Insuficiencia cardíaca

(Insuficiencia cardíaca congestiva)

PorNowell M. Fine, MD, SM, Libin Cardiovascular Institute, Cumming School of Medicine, University of Calgary
Revisado porJonathan G. Howlett, MD, Cumming School of Medicine, University of Calgary
Revisado/Modificado Modificado oct 2025
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Datos clave

La insuficiencia cardíaca es un trastorno en el cual el corazón es incapaz de satisfacer las demandas del organismo, lo que conduce a una reducción del flujo sanguíneo, retroceso (congestión) de la sangre en las venas y los pulmones y/o otras alteraciones que pueden debilitar o endurecer todavía más el corazón.

  • La insuficiencia cardíaca se produce cuando la acción de contracción o de relajación del corazón es inadecuada, por lo general porque el músculo cardíaco está débil, rígido o ambas cosas.

  • Muchos trastornos que afectan al corazón causan insuficiencia cardíaca.

  • En un primer momento la mayoría de las personas no tienen síntomas; la dificultad respiratoria (disnea) y el cansancio se desarrollan gradualmente a lo largo de días o de meses.

  • El líquido puede acumularse en los pulmones, el abdomen o las piernas.

  • Los médicos suelen sospechar una insuficiencia cardíaca basándose en los síntomas, pero las pruebas, como la ecocardiografía (ecografía del corazón) se suelen realizar para evaluar la funcionalidad del corazón.

  • El tratamiento va dirigido al trastorno causante de la insuficiencia cardíaca, introduciendo cambios en el estilo de vida y tratando la insuficiencia cardíaca con fármacos, con cirugía u otras intervenciones.

Causas de la insuficiencia cardíaca

Las causas de la insuficiencia cardíaca incluyen:

  • Trastornos que afectan directamente al corazón (causas cardíacas)

  • Trastornos de otros sistemas corporales que afectan indirectamente al corazón (causas no cardíacas)

Cualquier trastorno que afecte directamente al corazón puede desencadenar una insuficiencia cardíaca, y lo mismo ocurre con trastornos que lo afecten de manera indirecta. Algunos trastornos causan insuficiencia cardíaca rápidamente. Otros, en cambio, causan insuficiencia cardíaca solo al cabo de muchos años. Algunos trastornos producen insuficiencia sistólica, otros producen insuficiencia diastólica y otros, como la hipertensión arterial y algunas valvulopatías cardíacas, pueden ocasionar ambos tipos de insuficiencia.

Causas cardíacas de la insuficiencia cardíaca

Las cardiopatías que causan insuficiencia cardíaca pueden afectar a la totalidad del corazón o a una parte del mismo. En muchos casos, una combinación de factores deriva en insuficiencia cardíaca.

Una causa cardiaca habitual de la insuficiencia cardíaca es:

La enfermedad arterial coronaria (arteriopatía coronaria) puede afectar a zonas extensas del músculo cardíaco porque disminuye la circulación de sangre rica en oxígeno hacia este músculo, que necesita oxígeno para contraerse de manera normal. La obstrucción de una arteria coronaria puede ocasionar un infarto de miocardio, que provoca la destrucción de una zona del músculo cardíaco. Como consecuencia de ello, esa zona no puede volver a contraerse con normalidad.

Otras causas de insuficiencia cardíaca son:

  • Miocarditis (inflamación del músculo cardíaco)

  • Algunos fármacos (por ejemplo, algunos antineoplásicos o quimioterápicos)

  • Algunas toxinas (por ejemplo, el alcohol)

  • Valvulopatías

  • Una conexión anormal entre las cavidades cardíacas (por ejemplo, un defecto del tabique ventricular)

  • Trastornos que afectan el sistema de conducción eléctrica del corazón y causan un ritmo cardíaco anormal

  • Algunos trastornos genéticos

  • Trastornos que endurecen el corazón

La miocarditis (inflamación del músculo cardíaco), causada por una infección bacteriana, vírica o de otro tipo, puede provocar lesiones en todo el músculo cardíaco o en una parte de este y deteriorar su capacidad de bombeo.

Algunos fármacos usados en el tratamiento del cáncer y algunas sustancias tóxicas (como el alcohol) también dañan el músculo cardíaco.

Las enfermedades de las válvulas cardíacas, como el estrechamiento (estenosis) de una válvula, que obstaculiza el flujo de sangre a través del corazón, o el escape retrógrado de sangre (regurgitación) por una válvula, pueden causar insuficiencia cardíaca. Tanto la estenosis como la regurgitación de una válvula someten al corazón a un esfuerzo importante, de modo que con el tiempo aumenta de tamaño y no logra bombear sangre adecuadamente.

Una comunicación anómala (por ejemplo, un defecto del tabique [septo] ventricular) entre las cavidades del corazón permite que la sangre vuelva a circular dentro de este, aumentando su carga de trabajo, lo que genera insuficiencia cardíaca.

Los trastornos que afectan al sistema de conducción eléctrica del corazón (véase la figura ) y que producen alteraciones prolongadas del ritmo cardíaco (especialmente si este se vuelve rápido o irregular) pueden causar insuficiencia cardíaca. Cuando el corazón late de manera anormal, no puede bombear la sangre eficazmente.

Algunos trastornos genéticos afectan el corazón y causan insuficiencia cardíaca. Por ejemplo, la distrofia muscular de Duchenne causa debilidad del músculo cardíaco (junto con otros muchos músculos). El síndrome de Down puede causar defectos cardíacos congénitos.

La insuficiencia cardíaca puede ser consecuencia de trastornos que producen endurecimiento de las paredes del corazón, como infiltraciones e infecciones. Por ejemplo, en la amiloidosis, el amiloide, una proteína anómala, se introduce (se infiltra) en muchos tejidos del organismo. Si el amiloide se infiltra en las paredes del corazón, estas se endurecen ocasionando insuficiencia cardíaca. En los países tropicales, la infiltración del músculo cardíaco por parte de ciertos parásitos (como en la enfermedad de Chagas) puede causar insuficiencia cardíaca, incluso en personas jóvenes.

En la pericarditis constrictiva, el saco que recubre el corazón (pericardio) se endurece, impidiendo así que, incluso un corazón sano, pueda bombear y llenarse con normalidad.

¿Sabías que...?

  • El término insuficiencia cardíaca no significa paro cardíaco. Significa que el corazón no es capaz de realizar su trabajo correctamente.

