Manual Merck

Please confirm that you are not located inside the Russian Federation

Cargando

Introducción a los trastornos de la personalidad

Por

Andrew Skodol

, MD, University of Arizona College of Medicine

Última revisión completa ene 2020
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Datos clave
NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Recursos de temas

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de pensamiento, percepción, reacción y relación duraderos y repetitivos que provocan una angustia importante a la persona afectada y/o afectan su capacidad de desenvolverse.

  • Existen 10 tipos de trastornos de la personalidad, y cada uno tiene problemas específicos que afectan a la autoimagen y a los patrones de respuesta ante los demás y ante situaciones de estrés.

  • Los síntomas difieren dependiendo del tipo de trastorno de la personalidad pero, en general, los pacientes presentan dificultades para relacionarse con los demás y manejar el estrés y/o tienen una autoimagen que varía según la situación y que difiere de cómo la perciben los demás.

  • El médico diagnostica un trastorno de la personalidad cuando el paciente se ve a sí mismo o a otras personas de una manera que difiere de la realidad o cuando continúa actuando de una manera que habitualmente genera consecuencias negativas.

  • Los fármacos, en general, no modifican los trastornos de la personalidad, pero pueden ayudar a disminuir los síntomas.

  • Las psicoterapia puede ayudar al paciente a tomar conciencia de su papel a la hora de generar sus problemas y ayudarle a modificar su comportamiento socialmente indeseable.

Los rasgos de personalidad representan patrones de pensamiento, percepción, reacción y relación que son relativamente estables en el tiempo. Por ejemplo, algunas personas tienden a estar de mal humor y retraídas. Otras tienden a ser extrovertidas y sociables.

La existencia de un trastorno de personalidad se produce cuando los rasgos de personalidad se vuelven tan pronunciados, rígidos y desadaptativos que la persona afectada tiene problemas en el trabajo, la escuela y/o en el trato con otras personas. Estas desadaptaciones sociales pueden causar angustia significativa en personas con trastornos de personalidad y en aquellas que las rodean. La mayoría de las personas cuyos rasgos de personalidad son ineficaces o tienen consecuencias negativas intentan cambiar sus patrones de respuesta. En contraste, los sujetos con un trastorno de la personalidad no modifican sus patrones de respuesta, incluso cuando estos patrones son repetidamente ineficaces y sus consecuencias son negativas. Estos patrones se denominan patrones de mala adaptación, porque la gente no se ajusta (adapta) como las circunstancias lo requieren. Los patrones de mala adaptación varían en su gravedad y en su duración.

Existen 10 tipos de trastornos de la personalidad según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition (DSM-5), (Manual diagnóstico y estadístico de lostrastornos mentales) publicado por la American Psychiatric Association (Asociación estadounidense depsiquiatría).

Alrededor del 10% de la población sufre un trastorno de la personalidad. Estos trastornos suelen afectar en igual medida a hombres y a mujeres, si bien algunos tipos de trastornos de personalidad afectan a un sexo más que al otro. Por ejemplo, el trastorno de personalidad antisocial es 6 veces más frecuente entre los hombres.

En la mayoría de los pacientes con un trastorno de personalidad, dicho trastorno causa problemas moderados y se atenúa con el tiempo. Sin embargo, algunos padecen graves problemas sociales y psicológicos durante toda su vida.

Los trastornos de personalidad suelen aparecer al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta, pero pueden aparecer antes (durante la infancia). Su duración es muy variable. Algunos tipos de trastornos de la personalidad (como el antisocial o el límite) tienden a disminuir o a resolverse a medida que las personas envejecen. Otros (como el obsesivo-compulsivo o el esquizotípico) tienen menos probabilidades de hacerlo. En algunas personas, los síntomas pueden continuar, pero son menos graves.

Muchas personas con un trastorno de personalidad también presentan uno o más de uno de los trastornos siguientes:

Si el paciente presenta un trastorno de la personalidad junto con alguna de estas alteraciones, es más probable que no responda al tratamiento de estas y, por lo tanto, que tenga peor pronóstico.

Causas

Los trastornos de la personalidad resultan de la interacción de los genes y el ambiente. Es decir, algunas personas nacen con una tendencia genética a padecer un trastorno de la personalidad, y esta tendencia disminuye o aumenta en función de los factores ambientales. Generalmente, los genes y el ambiente contribuyen aproximadamente por igual al desarrollo de los trastornos de la personalidad.

Tipos de trastornos de la personalidad

Los 10 tipos de trastornos de la personalidad se pueden agrupar en tres grupos (A, B y C). Los tipos correspondientes a cada grupo comparten ciertos rasgos básicos de personalidad, pero cada trastorno posee sus propias características distintivas.

