Mononucleosis infecciosa

(Mono)

Revisión completa: ene 2026 PorKenneth M. Kaye, MD, Harvard Medical School | Revisión de colegas realizada porChristina A. Muzny, MD, MSPH, Division of Infectious Diseases, University of Alabama at Birmingham
Última actualización: ene 2026
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Vista para pacientes

La mononucleosis infecciosa se debe a la infección por el virus Epstein-Barr (EBV, virus herpes humano tipo 4) y se manifiesta con cansancio, fiebre, faringitis y adenopatías. El cansancio puede persistir varias semanas o meses. La enfermedad puede provocar complicaciones graves, como la obstrucción de las vías aéreas, la rotura del bazo y síndromes neurológicos. El diagnóstico es clínico o con pruebas serológicas para detectar el EBV. El tratamiento es sintomático.

El EBV es un virus herpes que infecta al 50% de los niños antes de los 5 (1). En un estudio observacional de datos de la United States National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), la seroprevalencia de EBV en niños y adolescentes de 6 a 19 años fue aproximadamente del 66% (2). Más del 95% de los adultos son seropositivos para el VEB, lo que lo convierte en uno de los virus humanos más ubicuos en todo el mundo (3).

La infección por EBV suele ser asintomática.

(Véase Generalidades sobre las infecciones por virus herpes.)

Referencias generales

  1. 1. Johannsen EC, Kaye KM: Epstein-Barr Virus (Infectious Mononucleosis, Epstein-Barr Virus–Associated Malignant Diseases, and Other Diseases). In: Blaser M, Cohen JI, Holland SM, Doi Y, Falsey AR, Garrett WS, Marr KA, Mitre E, Wiilson E, eds. Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 10th ed, Elsevier Saunders, 2026:1844–861.

  2. 2. Dowd JB, Palermo T, Brite J, McDade TW, Aiello A. Seroprevalence of Epstein-Barr virus infection in U.S. children ages 6-19, 2003-2010. PLoS One. 2013;8(5):e64921. Published 2013 May 22. doi:10.1371/journal.pone.0064921

  3. 3. Luzuriaga K, Sullivan JL. Infectious mononucleosis. N Engl J Med. 2010;362(21):1993-2000. doi:10.1056/NEJMcp1001116

Fisiopatología de la mononucleosis infecciosa

Después de la exposición en la cavidad oral (p. ej., por besos), el EBV infecta a los linfocitos B. Se desarrollan linfocitos morfológicamente anormales (atípicos), principalmente a partir de linfocitos T CD8+ que responden a la infección, que es probable que sean responsables de la eliminación citotóxica de los linfocitos B infectados, con reducción subsiguiente de la carga viral y control de la infección.

Después de la infección primaria, el EBV permanece dentro del huésped, principalmente en los linfocitos B, durante toda la vida y se elimina de forma intermitente y asintomática por la bucofaringe. El virus puede detectarse en las secreciones bucofaríngeas del 10 al 20% de los adultos inmunocompetentes seropositivos para el EBV (1). La eliminación aumenta en frecuencia y título en pacientes inmunocomprometidos (p. ej., receptores de aloinjertos de órganos, personas que viven con el VIH).

El EBV no se aisló de fuentes ambientales y no es muy contagioso.

Transmisión

La transmisión puede producirse a través de transfusiones de hemoderivados, pero es mucho más frecuente a través del beso entre una persona no infectada y un individuo seropositivo en el período en el que disemina virus sin síntomas evidentes. Sólo alrededor del 5% de los pacientes se contagian el virus de una persona con una infección aguda (1).

La transmisión durante la primera infancia es más frecuente en niveles socioeconómicos más bajos y en condiciones de hacinamiento.

Trastornos asociados

El EBV se asocia estadísticamente y puede tener una relación causal con lo siguiente (2):

El EBV no es la causa del síndrome de fatiga crónica (1). Sin embargo, con muy poca frecuencia causa un síndrome que puede incluir fiebre, neumonitis intersticial, pancitopenia, hepatitis o uveítis (p. ej., infección crónica activa por el EBV).

Referencias de fisiopatología

  1. 1. Johannsen EC, Kaye KM: Epstein-Barr Virus (Infectious Mononucleosis, Epstein-Barr Virus–Associated Malignant Diseases, and Other Diseases). In: Blaser M, Cohen JI, Holland SM, Doi Y, Falsey AR, Garrett WS, Marr KA, Mitre E, Wiilson E, eds. Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 10th ed, Elsevier Saunders, 2026:1844–861.

