La elección de un medicamento para tratar el trastorno bipolar puede resultar difícil, ya que todos los fármacos tienen efectos secundarios, las interacciones farmacológicas son frecuentes y ningún medicamento es eficaz para todas las personas.
Los médicos basan la elección del medicamento para una persona determinada en función de lo que le haya funcionado bien en el pasado (si se conoce la historia clínica y esta incluye un tratamiento previo para el trastorno bipolar) y en lo que debería dar buenos resultados teniendo en cuenta sus antecedentes médicos conocidos. Los médicos también procuran evitar la prescripción de fármacos que hayan causado complicaciones o síntomas significativos en el pasado, o que puedan representar un riesgo dada la afección médica actual de la persona.
(Véase también Tratamiento de los trastornos bipolares.)
Estabilizadores del estado de ánimo
Los medicamentos utilizados como estabilizadores del ánimo en los trastornos bipolares incluyen litio y ciertos medicamentos anticonvulsivos.Los medicamentos utilizados como estabilizadores del ánimo en los trastornos bipolares incluyen litio y ciertos medicamentos anticonvulsivos.
Litio
El litio puede reducir los síntomas de manía y depresión, especialmente en personas con antecedentes familiares de trastorno bipolar. El El litio puede reducir los síntomas de manía y depresión, especialmente en personas con antecedentes familiares de trastorno bipolar. Ellitio ayuda en muchos casos a evitar los cambios de humor en muchas personas con trastorno bipolar. Dado que el litio tarda de 4 a 10 días en hacer efecto, a menudo se administra un fármaco de acción más rápida, como un anticonvulsivo o un antipsicótico nuevo (de segunda generación), con el fin de controlar la excitación mental y física. Las personas con antecedentes familiares de trastornos bipolares típicos son más propensas a responder al litio.
El litio puede tener efectos adversos no deseados. Puede causar mareos, confusión, sacudidas involuntarias (temblores), contracciones musculares, náuseas, vómitos, diarrea, sed, micción excesiva y aumento de peso. También suele empeorar el acné o la psoriasis. Sin embargo, estos efectos adversos suelen ser temporales y a menudo se reducen o alivian con un ajuste de la dosis.
Los médicos controlan el nivel de litio en la sangre mediante análisis de sangre periódicos, ya que si las concentraciones son demasiado altas, aumenta la probabilidad de que se produzcan efectos adversos. El uso prolongado de litio puede provocar niveles bajos de hormona tiroidea (hipotiroidismo) y afectar a la función renal. Por ello, la función tiroidea y la función renal deben ser controladas mediante análisis de sangre periódicos y el empleo de la menor dosis eficaz posible.
La intoxicación por litiointoxicación por litio se produce cuando la concentración de litio en la sangre es muy alta, y se manifiesta con dolores de cabeza persistentes, confusión mental, somnolencia, convulsiones y arritmias. La intoxicación es más probable en las circunstancias siguientes:
Adultos mayores
Las personas con alteración de la función renal
Personas que han perdido mucho sodio por vómitos, diarrea o consumo de diuréticos (que hacen que los riñones excreten más sodio y agua en la orina)
Medicamentos anticonvulsivantes
Los anticonvulsivantes valproato y carbamazepinacarbamazepina actúan como estabilizadores del estado de ánimo. Pueden emplearse en el tratamiento del primer episodio de manía o de los episodios con síntomas depresivos y maníacos (episodios mixtos). A diferencia del litio, estos fármacos no dañan la función renal. Sin embargo, la carbamazepina puede reducir considerablemente el número de glóbulos rojos (eritrocitos) y glóbulos blancos (leucocitos). El valproato puede dañar el hígado (principalmente en niños) o dañar de forma grave el páncreas, pero es muy poco frecuente. Un control médico adecuado ayuda a detectar a tiempo este tipo de problemas. El , estos fármacos no dañan la función renal. Sin embargo, la carbamazepina puede reducir considerablemente el número de glóbulos rojos (eritrocitos) y glóbulos blancos (leucocitos). El valproato puede dañar el hígado (principalmente en niños) o dañar de forma grave el páncreas, pero es muy poco frecuente. Un control médico adecuado ayuda a detectar a tiempo este tipo de problemas. Elvalproato no se suele prescribir a mujeres con trastorno bipolar si están embarazadas o en edad fértil, ya que este fármaco parece aumentar el riesgo de anomalías congénitas del encéfalo o de la médula espinal (anomalías congénitas del tubo neural), de trastorno por déficit de atención/hiperactividad y de autismo en el feto. El valproato y la carbamazepina pueden ser eficaces, en especial cuando no se ha respondido a otros tratamientos.
La lamotriginalamotrigina se utiliza en algunos casos para ayudar a controlar los cambios de ánimo y tratar la depresión. La lamotrigina puede causar una erupción cutánea grave. En muy escasas ocasiones, esta erupción cutánea evoluciona hacia el síndrome de Stevens-Johnson, que es potencialmente mortal. Las personas que toman lamotrigina deben estar atentas a la aparición de cualquier nueva erupción cutánea (especialmente en la zona alrededor del recto y los genitales), fiebre, ganglios inflamados, ampollas o úlceras en la boca o en los ojos e inflamación de los labios o la lengua. Deben informar rápidamente a su médico de que están sufriendo tales síntomas. Para reducir el riesgo de desarrollar estos síntomas, los médicos siguen cuidadosamente el calendario recomendado para aumentar la dosis. La administración del fármaco se inicia a una dosis relativamente baja, que se aumenta muy lentamente (durante un período de semanas) hasta la dosis de mantenimiento recomendada. Si la dosis se interrumpe durante 3 días o más, el calendario para aumentar gradualmente la dosis debe comenzar de nuevo.