El grupo A se caracteriza por parecer extraño o excéntrico. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:

El grupo B se caracteriza por parecer dramático, sensible o errático. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:

  • Antisocial: Irresponsabilidad social, despreocupación por los demás y engaño y manipulación de los demás para beneficio personal

  • Límite: Problemas para estar solo (por miedo a ser abandonado), problemas para controlar las emociones y comportamiento impulsivo

  • Histriónico: Busca atención y se comporta de forma dramática

  • Narcisista: Autoestima frágil, necesidad de ser admirados y una visión exagerada de su propia valía (lo que se denomina grandiosidad)

El grupo C se caracteriza porque la persona parece ansiosa o temerosa. Comprende los siguientes trastornos de la personalidad, cada uno con sus características distintivas:

  • Evitación: Evitar el contacto interpersonal por miedo al rechazo

  • Dependiente: Sumisión y dependencia (debido a una necesidad de recibir cuidados)

  • Obsesivo compulsivo: Perfeccionismo, rigidez y obstinación

Síntomas

Los trastornos de la personalidad se refieren esencialmente a los problemas relacionados con

  • La identidad y el sentido de sí mismo: los pacientes con un trastorno de personalidad no tienen una imagen clara o estable de sí mismos. Es decir, la manera en la qué se ven cambia dependiendo de la situación y de las personas con las que están. Por ejemplo, es posible que el concepto que estos pacientes tengan de sí mismo alterne entre cruel y amable. También pueden ser inconstantes en sus valores y objetivos. Por ejemplo, pueden ser al mismo tiempo profundamente religiosos en la iglesia, pero irreverentes e irrespetuosos en otros lugares. La autoestima puede ser demasiado alta o baja.

  • Relaciones interpersonales: las personas con un trastorno de la personalidad se esfuerzan en establecer relaciones estrechas y estables con los demás. Pueden ser insensibles ante los demás o emocionalmente distantes, o pueden carecer de empatía.

Las personas con un trastorno de la personalidad a menudo parecen inconsistentes, confusas y frustrantes para los miembros de la familia y otras personas a su alrededor, incluidos los médicos. Su estilo de crianza puede ser errático, distante, demasiado emocional, abusivo o irresponsable y, algunas veces, causa problemas físicos y/o mentales en sus hijos.

Las personas con un trastorno de la personalidad pueden tener problemas para saber cuáles son las formas razonables, seguras y aceptables de tratar y comportarse con los demás.

Los pacientes con un trastorno de la personalidad no suelen ser conscientes de su responsabilidad en la creación de sus problemas.

¿Sabías que...?

  • Es posible que los individuos con un trastorno de la personalidad no crean que tienen problemas relacionados con su forma de pensar o de comportarse.

Diagnóstico

  • Evaluación de un médico, en base a criterios específicos

El médico basa el diagnóstico de un trastorno específico de la personalidad en la lista de los rasgos de personalidad (criterios) establecida para cada trastorno según el DSM-5.

Algunas personas con un trastorno de personalidad están angustiadas por su comportamiento y buscan tratamiento de forma activa. Otras, en cambio, no ven ningún problema en su propio comportamiento. Por ello, no tienden a buscar ayuda por sí mismos. En cambio, debido a los problemas y dificultades que genera su comportamiento sobre los demás, pueden ser sus amigos, familiares o incluso los trabajadores sociales los que les impulsan a buscar ayuda profesional.

Cuando las personas con un trastorno de personalidad solicitan ayuda, lo más probable es que el motivo sea aliviar sus síntomas, como la ansiedad, la depresión o el abuso de sustancias, u obtener ayuda para los problemas creados por su trastorno de la personalidad tales como el divorcio, el desempleo, o la soledad y no por la enfermedad en sí. Cuando estos pacientes exponen estos síntomas o problemas, el médico por lo general les hace preguntas para determinar si podría existir un trastorno de la personalidad. Por ejemplo, el médico pregunta al paciente cómo se ve a sí mismo y a los demás, y cómo responde cuando los demás reaccionan de forma negativa a su comportamiento.

El médico sospecha que el paciente sufre un trastorno de personalidad si este

  • Insiste en verse a sí mismo o a otras personas de maneras que difieren de la realidad

  • Describe un patrón inapropiado de pensamientos o conductas que no modifica a pesar de las consecuencias negativas de este tipo de comportamiento

  • Está angustiado por su comportamiento y/o sus consecuencias o es incapaz de funcionar adecuadamente a causa de dicho comportamiento.

Los pensamientos y comportamientos inapropiados pueden afectar al modo en que la persona se ve y se interpreta a sí misma y a los demás, a cómo interactúa con los demás y/o hasta qué punto controla sus impulsos. Tales pensamientos y comportamientos se consideran un trastorno solo si son persistentes (no solo ocurren de vez en cuando) y si la persona los sigue teniendo y haciendo aunque le causen angustia o dificultades en la vida diaria. Además, los pensamientos y comportamientos deben haber comenzado durante la adolescencia o las primeras etapas de la vida adulta, no más tarde.