  2. 2. Meirhaeghe MR, Balfour HH Jr. Epstein-Barr virus (EBV) infection and its sequelae in the immunocompetent host. J Clin Virol.2025;180:105854. doi:10.1016/j.jcv.2025.105854

Síntomas y signos de la mononucleosis infecciosa

En la mayoría de los niños pequeños, la infección primaria por EBV es asintomática. Los síntomas de la mononucleosis infecciosa aparecen con mayor frecuencia en adolescentes y adultos.

El período de incubación oscila entre aproximadamente 30 y 50 días (1, 2). El cansancio puede durar varios meses, pero suele ser máxima durante las primeras 2 o 3 semanas.

La mayoría de los pacientes tienen la tríada de

  • Fiebre

  • Faringitis

  • Adenopatía

En general, la fiebre asciende por la tarde o al comienzo de la noche y alcanza alrededor de 39,5° C, aunque puede llegar a 40,5° C.

La faringitis puede ser intensa, dolorosa y exudativa y puede asemejarse a la estreptocócica.

Las adenopatías suelen ser simétricas y comprometer cualquier grupo ganglionar, en particular las cadenas cervicales anterior y posterior. En ocasiones, las adenopatías pueden ser la única manifestación.

Otros síntomas y signos incluyen

  • Esplenomegalia

  • También pueden detectarse una hepatomegalia leve y dolor a la percusión del hígado

  • Edema periorbitario y petequias palatinas

  • Con menor frecuencia erupciones maculopapulosas

  • En raras ocasiones ictericia

La esplenomegalia, que se encuentra en alrededor del 50% de los pacientes (2), es máxima durante la segunda y la tercera semana y en general sólo permite la palpación de la punta del bazo.

Tradicionalmente se consideraba que el exantema era raro, pero que ocurría comúnmente tras la administración de antibióticos, en particular ampicilina, aunque tal exantema no necesariamente predecía una intolerancia futura a la ampicilina. Sin embargo, datos más recientes sugieren que el exantema puede ocurrir con mayor frecuencia, hasta en ~20% de los individuos, y que la administración de antibióticos podría no aumentar aún más la incidencia del exantema (2).

Diagnósticos diferenciales

La infección primaria por VIH puede provocar un cuadro clínico semejante a la infección aguda por EBV.

El citomegalovirus (CMV) también puede producir un síndrome de mononucleosis, con linfocitosis atípica además de esplenomegalia y hepatitis, pero en general sin faringitis grave.

La toxoplasmosis puede producir un síndrome de mononucleosis infecciosa con fiebre y adenopatía, pero en general sin faringitis.

La faringitis estreptocócica puede imitar la mononucleosis infecciosa.

La hepatitis A, B o C también puede causar resultados elevados en las pruebas de función hepática (aunque típicamente niveles mucho más altos que en la infección por VEB) y linfocitos atípicos

Perlas y errores

  • La infección primaria por VIH puede parecerse a la infección aguda por EBV; los pacientes con factores de riesgo para la infección por VIH deben evaluarse con carga viral cuantitativa de ARN del VIH en sangre, e inmunoensayo combinado de anticuerpos y prueba de antígeno p24.

Complicaciones

Si bien la recuperación suele ser completa, las complicaciones pueden ser muy graves.

Las complicaciones neurológicas son infrecuentes, pero incluyen encefalitis, convulsiones, síndrome de Guillain-Barré, neuropatía periférica, meningitis viral, mielitis, parálisis de los nervios craneales y psicosis. La encefalitis puede manifestarse con una disfunción cerebelosa o ser generalizada y rápidamente progresiva, similar a la encefalitis por herpes simple, aunque en general es autolimitada.

Las complicaciones hematológicas suelen ser autolimitadas. Incluyen

  • Granulocitopenia

  • Trombocitopenia

  • Anemia hemolítica

En el 50% de los pacientes ocurre granulocitopenia o trombocitopenia transitoria leve (2, 3); los casos graves, con infección bacteriana o hemorragia, se producen con menor frecuencia. La anemia hemolítica suele ser consecuencia de la presencia de anticuerpos crioaglutinina con especificidad anti-i.

La rotura del bazo puede provocar complicaciones graves. Esta puede ser secundaria a la esplenomegalia y al edema capsular, que son máximos entre 10 y 21 días después de la presentación de los síntomas. Sólo en el 50% de los pacientes se identifican antecedentes de traumatismos. La rotura suele provocar dolor, pero a veces produce sólo una hipotensión arterial indolora. (Para el tratamiento, véase Lesión esplénica).