Antipsicóticos
Los episodios maníacos de aparición repentina se tratan cada vez con más frecuencia con antipsicóticos de segunda generación, ya que actúan con rapidez y el riesgo de efectos adversos graves es menor que el asociado a otros fármacos utilizados en el tratamiento del trastorno bipolar. Estos medicamentos son aripiprazol, asenapina, cariprazina, lumateperona, lurasidona, olanzapina, paliperidona, quetiapina, risperidona y ziprasidona.de segunda generación, ya que actúan con rapidez y el riesgo de efectos adversos graves es menor que el asociado a otros fármacos utilizados en el tratamiento del trastorno bipolar. Estos medicamentos son aripiprazol, asenapina, cariprazina, lumateperona, lurasidona, olanzapina, paliperidona, quetiapina, risperidona y ziprasidona.
Para el tratamiento de la depresión bipolar, ciertos antipsicóticos pueden ser la mejor opción. En algunos casos, es necesario administrar un antidepresivo.
Los efectos adversos a largo plazo de los antipsicóticos pueden consistir en aumento de peso y síndrome metabólico. El síndrome metabólico está caracterizado por la presencia de exceso de grasa abdominal con una disminución de la sensibilidad a los efectos de la insulina (resistencia a la insulina), una alta concentración de glucosa en sangre, niveles anómalos de colesterol e hipertensión arterial. El riesgo de aparición de este síndrome disminuye con el empleo de aripiprazol y ziprasidona. A veces se prescriben antipsicóticos de primera y segunda generación durante el embarazo, con la excepción de ), una alta concentración de glucosa en sangre, niveles anómalos de colesterol e hipertensión arterial. El riesgo de aparición de este síndrome disminuye con el empleo de aripiprazol y ziprasidona. A veces se prescriben antipsicóticos de primera y segunda generación durante el embarazo, con la excepción derisperidona, que se ha asociado a un pequeño aumento del riesgo de defectos congénitos.
Antidepresivos
Ciertos antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina [ISRS]) se utilizan a veces para tratar la depresión grave en personas con trastorno bipolar, pero su uso es controvertido. Por lo tanto, estos medicamentos solo se utilizan durante periodos breves y generalmente de forma conjunta con un fármaco estabilizador del estado de ánimo o un antipsicótico atípico.
Precauciones durante el embarazo
Las personas con trastornos bipolares que tengan previsto quedarse embarazadas o lo estén deben acudir durante el embarazo a un psiquiatra con experiencia específica en el tratamiento de enfermedades mentales. Consultar a un médico antes de quedarse embarazada es importante porque algunos medicamentos utilizados para tratar los trastornos bipolares pueden causar defectos de nacimiento. Durante una consulta previa al embarazo o en las primeras etapas del embarazo, el médico revisa los medicamentos actuales y pasados, así como los síntomas presentes; analiza los riesgos y beneficios, y puede ajustar la medicación para garantizar la salud y seguridad de la persona y del feto. (Véase también Antidepresivos durante el embarazo.)
Medicamentos anticonvulsivantes
La carbamazepina y el valproatocarbamazepina y el valproato presentan el mayor riesgo de causar anomalías congénitas, por lo que conviene evitarlos durante el embarazo. Como medida de precaución, el médico elaborará un plan para cambiar a otro medicamento antes de cualquier embarazo planificado. Información adicional sobre los riesgos de estos medicamentos:
El valproato aumenta el riesgo de defectos del tubo neural (como la espina bífida) y de anomalías (faciales y craneales, de las extremidades, del corazón y de otras estructuras cardiovasculares). También se asocia con puntuaciones bajas de coeficiente intelectual (CI) y trastornos del espectro autista. Algunos países prohíben su uso durante el embarazo para tratar el trastorno bipolar.
La carbamazepinacarbamazepina también aumenta el riesgo de defectos del tubo neural, pero se utiliza durante el embarazo en determinadas circunstancias (por ejemplo, cuando la persona embarazada necesita recibir tratamiento para la epilepsia).
Por lo general, el uso de lamotriginalamotrigina durante el embarazo se considera más seguro que el del valproato o de la carbamazepina.durante el embarazo se considera más seguro que el del valproato o de la carbamazepina.
Litio
El uso de litiolitio durante el embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de sufrir un tipo específico de anomalía cardiovascular congénita denominada anomalía de Ebstein. Sin embargo, puesto que este riesgo es bastante bajo, en ocasiones se mantiene la administración de litio a la dosis más baja posible durante el embarazo.durante el embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de sufrir un tipo específico de anomalía cardiovascular congénita denominada anomalía de Ebstein. Sin embargo, puesto que este riesgo es bastante bajo, en ocasiones se mantiene la administración de litio a la dosis más baja posible durante el embarazo.
Antipsicóticos
Hasta la fecha, el uso de antipsicóticos de primera generación y antidepresivos tricíclicos durante el inicio del embarazo no ha sido motivo de preocupación. Existen pruebas de que la mayoría de los antipsicóticos atípicos (de segunda generación) suelen ser seguros durante el embarazo, aunque la quetiapina, el aripiprazol, la olanzapina y la risperidona pueden conllevar un leve aumento del riesgo.Hasta la fecha, el uso de antipsicóticos de primera generación y antidepresivos tricíclicos durante el inicio del embarazo no ha sido motivo de preocupación. Existen pruebas de que la mayoría de los antipsicóticos atípicos (de segunda generación) suelen ser seguros durante el embarazo, aunque la quetiapina, el aripiprazol, la olanzapina y la risperidona pueden conllevar un leve aumento del riesgo.
Antidepresivos
El riesgo de defectos congénitos también parece ser bajo para los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Más información
Los siguientes son recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el Manual no se hace responsable del contenido de estos recursos.
Información del fármaco para el tema