Causas no cardíacas de la insuficiencia cardíaca

La causa no cardiaca más habitual de la insuficiencia cardíaca es:

La hipertensión arterial somete al corazón a un sobreesfuerzo porque tiene que bombear la sangre más enérgicamente de lo normal, venciendo una presión mayor, para impulsarla hacia las arterias. Con el tiempo, las paredes del corazón se vuelven más gruesas (hipertrofia) y/o se endurecen. El corazón rígido no se llena de forma rápida o adecuada, de modo que con cada contracción el corazón bombea menos sangre que en condiciones normales. La diabetes y la obesidad también provocan alteraciones que endurecen las paredes del ventrículo.

A medida que la persona envejece, las paredes del corazón también tienden a endurecerse. La combinación de hipertensión arterial, obesidad y diabetes, frecuente en las personas mayores, y el endurecimiento relacionado con la edad, hacen que la insuficiencia cardíaca sea particularmente frecuente entre las personas de edad avanzada.

Las causas no cardiacas menos frecuentes de la insuficiencia cardíaca son:

  • Hipertensión arterial en las arterias pulmonares (hipertensión pulmonar, a veces causada por embolia pulmonar)

  • Anemia

  • Trastornos de la glándula tiroidea

  • Insuficiencia renal

  • Algunos medicamentos

Algunos trastornos pulmonares, como la hipertensión pulmonar, pueden alterar o dañar los vasos sanguíneos pulmonares (arterias pulmonares). Como resultado, el lado derecho del corazón, que bombea sangre hacia los pulmones, tiene que trabajar más. Así, la persona afectada puede desarrollar cor pulmonale (también denominado corazón pulmonar o cardiopatía pulmonar), en el cual el ventrículo derecho (cámara inferior del corazón) se agranda y hay insuficiencia cardíaca del lado derecho.

Obstrucción repentina y grave de una arteria pulmonar por uno o más coágulos de sangre (embolia pulmonar) también dificulta el bombeo de sangre hacia las arterias pulmonares y puede provocar insuficiencia cardíaca derecha.

La anemia es una carencia grave de glóbulos rojos (recuento sanguíneo bajo). Los glóbulos rojos transportan el oxígeno desde los pulmones a los tejidos corporales. La anemia disminuye la cantidad de oxígeno que transporta la sangre, de modo que el corazón tiene que trabajar con más fuerza para proporcionar la misma cantidad de oxígeno a los tejidos. La anemia tiene muchas causas, como la propia insuficiencia cardíaca.

La hiperactividad de la glándula tiroidea (hipertiroidismo) sobreestimula el corazón, haciendo que bombee con demasiada rapidez y que no se vacíe como sería normal durante cada latido. Cuando la glándula tiroidea es hipoactiva (hipotiroidismo), se debilitan todos los músculos, incluido el corazón, dado que los músculos dependen de las hormonas tiroideas para su normal funcionamiento.

La insuficiencia renal somete al corazón a un mayor esfuerzo porque los riñones no logran eliminar el exceso de líquido del torrente sanguíneo, de modo que el corazón tiene que bombear un mayor volumen de sangre. Finalmente, el corazón no puede continuar funcionando de forma adecuada y aparece la insuficiencia cardíaca.

Algunos fármacos, como los antiinflamatorios no esteroideos, causan retención de líquido en el organismo, lo cual aumenta la carga de trabajo del corazón y puede precipitar la insuficiencia cardíaca.

El envejecimiento por sí mismo no causa insuficiencia cardíaca. Sin embargo, las personas mayores son más propensas a sufrir las causas más frecuentes de insuficiencia cardíaca, que son la hipertensión de larga duración e infartos de miocardio (debido a la arteriopatía coronaria).

Los trastornos pueden causar insuficiencia cardíaca de dos maneras. Pueden causar problemas en la capacidad del corazón para:

  • Llenarse de sangre

  • Bombear sangre

Entre las personas mayores, ambos problemas, los de llenado (llamada disfunción diastólica) y los de bombeo (llamada disfunción sistólica), son igualmente frecuentes.

Problemas de llenado

Los problemas de llenado suelen deberse a que las paredes de los ventrículos se endurecen. Como resultado, los ventrículos no pueden llenarse normalmente de sangre y se bombea muy poca cantidad. Cuando las personas envejecen, el músculo cardíaco tiende a endurecerse, por lo que la insuficiencia cardíaca debida a problemas de llenado es más frecuente. La hipertensión causa problemas de llenado porque hace que el músculo del corazón sea más grueso y rígido.

Los problemas de llenado no siempre se deben a que el corazón se haya endurecido. Por ejemplo, en la fibrilación auricular (un ritmo anormal del corazón que se vuelve más frecuente con el envejecimiento), las aurículas laten de forma rápida e irregular. Como resultado, las aurículas no desplazan suficiente sangre hacia los ventrículos. Si la fibrilación auricular se produce repentinamente en personas mayores, puede dar lugar a insuficiencia cardíaca.

Alteraciones en los problemas de bombeo

Los problemas de bombeo se suelen producir cuando el músculo cardíaco ha sufrido una lesión. Un corazón dañado bombea menos sangre, lo que hace que la presión dentro del mismo aumente y que sus cámaras se agranden (hipertrofien).

La causa más frecuente de lesión cardíaca en las personas mayores es un infarto de miocardio (debido a la obstrucción de una arteria que irriga el corazón).

Las valvulopatías también pueden causar problemas de bombeo.

En la estenosis aórtica (una valvulopatía), la abertura entre el ventrículo izquierdo y la aorta (válvula aórtica) se estrecha. A consecuencia de esto, el bombeo de la sangre desde el corazón se hace más difícil. La estenosis aórtica es una causa frecuente de insuficiencia cardíaca en personas mayores.

En caso de un trastorno pulmonar de larga duración, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o la cicatrización (fibrosis pulmonar), la tensión arterial en los pulmones aumenta. Como resultado, al ventrículo derecho se le hace más difícil bombear la sangre hacia los pulmones.

Síntomas de la insuficiencia cardíaca

Los síntomas de insuficiencia cardíaca se pueden iniciar de forma súbita (insuficiencia cardíaca aguda), especialmente si la causa que la produce es un infarto de miocardio. Sin embargo, cuando el corazón empieza a desarrollar los primeros problemas, la mayoría de personas no presentan síntomas. Los síntomas se desarrollan gradualmente a lo largo de días, meses o años (insuficiencia cardíaca crónica). La insuficiencia cardíaca se puede estabilizar durante periodos limitados de tiempo, pero luego progresa de forma lenta e insidiosa. Sin embargo, las personas pueden ser conscientes de los síntomas de forma repentina, como cuando los síntomas restringen una actividad por primera vez o cuando los síntomas aparecen en reposo.

