Manual Merck

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Cáncer de mama

Por

Mary Ann Kosir

, MD, Wayne State University School of Medicine

Última revisión completa oct 2019
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

El cáncer de mama se produce cuando las células mamarias se vuelven anormales y se dividen de manera incontrolable. El cáncer de mama suele comenzar en las glándulas que producen leche (lobulillos) o en los tubos (conductos) que llevan la leche desde las glándulas hasta el pezón.

  • Entre las mujeres, el cáncer de mama es el cáncer más frecuente y la segunda causa de muerte por cáncer más frecuente.

  • Normalmente, el primer síntoma es un bulto no doloroso, que suele ser detectado por la propia persona.

  • Las recomendaciones para el cribado del cáncer de mama varían y consisten en mamografía periódica, exploración médica de la mama y autoexploración de la mama.

  • Si se detecta un bulto sólido, los médicos emplean una aguja hueca para extraer una muestra o practicar una incisión y extirpación de parte del bulto o su totalidad y examinarlo después al microscopio (biopsia).

  • El cáncer de mama casi siempre requiere cirugía, a veces con radioterapia, quimioterapia, otros medicamentos o una combinación de estos tratamientos.

  • El pronóstico es difícil de predecir y depende en parte de las características y de la extensión del cáncer.

Los trastornos de la mama pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). La mayoría son benignos y no ponen en peligro la vida de la mujer. A menudo no necesitan tratamiento. Por el contrario, el cáncer de mama puede significar la pérdida de la mama o incluso de la vida. Por este motivo, para muchas mujeres el cáncer de mama es su peor temor. Sin embargo, cuando la mujer se autoexplora regularmente las mamas, es examinada periódicamente por su médico y se hace las mamografías según las recomendaciones de su médico, muchos problemas potenciales pueden detectarse a menudo en sus primeras fases. La detección precoz del cáncer de mama puede ser fundamental para el éxito del tratamiento.

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en mujeres y es la primera causa de muerte por cáncer entre las mujeres de origen hispano y la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres de otras etnias (después del cáncer de pulmón). Los expertos estiman que en 2019, en Estados Unidos se espera lo siguiente:

Los cánceres de mama en hombres representan alrededor del 1% de todos los cánceres de mama.

Muchas mujeres temen el cáncer de mama en parte debido a que es frecuente. Sin embargo, parte del temor acerca del cáncer de mama se basa en malentendidos. Por ejemplo, la afirmación de que «1 de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama» induce a confusión. Esta cifra es una estimación que se calcula en mujeres desde su nacimiento hasta la edad de 95 años. Significa que, en teoría, 1 de cada 8 mujeres que vivan hasta los 95 años desarrollará cáncer de mama. Sin embargo, para una mujer de 40 años de edad la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama durante la década siguiente es solo de alrededor de 1 entre 70. Pero con la edad, el riesgo aumenta.

Tabla
icon

¿Cuáles son los riesgos de desarrollar cáncer de mama?

Edad (años)

Riesgo (%) a los 10 años

Riesgo (%) a los 20 años

Riesgo (%) a los 30 años

30

0,5

2,0

4,3

40

1,5

3,8

7,1

50

2,3

5,5

9,1

60

3,5

7,1

9,2

70

4,1

6,4

Basado en seer.cancer.gov web site. Consultado el 10/16/19.

Factores de riesgo del cáncer de mama

Existen varios factores de los que depende el riesgo de desarrollar un cáncer de mama. Así, en algunas mujeres, el riesgo es mayor o menor que el promedio. La mayoría de los factores que aumentan el riesgo, tales como la edad y ciertos genes anómalos, no pueden modificarse. Sin embargo, estudios recientes sugieren que el ejercicio regular, sobre todo en la adolescencia y la juventud, pueden reducir el riesgo de cáncer de mama.

Mucho más importante que tratar de modificar los factores de riesgo es estar alerta para la detección del cáncer de mama, de forma que pueda diagnosticarse y tratarse en sus primeras fases, cuando es más factible lograr su curación. La detección temprana es más probable cuando las mujeres se someten a mamografías. Algunos médicos también recomiendan las autoexploraciones mamarias aunque no se ha demostrado que reduzcan el riesgo de muerte por cáncer de mama.

Edad

El paso de los años es el factor de riesgo más importante para el cáncer de mama. La mayoría de los cánceres de mama se producen en mujeres de más de 50 años. El riesgo es mayor después de los 75 años de edad.

Antecedentes previos de cáncer de mama

Haber tenido cáncer de mama aumenta el riesgo de cáncer de mama. Tras extirpar la mama afectada, el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama es de un 0,5 a un 1% cada año.

Antecedentes familiares de cáncer de mama

El cáncer de mama en un pariente de primer grado (madre, hermana, hija) aumenta el riesgo de 2 a 3 veces, pero el cáncer de mama en parientes más lejanos (abuela, tía, prima) solo lo aumenta ligeramente. El cáncer de mama en dos o más parientes de primer grado aumenta el riesgo entre 5 y 6 veces.

Mutación génica del cáncer de mama

Se han identificado mutaciones en dos genes diferentes relacionados con el cáncer de mama (BRCA1 y BRCA2). Menos del 1% de las mujeres presentan estas mutaciones génicas. Alrededor del 5 al 10% de las mujeres con cáncer de mama tienen una de estas mutaciones genéticas. Si una mujer tiene una de estas mutaciones génicas, sus posibilidades de desarrollar cáncer de mama son elevadas, posiblemente entre un 46 y un 72% a lo largo de su vida. Sin embargo, sus probabilidades de morir de esta enfermedad no son necesariamente mayores que las de cualquier otra mujer que la padezca.

Estas mutaciones son más frecuentes entre los judíos asquenazíes.

Las mujeres con mayor probabilidad de tener una de estas mutaciones génicas son las que tienen al menos dos familiares próximos, generalmente de primer grado, que han sufrido cáncer de mama u ovario. Por esta razón, el cribado sistemático para estas mutaciones no parece ser necesario, excepto en mujeres con estos antecedentes familiares.

Poseer cualquiera de las mutaciones génicas relacionadas con el cáncer de mama también aumenta el riesgo de sufrir cáncer de ovarios.

El riesgo de cáncer de mama es mayor en varones con la mutación génica BRCA2.

Las mujeres con una de estas mutaciones génicas podrían necesitar someterse a pruebas para detectar el cáncer de mama con mayor frecuencia. O tal vez, tratar de prevenir el desarrollo del cáncer tomando tamoxifeno o raloxifeno (similar a tamoxifeno) o, en algunos casos, incluso mediante la extirpación de ambos senos (someterse a una doble mastectomía).

¿Sabías que...?

  • Menos del 1% de las mujeres tienen mutaciones génicas que predisponen al cáncer de mama.

Ciertos cambios benignos en la mama

Algunos cambios en la mama parecen aumentar el riesgo de cáncer de mama. Entre estos factores se incluyen los siguientes

  • Los cambios en la mama que requieren una biopsia para descartar el cáncer

  • Afecciones que alteran la estructura, aumentan el número de células o causan bultos u otras anomalías en el tejido mamario, como complejos fibroadenoma, hiperplasia (aumento anormal del crecimiento tisular), hiperplasia atípica (hiperplasia con estructura tisular anormal) en los conductos lácteos o en las glándulas productoras de leche, adenosis esclerosante (aumento del crecimiento de tejido en las glándulas productoras de leche) o papiloma (un tumor no canceroso con proyecciones en forma de dedo)

  • Tejido mamario denso, visto en una mamografía

El hecho de tener tejido mamario denso también dificulta a los médicos la identificación del cáncer de mama.

Para las mujeres con estos cambios, el riesgo de cáncer de mama aumenta solo ligeramente, a menos que durante la biopsia se detecte una estructura tisular anómala o se tengan antecedentes familiares de cáncer de mama.

Edad de la primera regla, primer embarazo y menopausia

Cuanto más precoz es el comienzo de la menstruación (en especial antes de los 12 años de edad), mayor es el riesgo de desarrollar en el futuro un cáncer de mama.

Cuanto más tarde se produzca el primer embarazo y más tarde se llegue a la menopausia, más alto es el riesgo. El hecho de no haber tenido hijos aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Sin embargo, las mujeres cuyo primer embarazo se produce después de los 30 años de edad sufren un riesgo mayor que las que nunca han tenido un bebé.

Estos factores probablemente aumenten el riesgo porque implican una mayor exposición a los estrógenos, que estimulan el crecimiento de algunos cánceres. (El embarazo, aunque se produce un considerable aumento de los niveles de estrógenos, puede reducir el riesgo de cáncer de mama).

Anticonceptivos orales o terapia hormonal

Tomar anticonceptivos orales durante mucho tiempo aumenta el riesgo de desarrollo posterior de cáncer de mama, pero solo muy ligeramente. Después de dejar de tomar anticonceptivos, el riesgo disminuye gradualmente en los 10 años siguientes hasta niveles similares a los de otras mujeres de edad similar.

Después de la menopausia, la terapia hormonal combinada (estrógenos con un progestágeno) durante algunos años incrementa el riesgo de cáncer de mama. La utilización de estrógenos solos no parece aumentar el riesgo de cáncer de mama.

Dieta y obesidad

La dieta puede contribuir al desarrollo o al crecimiento de los cánceres de mama, pero no se dispone de pruebas sobre el efecto de una dieta en particular (por ejemplo, una dieta alta en grasas) (véase tmbién Alimentación y cáncer).

El riesgo de desarrollar cáncer de mama es algo mayor en mujeres que son obesas después de la menopausia. Las células de grasa producen estrógeno y posiblemente contribuyen al aumento del riesgo. Sin embargo, no existen pruebas de que una dieta con alto contenido en grasas contribuya al desarrollo de cáncer de mama o que modificando la dieta se reduzca el riesgo. Algunos estudios sugieren que las mujeres obesas que aún menstrúan en realidad tienen menos probabilidades de padecer cáncer de mama.

La investigación sobre la relación entre la obesidad y el cáncer está en curso (véase también the National Cancer Institute: Uncovering the Mechanisms Linking Obesity and Cancer Risk).

Estilo de vida

El hecho de fumar y de consumir regularmente bebidas alcohólicas puede aumentar el riesgo de sufrir cáncer de mama. Los expertos recomiendan que las mujeres se limiten a una bebida alcohólica al día. Se considera una copa como 350 mL de cerveza, 150 mL de vino o 45 mL de licor con mayor concentración alcohólica, como el whisky.

Exposición a radiación

La exposición a radiaciones (como radioterapia para el tratamiento del cáncer o una significativa exposición a radiografías) antes de los 30 años aumenta el riesgo.

Tipos de cáncer de mama

Por lo general el cáncer de mama se clasifica según lo siguiente:

  • El tipo de tejido donde se inicia el cáncer

  • La extensión de la propagación del cáncer

  • El tipo de receptores tumorales en las células cancerosas

Tipo de tejido

Existen muchos tipos distintos de tejido en la mama. El cáncer se puede desarrollar en la mayoría de estos tejidos, incluyendo

  • Conductos galactóforos (denominado carcinoma ductal)

  • Glándulas (o lóbulos) productores de leche (denominado carcinoma lobular)

  • Tejido graso o conjuntivo (llamado sarcoma): este tipo es muy poco frecuente.

El carcinoma ductal representa alrededor del 90% de todos los cánceres de mama.

