexual), toxoplasmosis e infecciones intestinales, como giardiasis y criptosporidiosis.

Transmisión

Los parásitos suelen penetrar en el organismo a través de la

  • Boca

  • Piel

Los que entran por la boca son deglutidos y pueden permanecer en el intestino o penetrar por la pared intestinal invadiendo otros órganos, y A menudo, los parásitos penetran en la boca a través de la transmisión fecal-oral.

Algunos parásitos penetran directamente a través de la piel. Otros se transmiten por las picaduras de insectos.

En raras ocasiones, los parásitos se propagan a través de transfusiones sanguíneas, en órganos trasplantados, a través de punciones con una aguja usada previamente por una persona infectada o desde una mujer embarazada a su feto.

Otros microorganismos infecciosos, como ciertos virus y bacterias, también se transmiten por estos mismos métodos.

Transmisión fecal-oral de parásitos

La transmisión fecal-oral es una forma común de contraer un parásito. Fecal se refiere a las heces o materia fecal y oral se refiere a la boca, incluyendo las cosas que se introducen en la boca. La infección que se transmite a través de la vía fecal-oral se contrae cuando una persona, de alguna manera, ingiere algo contaminado con heces de otra persona o de un animal (como un perro o un gato) infectados. Muchos parásitos invaden el tubo digestivo de las personas o residen en éste. Por lo tanto, los parásitos o sus huevos están a menudo presentes en sus heces.

Las personas infectadas a menudo contagian su infección cuando no se lavan las manos adecuadamente después de usar el baño. Debido a que sus manos están contaminadas, todo lo que tocan después puede estar contaminado con parásitos (o con bacterias o virus que causan trastornos del tubo digestivo). Si la persona toca alimentos con las manos contaminadas (por ejemplo en restaurantes, tiendas de alimentación o en su propio hogar), estos se pueden contaminar. Y cualquier persona que se coma esos alimentos puede contraer la infección.

La ingestión no implica solo alimentos. Por ejemplo, si una persona con manos contaminadas toca un objeto, como una puerta del baño, la puerta se puede contaminar. Otra persona que toca la puerta contaminada y luego se toca la boca con los dedos se puede infectar a través de la vía fecal-oral.

La infección se puede transmitir a través de la vía fecal-oral de otras formas, entre las cuales se encuentran

  • Beber agua contaminada con aguas residuales sin tratar (en zonas con malas condiciones sanitarias)

  • Comer mariscos crudos (como ostras y almejas) que han sido cultivados en agua contaminada

  • Comer frutas crudas o verduras lavadas con agua contaminada

  • Participar en actividad sexual que implique contacto entre la boca y el ano

  • Nadar en piscinas que no han sido adecuadamente desinfectadas o en lagos o zonas marítimas que están contaminadas con aguas residuales

Transmisión de parásitos a través de la piel

Algunos parásitos viven dentro del cuerpo y entran a través de la piel. Es posible que

  • Hayan entrado directamente a través de la piel tras perforarla

  • Se hayan introducido a través de la picadura de un insecto infectado

Algunos parásitos, como los anquilostomas, penetran a través de la piel de las plantas de los pies cuando una persona camina descalza sobre suelo contaminado. Otros, como los esquistosomas, que son trematodos (fasciolas), penetran a través de la piel cuando el individuo camina descalzo o se baña en agua contaminada con parásitos.

Los insectos que transportan y transmiten microorganismos que causan enfermedades se denominan vectores. Algunos insectos vectores transmiten parásitos llamados protozoos (como los que causan la malaria) y algunos helmintos (como los que causan la oncocercosis, o ceguera de los ríos). Muchos de estos parásitos tienen ciclos de vida muy complejos.

Los insectos (por ejemplo, los piojos) y los ácaros (por ejemplo, la sarna) que residen en la piel o la excavan se conocen como ectoparásitos. Se transmiten al tener contacto cercano con una persona infectada o sus pertenencias.

Diagnóstico

  • Análisis de laboratorio de muestras de sangre, heces, orina, piel o esputo (flema)

Los médicos sospechan una infección parasitaria en personas que presenten los síntomas característicos y que vivan en un área (o hayan viajado a ella) donde la sanidad sea deficiente o donde se sepa que existe dicha infección.

Se requieren analíticas de los especímenes, incluyendo pruebas específicas para identificar proteínas liberadas por el parásito (pruebas de antígeno) o material genético procedente del parásito (ADN). Se pueden obtener muestras de sangre, heces, orina, piel o esputo.

Los médicos pueden analizar muestras de sangre para detectar anticuerpos contra el parásito. Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunológico para ayudar a defender al cuerpo de un ataque concreto, incluyendo un ataque parasitario.

