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Displasia broncopulmonar (DBP)

Por

Arcangela Lattari Balest

, MD, University of Pittsburgh, School of Medicine

Última revisión completa mar 2018
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Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
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La displasia broncopulmonar es un trastorno pulmonar crónico que afecta a los recién nacidos y que es consecuencia del uso prolongado de un ventilador (una máquina que ayuda a que el aire entre y salga de los pulmones) y/o la necesidad prolongada de oxígeno complementario.

  • Este trastorno ocurre sobre todo en lactantes que han nacido muy prematuros, con enfermedad pulmonar grave, que necesitan un ventilador o la administración de oxígeno durante periodos prolongados o que tienen sacos de aire (alvéolos) pulmonares insuficientemente desarrollados.

  • La respiración es rápida y trabajosa, y la piel está azulada.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas respiratorios y en cuánto tiempo se ha necesitado oxígeno complementario.

  • La mayoría de los lactantes con este trastorno sobreviven.

  • Una vez dados de alta del hospital, los bebés afectados no deben ser expuestos al humo del tabaco o a humos de calentadores o estufas de leña, y pueden ser tratados con palivizumab durante los meses de otoño e invierno para protegerles del virus respiratorio sincitial (VRS), que produce una infección respiratoria común.

  • El tratamiento incluye la administración de oxígeno complementario (con un respirador si es necesario), una buena nutrición y la administración de otros fármacos si es necesario.

La displasia broncopulmonar es un trastorno pulmonar crónico que ocurre con mayor frecuencia en bebés que nacieron muy prematuros (nacidos antes de las 32 semanas de desarrollo en el útero) y con un trastorno pulmonar grave (como síndrome de dificultad respiratoria). La DBP afecta particularmente a los lactantes que necesitaron tratamiento con un ventilador (una máquina que ayuda a que el aire entre y salga de los pulmones), oxígeno suplementario o ambos durante más de unas semanas después del nacimiento. El delicado tejido de los pulmones se lesiona cuando los sacos de aire (alvéolos) están sobredistendidos por el respirador o están expuestos a niveles elevados de oxígeno durante cierto tiempo. Como resultado, los pulmones se inflaman y se acumula en ellos líquido adicional; es posible que los bebés afectados no desarrollen la cantidad normal de sacos de aire (alvéolos). Los recién nacidos a término que tienen trastornos pulmonares (como neumonía) a veces desarrollan una displasia broncopulmonar (DBP). La displasia broncopulmonar (DBP) también ocurre en lactantes que fueron muy prematuros pero no sufrieron un trastorno pulmonar que precisara tratamiento con un ventilador.

Síntomas

Los recién nacidos afectados suelen respirar rápidamente y pueden presentar signos de dificultad respiratoria (distrés respiratorio), como depresión en la parte inferior del tórax al inspirar y concentraciones bajas de oxígeno en la sangre. Una concentración baja de oxígeno en sangre ocasiona una coloración azulada de la piel (cianosis).

Algunos recién nacidos con afectación grave necesitan más tiempo del habitual para que todo el aire salga de los pulmones en la espiración. Este retraso puede conducir a la captura de aire, en la cual los pulmones se expanden demasiado.

Diagnóstico

  • Necesidad prolongada de oxígeno complementario

  • Radiografía de tórax

El diagnóstico de displasia broncopulmonar se sospecha en bebés nacidos prematuramente, que hayan precisado un respirador y/o oxígeno complementario durante un tiempo prolongado (generalmente durante varias semanas o meses), que presentan signos de dificultad respiratoria (distrés respiratorio) y que todavía puedan necesitar oxígeno complementario.

El factor más importante para confirmar el diagnóstico es que los bebés necesitaron oxígeno complementario, un respirador artificial o ambos durante los primeros 28 días de vida como mínimo y aún tienen problemas respiratorios.

El diagnóstico se apoya en los resultados de una radiografía de tórax.