La enfermedad de Paget del pezón es un cáncer de mama ductal que afecta la piel sobre el pezón y alrededor de este. El primer síntoma es un pezón dolorido con costras o escamas o con secreción que proviene del mismo. Poco más de la mitad de las mujeres con este cáncer también presentan una tumoración palpable en la mama. Las mujeres con enfermedad de Paget del pezón también pueden tener otro tipo de cáncer de mama. Como habitualmente causa pocas molestias, puede pasar desapercibida durante un año o más antes de que la mujer visite al médico. El pronóstico depende de lo invasivo y grande que sea el cáncer y de si se ha extendido a los ganglios linfáticos.

Los tumores filoides de mama son relativamente poco frecuentes y representan menos del 1% de todos los cánceres de mama. Aproximadamente la mitad de los casos son malignos. Se origina en el tejido mamario que se encuentra alrededor de los conductos galactóforos y de las glándulas productoras de leche. El tumor se extiende a otras partes del cuerpo (metastatiza) en cerca del 10 al 20% de las mujeres que lo padecen. Se repite en la mama en alrededor del 20 al 35% de las mujeres que lo han sufrido. El pronóstico es bueno a menos que el tumor haya hecho metástasis.

Grado de diseminación

El cáncer de mama puede permanecer dentro de la mama o extenderse a cualquier parte del cuerpo a través de los vasos linfáticos o el torrente sanguíneo. Las células cancerosas tienden a invadir los vasos linfáticos de la mama. La mayoría de los vasos linfáticos de la mama drenan a ganglios linfáticos de la axila. Una de las funciones de los ganglios linfáticos es filtrar y destruir las células anormales o extrañas, como las células malignas. Si estas células se extienden más allá de los ganglios linfáticos, el cáncer puede extenderse a otras partes del organismo.

Tiende a extenderse a los huesos y al cerebro, pero puede propagarse a cualquier zona, como los pulmones, el hígado, la piel y el cuero cabelludo. El cáncer de mama puede aparecer en estas áreas años o incluso décadas después de hacerse el diagnóstico y de haber sido tratado. Si el cáncer se ha extendido a un área, probablemente también lo haya hecho a otras, aunque no se pueda detectar inmediatamente.

El cáncer de mama se puede clasificar como

  • Carcinoma in situ

  • Cáncer invasivo

Carcinoma in situ significa «cáncer localizado». Es el estadio más precoz del cáncer de mama. El carcinoma in situ puede ser grande e incluso puede afectar a una zona importante de la mama, pero no ha invadido los tejidos circundantes y no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

El carcinoma ductal in situ está limitado a los conductos (galactóforos) mamarios. No invade el tejido circundante, pero puede diseminarse a lo largo de los conductos y gradualmente afectar a un área importante de la mama. Este tipo representa el 85% de los carcinomas in situ y entre el 20 y el 30% de los cánceres de mama. En la mayoría de los casos, se detecta mediante mamografía. Puede llegar a ser invasivo.

El carcinoma lobular in situ crece dentro de las glándulas productoras de leche de la mama (lóbulos). A menudo se produce en varias áreas de las dos mamas. Las mujeres con carcinoma lobular in situ tienen una probabilidad del 1 al 2% cada año de desarrollar un cáncer de mama invasivo en la mama afectada o en la contralateral. El carcinoma lobular in situ representa del 1 al 2% de los cánceres de mama. Por lo general, el carcinoma lobular in situ no se puede ver en una mamografía y se detecta solo mediante una biopsia. Hay dos tipos de carcinoma lobular in situ: clásico y pleomórfico. El tipo clásico no es invasivo, pero el hecho de tenerlo aumenta el riesgo de desarrollar cáncer invasivo en cualquiera de las mamas. El tipo pleomórfico conduce a cáncer invasivo y, cuando se detecta, se extirpa quirúrgicamente.

El cáncer invasivo puede clasificarse de la siguiente manera:

  • Localizado: el cáncer ha invadido los tejidos circundantes pero se limita a la mama.

  • Regional: el cáncer ha invadido los tejidos cercanos a la mama, como la pared torácica y los ganglios linfáticos.

  • Distante (metastásico): el cáncer se ha propagado desde la mama hacia otras partes del cuerpo (metastatizado).

El carcinoma ductal invasivo comienza en los conductos galactóforos, pero atraviesa la pared de estos e invade el tejido adyacente. También puede extenderse a otras partes del cuerpo. Representa alrededor de un 80% de los cánceres de mama invasivos.

El carcinoma lobular invasivo comienza en las glándulas productoras de leche de la mama, pero invade el tejido mamario adyacente y se extiende hacia otras partes del cuerpo. Es más probable que ocurra en ambas mamas a diferencia de en los otros tipos de cáncer mamario. Representa la mayoría del resto de cánceres de mama invasivos.

Entre los tipos menos frecuentes de cáncer invasivo de mama se encuentran

  • El carcinoma medular

  • El carcinoma tubular

  • Carcinoma metaplásico

  • El carcinoma mucinoso

El carcinoma mucinoso suele aparecer en mujeres de edad y crece lentamente. Las mujeres con estos raros tipos de cáncer de mama tienen un pronóstico mucho mejor que las que desarrollan otros tipos de cáncer mamario invasivos.

Receptores tumorales

Todas las células, incluyendo las células mamarias malignas, tienen moléculas en su superficie denominadas receptores. Cada receptor tiene una estructura específica que permite que solo ciertas sustancias encajen en él e influyan sobre la actividad celular. El que las células malignas de la mama tengan ciertos receptores influye en la rapidez de propagación del cáncer y, por tanto, en la forma en que debe tratarse.

Los receptores tumorales son los siguientes:

  • Receptores de estrógeno y progesterona: algunas células mamarias malignas tienen receptores de estrógeno. El cáncer resultante, descrito como receptor de estrógenos positivo, crece o se extiende cuando es estimulado por los estrógenos. Esta clase de cáncer es más frecuente en mujeres posmenopáusicas que en mujeres jóvenes. Alrededor de dos tercios de las mujeres posmenopáusicas con cáncer sufren un cáncer receptor de estrógenos positivo. Algunas células cancerosas de la mama tienen receptores de progesterona. El cáncer resultante, descrito como receptor de progesterona positivo, es estimulado por esta hormona. Los cánceres de mama con receptores de estrógenos y, posiblemente, los que tienen receptores de progesterona, crecen más lentamente que los cánceres de mama que no presentan estos receptores, y su pronóstico es mejor. (El estrógeno y la progesterona son hormonas sexuales femeninas).

  • Receptores HER2 (HER2/neu): las células normales de la mama tienen receptores HER-2/neu que ayudan a su crecimiento. (HER significa receptor del factor de crecimiento epitelial humano, el cual participa en la multiplicación, supervivencia y diferenciación de las células.) En un 20% de los cánceres de mama, las células malignas tienen demasiados receptores HER-2/neu. Estos tipos de cáncer tienden a crecer muy rápidamente.

Otras características

A veces el cáncer también se clasifica según otras características.

El cáncer inflamatorio de mama es un ejemplo de ello. El nombre hace referencia a los síntomas del cáncer en lugar de a los tejidos afectados. Este tipo es de crecimiento rápido y a menudo mortal. Las células cancerosas obstruyen los vasos linfáticos que se encuentran en la piel de la mama y la hacen parecer inflamada: hinchada, enrojecida y caliente. Por lo general, el cáncer inflamatorio de mama se extiende a los ganglios linfáticos de la axila. Los ganglios linfáticos tienen consistencia dura a la palpación. Sin embargo, a menudo no se palpa ninguna protuberancia en la propia mama porque este cáncer se dispersa por todo su contorno. El cáncer inflamatorio de mama representa alrededor del 1% de los cánceres de este órgano.

Síntomas

El cáncer de mama no suele presentar síntomas al principio.

Generalmente, el primer síntoma del cáncer de mama es la aparición de un bulto que, con frecuencia, se palpa con una textura diferente a la del tejido mamario que le rodea. En muchos de los casos de cáncer de mama, la mujer se encuentra el bulto por sí misma. Este bulto puede ser un cáncer si se trata de un engrosamiento sólido, que se diferencia del resto del tejido y que aparece solo en una de las mamas. Por lo general, los abultamientos diseminados de la mama, especialmente los localizados en la región superior externa, son benignos e indican cambios fibroquísticos.

El dolor en la mama no suele ser el primer síntoma del cáncer de mama.

En sus primeras fases, el tumor puede desplazarse libremente bajo la piel cuando se empuja con los dedos.

En fases más avanzadas, el tumor generalmente se adhiere a la pared torácica o a la piel que lo recubre. En estos casos, el bulto no se puede desplazar en absoluto, o bien no puede moverse separadamente de la piel que lo recubre. A veces la mujer puede detectar si tiene un cáncer, incluso poco adherido a la pared torácica o la piel, colocándose frente a un espejo y levantando los brazos sobre su cabeza mientras está de pie. Si una mama tiene un cáncer adherido a la pared torácica o a la piel, esta maniobra puede arrugar la piel o formar hoyuelos, o hacer que una mama presente un aspecto diferente de la otra.

El cáncer muy avanzado se caracteriza por la aparición de grandes protuberancias o úlceras con supuración. En ciertos casos, la piel que recubre el tumor presenta hoyuelos, tiene el aspecto de cuero y se asemeja a la de una naranja (piel de naranja), excepto por el color.

El tumor puede ser doloroso, pero esta manifestación no es un signo fiable. La presencia de dolor intenso sin un bulto rara vez se debe a un cáncer de mama.

Si el cáncer se ha diseminado, los ganglios linfáticos, sobre todo los de la axila del lado afectado, pueden palparse como pequeños bultos sólidos. Los ganglios linfáticos pueden estar adheridos entre sí, a la piel o a la pared torácica. Aunque por lo general son indoloros, pueden ser ligeramente sensibles al tacto.

De vez en cuando, el primer síntoma se produce sólo cuando el cáncer se extiende a otro órgano. Por ejemplo, si se extiende a un hueso, este puede doler o debilitarse, dando lugar a una fractura. Si el cáncer se extiendo a un pulmón, la mujer afectada puede toser o sufrir dificultad respiratoria.

En el cáncer inflamatorio de mama, la mama está caliente, enrojecida, e hinchada, como si estuviera infectada (pero sin estarlo). La piel de la mama puede adquirir una apariencia apergaminada y con hoyuelos, como la de una naranja, o mostrar rugosidades en su superficie. El pezón puede voltearse hacia adentro (invertirse). Es frecuente que se produzca una secreción por el pezón. A menudo, no se puede palpar un bulto en la mama, pero toda ella está agrandada.

Cribado

Como el cáncer de mama rara vez causa síntomas en sus primeras fases y como su tratamiento en estas etapas tiene más probabilidades de éxito, su detección es importante. El cribado es la búsqueda de un trastorno antes de que se presenten síntomas.

La detección sistemática (cribado) del cáncer de mama puede incluir

  • Autoexploración mamaria mensual

  • Exploración mamaria anual a cargo de un profesional de la salud

  • Mamografía

  • Si la mujer tiene un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama, resonancia magnética nuclear (RMN)

Problemas relacionados con el cribado del cáncer de mama

Es fácil pensar que debe realizarse cualquier exploración capaz de diagnosticar una enfermedad grave. Sin embargo, esta idea no es cierta. Aunque el cribado ofrece grandes beneficios, también puede causar ciertos problemas. Por ejemplo, las pruebas de cribado para el cáncer de mama indican a veces la existencia de cáncer cuando en realidad no lo hay (lo que se denomina un resultado falso positivo). Cuando los resultados de una prueba de cribado de mama son positivos, se suele practicar una biopsia de mama. Obtener un resultado falso positivo significa someterse a una biopsia que no es necesaria y exponerse a ansiedad, dolor y gastos innecesarios.