Algunos síntomas frecuentes son:

  • Dificultad respiratoria

  • Fatiga

  • Acumulación de líquido (edema) en las piernas

  • Incapacidad para hacer ejercicio o realizar otras actividades que requieran esfuerzo

En las personas mayores la insuficiencia cardíaca causa síntomas imprecisos, como somnolencia, confusión y desorientación.

La gravedad de la insuficiencia cardíaca se suele clasificar en función de lo bien que la persona es capaz de llevar a cabo sus actividades cotidianas. La clasificación funcional NYHA (realizada por la Asociación de cardiología de Nueva York, New York Heart Association, NYHA) es una herramienta importante para pacientes y cuidadores para comprender la gravedad de la enfermedad y el impacto en su vida (véase tabla ).

Los síntomas de la insuficiencia cardíaca derecha son diferentes a los de la insuficiencia cardíaca izquierda. Aunque ambos tipos de insuficiencia cardíaca pueden estar presentes, a menudo predominan los síntomas de insuficiencia de un determinado lado. Con el tiempo, la insuficiencia cardíaca izquierda genera insuficiencia derecha.

Síntomas de la insuficiencia cardíaca derecha

El principal síntoma de la insuficiencia cardíaca derecha es la acumulación de líquidos, que da lugar a hinchazón (edema) en pies, tobillos, piernas, zona lumbar, hígado y abdomen. El lugar donde se acumula el líquido depende de la cantidad de líquido excedente y del efecto de la gravedad. Si la persona está de pie, el líquido se acumula en las piernas y en los pies. Si la persona está acostada, el líquido generalmente se acumula en la zona lumbar. Si la cantidad de líquido es grande, también se acumula en el abdomen. La acumulación de líquido en el hígado o en el estómago puede producir náuseas, distensión abdominal y pérdida de apetito. La insuficiencia cardíaca derecha grave puede dar lugar a pérdida de peso y de masa muscular. Este trastorno se denomina caquexia cardíaca.

Síntomas de la insuficiencia cardíaca izquierda

La insuficiencia cardíaca izquierda produce una acumulación de líquido en los pulmones que causa dificultad respiratoria (disnea). Al principio, la dificultad respiratoria se presenta solo durante el ejercicio, pero a medida que la insuficiencia cardíaca avanza, aparece cada vez con menores esfuerzos hasta que finalmente se presenta incluso en reposo. Las personas con insuficiencia cardíaca izquierda grave pueden sentir dificultad respiratoria cuando están acostadas (un trastorno denominado ortopnea) porque la fuerza de la gravedad hace que llegue más líquido a los pulmones. Estas personas frecuentemente se despiertan sin aliento o con sibilancias (una enfermedad llamada disnea paroxística nocturna). El hecho de sentarse hace que parte del líquido se evacue hacia la parte inferior de los pulmones y esto facilita la respiración. Las personas con insuficiencia cardíaca izquierda también experimentan cansancio y debilidad al realizar actividades físicas, porque sus músculos no están recibiendo la cantidad de sangre que necesitan.

Síntomas de la insuficiencia cardíaca grave

Cuando la insuficiencia cardíaca es grave, puede aparecer un tipo de respiración periódica llamada respiración de Cheyne-Stokes. En este patrón inusual de respiración, una persona presenta un período sin respiración durante unos segundos y luego comienza a respirar progresivamente de forma más rápida y profunda, para respirar luego de forma más lenta y menos profunda hasta que de nuevo deja de respirar brevemente y repite el ciclo una y otra vez. La respiración de Cheyne-Stokes se produce a causa de una disminución del flujo sanguíneo hacia el cerebro, que comporta que las zonas del cerebro que controlan la respiración no reciban suficiente oxígeno. La respiración de Cheyne-Stokes se considera una forma de apnea central del sueño.

La apnea obstructiva del sueño (en la que la obstrucción de las vías respiratorias interrumpe el sueño, dando lugar a somnolencia diurna) es un trastorno respiratorio diferente y más común que puede ocurrir en personas con o sin insuficiencia cardíaca. La apnea obstructiva del sueño grave puede empeorar la insuficiencia cardíaca. Una afección relacionada llamada apnea central del sueño también es más común en personas con insuficiencia cardíaca y puede empeorar la insuficiencia cardíaca.

El edema pulmonar agudo es una acumulación repentina de una gran cantidad de líquido en los pulmones. Produce una dificultad respiratoria muy grave, respiración rápida, piel azulada y sensación de inquietud, ansiedad y ahogo. Algunas personas presentan espasmos graves de las vías aéreas (broncoespasmos) y sibilancias. El edema pulmonar agudo es una emergencia potencialmente mortal que puede ocurrir cuando las personas con insuficiencia cardíaca desarrollan presión arterial muy alta, sufren un infarto de miocardio o, a veces, simplemente dejan de tomar sus medicamentos para la insuficiencia cardíaca o comen alimentos salados.

Cuando el corazón está gravemente dañado se pueden formar coágulos de sangre en las cavidades cardíacas. Se pueden formar coágulos porque el flujo sanguíneo dentro de las cavidades es lento. Los coágulos pueden desprenderse (convirtiéndose en émbolos), viajar por el torrente sanguíneo y obstruir de forma parcial o completa una arteria en cualquier parte del organismo. Si un coágulo obstruye una arteria del cerebro, puede causar un accidente cerebrovascular.

Las personas con insuficiencia cardíaca grave presentan con mucha frecuencia depresión y deterioro de la función mental, particularmente los ancianos, y estos trastornos deben valorarse y tratarse con especial cautela.

Diagnóstico de la insuficiencia cardíaca

  • Radiografía de tórax

  • Electrocardiografía (ECG)

  • Ecocardiografía, resonancia magnética cardíaca (RMN) y otras pruebas de imagen

  • Análisis de sangre

Los médicos suelen sospechar la presencia de insuficiencia cardíaca basándose únicamente en los síntomas. El diagnóstico se confirma en la exploración física, en la que se constata pulso débil y a menudo acelerado, presión arterial baja, ruidos y soplos cardíacos anormales y acumulación de líquido en los pulmones (ambos se auscultan por medio del fonendoscopio), aumento de tamaño del corazón, hinchazón de las venas del cuello, aumento del tamaño del hígado e hinchazón del abdomen o de las piernas.