Pronóstico

Los lactantes con displasia broncopulmonar mejoran gradualmente después de recibir oxígeno complementario o ventilación asistida durante 2 a 4 meses. Aunque unos pocos niños con displasia broncopulmonar muy grave mueren incluso después de meses de cuidados, la mayoría de los afectados sobreviven.

Después de varios meses, la gravedad de la lesión pulmonar disminuye a medida que va creciendo tejido pulmonar sano. Sin embargo, más adelante, estos niños pueden tener problemas de crecimiento y problemas relacionados con el crecimiento y desarrollo del cerebro o del sistema nervioso central. Estos niños presentan un mayor riesgo de desarrollar asma y neumonía vírica, como la causada durante los meses invernales por la infección del virus respiratorio sincitial (VRS).

Prevención

La prevención de la displasia broncopulmonar comienza antes del nacimiento del bebé. Prolongar el embarazo, aunque solo sea unos pocos días o semanas, y administrar corticoesteroides a la madre para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápidamente, puede reducir de forma drástica la gravedad de la enfermedad pulmonar en el recién nacido prematuro al nacer (síndrome de dificultad respiratoria).

Si una vez ha nacido el bebé prematuro es imprescindible el uso de un ventilador o de oxígeno, se debe utilizar a la menor potencia posible para evitar lesiones pulmonares. Esta práctica es la clave para la prevención de la displasia broncopulmonar (DBP). Hay que retirar los ventiladores y el oxígeno a los recién nacidos tan pronto como sea seguro hacerlo. El consumo temprano de medicamentos que estimulan la respiración, como la cafeína, puede ayudar evitar que los recién nacidos sean conectados a un ventilador mecánico. Después del nacimiento, algunos recién nacidos reciben surfactante, una sustancia que envuelve el interior de los alvéolos pulmonares y permite que estos permanezcan abiertos.

Tratamiento

  • Oxígeno complementario si es necesario

  • Aumento de calorías para el recién nacido

  • A veces, diuréticos y restricción de líquidos

  • Algunas veces, palivizumab para prevenir el virus respiratorio sincitial

Los médicos diagnostican las infecciones pulmonares y las tratan según sea necesario. La ventilación mecánica y el oxígeno complementario pueden lesionar los pulmones, por tanto los médicos tratan de retirar los respiradores a los recién nacidos lo antes posible y minimizan el uso de oxígeno complementario.

La buena nutrición es crucial para ayudar a que los pulmones del recién nacido crezcan y para mantener sano el nuevo tejido pulmonar. Los recién nacidos son alimentados con un mayor número de calorías cada día para ayudar a que sus pulmones se curen y crezcan. A algunos lactantes se les puede administrar vitamina A.

Dado que el líquido tiende a acumularse en los pulmones inflamados, a veces debe restringirse el consumo diario de líquidos. Los medicamentos llamados diuréticos pueden usarse para ayudar a los riñones del recién nacido a eliminar el exceso de líquido en la orina.

Los recién nacidos con displasia broncopulmonar avanzada pueden necesitar oxígeno complementario de forma continua. Si necesitan un ventilador mecánico durante un tiempo prolongado, es posible que se deba conectar al ventilador un tubo insertado a través de una abertura quirúrgica en la tráquea (lo que se denomina una traqueotomía).

Después del alta hospitalaria, los niños con displasia broncopulmonar grave no deben ser expuestos al humo de tabaco, de un calentador o de una estufa de leña. Deben ser protegidos tanto como sea posible de personas con infecciones de las vías respiratorias altas. Estos niños deben estar protegidos contra la infección por el virus sincitial respiratorio (VSR). Para prevenir la infección por el VRS se puede administrar Palivizumab, un medicamento que proporciona un anticuerpo específico contra el VRS. Este medicamento se administra con mayor frecuencia durante las temporadas de otoño e invierno, cuando suelen ocurrir las infecciones por el VRS en la comunidad, pero se pueden administrar en cualquier momento en que el VRS se encuentre en la comunidad. Los lactantes mayores de 6 meses también deben recibir la vacuna contra la gripe.

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