Por otra parte, las pruebas de cribado pueden nodetectar un cáncer que está presente (lo que se denomina un resultado falso negativo). Un resultado falso negativo puede dar a la mujer afectada una falsa confianza y hacer que ignore síntomas posteriores que, de otro modo, la hubieran llevado a acudir a su médico.

Además, los médicos están descubriendo que algunas anomalías, identificadas por una biopsia de mama, parecen ser cancerosas pero no necesitan tratamiento.

Como consecuencia de estos problemas, los médicos están intentando limitar el uso de las pruebas de cribado. Sin embargo, no todos los médicos ni todas las organizaciones médicas están de acuerdo sobre cuáles son las pruebas de cribado que se deben realizar y cuándo se deben realizar (véase la tabla Cáncer de mama: ¿Cuándo comenzar la mamografía de cribado?). Las mujeres deben discutir su riesgo individual con su médico y, en caso de que el cribado sea indicado en su caso, deben decidir conjuntamente qué tipo de cribado es el apropiado.

Autoexploración mamaria

En el pasado, la mayoría de los médicos recomendaban a las mujeres que examinaran mensualmente sus mamas en busca de bultos. La idea era que una exploración rutinaria permitiría detectar bultos que podrían ser un cáncer en una etapa temprana.

Sin embargo, la autoexploración por sí sola no reduce el índice de mortalidad por cáncer de mama y no detecta tantos cánceres en sus primeras etapas como lo hace la detección sistemática mediante mamografías. Dado que es posible que en la autoexploración no se detecten todos los bultos, las mujeres que no se detectan ningún bulto deben seguir viendo a su médico y realizándose las mamografías que se le recomienden.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

1. Situarse de pie frente al espejo, y observar las mamas. Por lo general, estas difieren ligeramente en tamaño. Buscar diferencias en el tamaño entre las mamas (diferentes a la habitual) y alteraciones en los pezones, como hundimiento (pezón invertido) o secreción. Buscar rugosidades o depresiones.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

2. Observarse atentamente en el espejo y entrelazar las manos por detrás de la cabeza y presionarlas contra ella. Esta posición ayuda a detectar algunos cambios sutiles que puede provocar el cáncer. Buscar cambios en la forma y el contorno de las mamas, sobre todo en su parte inferior.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

3. Colocar las manos firmemente sobre las caderas e inclinarse ligeramente hacia el espejo, llevando los hombros y los codos hacia adelante. Nuevamente, buscar cambios en la forma y el contorno de las mamas.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

Muchas mujeres realizan la siguiente etapa del examen en la ducha porque las manos se deslizan con facilidad sobre la piel mojada y resbaladiza.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

4. Levantar el brazo izquierdo. Utilizando tres o cuatro dedos de la mano derecha, presionar la mama izquierda minuciosamente con la parte plana de los dedos. Trazar pequeños círculos alrededor de la mama con los dedos, comenzando en el pezón moviéndolos gradualmente hacia afuera. Presionar suavemente pero con firmeza, para detectar cualquier bulto o masa inhabitual bajo la piel. Asegurarse de revisar la totalidad de la mama. Examinar también cuidadosamente la axila y la zona que se encuentra entre esta y la mama, para buscar posibles bultos.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

5. Apretar el pezón izquierdo suavemente y buscar si se produce secreción. (Es necesario consultar con el médico si aparece alguna secreción en cualquier momento del mes, ocurra o no durante la autoexploración mamaria.)

Repetir los pasos 4 y 5 en la mama derecha, levantando el brazo derecho y usando la mano izquierda.

6. Recostarse boca arriba con una almohada o una toalla plegada bajo el hombro izquierdo y colocar el brazo izquierdo por encima de la cabeza. Esta posición aplana la mama y facilita su revisión. Examinar la mama como en los pasos 4 y 5. Repetir lo mismo para la mama derecha.

Cómo realizar una autoexploración mamaria

Las mujeres que eligen autoexplorarse las mamas deben repetir este procedimiento cada mes en la misma fecha. En las mujeres que menstrúan, el periodo más apropiado para realizar la exploración es 2 o 3 días después de haber terminado la menstruación porque es menos probable que las mamas duelan o estén hinchadas. Las mujeres posmenopáusicas pueden escoger cualquier día del mes que les resulte fácil de recordar, como, por ejemplo, el primero.

Adaptación de una publicación del National Cancer Institute (Estados Unidos).

Examen mamario a cargo de un profesional de la salud

El examen de la mama puede formar parte de una exploración rutinaria. Sin embargo, al igual que con la autoexploración mamaria, el examen de un médico puede pasar por alto un cáncer. Si las mujeres necesitan o desean someterse a un cribado, se debe hacer una prueba más sensible, como la mamografía, incluso si el examen del médico no ha detectado ninguna anomalía. Muchos médicos y organizaciones médicas ya no requieren un examen mamario anual realizado por un médico.

Durante el examen, el médico inspecciona las mamas en busca de irregularidades, hoyuelos, piel distendida, masas o secreción. El médico palpa cada mama con la mano plana y comprueba que no existan ganglios linfáticos engrosados en la axila, la zona que la mayoría de los cánceres de mama invaden en primer lugar, ni por encima de la clavícula. Los ganglios linfáticos normales no se notan al tacto a través de la piel, así que los que se palpan deben considerarse agrandados. Sin embargo, ciertos trastornos no malignos también pueden provocar un aumento del tamaño de los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos que pueden palparse se revisan para ver si son anómalos.

Mamografía

En esta prueba se utilizan rayos X para determinar si existen zonas anormales en la mama. Un técnico coloca la mama de la mujer sobre una placa radiográfica. Luego coloca una cubierta de plástico ajustable encima de la mama y la presiona con firmeza para comprimirla. De esta manera, la mama se aplana con el objeto de que quede incluida en la imagen y se pueda examinar la mayor cantidad posible de tejido. Los rayos X se dirigen hacia abajo a través de la mama, para obtener una imagen en la placa radiográfica. De cada mama se toman dos radiografías en esta posición. A continuación, las placas pueden colocarse verticalmente a ambos lados del pecho, y los rayos X se dirigen desde el lateral. Esta proyección proporciona una vista lateral de la mama.

Mamografía: cribado del cáncer de mama

Mamografía: cribado del cáncer de mama

La mamografía es una de las mejores técnicas para la detección precoz del cáncer de mama. Esta prueba tiene sensibilidad suficiente para detectar la posibilidad de un cáncer en un estadio precoz, a veces años antes de que se pueda palpar. Debido a que la mamografía es tan sensible, puede indicar la existencia de cáncer cuando en realidad no lo hay, un resultado falso positivo. Entre el 85 y el 90% de las anomalías detectadas durante el cribado (es decir, en mujeres sin síntomas ni tumoraciones) no son cáncer. De forma característica, cuando el resultado es positivo, para confirmarlo, se realizan otras pruebas complementarias más específicas, generalmente una biopsia de mama. La mamografía puede no detectar hasta un 15% de los cánceres de mama. Es menos precisa en mujeres con tejido mamario denso.

La tomosíntesis mamaria (mamografía tridimensional) se puede usar junto con la mamografía para generar una imagen tridimensional, nítida y altamente enfocada de la mama. Esta técnica hace que sea más fácil detectar el cáncer, especialmente en mujeres con tejido mamario denso. Sin embargo, este tipo de mamografía expone a las mujeres a casi el doble de radiación que la mamografía tradicional.

Las recomendaciones para el cribado de rutina con mamografía varían. Los expertos discrepan sobre

  • Cuándo debería empezar

  • Con qué frecuencia se debe realizar

  • Cuándo (o si) debe dejar de realizarse

La mamografía de cribado se recomienda para todas las mujeres a partir de los 50 años de edad, pero algunos expertos la recomiendan a partir de los 40 o 45 años. Con independencia de la edad a la que se inicie, la mamografía debe repetirse cada 1 o 2 años. Los expertos difieren en cuanto a las recomendaciones acerca de cuándo iniciar la mamografía de rutina debido a que el beneficio del cribado no es tan claro en las mujeres de 40 a 49 años. A los expertos también les preocupa comenzar las pruebas de cribado demasiado pronto o demasiado a menudo debido a que la exposición a la radiación se incrementaría y tumores que no se convertirían en cáncer invasivo durante la vida de la mujer podrían tratarse de forma innecesaria.

Es oportuno que las mujeres con factores de riesgo para el cáncer de mama comiencen a realizarse mamografías antes de los 50 años de edad. Deben consultar los riesgos y los beneficios de las mamografías de cribado con su médico.

La mamografía de rutina se puede dejar de realizar a los 75 años de edad, en función de la esperanza de vida de la mujer y su deseo de seguir realizando cribados.

La mamografía es más precisa en las mujeres mayores, en parte porque a medida que las mujeres envejecen, la cantidad de tejido graso en los senos aumenta, y el tejido anómalo es más fácil de distinguir del tejido graso que de otros tipos de tejido mamario.

¿Sabías que...?

  • Solo entre el 10 y el 15% de las alteraciones detectadas durante una mamografía de cribado rutinaria resultan ser un cáncer.

La dosis de radiación que se utiliza es muy baja y se considera segura.

La mamografía puede causar algunas molestias, pero solo duran unos segundos. Se debe programar durante el periodo menstrual cuando es más probable que las mamas no sean dolorosas.

No se deben utilizar desodorantes ni cosméticos en polvo el día del procedimiento, ya que pueden interferir con la imagen obtenida. La prueba completa dura unos 15 minutos.

Cáncer de mama: ¿Cuándo comenzar la mamografía de cribado?

Los expertos a veces discrepan sobre cuándo debe iniciarse el cribado regular con mamografías. Dado que el cribado identifica el cáncer y que este puede ser mortal, se piensa que el cribado se debe iniciar cuanto antes (a los 40 años) y no más tarde (a los 50 años). Sin embargo, el cribado presenta algunos inconvenientes, y los beneficios para las mujeres más jóvenes no son tan claros como para las de más edad.

A continuación se exponen algunas de las razones de la controversia:

  • El cribado, en especial en las mujeres más jóvenes, detecta las anomalías que pueden no ser cáncer. Encontrar una anomalía a menudo conlleva una biopsia para determinar lo que es. Por lo tanto, el cribado da lugar a muchas más biopsias de mama que a veces provocan una ansiedad y un gasto innecesarios a las mujeres, además de un posible tejido cicatricial en la mama.

  • Algunos cánceres de mama, como los cánceres de mama in situ (cánceres que no se han diseminado), no son mortales. Algunos cánceres de mama crecen lentamente y no serán la causa de la muerte de la persona. Sin embargo, otros tipos de cáncer de mama siguen creciendo e invaden otros tejidos. El porcentaje de cánceres detectados mediante cribado que podrían ser finalmente mortales no está claro. No obstante, todos los cánceres se tratan porque, en la actualidad, los profesionales de la salud no tienen pruebas suficientes para determinar cuáles deben ser tratados y cuáles no.

  • La mamografía es menos precisa en las mujeres jóvenes. Por lo tanto, el cribado puede pasar por alto algunos cánceres, posiblemente incluyendo los que podrían ser mortales.

