Cómo proteger la salud y la seguridad antes y después de las inundaciones

Comentario04/08/25 El equipo editorial de los Manuales

Las inundaciones son el desastre natural más frecuente, según la Organización Mundial de la Salud.  Pueden ser una amenaza en cualquier lugar con lluvias. Las inundaciones matan más personas cada año que los tornados, huracanes o rayos.  

Cuando se produce una inundación u otro desastre natural, cada segundo cuenta. Prepararse con anticipación y conocer las medidas correctas que deben tomarse puede marcar una diferencia significativa. Ready.gov ofrece estos consejos de preparación para cualquier persona que haya recibido una advertencia de inundación:

  • Busque un refugio seguro de inmediato.
  • No camine, no nade ni conduzca por zonas inundadas. ¡Dé la vuelta, no se ahogue!
  • Recuerde que tan solo seis pulgadas de agua en movimiento pueden derribar a una persona y que un pie de agua en movimiento puede arrastrar un vehículo.
  • No use puentes que pasen sobre agua que corre rápidamente.
  • Escuche el EAS, NOAA Weather Radio o los sistemas de alerta locales para obtener información de emergencia e instrucciones actualizadas sobre la inundación.
  • Según el tipo de inundación:
    • Evacúe si se le indica que lo haga.
    • Vaya a un terreno más alto o a un piso más alto.
    • Quédese donde está.

Hay una amplia gama de riesgos para la salud y la seguridad que se deben tener en cuenta durante una inundación y durante mucho tiempo después de que las aguas hayan retrocedido. El agua de las inundaciones puede ocultar peligros, como objetos afilados, líneas eléctricas caídas, aguas residuales, bacterias, productos químicos, insectos portadores de enfermedades y animales salvajes o callejeros, según FEMA.

A continuación, se detallan algunos de los riesgos y las mejores prácticas para protegerse uno mismo y proteger a quienes lo rodean.

Ahogamiento por inmersión

Una persona se ahoga cuando la inmersión en un líquido ocasiona asfixia o interfiere con la respiración. El ahogamiento por inmersión puede ser no mortal (anteriormente descrito como casi ahogamiento) o mortal. La cantidad de personas hospitalizadas por ahogamiento no mortal es alrededor de 4 veces más la cantidad de personas que mueren debido a ahogamiento.

Cuando las personas están sumergidas bajo el agua, puede ocurrir 1 de 2 cosas:

  • El agua entra en los pulmones.
  • Las cuerdas vocales pueden desarrollar espasmo grave, lo cual impide temporalmente que el agua llegue a los pulmones, pero también impide la respiración.

En cualquiera de los dos casos, los pulmones no pueden transferir oxígeno a la sangre. La consecuente disminución del nivel de oxígeno en la sangre puede provocar daño cerebral y la muerte.

En caso de inundación, es fundamental nunca caminar, nadar o conducir por zonas inundadas. Es difícil saber la profundidad del agua, y tan solo seis pulgadas de agua en movimiento pueden derribar a un adulto. Un pie de agua en movimiento puede arrastra un vehículo.

Lesiones menores y primeros auxilios

El agua de las inundaciones y los daños por las inundaciones pueden causar diversas lesiones, incluidas lesiones menores de los tejidos blandos y heridas. En muchos casos, la correcta administración de los primeros auxilios adecuados en el momento correcto puede salvar vidas, evitar que una lesión o enfermedad empeore o ayudar a acelerar la recuperación.

En el caso de las heridas, el primer paso para tratar un corte es detener el sangrado. El sangrado visible casi siempre se puede detener colocando una gasa o un paño limpio sobre la zona del sangrado y comprimiendo firmemente la zona con un dedo o con la mano durante al menos 5 minutos. Siempre que sea posible, la parte que está sangrando debe elevarse por encima del nivel del corazón.

Todas las heridas, ya sea que se las haya tratado en el hogar o con profesionales de la salud, deben ser observadas para detectar síntomas de infección (empeoramiento del enrojecimiento, la sensibilidad, el calor o la secreción de pus) durante los primeros días después del tratamiento. Si aparece algún síntoma de infección (como fiebre, pus en la herida o secreción de pus de la herida, o aumento del enrojecimiento alrededor de la herida), se debe buscar asistencia médica lo más rápido posible (en el lapso de unas horas).

En algunos casos, se necesita asistencia médica más allá de los primeros auxilios. 

Lesiones eléctricas

El agua y la electricidad no deben mezclarse. Con las inundaciones, a menudo hay agua en lugares en los que se supone que no debería haber, y eso crea riesgos eléctricos que pueden ser potencialmente mortales. FEMA advierte que se debe tener presente el riesgo de electrocución. No toque equipos eléctricos si el equipo está mojado o usted está de pie en el agua. Corte la electricidad para evitar descargas eléctricas si es seguro hacerlo.

Una lesión eléctrica ocurre cuando una corriente pasa por el cuerpo e interfiere con la función de un órgano interno y, a veces, quema el tejido. A menudo, el síntoma principal de una lesión eléctrica es una quemadura en la piel, aunque no todas las lesiones eléctricas causan un daño externo visible.

El tratamiento de las lesiones eléctricas incluye varios pasos. En primer lugar, la persona debe ser separada de la fuente de corriente. La forma más segura de hacerlo es cortar la corriente, por ejemplo, accionando un interruptor automático o apagando un interruptor o desconectando el dispositivo de una toma de corriente. Nadie debe tocar a la persona hasta que se haya cortado la corriente.

Una vez que se puede tocar a la persona de forma segura, el rescatista debe verificar si la persona está respirando y tiene pulso. Si la persona no respira y no tiene pulso, se debe iniciar inmediatamente la reanimación cardiopulmonar (RCP). Se debe solicitar asistencia médica de emergencia para cualquier persona que tenga algo más que una lesión menor. Debido a que la magnitud de una quemadura eléctrica puede ser engañosa, se debe buscar asistencia médica si existe alguna duda con respecto a la gravedad.

Bacterias y moho

Los riesgos para la salud de las inundaciones pueden persistir durante mucho tiempo. El agua de una inundación que no se limpia de manera rápida y efectiva puede causar riesgos para la salud después de la inundación.

FEMA aconseja usar guantes de trabajo gruesos, ropa protectora y botas durante la limpieza y usar una mascarilla facial o protección adecuada. Esto es importante para proteger a las personas del polvo y los restos que pueden estar en el aire, y también de cosas como el moho y las bacterias. Las personas que tienen asma y otras afecciones pulmonares y/o que tienen inmunosupresión no deben ingresar a edificios con filtraciones de agua en el interior o con crecimiento de moho que se pueda ver u oler, y los niños no deben participar en el trabajo de limpieza después de un desastre, informa la agencia.

Las bacterias, incluido el tétanos, también pueden estar presentes en el agua de una inundación. Las bacterias nocivas pueden entrar en el cuerpo de diferentes maneras. Usted puede:

  • Comer o beber algo que tiene bacterias
  • Respirar aire que transporta bacterias
  • Tocar algo contaminado con bacterias y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos
  • Tener un corte, un rasguño o una quemadura que permita que las bacterias entren en la piel
Los médicos sospechan una infección bacteriana basándose en los síntomas. Por lo general, envían una muestra al laboratorio para analizar si hay bacterias. Su cuerpo puede combatir algunas infecciones bacterianas por sí solo. Pero para muchas infecciones bacterianas, los médicos administran antibióticos.