Para ayudar a confirmar el diagnóstico, el médico puede hablar con los amigos y la familia del paciente con objeto de obtener información adicional. Sin esta ayuda, tanto el médico como el paciente podrían no darse cuenta de la responsabilidad del paciente en la creación de los problemas.

Tratamiento

  • Psicoterapia

Los trastornos de personalidad se tratan con psicoterapia, que incluye psicoterapia individual y terapia de grupo. Es más probable que la terapia sea eficaz cuando las personas afectadas buscan tratamiento y están motivadas para cambiar.

Los medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas de angustia, como la depresión y la ansiedad, y pueden ayudar a controlar ciertos rasgos de la personalidad, como la agresividad. Sin embargo, los medicamentos no pueden curar un trastorno de personalidad.

Los trastornos de la personalidad pueden ser especialmente difíciles de tratar, por lo que es importante elegir un terapeuta con experiencia que no juzgue y que sea capaz de entender la imagen que el paciente tiene de sí mismo, sus áreas de sensibilidad emocional y sus estrategias habituales de afrontamiento de los problemas.

Principios generales del tratamiento

Aunque el tratamiento específico difiere en función del tipo de trastorno de la personalidad de que se trate, en general intenta

  • Reducir la angustia

  • Ayudar al paciente a entender que sus problemas son internos (no causados por otras personas o situaciones)

  • Limitar una conducta de mala adaptación y socialmente indeseable

  • Modificar los rasgos de la personalidad que están generando problemas

El primer objetivo del tratamiento consiste en reducir la angustia inmediata. Reducir el estrés facilita el tratamiento del trastorno de la personalidad. En primer lugar, el terapeuta ayuda al paciente a identificar qué es lo que está causando angustia. Entonces, considera las diferentes formas de aliviarlo. Los terapeutas proporcionan estrategias para ayudar al paciente a salir de situaciones o relaciones altamente angustiosas (lo que se denomina apoyo psicosocial). Estas estrategias pueden consistir en cuidado y apoyo por parte de miembros de la familia, amigos, vecinos, profesionales de la salud y otros. Los medicamentos para la ansiedad o la depresión pueden ayudar a aliviar estos síntomas. Cuando se utilizan fármacos, se emplean bajas dosis y durante un tiempo limitado.

Ayudar a las personas a comprender que sus problemas son internos es crucial porque los afectados por un trastorno de personalidad pueden no darse cuenta de que su propio comportamiento supone un problema. Los médicos intentan ayudar a las personas a comprender cuándo es inapropiado su comportamiento y cuándo tiene consecuencias perjudiciales. Mediante el establecimiento de una relación de cooperación médico-paciente, basada en el respeto mutuo, el médico pueden ayudar a que el paciente sea más consciente de sí mismo y reconozca su comportamiento inapropiado y socialmente indeseable. Los médicos también pueden ayudar a la persona a darse cuenta de que los cambios en su comportamiento y en su visión de sí misma y de los demás llevarán tiempo y esfuerzo.

Los comportamientos mal adaptados e indeseables (como la imprudencia, el aislamiento social, la falta de asertividad y los ataques de ira) deben tratarse rápidamente para minimizar el daño permanente en las relaciones laborales y personales. A veces el médico tienen que poner límites a la conducta del paciente en la consulta. Por ejemplo, los médicos pueden decirle a una persona que gritar y amenazar dificulta la realización de una sesión. Si el paciente adopta comportamientos extremos-por ejemplo, si es imprudente, se aisla socialmente, tiene ataques de ira, o son autodestructivos- puede necesitar tratamiento en un hospital de día o en una institución cerrada.

Los cambios en el comportamiento son más importantes en los pacientes con uno de los siguientes trastornos de la personalidad:

La terapia de grupo y la modificación del comportamiento habitualmente pueden mejorar el comportamiento en cuestión de meses. Los grupos de autoayuda o de terapia familiar también contribuyen a modificar conductas inadaptadas. La implicación de la familia es útil y a menudo esencial, ya que pueden actuar reforzando o atenuando los comportamientos o los pensamientos inapropiados.

La modificación de rasgos de personalidad problemáticos (como la dependencia, la desconfianza, la arrogancia y la manipulación) lleva mucho tiempo, generalmente más de un año. La clave para modificar estos rasgos es

  • Psicoterapia individual

La psicoterapia puede ayudar al paciente a entender cómo su trastorno de la personalidad se relaciona con sus problemas actuales. También le puede ayudar a aprender nuevas y mejores formas de afrontar los problemas. Por lo general, el cambio es gradual.

NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales
Hacer clic aquí para la versión para profesionales

También de interés

Videos

Ver todo
Introducción a la bulimia nerviosa
Video
Introducción a la bulimia nerviosa
Introducción al grupo A de los trastornos de la personalidad
Video
Introducción al grupo A de los trastornos de la personalidad

REDES SOCIALES

ARRIBA