  • Para salvar una única vida se deben cribar muchas mujeres. Cuando las mujeres son mayores, se tienen que cribar menos mujeres para salvar una única vida. Para las mujeres mayores de 50 años, el cribado salva vidas y está recomendado.

Resonancia magnética nuclear (RMN)

La RMN se utiliza generalmente para cribar a las mujeres con un alto riesgo de cáncer de mama, como las que tienen una mutación en el gen BRCA. Para estas mujeres, el cribado debe incluir también una mamografía y una exploración mamaria por parte de un profesional de la salud.

Diagnóstico

  • Mamografía

  • Exploración mamaria

  • Biopsia

  • A veces ecografía

Cuando se detecta un tumor u otra anomalía en la mama durante una exploración física o mediante una prueba de detección o cribado, hay que hacer otras pruebas.

Suele practicarse primero una mamografía si no fue este el método utilizado para detectar la anomalía. La mamografía proporciona una referencia para futuras comparaciones. También puede ayudar a identificar el tejido que debe ser extirpado y examinado al microscopio (biopsia).

Si los médicos sospechan cáncer avanzado basándose en los resultados de una exploración clínica, se realiza una biopsia en primer lugar. De lo contrario la evaluación es similar a la evaluación de un bulto en la mama.

A veces se hace una ecografía para distinguir entre un saco lleno de líquido (quiste) y una masa sólida. Esta distinción es importante porque los quistes son generalmente benignos. Los quistes pueden controlarse (sin necesidad de tratamiento) o drenarse (aspirarse) con una aguja pequeña y una jeringa. Solo se examina el fluido obtenido del quiste para detectar la presencia de células cancerosas si se presenta alguna de las circunstancias siguientes:

  • El líquido es sanguinolento o turbio.

  • Se obtiene poco líquido.

  • El quiste permanece después de drenado.

De lo contrario, la mujer se vuelve a explorar en 4 a 8 semanas. Si el quiste ya no se puede palpar en esta exploración, se considera que es benigno. Si ha vuelto a aparecer, se drena de nuevo, y el líquido se examina al microscopio. Si el quiste reaparece una tercera vez o si todavía está presente después de drenarlo, se realiza una biopsia. En raras ocasiones, cuando se sospecha de cáncer, se extirpan los quistes.

Biopsia de mama

Si la anomalía es una masa sólida, que es más probable que sea cancerosa, se realiza una biopsia de una muestra de tejido para detectar células cancerosas.

Los médicos pueden hacer varios tipos de biopsia:

  • Biopsia por punción con aguja gruesa: se utiliza una aguja gruesa y hueca con una punta especial para extraer una muestra más grande de tejido mamario.

  • Biopsia abierta (quirúrgica): el médico practica una pequeña incisión en el tejido de la piel y de la mama y elimina parte de un bulto o la totalidad. Este tipo de biopsia se indica cuando no es posible una biopsia por punción (por ejemplo, porque no se palpa ningún bulto). También se puede hacer después de una biopsia por punción que no detecta cáncer para asegurarse del resultado.

Durante una biopsia a menudo se toman imágenes para ayudar a los médicos a determinar dónde colocar la aguja de la biopsia. El uso de imágenes para guiar la biopsia mejora la precisión de una biopsia con aguja gruesa.

Por ejemplo, si se palpa un bulto sólido, se puede emplear la ecografía durante la biopsia con aguja gruesa para ayudar a los médicos a localizar el tejido anómalo.

Cuando se observa una anomalía solo en una exploración por RM, la RM se utiliza para guiar la colocación de la aguja de biopsia.

La biopsia estereotáctica se realiza cada vez más a menudo. Este tipo de biopsia ayuda al médico a localizar y extraer con precisión una muestra del tejido anómalo. Para esta biopsia estereotáctica, los médicos toman mamografías desde dos ángulos y envían las imágenes bidimensionales a un ordenador. El ordenador las compara y calcula la ubicación precisa de la anomalía en tres dimensiones.

Cuando se utilizan imágenes para guiar la colocación de la aguja, generalmente se coloca un clip para marcar el punto durante la biopsia.

Se obtiene una radiografía del tejido biopsiado y se compara con la mamografía prebiopsia para determinar si se ha extirpado todo el tejido anormal. La mamografía se puede hacer de 6 a 8 semanas después de la biopsia para verificar la presencia de fragmentos de tejido anormal que se pasaron por alto.

La mayoría de las mujeres no necesitan ser hospitalizadas para someterse a estos procedimientos. Por lo general, solo se utiliza anestesia local.

Si se sospecha que existe una enfermedad de Paget del pezón, suele practicarse una biopsia del pezón. A veces este cáncer puede diagnosticarse con un examen al microscopio de una muestra de la secreción del pezón.

El anatomopatólogo examina las muestras de la biopsia al microscopio para determinar si existen células malignas. Generalmente, la biopsia confirma la presencia del cáncer en solo unas pocas mujeres en las que la mamografía había detectado una anomalía.

Si se detectan células malignas, la muestra obtenida por biopsia se analiza para determinar sus características, entre las que se encuentran las siguientes

  • Si las células cancerígenas presentan receptores de estrógeno o de progesterona

  • Cuántos receptores HER-2/neu hay presentes

  • La rapidez con la que se dividen las células cancerosas

  • Para algunos tipos de cáncer de mama, pruebas genéticas de las células cancerosas (paneles multigénicos)

Esta información ayuda al médico a estimar la rapidez con la que puede extenderse el cáncer y los tratamientos con más probabilidad de éxito.

Evaluación después del diagnóstico de cáncer

Después del diagnóstico de cáncer, los médicos suelen consultar a un equipo de especialistas en cáncer (oncólogos) formado por cirujanos, especialistas en tratamiento farmacológico contra el cáncer y radiólogos (llamado comité especialista en tumores), para determinar qué pruebas deben realizarse y planificar el tratamiento.

Las pruebas incluyen

  • Una radiografía de tórax para determinar si el cáncer se ha diseminado

  • Se realizan análisis de sangre, incluyendo un hemograma completo, pruebas de función hepática y medición del calcio, para determinar si el cáncer se ha diseminado

  • En mujeres con factores de riesgo para los genes BRCA, análisis de sangre o saliva para verificar la presencia de estos genes.

  • A veces gammagrafía ósea (imágenes de los huesos de todo el cuerpo), tomografía computarizada (TC) del abdomen y el tórax y RMN

Estadificación

Cuando se diagnostica un cáncer, se le asigna un estadio. El estadio es un número del 0 al IV (a veces con subestadios indicados por letras) que refleja la extensión y la agresividad del cáncer:

  • El estadio 0 se asigna a los cánceres de mama in situ, como el carcinoma ductal in situ. In situ significa «cáncer localizado». Es decir, el cáncer no ha invadido los tejidos circundantes ni se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

  • Los estadios I a III se asignan al cáncer que se ha diseminado a los tejidos del interior o de los alrededores de la mama (cáncer de mama localizado o regional).

  • El estadio IV se asigna al cáncer de mama metastásico (cáncer que se ha diseminado desde la mama y los ganglios linfáticos de la axila a otras partes del cuerpo).

La estadificación del cáncer ayuda a los médicos a determinar el tratamiento apropiado y el pronóstico.

En la determinación del estadio del cáncer de mama intervienen muchos factores, como en el sistema de clasificación TNM.

La clasificación TNM se basa en lo siguiente:

  • Tamaño y extensión del tumor (T): El tamaño del cáncer, puntuado de 0 a 4

  • Afectación de ganglios linfáticos (N): La extensión del cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos, con puntuación de 1 a 3

  • Metástasis (M): Si el cáncer se ha diseminado (metastatizado) a otros órganos, puntuado como 0 (ninguno) o 1 (se ha diseminado)

Otros factores de estadificación importantes son los siguientes:

  • Grado: Refleja lo anormales que se visualizan las células cancerosas bajo un microscopio, con puntuación de 1 a 3

  • Estado de los receptores hormonales: Si las células cancerosas tienen estrógeno, progesterona y/o receptores HER2

  • Pruebas genéticas del cáncer (como la prueba Oncotype DX): para algunos cánceres de mama, cuántos genes anormales están presentes en el cáncer y cuáles son

El grado varía porque, aunque todas las células cancerosas tienen un aspecto anormal, algunas se ven más anormales que otras. Si las células cancerosas no se ven muy diferentes de las células normales, el cáncer se considera bien diferenciado. Si las células cancerosas tienen un aspecto muy anormal, se consideran indiferenciadas o poco diferenciadas. Los cánceres bien diferenciados tienden a crecer y diseminarse más lentamente que los cánceres no diferenciados o poco diferenciados. Los médicos asignan un grado a la mayoría de los cánceres basándose en estas y otras diferencias en la apariencia microscópica.

La presencia de receptores hormonales y de genes anormales en las células cancerosas afecta a la respuesta del cáncer a los diferentes tratamientos y al pronóstico.

El médico comenta con la paciente el estadio del cáncer y le explica lo que significa en términos de tratamiento y resultados.

Pronóstico

En general, el pronóstico de la paciente depende de

  • Lo invasivo y lo grande que es el cáncer

  • El tipo de cáncer

  • Si se ha diseminado a los ganglios linfáticos

(Véase también el National Cancer Institute's Surveillance, Epidemiology, and End Results (SEER) Program.)

El número y la ubicación de los ganglios linfáticos que contienen células cancerosas es uno de los principales factores que determinan si el cáncer puede curarse y, de no ser así, cuánto tiempo vivirán las mujeres.

La tasa de supervivencia a 5 años para el cáncer de mama (el porcentaje de mujeres que están vivas 5 años después del diagnóstico) es del

  • 98,8% si el cáncer se mantiene en su sitio original (localizado)

  • 85,5% si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, pero no más lejos (regional)

  • 27,4 si el cáncer se ha diseminado a lugares distantes (metástasis)

  • El 54,5% si el cáncer no ha sido estadificado

El pronóstico para las mujeres con cáncer de mama tiende a ser peor si presentan alguna de las características siguientes:

  • El diagnóstico de cáncer de mama se ha establecido entre los 20 y los 30 años de edad

  • Tumores de gran tamaño

  • Cáncer con células que se dividen rápidamente, como los tumores que no tienen bordes bien definidos o un cáncer que se ha diseminado por toda la mama

  • Tumores que no presentan receptores de estrógenos o de progesterona

  • Tumores con demasiados receptores HER2

  • Presencia de una mutación génica de BRCA1

La presencia de la mutación génica BRCA2 probablemente no hace que el pronóstico del cáncer actual sea peor. Sin embargo, la presencia de cualquiera de las dos mutaciones génicas BRCA aumenta el riesgo de desarrollar un segundo cáncer de mama.

Prevención

Se puede recomendar el uso de fármacos que disminuyen el riesgo de cáncer de mama (quimioprevención) en las siguientes mujeres:

  • Las que son mayores de 35 años y han sufrido anteriormente un carcinoma lobular in situ o han presentado una estructura de tejido anormal (hiperplasia atípica) en los conductos galactóforos o en las glándulas productoras de leche.

  • Las portadoras de mutaciones en el gen BRCA1 o BRCA2

  • Las que presentan un alto riesgo de desarrollar cáncer de mama debido a su edad actual, la edad del inicio de la menstruación (menarquia), la edad de su primer parto, el número de familiares de primer grado con cáncer de mama y los resultados de anteriores biopsias de mama

Los fármacos de quimioprevención son

  • Tamoxifeno

  • Raloxifeno

Las mujeres deben consultar a su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar la quimioprevención.