Las complicaciones respiratorias incluyen, rara vez, obstrucción de la vía aérea superior debido a adenopatías faríngeas o paratraqueales; las complicaciones respiratorias pueden responder rápidamente a los glucocorticoides.

Las complicaciones hepáticas se manifiestan con aumento de la concentración de aminotransferasa (alrededor de 2 hasta 3 veces el valor normal, con normalización en 3 a 4 semanas) y se encuentran en alrededor del 90% de los casos (1). Si el paciente presenta ictericia o elevación más significativa de las enzimas, deben buscarse otras causas de hepatitis.

La infección fulminante por el EBV aparece en forma esporádica, pero puede encontrarse en varios miembros de una familia, en particular con síndrome linfoproliferativo ligado al X. Los pacientes que sobreviven a la infección primaria fulminante por EBV [siglas en inglés de Virus de Epstein Barr] con síndrome linfoproliferativo corren un riesgo elevado de desarrollar agammaglobulinemia o linfoma.

Referencias de los signos y síntomas

  1. 1. Dunmire SK, Grimm JM, Schmeling DO, Balfour HH Jr, Hogquist KA. The Incubation Period of Primary Epstein-Barr Virus Infection: Viral Dynamics and Immunologic Events. PLoS Pathog. 2015;11(12):e1005286. Published 2015 Dec 1. doi:10.1371/journal.ppat.1005286

  2. 2. Johannsen EC, Kaye KM. Epstein-Barr Virus (Infectious Mononucleosis, Epstein-Barr Virus–Associated Malignant Diseases, and Other Diseases). In: Blaser M, Cohen JI, Holland SM, Doi Y, Falsey AR, Garrett WS, Marr KA, Mitre E, Wiilson E, eds. Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 10th ed, Elsevier Saunders, 2026:1844–861.

  3. 3. Luzuriaga K, Sullivan JL. Infectious mononucleosis. N Engl J Med. 2010;362(21):1993-2000. doi:10.1056/NEJMcp1001116

Diagnóstico de la mononucleosis infecciosa

  • Prueba para detectar anticuerpos heterófilos

  • Pruebas serológicas específicas para el VEB

  • Pruebas adicionales para excluir otras infecciones

La mononucleosis infecciosa debe sospecharse en pacientes con signos y síntomas típicos (1). La faringitis exudativa, las adenopatías cervicales anteriores y la fiebre pueden ser clínicamente indistinguibles de las causadas por el estreptococo beta-hemolítico del grupo A. No obstante, el hallazgo de adenopatías cervicales posteriores o generalizadas o de hepatoesplenomegalia sugiere una mononucleosis infecciosa. Asimismo, la detección de estreptococos en la bucofaringe no excluye la mononucleosis infecciosa.

Si los pacientes tienen factores de riesgo (p. ej., actividad sexual, posible exposición parenteral) para la infección por VIH, debe llevarse a cabo lo siguiente:

  • Carga viral cuantitativa de ARN de VIH en sangre

  • Inmunoensayo combinado de anticuerpos y ensayo del antígeno p24

La inmunoadsorción ligada a enzimas (ELISA) y la inmunotransferencia suelen ser negativas para VIH durante la infección aguda, por lo que no se deben usar solas para diagnosticar la infección primaria temprana por este virus. La detección cuantitativa de ARN del VIH y del antígeno p24 es más sensible para el diagnóstico de la infección aguda por VIH, porque el ARN del VIH y el antígeno p24 están presentes en la sangre antes de que se desarrollen los anticuerpos contra el VIH.

Pruebas de laboratorio

El diagnóstico también suele requerir un hemograma completo y pruebas serológicas para EBV. Hasta el 30% de los leucocitos corresponde a linfocitos con morfología atípica (2). Si bien los linfocitos aislados se asemejan a los de la leucemia, su heterogeneidad es una característica poco habitual en esa enfermedad. También pueden hallarse linfocitos atípicos en la infección por VIH o CMV, hepatitis B, influenza B, rubéola u otras enfermedades virales, de manera que el diagnóstico requiere una confirmación que generalmente se logra con pruebas serológicas. Cabe señalar que los recuentos muy altos de linfocitos atípicos solo se detectan generalmente en las infecciones primarias por VEB y CMV.