El médico también toma una muestra de tejido que pueda contener el parásito. Por ejemplo, puede realizarse una biopsia para obtener una muestra de tejido intestinal u otro tejido infectado. También se toma en algunos casos una muestra de piel. Para encontrar el parásito, suelen ser necesarias varias muestras y múltiples análisis.

Identificación de parásitos en el tubo digestivo

Si los parásitos residen en el tubo digestivo, el parásito o sus huevos o quistes (una forma inactiva y resistente del parásito) pueden detectarse en la observación al microscopio de una muestra de heces, o bien pueden identificarse al analizar las heces en busca de proteínas excretadas por el parásito o materiales genéticos liberados por este. No deben tomarse antibióticos, laxantes ni antiácidos hasta que la muestra de heces haya sido recogida, ya que estos fármacos reducen de forma notable el número de parásitos y hacen más difícil o imposible su detección al examinar una muestra fecal.

Prevención

En general, las medidas que contribuyen a prevenir la infección por parásitos consisten en

  • Una buena higiene personal

  • Evitar las picaduras de insectos

  • Evitar el contacto con agua o suelo contaminados

Muchas medidas preventivas son razonables en todas partes, pero algunas son más importantes en áreas específicas. Los centros para la prevención y el control de enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, Travelers' Health page) proporcionan información acerca de las precauciones necesarias en cada zona concreta.

Prevención de parásitos adquiridos por vía oral

Se debe ser especialmente cuidadoso cuando se viaja a zonas donde los métodos de saneamiento son cuestionables. Además, es importante pensar qué es lo que se está comiendo o bebiendo antes de consumirlo y asegurarse de que el alimento está cocinado de forma adecuada y de que el agua no está contaminada. Por ejemplo, se debe evitar beber de los lagos y arroyos, así como tragar agua cuando se utilizan piscinas o parques acuáticos.

A quienes viajan a zonas donde alimentos, bebidas y agua pueden estar contaminados por parásitos, pueden serles muy útiles los consejos siguientes

  • Evitar el consumo de agua del grifo

  • "Cocinar, hervir, pelar o olvidarse"

Debido a que algunos parásitos sobreviven a la congelación, los cubitos de hielo a veces pueden transmitir la enfermedad, a menos que estén hechos con agua purificada.

Además, es muy importante lavarse bien las manos con agua y jabón. Las personas que preparan alimentos para otros (por ejemplo, los trabajadores de un restaurante) deben tener especial cuidado al lavarse las manos, ya que pueden transmitir la infección a muchas personas. Lavarse las manos es importante en las siguientes situaciones:

  • Después de usar del inodoro

  • Después de cambiar los pañales de un bebé o de limpiar a un niño que ha utilizado el inodoro

  • Antes, durante y después de cocinar o manipular los alimentos

  • Antes de comer alimentos

  • Antes y después de atender a una persona que está enferma

  • Antes y después de tratar un corte o una herida

  • Después de tocar un animal o sus residuos

Prevención de la adquisición de parásitos a través de la piel

Para saber cuáles son las zonas del planeta cuya agua o suelo corren riesgo de contaminación, se debe consultar Centers for Disease Control and Prevention Travelers' Health page (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, página sobre la Salud del viajero).

Las medidas que contribuyen a la protección frente a las picaduras de insectos consisten en:

  • Usar insecticidas (permetrina o piretrina) en aerosol, tanto en sus hogares como en las zonas contiguas

  • Colocar pantallas en puertas y ventanas

  • Colocar mosquiteras con permetrina o con piretrina sobre las camas

  • Aplicar repelentes de insectos que contengan DEET (dietiltoluamida) en las zonas de la piel expuestas

  • Se deben usar pantalones largos y camisas de manga larga, en particular entre el anochecer y el alba, para protegerse de las picaduras de insectos.

  • Si es probable que la exposición a insectos sea prolongada o que haya muchos insectos involucrados, aplicar permetrina sobre la ropa antes de usarla

Tratamiento

  • Fármacos antiparasitarios

No se precisa tratamiento para algunas infecciones parasitarias. La infección puede remitir por sí sola.

Algunos fármacos (fármacos antiparasitarios) están especialmente diseñados para eliminar parásitos o, en el caso de algunas infecciones por gusanos, reducir el número de los mismos para que los síntomas desaparezcan. Además, ciertos antibióticos y fármacos antifúngicos son eficaces contra algunas infecciones parasitarias.

No existe un único fármaco eficaz contra todos los parásitos. Para algunas infecciones parasitarias, ningún fármaco es eficaz.

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