Los riesgos del tamoxifeno consisten en

Estos riesgos son mayores en mujeres de edad avanzada.

Raloxifeno parece ser tan eficaz como tamoxifeno en mujeres posmenopáusicas y presenta un riesgo menor de cáncer de endometrio, trombos sanguíneos y cataratas.

Ambos fármacos pueden aumentar la densidad ósea y por lo tanto beneficiar a las mujeres con osteoporosis.

Tratamiento

  • Cirugía

  • Radioterapia

  • Fármacos bloqueantes de hormonas, quimioterapia o ambos

En general, el tratamiento del cáncer de mama se inicia después de evaluar a fondo el estado de la enfermedad de la afectada, aproximadamente pasada una semana o más después de la biopsia.

Las opciones de tratamiento depende del estadio y del tipo de cáncer de mama y de los receptores que presente el cáncer en cuestión. Sin embargo, el tratamiento es complejo porque ciertas características de los diferentes tipos de cáncer de mama varían en gran medida, como por ejemplo los índices de crecimiento, su tendencia a extenderse (metastatizar) y su respuesta a varios tratamientos. Todavía existen muchas incógnitas referentes al cáncer de mama. Por lo tanto, existen distintas opiniones sobre cuál es el tratamiento más apropiado para una mujer en particular.

Las preferencias de ella y de su médico influyen en las decisiones terapéuticas. Las mujeres con cáncer de mama tiene derecho a recibir una explicación clara de lo que se conoce acerca de la enfermedad y también de lo que aún se desconoce, así como a disponer de una completa descripción de las diferentes opciones de tratamiento. De esa manera pueden considerar las ventajas y desventajas de los diferentes tratamientos y aceptar o rechazar las distintas opciones que se les plantean. Perder parte o la totalidad de una mama puede ser un trauma emocional importante para la mujer. La paciente debe tener en cuenta cómo se siente con el tratamiento, ya que puede afectar profundamente a su integridad anatómica y a su sexualidad.

Se puede pedir o sugerir a la mujer con cáncer de mama que participe en estudios de investigación para un nuevo tratamiento. Los nuevos tratamientos tienen por objeto mejorar las posibilidades de supervivencia o la calidad de vida. Todas las mujeres que participan en un estudio de investigación reciben tratamiento, porque se compara un nuevo tratamiento con otros también eficaces. La mujer debe pedirle a su médico una explicación de los riesgos y posibles beneficios de su participación en el estudio para poder tomar una decisión basada en una completa y detallada información sobre el tema.

Por lo general el tratamiento consiste en una intervención quirúrgica y suele incluir radioterapia, quimioterapia y fármacos bloqueantes de las hormonas. Las mujeres pueden ser derivadas a un cirujano plástico o de reconstrucción, que puede extirpar el cáncer y reconstruir la mama en la misma intervención quirúrgica.

Cirugía

Se extirpa el tumor maligno y una cantidad variable del tejido circundante. Existen dos opciones principales para extirpar el tumor:

  • Cirugía conservadora de mama

  • Resección de la mama (mastectomía)

En las mujeres con cáncer invasivo (estadio I o superior) la mastectomía no es más eficaz que la cirugía conservadora más radioterapia, siempre y cuando se pueda extirpar todo el tumor durante la cirugía conservadora de mama. Durante la cirugía conservadora de la mama, los médicos extirpan el tumor más parte del tejido normal adyacente con objeto de reducir el riesgo de dejar tejido que pueda contener cáncer.

Antes de la intervención quirúrgica se puede dar quimioterapia para reducir el tumor antes de extirparlo. Este planteamiento permite a algunas mujeres someterse a una intervención quirúrgica conservadora de mama en vez de a una mastectomía.

Cirugía conservadora de mama

La cirugía conservadora de mama trata de conservar intacta la mayor parte de mama posible (por razones estéticas). Sin embargo, para los médicos es más importante asegurarse de extirpar la totalidad del cáncer que correr el riesgo de dejar tejido que pueda contener cáncer.

Para la cirugía de conservación mamaria, los médicos primero determinan el tamaño del tumor y la cantidad de tejido circundante (lo que se conoce como márgenes) que debe extraerse. El tamaño de los márgenes se basa en el tamaño del tumor en relación con la mama. Después se extirpa quirúrgicamente el tumor con sus márgenes. El tejido de los márgenes se examina al microscopio para detectar la presencia de células cancerosas que se hayan diseminado fuera del tumor. Estos hallazgos ayudan a los médicos a decidir si se necesita tratamiento adicional. Se utilizan varios términos (por ejemplo, tumorectomía, resección amplia, cuadrantectomía) para describir la cantidad de tejido mamario que se extirpa.

La cirugía conservadora de mama suele ir seguida de radioterapia.

La mayor ventaja de esta cirugía es fundamentalmente estética ya que ayuda a conservar la imagen corporal. Por tanto, cuando el tumor es grande en relación con el volumen de la mama, es menos probable que este tipo de cirugía sea de alguna utilidad. En estos casos, extirpar el tumor y algunos tejidos normales circundantes significa eliminar la mayor parte de la mama. La cirugía conservadora de mama es, en general, más apropiada cuando los tumores son pequeños. En aproximadamente un 15% de los casos en los que se realiza esta cirugía, la cantidad de tejido que se extrae es tan pequeña que casi no se puede notar diferencia alguna entre la mama operada y la que no lo ha sido. No obstante, lo más frecuente es que la mama operada se reduzca un poco y su contorno sufra algunas alteraciones.

Mastectomía

La mastectomía es la otra principal opción quirúrgica. Existen varios tipos. En todos los tipos se elimina la totalidad del tejido mamario, pero los demás tejidos se pueden eliminar o bien dejar en su lugar y cuáles se eliminan y en qué cantidad depende del tipo de mastectomía:

  • En la mastectomía con preservación de la piel se conserva el músculo localizado por debajo de la mama y suficiente piel para cubrir la herida. La reconstrucción de la mama es mucho más fácil si se conservan estos tejidos. Los ganglios linfáticos de la axila no se eliminan.

  • La mastectomía conservadora del pezón es similar a la mastectomía conservadora de piel, además de que preserva el pezón y el área de la piel pigmentada que lo rodea (areola).

  • La mastectomía simple respeta el músculo ubicado debajo de la mama (músculo pectoral) y los ganglios linfáticos de la axila.

  • La mastectomía radical modificada consiste en la extirpación de algunos ganglios linfáticos de la axila, pero preservando el músculo localizado debajo de la mama.

  • La mastectomía radical consiste en extirpar los ganglios linfáticos de la axila y el músculo localizado por debajo de la mama. Actualmente este procedimiento se hace en muy pocos casos, únicamente cuando el cáncer ha invadido el músculo ubicado debajo de la mama.

Valoración de los ganglios linfáticos

Una red de vasos linfáticos y ganglios linfáticos (sistema linfático) drena el líquido del tejido de la mama (y de otras áreas del cuerpo). Los ganglios linfáticos están diseñados para atrapar células extrañas o anormales (como bacterias o células cancerosas) que pueden estar presentes en el fluido. Por lo tanto, las células del cáncer de mama a menudo llegan hasta los ganglios linfáticos situados cerca de la mama, como los de la axila. Por lo general, las células extrañas y anormales son destruidas. Sin embargo, las células cancerosas a veces continúan proliferando en los ganglios linfáticos o pasan a través de los ganglios hacia los vasos linfáticos y se diseminan a otras partes del cuerpo.

Los médicos examinan el estado de los ganglios linfáticos para determinar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos de la axila. Si se detecta la presencia de cáncer en los ganglios linfáticos, es más probable que el cáncer se haya extendido a otras partes del cuerpo. En tales casos, puede requerirse un tratamiento distinto.

En primer lugar, el médico palpa la axila para comprobar si hay ganglios linfáticos agrandados. Dependiendo de lo que encuentre, puede indicar una o más de una de las pruebas siguientes:

  • Una ecografía para comprobar si hay ganglios linfáticos que puedan estar agrandados

  • Una biopsia (mediante la extirpación de un ganglio linfático o mediante la toma de una muestra de tejido con una aguja utilizando ecografía para guiar su colocación)

  • Disección de ganglios linfáticos axilares: extirpación de numerosos ganglios linfáticos axilares (por lo general de 10 a 20)

  • Disección de ganglios linfáticos centinelas: extirpación únicamente del ganglio o ganglios linfáticos hacia los que las células cancerosas tienen más probabilidad de diseminarse

El médico indica una ecografía si palpa un ganglio linfático axilar agrandado o no está seguro de si los ganglios linfáticos están agrandados. Si se detecta un ganglio linfático agrandado, se inserta una aguja para extraer una muestra de tejido para ser examinado (aspiración con aguja fina o biopsia por punción con aguja gruesa). La ecografía se utiliza para guiar la localización de la aguja.

Si en la biopsia se detecta cáncer, por lo general se practica una disección de ganglios linfáticos axilares. La extracción de muchos ganglios linfáticos axilares, incluso si contienen cáncer, no contribuye a su curación. Sin embargo, sí contribuye a extirpar el cáncer de la axila y ayuda a los médicos a decidir qué tratamiento utilizar.

Si la biopsia practicada después de la ecografía no detecta cáncer, se realiza una biopsia de ganglio linfático centinela, porque incluso si no hay células cancerosas en una muestra de biopsia, estas pueden estar presentes en otras partes de un ganglio linfático.

Si el médico no palpa ningún ganglio linfático axilar agrandado, practica una biopsia de ganglio linfático centinela como parte de la intervención para extirpar el cáncer.

La biopsia de ganglio centinela por lo general se realiza en lugar de la disección de ganglios linfáticos axilares para valorar los ganglios linfáticos que, por lo demás, parecen normales. Para realizar una biopsia del ganglio centinela, se inyecta un colorante azul y/o una sustancia radiactiva en el pecho cerca del tumor. Estas sustancias trazan la trayectoria desde la mama hasta el primer ganglio (o ganglios) linfático axilar. Después se realiza una pequeña incisión en la axila, lo que permite al médico ver el área situada alrededor del tumor. Los médicos buscan los ganglios linfáticos que se ven de color azul y emiten una señal radiactiva (detectada por un dispositivo manual). Estos ganglios linfáticos son los ganglios hacia los que las células cancerosas tienen más probabilidades de haberse diseminado. Estos ganglios se llaman ganglios linfáticos centinela porque son los primeros en avisar de que el cáncer se ha diseminado. Estos ganglios son extirpados y enviados a un laboratorio para comprobar la presencia de cáncer.

Si los ganglios linfáticos centinelas no contienen células cancerosas, no se extirpan los otros ganglios.

Si los ganglios centinela contienen cáncer, se puede realizar una disección de ganglios linfáticos axilares dependiendo de varios factores, tales como

  • Si se planifica una mastectomía

  • El número de ganglios centinela presentes y si el cáncer se ha diseminado fuera de los ganglios

A veces, durante la cirugía para extirpar el tumor, los médicos descubren que el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos y se requiere una disección de los ganglios axilares. Antes de llevar a cabo la cirugía se le puede preguntar a la mujer si está dispuesta a dejar que el cirujano practique una cirugía más extensa en caso de que el cáncer se haya diseminado a los ganglios linfáticos. Si la respuesta es negativa, el segundo procedimiento quirúrgico (si es necesario) se hace más tarde.