Por lo general, se emplean diferentes pruebas para valorar la funcionalidad cardíaca. Las pruebas también son necesarias para identificar la causa de la insuficiencia cardíaca.

Radiografía de tórax

Una radiografía de tórax puede mostrar el aumento de tamaño del corazón, la congestión de los vasos sanguíneos y la acumulación de líquido en los pulmones.

Electrocardiografía

Casi siempre se realiza una electrocardiografía (ECG) para determinar si el ritmo cardíaco es normal y para saber rápidamente si una persona ha sufrido un infarto de miocardio.

Ecocardiografía

La ecocardiografía, en la que se emplean ondas ultrasónicas para producir una imagen del corazón, es uno de los mejores procedimientos para valorar la función cardíaca, incluyendo la capacidad de bombeo del corazón y el funcionamiento de las válvulas cardíacas. La ecocardiografía puede mostrar lo siguiente:

  • Si las paredes del corazón están engrosadas y si su distensión es normal

  • Si las válvulas están funcionando normalmente

  • Si las contracciones son normales

  • Si alguna zona del corazón se contrae de manera anormal

La ecocardiografía es útil para determinar si la insuficiencia cardíaca es debida a una disfunción sistólica o diastólica, ya que permite al médico estimar el espesor y la rigidez de las paredes del corazón y la fracción de eyección (fracción de expulsión). La fracción de eyección, una medida importante de la función cardíaca, es el porcentaje de sangre que el corazón expulsa con cada latido. Un ventrículo izquierdo normal expulsa cerca del 55 al 60% de la sangre que está en su interior. Si la fracción de eyección es baja (menor del 40%), se confirma la insuficiencia cardíaca sistólica. Si es normal o elevada, en una persona que tiene síntomas de insuficiencia cardíaca, es probable que se trate de una insuficiencia cardíaca diastólica.

La resonancia magnética cardíaca puede mostrar más detalles sobre ciertos aspectos del corazón que la ecocardiografía, incluido el grado de inflamación, la presencia de cicatrices e información sobre el tamaño y la función del ventrículo derecho.

Análisis de sangre

Casi siempre se realizan análisis de sangre. Con frecuencia, los médicos miden los péptidos natriuréticos. Los péptidos natriuréticos son unas sustancias que se acumulan en la sangre en presencia de insuficiencia cardíaca, si bien se acumulan con menor frecuencia cuando están presentes otros trastornos que causan dificultad respiratoria. Se pueden hacer otros análisis de sangre para detectar trastornos que puedan causar insuficiencia cardíaca, o condiciones que puedan empeorar la insuficiencia cardíaca o complicar su tratamiento.

Otros estudios

Para identificar la presencia o la causa de la insuficiencia cardíaca se pueden utilizar otras técnicas, como la gammagrafía, la tomografía computarizada (TC), el cateterismo cardíaco con angiografía y la prueba de esfuerzo.

Rara vez se requiere practicar una biopsia del músculo cardíaco; esto suele ser necesario cuando el médico sospecha la existencia de infiltración en el corazón (como ocurre en la amiloidosis) o una miocarditis debida a una infección bacteriana, vírica o de otro tipo.

Tratamiento de la insuficiencia cardíaca

  • Estabilización de la insuficiencia cardíaca aguda

  • Cambios en la dieta y el estilo de vida

  • Tratamiento de la causa de la insuficiencia cardíaca

  • Medicamentos

  • A veces, un desfibrilador cardioversor implantable, terapia de resincronización cardíaca o asistencia circulatoria mecánica

  • A veces, trasplante cardíaco

El tratamiento de la insuficiencia cardíaca requiere varias medidas generales además del tratamiento de la enfermedad que causa insuficiencia cardíaca, cambios en el estilo de vida y medicamentos para la insuficiencia cardíaca. En la mayor parte de esta sección se trata la insuficiencia cardíaca izquierda. Véase Insuficiencia cardíaca derecha para obtener más información sobre ese tema.

Estabilización y tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda

La insuficiencia cardíaca que aparece o empeora de forma rápida requiere un tratamiento hospitalario urgente. El tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda, ya sea un diagnóstico nuevo o el empeoramiento de una enfermedad existente, se centra en:

  • Apoyar la respiración y proporcionar otro soporte vital

  • Identificación de las causas tratables

  • Medicación y otra terapia para aliviar la congestión y apoyar la función cardíaca

  • Transición al control a largo plazo (crónico)

Los médicos proporcionarán oxígeno y soporte respiratorio, así como otras medidas de soporte vital, para personas que están gravemente enfermas. El soporte respiratorio puede variar desde una simple cánula de oxígeno hasta un tubo endotraqueal y un ventilador. Si el corazón se ha detenido o no está bombeando eficazmente, puede ser necesaria la reanimación cardiopulmonar y la desfibrilación.

Los médicos también intentarán identificar causas de insuficiencia cardíaca aguda, como un infarto de miocardio o una arritmia cardíaca, que pueden tratarse rápidamente, ya sea para mejorar la insuficiencia cardíaca o prevenir su empeoramiento. En el caso de un infarto de miocardio, esto puede significar un cateterismo cardíaco con angioplastia y colocación de stent. En el caso de un problema del ritmo cardíaco, esto puede significar tratamiento con un medicamento o una descarga eléctrica.

En la mayoría de los casos, se administrará medicación diurética para aliviar la congestión (edema pulmonar). En muchos casos, se administrará medicación adicional para apoyar la función cardíaca y controlar rápidamente la presión arterial alta o baja. Para mejorar la función de bombeo cardíaco en pacientes con síntomas graves y que no hayan respondido bien a los tratamientos, a veces se utilizan, durante un corto periodo de tiempo, fármacos similares a la epinefrina y a la norepinefrina (como la dopamina o la dobutamina) u otros medicamentos (como la milrinona), que favorecen que el músculo se contraiga más enérgicamente. Estos fármacos no son útiles para tratamientos a largo plazo. A veces se necesitan dispositivos mecánicos para ayudar al corazón a funcionar adecuadamente.En la mayoría de los casos, se administrará medicación diurética para aliviar la congestión (edema pulmonar). En muchos casos, se administrará medicación adicional para apoyar la función cardíaca y controlar rápidamente la presión arterial alta o baja. Para mejorar la función de bombeo cardíaco en pacientes con síntomas graves y que no hayan respondido bien a los tratamientos, a veces se utilizan, durante un corto periodo de tiempo, fármacos similares a la epinefrina y a la norepinefrina (como la dopamina o la dobutamina) u otros medicamentos (como la milrinona), que favorecen que el músculo se contraiga más enérgicamente. Estos fármacos no son útiles para tratamientos a largo plazo. A veces se necesitan dispositivos mecánicos para ayudar al corazón a funcionar adecuadamente.