A menudo, tras extirpar los ganglios linfáticos se producen problemas, porque queda afectado el drenaje del líquido de los tejidos. Como resultado, el líquido puede acumularse y causar hinchazón permanente (linfedema) del brazo o de la mano. Los movimientos del brazo y del hombro pueden quedar limitados. Cuantos más ganglios linfáticos se extirpen, peor será la inflamación. La biopsia del ganglio linfático centinela causa menos linfedema que la biopsia del ganglio linfático axilar.

Si se desarrolla linfedema, puede ser tratado por fisioterapeutas especialmente entrenados, que enseñan a la mujer afectada a realizar los masajes de la zona para ayudar a drenar el líquido acumulado, así como la forma de aplicar un vendaje que contribuya a prevenir que el líquido vuelva a acumularse. Se debe utilizar el brazo afectado con la mayor normalidad posible, excepto para levantar objetos pesados, en cuyo caso deberá utilizarse el brazo no afectado. Se debe ejercitar el brazo diariamente siguiendo las instrucciones dadas y vendarlo todas las noches de manera indefinida.

Si se han extirpado ganglios linfáticos, se recomienda a la mujer que pregunte a los profesionales de la salud sobre la posibilidad de no insertar catéteres o agujas en las venas del brazo afectado ni medir la presión arterial en ese brazo. Estos procedimientos aumentan la probabilidad de que se desarrolle un linfoedema o bien empeore un linfoedema existente. También se le recomienda a la mujer que use guantes siempre que realice una tarea que pueda arañar o lesionar la piel de la mano y el brazo del lado en el que se ha practicado la cirugía. Evitar lesiones e infecciones puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar linfedema.

Otros problemas que pueden aparecer después de la extirpación de los ganglios linfáticos incluyen entumecimiento temporal o persistente, sensación constante de quemazón e infecciones.

¿Qué es el ganglio centinela?

Una red de vasos y ganglios linfáticos se encarga de drenar el fluido del tejido mamario. Los ganglios linfáticos están diseñados para atrapar células extrañas o anormales (como bacterias o células cancerosas) que pueden estar presentes en el fluido. A veces las células cancerosas pasan a través de los ganglios hacia el interior de los vasos linfáticos y se extienden a otras partes del organismo.

Aunque el fluido del tejido mamario finalmente drena a través muchos ganglios linfáticos, por lo general primero drena a través de uno o unos pocos ganglios linfáticos cercanos. Estos ganglios se denominan ganglios linfáticos centinelas porque son los primeros en alertar de la expansión del cáncer.

¿Qué es el ganglio centinela?

Cirugía de reconstrucción mamaria

La cirugía de reconstrucción mamaria puede practicarse al mismo tiempo que la mastectomía o de forma diferida.

Las mujeres y su médico deben consultar con un cirujano plástico al principio del tratamiento para planificar la cirugía de reconstrucción mamaria. Cuándo realizar la reconstrucción no solo depende de la preferencia de la mujer sino también de los otros tratamientos necesarios. Por ejemplo, si la radioterapia se realiza antes de la cirugía de reconstrucción, las opciones de reconstrucción son limitadas.

En la mayoría de los casos, la cirugía se realiza mediante

  • Inserción de un implante (hecho de silicona o solución salina)

  • La reconstrucción de la mama a partir de tejido tomado de otras partes del cuerpo de la mujer

Los cirujanos a menudo obtienen tejido para la reconstrucción mamaria a partir de un músculo de la parte inferior del abdomen. Alternativamente, se pueden usar la piel y el tejido graso (en lugar del músculo) de la parte inferior del abdomen para reconstruir la mama.

Antes de insertar un implante, los médicos usan un expansor de tejido, que se asemeja a un globo, para estirar la piel y el músculo torácicos restantes y así dejar espacio para el implante mamario. El expansor de tejido se coloca debajo del músculo torácico durante la mastectomía. Tiene una pequeña válvula a la que los profesionales de la salud pueden acceder mediante la inserción de una aguja a través de la piel. A lo largo de las semanas siguientes se inyecta periódicamente una solución de sal (solución salina) a través de la válvula para ir expandiendo el expansor poco a poco. Una vez completada la expansión, se retira quirúrgicamente el expansor y se inserta el implante.

Como alternativa, se pueden utilizar para la reconstrucción tejidos tomados del cuerpo de la mujer (como músculo y tejidos subcutáneos). Estos tejidos se toman del abdomen, la espalda o las nalgas y se trasladan a la zona torácica para crear la forma de una mama.

El pezón y la piel circundante se suelen reconstruir en otra operación que se realiza con posterioridad. Se pueden emplear varias técnicas. Entre estas técnicas se encuentra el uso de tejido del cuerpo de la mujer y el tatuaje.

También se puede hacer cirugía para modificar (aumentar, reducir o levantar) la otra mama con el objeto de que ambas mamas sean parecidas.

Reconstrucción de la mama

Después de extirpar un tumor mamario y el tejido que lo rodea (mastectomía), un cirujano plástico puede proceder a reconstruir la mama. Para ello se puede utilizar un implante de solución salina o de silicona. También puede realizarse una operación más compleja, consistente en la toma de tejido de otras zonas del cuerpo de la mujer, por lo general del abdomen, de las nalgas o de la espalda.

La reconstrucción puede realizarse al mismo tiempo que se practica la mastectomía, lo que implica permanecer bajo los efectos de la anestesia por un periodo de tiempo mayor, o posteriormente en otra intervención, lo que implica una segunda anestesia.

La reconstrucción del pezón y la piel circundante se hace más tarde, a menudo en el consultorio del médico. Habitualmente no se requiere anestesia general.

En muchas mujeres, la mama reconstruida tiene un aspecto más normal que la que ha sido sometida a radioterapia, en especial si el tumor era grande.

Si se usa un implante de solución salina o de silicona y se ha podido conservar suficiente piel para cubrirlo, la sensibilidad de la piel que recubre el implante es relativamente normal. Sin embargo, ningún tipo de implante se asemeja al tacto del tejido mamario. Si se usa piel de otras partes del cuerpo para cubrir la mama, se pierde gran parte de la sensibilidad. Sin embargo, el tejido de otras partes del cuerpo se percibe al tacto de una forma más parecida a la mama normal que los implantes de silicona o de solución salina.

A veces, la bolsa en la que se encuentra la silicona tiene pequeñas fugas. Como resultado, el implante se endurece, provoca molestias y tiene un aspecto menos atractivo. Además, en ciertos casos puede pasar silicona al torrente sanguíneo.

Algunas mujeres se preocupan al no saber si las fugas de silicona pueden causar cáncer en otras partes del cuerpo o enfermedades raras como el lupus eritematoso sistémico. Se dispone de muy pocos datos que apoyen que las fugas de silicona ocasionen efectos perjudiciales graves, pero esto no está totalmente descartado y el uso de silicona ha disminuido, en especial en las mujeres que no han tenido cáncer de mama.

Reconstrucción de la mama

Preservación de la fertilidad.

Las mujeres no deben quedarse embarazadas mientras reciben tratamiento para el cáncer de mama.

Si las mujeres desean tener hijos (preservar la fertilidad) después de recibir tratamiento, se las deriva a un endocrinólogo especialista en reproducción antes de comenzar el tratamiento. Pueden recabar información acerca de los procedimientos que les permiten tener hijos después del tratamiento.

Las opciones para preservar la fertilidad incluyen técnicas de reproducción asistida con estimulación ovárica y congelación de óvulos o de embriones.

La elección del procedimiento que se utilizará para preservar la fertilidad depende de lo siguiente:

  • Tipos de cáncer de mama

  • Tipo de tratamiento contra el cáncer de mama que se haya planificado

  • Las preferencias de la mujer

Las técnicas de reproducción asistida pueden tener efectos secundarios en mujeres con cáncer y receptor de estrógeno positivo.

Extirpación de la mama sin cáncer

Ciertas mujeres con cáncer de mama presentan un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama en su otra mama (la que no tiene cáncer). Los médicos pueden sugerir que a estas mujeres se les extirpe la mama antes de que se desarrolle el cáncer. Este procedimiento se denomina mastectomía profiláctica (preventiva) contralateral (lado opuesto). Esta cirugía preventiva puede ser apropiada para mujeres con cualquiera de las circunstancias siguientes:

  • Una mutación genética que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2)

  • Al menos dos familiares cercanos, en general de primer grado, que han tenido cáncer de mama o de ovario

  • Radioterapia dirigida al tórax cuando las mujeres son menores de 30 años

  • Carcinoma lobular in situ (un tipo no invasivo)

En mujeres con carcinoma lobular in situ en una única mama, la probabilidad de que se desarrolle cáncer invasivo es la misma en cualquiera de las dos mamas. Por lo tanto, la única forma de eliminar el riesgo de cáncer de mama para estas mujeres es extirpar ambas mamas. Algunas mujeres, en particular las que corren un riesgo elevado de desarrollar un cáncer invasivo de mama, escogen esta opción.

Las ventajas de la mastectomía profiláctica contralateral son las siguientes:

  • Mayor supervivencia para las mujeres con cáncer de mama y una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2 y, posiblemente, también para mujeres menores de 50 años cuando reciben un diagnóstico de cáncer de mama

  • Disminución de la necesidad de someterse a engorrosas pruebas de imagen de seguimiento después del tratamiento

  • Para algunas mujeres, disminución de la ansiedad.

Las desventajas de este procedimiento incluyen lo siguiente:

  • El doble de riesgo de complicaciones

En lugar de someterse a una mastectomía profiláctica contralateral, algunas mujeres pueden optar por que su médico controle de cerca la mama en busca de cáncer, por ejemplo, con pruebas de diagnóstico por la imagen.

Radioterapia

La radioterapia destruye las células cancerosas en la zona en la que se ha extirpado el tumor y la zona circundante, incluidos los ganglios linfáticos cercanos. La radioterapia después de la cirugía conservadora de mama o la mastectomía reduce el riesgo de cáncer recurrente cerca del lecho tumoral y en los ganglios linfáticos próximos. Mejora las posibilidades de supervivencia para mujeres con tumores grandes o cuando el cáncer se ha extendido a varios ganglios linfáticos cercanos y puede mejorar las posibilidades de supervivencia para otras mujeres.

Los efectos secundarios de la radioterapia incluyen tumefacción en la mama, enrojecimiento y aparición de ampollas en la zona de piel tratada, así como cansancio. Por lo general, estos efectos desaparecen al cabo de varios meses, aunque pueden persistir hasta incluso 12 meses. Menos del 5% de las mujeres que reciben tratamiento con radioterapia tienen fracturas costales que, cuando se producen, ocasionan leves molestias. Aproximadamente, en un 1% los pulmones se inflaman levemente de 6 a 18 meses después de terminado el tratamiento con radioterapia. La inflamación produce una tos seca y dificultad respiratoria durante la actividad física que persiste hasta 6 semanas. Después de la radioterapia se puede desarrollar linfoedema.

Se están estudiando nuevos procedimientos para mejorar la radioterapia. Muchos de ellos tienen como finalidad controlar la radiación dirigida al tumor con mayor precisión y evitar en el resto de la mama los efectos de la misma.

Fármacos o sustancias

Los fármacos utilizados en la quimioterapia y los bloqueantes de hormonas pueden inhibir el crecimiento de las células malignas en todo el organismo.

A las mujeres con cáncer de mama invasivo se les suele administrar quimioterapia o fármacos bloqueantes de hormonas poco después de la cirugía. Estos fármacos se continúan durante meses o años. Algunos, como el tamoxifeno, pueden tomarse durante un periodo de entre 5 y 10 años. Si los tumores miden más de 5 centímetros (aproximadamente 2 pulgadas), la quimioterapia o los medicamentos bloqueadores de hormonas pueden iniciarse antes de la cirugía. Estos tratamientos retrasan o evitan la recurrencia del cáncer en la mayoría de las mujeres y prolongan la supervivencia en algunos casos. Sin embargo, algunos expertos creen que estos medicamentos no son necesarios si el tumor es pequeño y los ganglios linfáticos no están afectados, porque, en mujeres posmenopáusicas, el pronóstico es ya de por sí excelente.

El análisis del material genético del cáncer (prueba genómica predictiva) puede ayudar a predecir qué tipos de cáncer son susceptibles a la quimioterapia o a los fármacos bloqueantes de hormonas.

Quimioterapia

La quimioterapia se utiliza para destruir o retardar la multiplicación de las células que se multiplican con rapidez. La quimioterapia de manera aislada no puede curar el cáncer de mama. Debe utilizarse conjuntamente con la cirugía o la radioterapia. Los fármacos antineoplásicos o quimioterápicos suelen administrarse en ciclos por vía intravenosa. A veces, también por vía oral. En general, un día de tratamiento va seguido de varias semanas de recuperación. La utilización de varios antineoplásicos es más eficaz que la de uno solo. La elección de los fármacos depende en parte de si se han detectado células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos a la mama.

Los fármacos usados habitualmente son ciclofosfamida, doxorubicina, epirubicina, 5-fluorouracilo, metotrexato y paclitaxel (véase Quimioterapia).

Los efectos secundarios (como vómitos, náuseas, caída del cabello y cansancio) varían según los fármacos que se estén utilizando. La quimioterapia puede causar esterilidad y menopausia precoz ya que destruye los óvulos en los ovarios. La quimioterapia también puede inhibir la producción de células sanguíneas en la médula ósea, y causar así anemia o hemorragia, o aumentar el riesgo de infecciones. En este caso, se emplearán fármacos como filgrastim o pegfilgrastim, para estimular la producción de células sanguíneas por parte de la médula ósea.

Fármacos que bloquean las hormonas

Los fármacos que bloquean las hormonas alteran las acciones de los estrógenos o de la progesterona, que estimulan el crecimiento de las células malignas (cancerosas) que cuentan con receptores de estrógenos y/o progesterona. Los fármacos que bloquean las hormonas pueden ser utilizados cuando las células malignas poseen estos receptores, a veces como sustitutos de la quimioterapia. Los beneficios de los fármacos bloqueantes de hormonas son mayores cuando las células cancerosas presentan tanto receptores de estrógeno como de progesterona.

Los fármacos bloqueantes de hormonas comprenden

  • Tamoxifeno: el tamoxifeno administrado por vía oral es un modulador selectivo del receptor de estrógenos. Se une con los receptores de estrógenos e inhibe el crecimiento del tejido mamario. En mujeres con cáncer y receptores de estrógenos positivos, el tamoxifeno, tomado durante 5 años, aumenta la probabilidad de supervivencia en cerca de un 25%, y 10 años de tratamiento pueden ser aún más eficaces. El tamoxifeno, que está relacionado con los estrógenos, presenta algunas de las ventajas y algunos de los riesgos que tiene la terapia con estrógenos cuando se toma tras la menopausia. Por ejemplo, puede disminuir el riesgo de osteoporosis y fracturas. Aumenta el riesgo de formación de trombos en las piernas y los pulmones. También aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de útero (cáncer de endometrio). Por lo tanto, si las mujeres que toman tamoxifeno tienen manchado o hemorragia vaginal, deben consultar a su médico. Sin embargo, la mejoría en la supervivencia después del cáncer de mama es mucho mayor que el riesgo de cáncer de endometrio. El tamoxifeno, a diferencia de la terapia con estrógenos, puede empeorar la sequedad vaginal o los sofocos que aparecen después de la menopausia.

  • Inhibidores de la aromatasa: estos fármacos (anastrozol, exemestano y letrozol) inhiben la aromatasa (enzima que convierte algunas hormonas en estrógenos) y por lo tanto pueden disminuir la producción de estrógenos. En mujeres posmenopáusicas, estos fármacos pueden ser más eficaces que tamoxifeno. Se pueden administrar inhibidores de la aromatasa en lugar del tamoxifeno o después de haber completado el tratamiento con este último. Los inhibidores de la aromatasa pueden aumentar el riesgo de osteoporosis.

Anticuerpos monoclonales

Los anticuerpos monoclonales son copias sintéticas (o versiones modificadas) de las sustancias naturales que forman parte del sistema inmunitario del organismo. Estos fármacos aumentan la capacidad del sistema inmunitario para combatir el cáncer.

Trastuzumab y pertuzumabson un tipo de anticuerpo monoclonal llamado fármaco anti-HER2. Se utilizan junto con la quimioterapia para tratar el cáncer de mama metastásico solo cuando las células malignas tienen un elevado número de receptores HER2. Estos fármacos se unen a los receptores HER2 y, por lo tanto, contribuyen a evitar que las células tumorales se multipliquen. A veces se utilizan ambos fármacos. Trastuzumab generalmente se toma durante un año. Ambos fármacos pueden debilitar el miocardio. Por tanto, durante el tratamiento, los médicos monitorizan el funcionamiento del corazón.

Tratamiento del cáncer no invasivo (estadio 0)

El tratamiento del carcinoma ductal in situ consiste por lo general en uno de los procedimientos siguientes:

  • Una mastectomía

  • Extirpación del tumor y de una gran cantidad de tejido normal circundante (escisión amplia) con o sin radioterapia

A algunas mujeres con carcinoma ductal in situ también se les administran bloqueantes hormonales como parte del tratamiento.

El tratamiento del carcinoma lobular in situ consiste en lo siguiente:

  • Carcinoma lobular clásico in situ: extirpación quirúrgica para detectar cáncer y, si no se detecta cáncer, una observación cercana posterior y, a veces, tamoxifeno, raloxifeno o un inhibidor de la aromatasa para reducir el riesgo de desarrollar cáncer invasivo

  • Carcinoma lobular pleomórfico in situ: cirugía para extirpar el área anormal y, a veces, tamoxifeno o raloxifeno para reducir el riesgo de desarrollar cáncer invasivo

La vigilancia consiste en una exploración física cada 6 o 12 meses durante 5 años, y después una vez al año, además de una mamografía anual. Aunque se puede desarrollar un cáncer invasivo de mama, cuando se desarrolla un cáncer invasivo este no suele crecer rápidamente y a menudo puede ser tratado de manera eficaz. Más aún, como el cáncer invasivo tiene la misma probabilidad de desarrollarse en cualquiera de las mamas, la única forma de eliminar el riesgo de cáncer de mama en mujeres con carcinoma lobular in situ es la extirpación de ambas mamas (mastectomía bilateral). Algunas mujeres, en particular las que corren un riesgo elevado de desarrollar un cáncer invasivo de mama, escogen esta opción.

A las mujeres con carcinoma lobular in situ se les suele administrar el fármaco tamoxifeno, un bloqueante hormonal, durante 5 años. Este fármaco reduce, pero no elimina, el riesgo de que se desarrolle un cáncer invasivo. A las mujeres posmenopáusicas se les puede administrar raloxifeno o, a veces, un inhibidor de la aromatasa en su lugar.

Tratamiento del cáncer invasivo localizado o regional (estadios I a III)

En los cánceres que no se han extendido más allá de los ganglios linfáticos adyacentes, el tratamiento casi siempre incluye cirugía para eliminar la mayor cantidad de tumor que sea posible. Además, se realiza uno de los procedimientos siguientes para ayudar a determinar el estadio del cáncer.

  • Disección axilar de los ganglios linfáticos (extirpación de muchos ganglios linfáticos de la axila)

  • Biopsia del ganglio linfático centinela (extirpación del ganglio o de los primeros ganglios linfáticos más cercanos a la mama)

Para tratar el cáncer invasivo que se ha propagado ampliamente dentro de los conductos galactóforos (carcinoma ductal invasivo) con frecuencia se utiliza la mastectomía o la cirugía conservadora de mama. La cirugía conservadora de mama se emplea solo cuando el tumor no es muy grande, ya que este debe ser eliminado por completo, así como parte del tejido normal circundante. Si el tumor es de gran tamaño, extirpar el tumor y algunos tejidos normales circundantes significa en realidad eliminar la mayor parte de la mama. La cirugía inicial puede incluir cirugía de los ganglios linfáticos axilares y suele ir seguida de radioterapia.

A veces, cuando el tumor es demasiado grande para la cirugía conservadora, se administra quimioterapia antes de la intervención para reducir el tamaño del tumor. Si se consigue una reducción suficiente, se puede realizar una intervención quirúrgica conservadora de mama.

La utilización de radioterapia, quimioterapia o ambas después de la cirugía depende de muchos factores, como los siguientes:

  • El tamaño del tumor

  • Si la mujer ya ha entrado en la menopausia

  • Si el tumor presenta receptores hormonales

  • Cuántos ganglios linfáticos contienen células cancerosas

Después de la cirugía y la radioterapia, suele administrarse quimioterapia. Si el cáncer tiene receptores de estrógenos, a la mujer que conserva unos periodos menstruales normales se le administra tamoxifeno, y a la mujer posmenopáusica se le administra un inhibidor de la aromatasa.

Tratamiento del cáncer que se ha extendido (estadio IV)

El cáncer de mama que se ha extendido más allá de los ganglios linfáticos rara vez se cura, pero la mayoría de las mujeres que lo presentan viven al menos 2 años, y algunas, entre 10 y 20 años. El tratamiento solo aumenta ligeramente la supervivencia, pero puede aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, algunos tratamientos tienen efectos secundarios molestos. Así, decidir si tratarse o no y, en caso afirmativo, qué tratamiento elegir, puede ser muy personal.

La elección del tratamiento depende de lo siguiente:

  • Si el cáncer tiene receptores de estrógeno y de progesterona

  • Cuánto tiempo estuvo el cáncer en remisión antes de diseminarse

  • A cuántos órganos y a qué partes del cuerpo se ha diseminado el cáncer (dónde se encuentran las metástasis)

  • Si la mujer es posmenopáusica o si sigue menstruando

En la mayoría de las mujeres se emplea quimioterapia o fármacos bloqueantes de hormonas. Sin embargo, la quimioterapia, especialmente los regímenes que tienen efectos secundarios molestos, suelen aplazarse hasta que aparecen síntomas (dolor o molestias de otro tipo) o el cáncer comienza a empeorar rápidamente. El dolor suele tratarse con analgésicos. Se pueden administrar otros fármacos para aliviar diferentes síntomas. La quimioterapia o los fármacos bloqueantes de hormonas se administran para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida más que para prolongarla.

Los regímenes quimioterápicos más eficaces para el cáncer de mama que se ha extendido incluyen capecitabina, docetaxel, doxorubicina, gemcitabina, paclitaxel y vinorrelbina.