Los primeros pasos del tratamiento pueden administrarse muy rápidamente o incluso todos al mismo tiempo. Una vez se estabiliza la condición de la persona, generalmente en el entorno hospitalario, los médicos comenzarán su tratamiento de insuficiencia cardíaca crónica, que se describe en el resto de esta sección.

Edema pulmonar agudo

El edema pulmonar agudo es una acumulación repentina de una gran cantidad de líquido en los pulmones. Produce una dificultad respiratoria muy grave, respiración rápida, piel azulada (de labios, lengua y lechos ungueales), y sensación de inquietud, ansiedad y ahogo. Algunas personas presentan espasmos graves de las vías aéreas (broncoespasmos) y sibilancias. El edema pulmonar agudo es una emergencia potencialmente mortal que puede ocurrir cuando las personas con insuficiencia cardíaca desarrollan presión arterial muy alta, sufren un infarto de miocardio o, a veces, simplemente dejan de tomar sus medicamentos para la insuficiencia cardíaca o comen alimentos salados.

Si se presenta un edema agudo de pulmón (una rápida acumulación de líquido en los pulmones), se suministra oxígeno a través de una mascarilla facial. Los diuréticos administrados por vía intravenosa y otros fármacos como la nitroglicerina administrados por vía intravenosa o sublingual pueden dar lugar a una mejoría rápida y espectacular. La administración de morfina alivia la ansiedad que, por lo general, acompaña al edema pulmonar agudo pero también reduce la tasa respiratoria y no se emplea a menudo. Si con estas medidas la respiración no mejora de forma adecuada, se administra oxígeno a presiones controladas a través de una mascarilla o bien se introduce un tubo en las vías respiratorias del paciente de modo que la respiración pueda ser asistida por medio de un ventilador mecánico.Si se presenta un edema agudo de pulmón (una rápida acumulación de líquido en los pulmones), se suministra oxígeno a través de una mascarilla facial. Los diuréticos administrados por vía intravenosa y otros fármacos como la nitroglicerina administrados por vía intravenosa o sublingual pueden dar lugar a una mejoría rápida y espectacular. La administración de morfina alivia la ansiedad que, por lo general, acompaña al edema pulmonar agudo pero también reduce la tasa respiratoria y no se emplea a menudo. Si con estas medidas la respiración no mejora de forma adecuada, se administra oxígeno a presiones controladas a través de una mascarilla o bien se introduce un tubo en las vías respiratorias del paciente de modo que la respiración pueda ser asistida por medio de un ventilador mecánico.

Medidas generales para la insuficiencia cardíaca crónica

Si bien en la mayoría de casos la insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica, se puede hacer mucho para que la actividad física sea más cómoda, así como para mejorar la calidad de vida, minimizar el riesgo de un empeoramiento súbito (insuficiencia cardíaca aguda) y prolongar la vida. Las personas afectadas y sus familiares deben aprender todo lo que puedan acerca de la insuficiencia cardíaca porque muchos de los cuidados se pueden realizar en casa. En particular, deben aprender a reconocer los síntomas precoces de alarma de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca y han de estar al corriente de las acciones necesarias a tomar (por ejemplo, reducir la ingestión de sal, tomar una dosis adicional de diurético o contactar con su médico).

La comunicación periódica con los profesionales de la salud y las revisiones médicas son cruciales, porque la insuficiencia cardíaca puede empeorar de manera súbita. Por ejemplo, el personal de enfermería puede llamar por teléfono regularmente a las personas que tienen insuficiencia cardíaca y preguntarles acerca de los cambios en el peso y en los síntomas. Así, pueden valorar si necesitan que las vea el médico.

También pueden acudir a consultorios especializados en insuficiencia cardíaca. En estos consultorios visitan médicos especialistas que trabajan de cerca con personal de enfermería y otros profesionales de la salud, como farmacéuticos, dietistas y trabajadores sociales, especialmente entrenados para atender a personas con insuficiencia cardíaca y proporcionarles formación para el cuidado personal (tanto a las personas afectadas como a sus cuidadores). El hecho de acudir a este tipo de consultorios también contribuye a disminuir los síntomas, reducir las hospitalizaciones y mejorar la esperanza de vida, ya que se constata si se está recibiendo el tratamiento más eficaz y se forma a la población para que participe de forma activa en su propio cuidado. Estos cuidados son complementarios y no reemplazan a la atención prestada por los médicos de atención primaria.

Las personas con insuficiencia cardíaca siempre deben consultar con su médico antes de tomar un nuevo medicamento, incluso los medicamentos de venta libre. Algunos medicamentos (incluyendo muchos usados para tratar la artritis) pueden causar retención de sal y de líquidos. Otros medicamentos pueden hacer que el corazón funcione de manera menos eficiente. El olvido de la toma de los medicamentos prescritos es un motivo frecuente de empeoramiento de los síntomas, y las personas con insuficiencia cardíaca deben buscar la manera de no olvidar tomarlos.

Dado que la gripe puede causar un repentino empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, los médicos recomiendan una vacuna anual de la gripe para las personas con esta dolencia. También se recomienda la vacunación contra la COVID-19.

¿Sabías que...?

  • La insuficiencia cardíaca es generalmente una enfermedad crónica. Los cambios en el estilo de vida ayudan a las personas afectadas a sentirse mejor y a mejorar su actividad.

Tratamiento de la causa

Por ejemplo, si la causa de la insuficiencia cardíaca es la estenosis o la insuficiencia de una válvula cardíaca, o una comunicación anómala entre las cavidades del corazón, por lo general se puede corregir el problema mediante una intervención quirúrgica. La obstrucción de una arteria coronaria puede requerir tratamiento con fármacos, cirugía o angioplastia con una endoprótesis coronaria (stent). Los medicamentos antihipertensivos disminuyen y controlan la hipertensión arterial. Los antibióticos eliminan algunas infecciones.

Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida ayudan a los afectados por insuficiencia cardíaca a sentirse mejor y desarrollar mejor su actividad.