En ciertos casos, los fármacos bloqueantes de hormonas son preferibles a la quimioterapia. Por ejemplo, estos fármacos son preferibles cuando el cáncer es receptor de estrógenos positivo, cuando no ha recurrido pasados más de 2 años después del diagnóstico y tratamiento iniciales, o cuando no representa una amenaza de muerte inminente. Se pueden utilizar diversos fármacos bloqueantes de hormonas en función de la situación:

  • Tamoxifeno: en mujeres que todavía están menstruando, el tamoxifeno suele ser el primer fármaco bloqueante de hormonas utilizado.

  • Inhibidores de la aromatasa: en mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama con receptores de estrógenos positivos, los inhibidores de la aromatasa (como anastrozol, letrozol y exemestano) pueden ser más eficaces como tratamiento inicial que tamoxifeno.

  • Progestágenos: estos fármacos, como medroxiprogesterona o megestrol, pueden usarse después de los inhibidores de la aromatasa y el tamoxifeno cuando dichos fármacos ya no son eficaces.

  • Fulvestrant: este fármaco puede ser utilizado cuando el tamoxifeno ha dejado de ser eficaz. Destruye los receptores de estrógenos de las células malignas.

Alternativamente, en mujeres que todavía están menstruando, para detener la producción de estrógenos puede usarse la cirugía con el fin de extirpar los ovarios, la radiación para destruirlos o fármacos para inhibir su actividad (como buserelina, goserelina o leuprorelina). Estas terapias se pueden usar con tamoxifeno.

Trastuzumab (un tipo de anticuerpo monoclonal llamado fármaco anti-HER2) puede usarse para tratar cánceres que tienen demasiados receptores HER2 y que se han diseminado por todo el cuerpo. Trastuzumab se puede usar solo o con medicamentos de quimioterapia (como paclitaxel), con fármacos bloqueantes de las hormonas o con pertuzumab (otro fármaco anti-HER2). La combinación trastuzumab más quimioterapia más pertuzumab ralentiza el crecimiento de los cánceres de mama que tienen demasiados receptores HER2 y aumenta el tiempo de supervivencia más que la combinación trastuzumab más quimioterapia. Trastuzumab también se puede utilizar con fármacos bloqueantes de hormonas para tratar a mujeres que tienen cáncer de mama con receptores de estrógenos.

Los inhibidores de la tirosina quinasa (como lapatinib y neratinib), otro tipo de medicamento anti-HER, bloquean la actividad de HER2. Estos medicamentos se usan cada vez más en mujeres con cánceres que tienen demasiados receptores HER2.

En algunos casos se puede administrar radioterapia en lugar de, o antes de, los fármacos. Por ejemplo, si solo se detecta un foco tumoral y este se localiza en un hueso, la radiación de la zona puede ser el único tratamiento empleado. La radioterapia suele ser el tratamiento más eficaz para el cáncer que se ha extendido al hueso, y a veces consigue frenarlo durante años. A menudo, también es el tratamiento más eficaz del cáncer que se ha extendido al encéfalo.

Las metástasis localizadas en otras partes del cuerpo (como el cerebro) pueden extirparse, ya que la cirugía permite aliviar los síntomas. Se puede realizar una mastectomía (extirpación de la mama) para ayudar a aliviar los síntomas. Pero' o está claro si la extirpación de la mama ayuda a prolongar la vida cuando el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo y ha sido tratado y controlado.

Los bisfosfonatos (utilizados para tratar la osteoporosis), como pamidronato o zoledronato, disminuyen el dolor y la pérdida ósea y pueden prevenir o retrasar las alteraciones que pueden aparecer cuando el cáncer se disemina al hueso.

Tabla
icon

Tratamiento del cáncer de mama en función del tipo

Tipo

Posibles tratamientos

Carcinoma ductal in situ (cáncer limitado a los conductos galactóforos mamarios)

Mastectomía

A veces, cirugía conservadora de mama (extirpación del tumor, dejando intacta la mama tanto como sea posible) con o sin radioterapia

A veces, fármacos bloqueantes de hormonas

Carcinoma lobular in situ, clásico (cáncer limitado a las glándulas mamarias productoras de leche)

A veces, cirugía para detectar cáncer

Si no se detecta cáncer, observación más exploraciones regulares y mamografías

Tamoxifeno o, para algunas mujeres posmenopáusicas, raloxifeno o un inhibidor de la aromatasa (como anastrozol, exemestano y letrozol) para reducir el riesgo de cáncer invasivo

En pocas ocasiones, mastectomía bilateral (extirpación de ambas mamas) para prevenir cánceres invasivos

El carcinoma lobular in situ, pleomórfico (que, a diferencia del tipo clásico, conduce a cáncer invasivo)

Cirugía para extirpar el área anormal y parte del tejido que la rodea

A veces, tamoxifeno o raloxifeno para tratar de impedir el desarrollo del cáncer

Cáncer en estadios I y II (estadios iniciales)

Quimioterapia antes de la cirugía si el tumor mide más de 5 centímetros (2 pulgadas) o está pegado a la pared torácica para aumentar las posibilidades de realizar una cirugía conservadora de la mama

Cirugía conservadora de la mama para extirpar el tumor y parte del tejido adyacente, seguida por radioterapia

Mastectomía, con o sin reconstrucción mamaria

Después de cirugía, quimioterapia, terapia con fármacos bloqueantes de hormonas, fármacos anti-HER2 (como trastuzumab), o una combinación de los anteriores, excepto en algunas mujeres posmenopáusicas con tumores menores de 0,5 a 1,0 centímetros (entre 0,2 y 0,4 pulgadas) y sin cáncer en los ganglios linfáticos

Cáncer en estadio III (localmente avanzado) (incluyendo cáncer de mama inflamatorio)

Quimioterapia o a veces fármacos bloqueantes de hormonas antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor

Cirugía conservadora de la mama o mastectomía si el tumor es lo suficientemente pequeño para ser extirpado por completo

Habitualmente, radioterapia después de la cirugía

Algunas veces quimioterapia, fármacos bloqueantes de hormonas o ambos después de la cirugía

En el cáncer de mama inflamatorio, mastectomía, quimioterapia y radioterapia

Cáncer en estadio IV (metastásico)

Si el cáncer produce síntomas y aparece en varios lugares, fármacos bloqueantes de hormonas, terapia de ablación ovárica* o quimioterapia

Si las células malignas poseen muchos receptores HER2, trastuzumab, a veces con pertuzumab

Radioterapia en:

  • Metástasis cerebrales

  • Metástasis recidivantes en la piel

  • Metástasis óseas sintomáticas

En caso de metástasis óseas, bisfosfonatos intravenosos (como zoledronato o pamidronato) para reducir el dolor y la pérdida ósea

Enfermedad de Paget del pezón

Si también está presente el cáncer de mama, tratamiento basado en el tipo de cáncer de mama

En algunas ocasiones, puede ser suficiente la eliminación quirúrgica del pezón y de parte del tejido normal circundante (escisión local).

Cáncer de mama recidivante en la mama o en estructuras vecinas

Mastectomia precedida a veces por quimioterapia o fármacos bloqueantes de hormonas

A veces, radioterapia

Quimioterapia o terapia hormonal

Tumores filoides

Extirpación del tumor y el tejido normal circundante (resección amplia)

Radioterapia si el tumor es canceroso

Mastectomía si el tumor es grande o si el análisis de las células anormales sugiere cáncer

*La terapia de ablación ovárica consiste en extirpar quirúrgicamente los ovarios o en utilizar fármacos para inhibir la producción ovárica de estrógenos. Los ovarios son la principal fuente de estrógeno en mujeres premenopáusicas.

Tratamiento para tipos específicos de cáncer de mama

En el cáncer de mama inflamatorio se suele utilizar un tratamiento combinado mediante quimioterapia y radioterapia. Generalmente se practica una mastectomía.

En la enfermedad de Paget del pezón, el tratamiento suele ser similar al de otros tipos de cáncer de mama. A menudo se realiza una mastectomía simple o una intervención quirúrgica conservadora de mama además de extirpar los ganglios linfáticos. En general, tras la cirugía conservadora de mama se administra radioterapia. Con menos frecuencia, puede ser suficiente solo la escisión del pezón y de parte del tejido normal circundante. Si también está presente otro cáncer de mama, el tratamiento se basa en el tipo de cáncer de mama.

En el tumor filoides (tanto si es maligno como si no lo es), el tratamiento generalmente consiste en la escisión del tumor y de gran parte del tejido circundante normal (escisión amplia). Si el tumor es grande en relación con la mama, puede realizarse una mastectomía simple. Después de la extirpación quirúrgica, de un 20 a un 35% de los tumores recidivan cerca del mismo lugar. Alrededor del 10 al 20% de los tumores hacen metástasis en sitios distantes. Si el tumor es canceroso, se utiliza la radioterapia.

Seguimiento de la paciente

Después de completar el tratamiento, se realizan exploraciones físicas de seguimiento, que incluyen la exploración de las mamas, del tórax, del cuello y de las axilas, cada 3 meses durante 2 años, y luego cada 6 meses durante 5 años desde la fecha en que el cáncer fue diagnosticado. Las mamografías regulares y la autoexploración de la mama son también muy importantes. Las mujeres deben informar rápidamente de los siguientes síntomas a su médico:

  • Cualquier alteración en las mamas

  • Dolor

  • Pérdida de apetito o de peso

  • Alteraciones en la menstruación

  • Hemorragia vaginal (no asociada con la menstruación)

  • Visión borrosa

  • Cualquier síntoma que parezca fuera de lo normal o que sea persistente

No son necesarios otros procedimientos diagnósticos, como radiografías de tórax, análisis de sangre, gammagrafías óseas y tomografía computarizada (TC), a menos que los síntomas sugieran la reaparición del cáncer.

Los efectos del tratamiento para el cáncer de mama ocasionan muchos cambios en la vida de una mujer. El respaldo de los familiares y amigos puede ser de gran ayuda, al igual que los grupos de apoyo. El asesoramiento especializado también puede ser útil.

Problemas del enfermo terminal

Para la mujer con cáncer de mama metastásico, la calidad de vida puede deteriorarse, y las posibilidades de que un tratamiento adicional prolongue su vida pueden ser pequeñas. Es probable que, con el tiempo, para ella la comodidad se vuelva más importante que tratar de prolongarle la vida.

El dolor producido por el cáncer puede controlarse de manera adecuada con fármacos apropiados. Así que si la mujer tiene dolor, debe preguntarle a su médico acerca de cómo aliviarlo. Los tratamientos también pueden aliviar otros síntomas molestos, como el estreñimiento, la dificultad para respirar y las náuseas.

La asesoría psicológica y espiritual también pueden ser útiles.

Una mujer con cáncer de mama metastásico debe preparar voluntades anticipadas indicando el tipo de atención que desea en caso de que luego no sea capaz de tomar esas decisiones. También es importante redactar o actualizar un testamento.

Fármacos mencionados en este artículo

Nombre genérico Seleccionar nombres de marcas
NEULASTA
FASLODEX
HERCEPTIN
NEUPOGEN
PERJETA
TAXOL
MEGACE
TYKERB
TAXOTERE
Neratinib
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Obtenga los

También de interés

Videos

Ver todo
Fertilización in vitro
Video
Fertilización in vitro
Los testículos de un hombre adulto producen alrededor de 500 millones de espermatozoides al...
Modelos 3D
Ver todo
Componentes de la pelvis femenina
Modelo 3D
Componentes de la pelvis femenina

REDES SOCIALES

ARRIBA