Las personas con esta dolencia deben tratar de conservar un buen estado físico, aunque no puedan practicar ejercicios que requieran fuerza. En los casos leves, deben seguir un programa de ejercicio físico establecido por un médico. Quienes padecen insuficiencia cardíaca más grave deben practicar ejercicios en un servicio de rehabilitación cardiovascular bajo la supervisión de un especialista.

Si además de insuficiencia cardíaca se tiene sobrepeso, el corazón debe trabajar con más fuerza durante la actividad, lo que empeora la insuficiencia cardíaca. Estas personas deben seguir una dieta saludable para bajar de peso con el objetivo de alcanzar y mantener el peso ideal.

Fumar produce lesiones vasculares. Las grandes cantidades de alcohol actúan como toxinas directamente sobre el corazón. Así pues, hay que dejar o al menos minimizar el consumo de tabaco y de alcohol, ya que empeoran la insuficiencia cardíaca.

El exceso de sal (sodio) en la dieta produce una retención de líquido que contrarresta la acción de los fármacos que se administran para aumentar la excreción de agua (como diuréticos) y disminuir así la acumulación de líquido. Por lo tanto, el consumo excesivo de sal empeora los síntomas. Casi todos los pacientes con insuficiencia cardíaca deben limitar su consumo de sal común, los alimentos salados y el uso de sal al cocinar. El contenido de sodio en los alimentos envasados puede determinarse leyendo las etiquetas. A las personas con insuficiencia cardíaca grave se les suele proporcionar información detallada sobre cómo limitar el consumo de sal. El consejo de un dietista puede resultar útil. Si se limita la ingestión de sal, generalmente se puede ingerir una cantidad normal de agua, a no ser que la retención de líquidos sea muy importante. En todo caso, no se recomienda beber cantidades excesivas de agua.

Un modo simple y fiable para verificar si el organismo está reteniendo líquidos es el control diario del peso. Por lo general, los médicos solicitan a los pacientes con insuficiencia cardíaca que controlen diariamente su peso con la mayor precisión posible, de forma regular por la mañana, después de levantarse y orinar y antes de tomar el desayuno. Las variaciones se pueden notar con mayor facilidad cuando el paciente se pesa todos los días a la misma hora, utiliza siempre la misma báscula, lleva una cantidad de ropa similar y elabora un registro diario de su peso. Un incremento de más de 1 kg por día es un signo precoz de alarma de retención de líquidos. Un aumento de peso rápido y constante (como de 1 kg por día) es un indicio de empeoramiento de la insuficiencia cardíaca.

Muchas personas pueden presentar edemas a pesar de limitar la ingestión de sal. Las piernas hinchadas deben mantenerse elevadas sobre un banquillo cuando la persona está sentada. Esta posición ayuda al organismo a reabsorber y eliminar el exceso de líquido. También se puede necesitar usar medias largas de compresión, que son útiles para evitar la acumulación de líquido. El uso de varias almohadas o la elevación de la cabecera de la cama facilitan dormir cuando se acumula líquido en los pulmones.

Medicamentos para la insuficiencia cardíaca crónica

El tratamiento farmacológico de la insuficiencia cardíaca crónica consiste en:

El tipo de medicamento empleado depende del tipo de insuficiencia cardíaca. En la insuficiencia cardíaca sistólica (ICFEr), generalmente se utilizan las 4 clases de medicamentos que se ha demostrado que ayudan a mejorar la supervivencia. En la ICFElr (insuficiencia cardíaca con fracción de eyección ligeramente reducida), algunas o todas estas clases de medicamentos pueden usarse, aunque los estudios no han demostrado que sean tan útiles para las personas. En la insuficiencia cardíaca diastólica (ICFEp), se recomiendan inhibidores SGLT2 para todas las personas, diuréticos para aquellos con congestión persistente, y otras clases como ARNI y antagonistas del receptor de mineralocorticoides solo para algunas personas.

Es importante que las personas afectadas tomen sus medicamentos regularmente y se aseguren de no quedarse sin recetas.

Betabloqueantes

Los betabloqueantes (como carvedilol, metoprolol y bisoprolol) se utilizan frecuentemente con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) para tratar la insuficiencia cardíaca y son otro pilar del tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Estos fármacos bloquean la acción de la hormona norepinefrina (noradrenalina) (que aumenta el estrés sobre el corazón) y producen una mejora a largo plazo en la función cardíaca y la supervivencia. Son un tratamiento esencial en personas con insuficiencia cardíaca sistólica. Los betabloqueantes pueden reducir inicialmente la potencia de las contracciones cardíacas, por lo que se suelen introducir una vez se ha estabilizado la insuficiencia cardíaca con otros fármacos.Los betabloqueantes (como carvedilol, metoprolol y bisoprolol) se utilizan frecuentemente con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) para tratar la insuficiencia cardíaca y son otro pilar del tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Estos fármacos bloquean la acción de la hormona norepinefrina (noradrenalina) (que aumenta el estrés sobre el corazón) y producen una mejora a largo plazo en la función cardíaca y la supervivencia. Son un tratamiento esencial en personas con insuficiencia cardíaca sistólica. Los betabloqueantes pueden reducir inicialmente la potencia de las contracciones cardíacas, por lo que se suelen introducir una vez se ha estabilizado la insuficiencia cardíaca con otros fármacos.

Inhibidores del receptor de angiotensina/neprilisina y medicamentos relacionados

Los inhibidores del receptor de angiotensina/neprilisina (ARNI por sus siglas en inglés), como sacubitril/valsartán son un medicamento combinado para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Incluyen un bloqueante de receptores de angiotensina (BRA) y un inhibidor de neprilisina. La angiotensina II es una hormona que desencadena la liberación de aldosterona y vasopresina, que hacen que los riñones retengan sal y agua. Los BRA y los inhibidores de la ECA, que bloquean la producción o el efecto de la Los inhibidores del receptor de angiotensina/neprilisina (ARNI por sus siglas en inglés), como sacubitril/valsartán son un medicamento combinado para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Incluyen un bloqueante de receptores de angiotensina (BRA) y un inhibidor de neprilisina. La angiotensina II es una hormona que desencadena la liberación de aldosterona y vasopresina, que hacen que los riñones retengan sal y agua. Los BRA y los inhibidores de la ECA, que bloquean la producción o el efecto de laangiotensina II, ayudan por tanto a limitar la retención de líquidos y son uno de los pilares del tratamiento de la insuficiencia cardíaca sistólica. Los BRA y los inhibidores de la ECA también reducen la carga de trabajo del corazón al ensanchar (dilatar) los vasos sanguíneos. Estos fármacos no solo reducen los síntomas y la necesidad de hospitalización sino que también prolongan la vida. La neprilisina es una enzima que participa en la descomposición de ciertas sustancias (péptidos) que le indican al cuerpo que excrete sodio. Al inhibir la descomposición de estos péptidos, estos medicamentos disminuyen la presión arterial y aumentan la excreción de sodio, reduciendo la carga de trabajo del corazón. En personas con insuficiencia cardíaca sistólica, estos medicamentos combinados prolongan la vida mejor que los inhibidores de la ECA o los BRA solos.

Antagonistas del receptor de mineralocorticoides

La aldosterona es una hormona llamada mineralocorticoide que provoca que los riñones retengan sal y agua. Los antagonistas del receptor de mineralocorticoides (como espironolactona y eplerenona), también conocidos como antagonistas de la aldosterona (bloqueantes), bloquean directamente los efectos de la aldosterona y ayudan a limitar la retención de líquidos. Estos medicamentos mejoran la supervivencia y reducen la hospitalización en personas con insuficiencia cardíaca.La aldosterona es una hormona llamada mineralocorticoide que provoca que los riñones retengan sal y agua. Los antagonistas del receptor de mineralocorticoides (como espironolactona y eplerenona), también conocidos como antagonistas de la aldosterona (bloqueantes), bloquean directamente los efectos de la aldosterona y ayudan a limitar la retención de líquidos. Estos medicamentos mejoran la supervivencia y reducen la hospitalización en personas con insuficiencia cardíaca.

Inhibidores del cotransportador sodio-glucosa de tipo 2 (SGLT2s)

Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (como empagliflozina, dapagliflozina y sotagliflozina) se utilizan en el tratamiento de la Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (como empagliflozina, dapagliflozina y sotagliflozina) se utilizan en el tratamiento de ladiabetes. Además de reducir el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre, también tienen efectos beneficiosos sobre el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos. Se ha comprobado que un medicamento de esta clase, dapagliflozina, reduce los síntomas de insuficiencia cardíaca y mejora la calidad de vida de personas con insuficiencia cardíaca sistólica. Se ha demostrado que otro fármaco de esta clase, la empagliflozina, reduce las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca diastólica.. Además de reducir el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre, también tienen efectos beneficiosos sobre el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos. Se ha comprobado que un medicamento de esta clase, dapagliflozina, reduce los síntomas de insuficiencia cardíaca y mejora la calidad de vida de personas con insuficiencia cardíaca sistólica. Se ha demostrado que otro fármaco de esta clase, la empagliflozina, reduce las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca diastólica.

Diuréticos

Los diuréticos se suelen recetar cuando la restricción de sal por sí sola no reduce la retención de líquidos. Estos fármacos ayudan a los riñones a eliminar sal y agua incrementando la producción de orina y disminuyendo así el volumen de líquido en todo el organismo.

Los diuréticos de asa, como furosemida, torsemida o bumetanida, son los más comúnmente utilizados para la insuficiencia cardíaca. Habitualmente, estos diuréticos se administran por vía oral en tratamientos a largo plazo, pero en caso de emergencia son muy eficaces por vía intravenosa. Los diuréticos de asa son los que se suelen indicar para la insuficiencia cardíaca de moderada a grave.como furosemida, torsemida o bumetanida, son los más comúnmente utilizados para la insuficiencia cardíaca. Habitualmente, estos diuréticos se administran por vía oral en tratamientos a largo plazo, pero en caso de emergencia son muy eficaces por vía intravenosa. Los diuréticos de asa son los que se suelen indicar para la insuficiencia cardíaca de moderada a grave.

Los diuréticos tiacídicos, como la hidroclorotiazida, cuyos efectos son más leves y pueden rebajar la tensión arterial, se pueden recetar en especial a las personas que también presentan hipertensión., como la hidroclorotiazida, cuyos efectos son más leves y pueden rebajar la tensión arterial, se pueden recetar en especial a las personas que también presentan hipertensión.

Los diuréticos de asa y los diuréticos tiazídicos pueden provocar la pérdida de potasio en la orina, lo que da lugar a hipopotasemia. Por tanto, también se puede administrar un diurético que aumente las concentraciones de potasio en sangre (un diurético ahorrador de potasio) o un complemento de potasio. Para todas las personas con insuficiencia cardíaca, la espironolactona es el diurético ahorrador de potasio preferido y se puede usar a menos que la función renal se reduzca gravemente. Este diurético puede prolongar la vida en personas con insuficiencia cardíaca.. Por tanto, también se puede administrar un diurético que aumente las concentraciones de potasio en sangre (un diurético ahorrador de potasio) o un complemento de potasio. Para todas las personas con insuficiencia cardíaca, la espironolactona es el diurético ahorrador de potasio preferido y se puede usar a menos que la función renal se reduzca gravemente. Este diurético puede prolongar la vida en personas con insuficiencia cardíaca.

Los diuréticos pueden empeorar la incontinencia urinaria. Sin embargo, habitualmente puede programarse la dosis del diurético de manera que no exista riesgo de incontinencia cuando no hay un cuarto de baño disponible o cuando no se pueda acceder a él.

Otros medicamentos empleados para la insuficiencia cardíaca crónica

Existen otros fármacos que son útiles en algunos casos.

La digoxina, uno de los fármacos más antiguos utilizado para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, aumenta la potencia de cada latido cardíaco y desacelera la frecuencia cardíaca cuando esta es demasiado rápida. La La digoxina, uno de los fármacos más antiguos utilizado para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, aumenta la potencia de cada latido cardíaco y desacelera la frecuencia cardíaca cuando esta es demasiado rápida. Ladigoxina ayuda a aliviar los síntomas en algunas personas con insuficiencia sistólica pero, a diferencia de otros fármacos para la insuficiencia cardíaca mencionados en este libro, no prolonga la vida. Los médicos también han ensayado el uso de otros medicamentos que aumentan la potencia de bombeo del corazón distintos de la digoxina, pero, hasta el momento, ninguno ha demostrado su eficacia e incluso algunos incrementan el riesgo de muerte.

El nódulo sinusal es la parte del corazón que activa el latido y establece la frecuencia cardíaca. Los inhibidores del nodo sinusal, como ivabradina, ralentizan la frecuencia del nodo sinusal. La ralentización del corazón reduce su carga de trabajo y puede ayudar a reducir la frecuencia con la que ciertas personas con insuficiencia cardíaca necesitan ser hospitalizadas., como ivabradina, ralentizan la frecuencia del nodo sinusal. La ralentización del corazón reduce su carga de trabajo y puede ayudar a reducir la frecuencia con la que ciertas personas con insuficiencia cardíaca necesitan ser hospitalizadas.

Los vasodilatadores (fármacos que ensanchan los vasos sanguíneos) facilitan el bombeo de sangre por parte del corazón. Estos medicamentos son hidralazina, dinitrato de isosorbida y parches o aerosol de nitroglicerina. Las personas que no responden o no pueden tomar ARNI, inhibidores de la ECA o BRA pueden beneficiarse de vasodilatadores. En algunas personas con síntomas avanzados, estos medicamentos pueden mejorar la calidad y longitud de la vida cuando se añaden a los ARNI.Los vasodilatadores (fármacos que ensanchan los vasos sanguíneos) facilitan el bombeo de sangre por parte del corazón. Estos medicamentos son hidralazina, dinitrato de isosorbida y parches o aerosol de nitroglicerina. Las personas que no responden o no pueden tomar ARNI, inhibidores de la ECA o BRA pueden beneficiarse de vasodilatadores. En algunas personas con síntomas avanzados, estos medicamentos pueden mejorar la calidad y longitud de la vida cuando se añaden a los ARNI.

Si el ritmo cardíaco es anómalo se pueden administrar medicamentos antiarrítmicos (véase la tabla ).

Otras medidas para la insuficiencia cardíaca aguda y crónica

A veces, los médicos implantan un pequeño dispositivo de monitorización en el tórax de las personas con insuficiencia cardíaca grave. El monitor mide continuamente las presiones en sus pulmones, lo que puede ayudar al médico a realizar ajustes en sus medicamentos. El dispositivo es especialmente útil en personas con episodios recurrentes de insuficiencia cardíaca y coexistencia de insuficiencia renal.

El trasplante de corazón es una opción para personas que tienen una insuficiencia cardíaca muy grave que empeora y que no responde a la terapia farmacológica.

Los dispositivos de asistencia mecánica que ayudan a bombear la sangre se emplean en los casos de insuficiencia cardíaca muy grave que no responden al tratamiento con fármacos. Los tipos de dispositivos incluyen:

  • Bomba de balón de contrapulsación intraaórtica (IABP, por sus siglas en inglés, también llamada a veces simplemente bomba de globo): se coloca en la aorta un globo en forma de salchicha ubicado en el extremo de un catéter. Una máquina controla el latido del corazón e infla el globo cuando el corazón se relaja y lo desinfla cuando se contrae, lo que facilita el bombeo de sangre por parte del corazón.

  • Dispositivos de asistencia ventricular: se pueden implantar diferentes bombas mecánicas en el ventrículo izquierdo o derecho para ayudar al corazón a bombear la sangre.

  • Dispositivos de asistencia intravascular: se pueden implantar bombas pequeñas dentro de grandes vasos como la aorta para ayudar a bombear la sangre.

  • Oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés): un dispositivo similar a una máquina de revascularización de corazón y pulmón extrae sangre de una arteria grande, la bombea a través de una membrana que permite la entrada de oxígeno en la sangre y luego la bombea de regreso a una vena grande.

El uso de fármacos puede ser efectivo para los trastornos del ritmo cardíaco, en algunas ocasiones se requiere un marcapasos. Un tipo de marcapasos con 2 o 3 electrodos puede restaurar la secuencia normal de las contracciones de las cavidades cardíacas (terapia de resincronización cardíaca) y mejorar el resultado en algunas personas con insuficiencia cardíaca. Los médicos consideran la posibilidad de colocar un cardiodesfibrilador implantable a las personas que tienen una funcionalidad cardíaca muy deficiente, ya que en estos casos el riesgo de muerte súbita aumenta.

Si la insuficiencia cardíaca está causada por un problema en una válvula cardíaca, los médicos pueden repararla o reemplazarla.

Problemas del enfermo terminal

La esperanza de vida depende de muchos factores, incluyendo la gravedad de la insuficiencia cardíaca, si se puede corregir su causa y qué tratamiento se utiliza. Sin embargo, una vez que las personas han necesitado ser hospitalizadas por insuficiencia cardíaca, apenas cerca de 1 de cada 3 viven otros 5 años. La esperanza de vida mejora con el tratamiento.

Con el tiempo, la calidad de vida de una persona cuya insuficiencia cardíaca ha estado presente durante algún tiempo se deteriora y las posibilidades para avanzar en el tratamiento se vuelven limitadas, especialmente en las personas mayores, en quienes un trasplante cardíaco puede no ser factible. Mantener el bienestar del paciente es a veces más importante que tratar de prolongarle la vida. Es importante involucrar en estas decisiones al paciente y a los miembros de su familia. De hecho, muchos estudios demuestran que las personas con insuficiencia cardíaca grave y sus familias quieren discutir estos temas y que ello no les causa angustia. Se puede hacer mucho para proporcionar un cuidado compasivo, aliviar los síntomas y mantener la dignidad de la persona afectada (véase Muerte y agonía).

La insuficiencia cardíaca puede ser causa de muerte súbita e inesperada, sin síntomas previos de empeoramiento. Por lo tanto, siempre que sea posible, las personas que padecen insuficiencia cardíaca deben dar voluntades anticipadas acerca del tipo de atención que desean en caso de no poder tomar sus propias decisiones en el futuro. También es importante redactar o actualizar un testamento.

Prevención de la insuficiencia cardíaca

La prevención de la insuficiencia cardíaca implica el tratamiento de los trastornos que pueden causarla antes de que alguno de ellos la cause realmente. Los trastornos que pueden recibir tratamiento son los siguientes:

  • Hipertensión arterial

  • Obesidad

  • Apnea obstructiva del sueño

  • Obstrucción de una arteria coronaria

  • Valvulopatías

  • Algunas arritmias cardíacas

  • Trastorno por consumo de alcohol (o consumo excesivo de alcohol)

  • Anemia

  • Trastornos tiroideos

Más información

El siguiente recurso en inglés puede ser útil. Tenga en cuenta que el Manual no es responsable del contenido de este recurso.

  1. American Heart Association: Heart Failure

Información del fármaco para el tema

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