Se desarrollaron dos pruebas serológicas para diagnosticar la infección aguda por EBV:

  • Prueba para detectar anticuerpos heterófilos

  • Prueba de anticuerpos específicos para el EBV

Los anticuerpos heterófilos se miden con varias pruebas de aglutinación en tarjeta (monospot). No obstante, los anticuerpos heterófilos solo se detectan en el 50% de los pacientes de 2 a 5 años y entre el 85 y el 90% de los adolescentes y los adultos con mononucleosis infecciosa (3). Debe señalarse que la prueba de anticuerpos heterófilos puede dar resultados falsos positivos en algunos pacientes con infección aguda por VIH. El título y la prevalencia de anticuerpos heterófilos se elevan durante las 2.ª y 3.ª semanas de la enfermedad. Por lo tanto, si se sospecha el diagnóstico y la prueba de anticuerpos heterófilos es negativa al principio de la enfermedad clínica (en la primera semana), la prueba puede repetirse aproximadamente 7 días después. Debido a la posibilidad de resultados falsos positivos o negativos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no recomiendan el uso de anticuerpos heterófilos para diagnosticar la infección primaria por VEB (4). Sin embargo, una prueba de anticuerpos heterófilos positiva en la situación clínica apropiada suele ser suficiente para confirmar el diagnóstico de infección primaria por EBV. En forma alternativa, se pueden evaluar anticuerpos contra EBV.

Las pruebas de anticuerpos específicos contra EBV son muy sensibles. Si los títulos de anticuerpos son negativos o indican una infección lejana (p. ej., IgG positiva e IgM negativa), deben considerarse otros diagnósticos que pueden presentarse con síntomas similares (es decir, infección aguda por VIH, infección por CMV).

Existen pruebas para anticuerpos contra antígenos específicos del VEB: antígeno de la cápside viral ([VCA], tanto IgG como IgM); antígeno temprano (EA, IgG); y antígeno nuclear del VEB (EBNA, IgG). Estos se interpretan de la siguiente manera (4):

  • Los anticuerpos IgM contra el antígeno de la cápside del virus (VCA) indican una infección primaria por VEB (estos anticuerpos desaparecen dentro de los 3 meses siguientes a la infección).

  • La IgG VCA (EBV VCA-IgG) también se desarrolla temprano en la infección primaria por EBV, pero estos anticuerpos persisten de por vida.

  • El anticuerpo IgG anti-EA aparece en la fase aguda de la enfermedad y generalmente disminuye a niveles indetectables después de 3 a 6 meses

  • Los anticuerpos contra el antígeno nuclear del VEB (EBNA-IgG) se desarrollan más tarde (después de 2 a 4 meses) en la infección aguda por VEB y también persisten de por vida.

Referencias del diagnóstico

  1. 1. Miller JM, Binnicker MJ, Campbell S, et al. Guide to Utilization of the Microbiology Laboratory for Diagnosis of Infectious Diseases: 2024 Update by the Infectious Diseases Society of America (IDSA) and the American Society for Microbiology (ASM). Clin Infect Dis. Published online March 5, 2024. doi:10.1093/cid/ciae104

  2. 2. Ebell MH, Call M, Shinholser J, Gardner J. Does This Patient Have Infectious Mononucleosis?: The Rational Clinical Examination Systematic Review. JAMA. 2016;315(14):1502-1509. doi:10.1001/jama.2016.2111

  3. 3. De Paschale M, Clerici P. Serological diagnosis of Epstein-Barr virus infection: Problems and solutions. World J Virol. 2012;1(1):31-43. doi:10.5501/wjv.v1.i1.31

  4. 4. Centers for Disease Control and Preventionp. Estein–Barr Virus and Infectious Mononucleosis. . Laboratory Testing for Epstein-Barr Virus (EBV). April 10 2024. Accessed October 17, 2025.

Tratamiento de la mononucleosis infecciosa

  • Tratamiento de sostén

  • Los glucocorticoides pueden ser útiles en la enfermedad grave

El tratamiento de la mononucleosis infecciosa es sintomático. Se recomienda a los pacientes que guarden reposo durante la fase aguda, pero que pueden reiniciar su actividad cuando la fiebre, la faringitis y el malestar general hayan desaparecido. Para prevenir la rotura esplénica, los pacientes deben evitar levantar peso y realizar deportes de contacto durante un mes tras la aparición de los síntomas y hasta que la esplenomegalia se resuelva (puede controlarse con ecografía).

Si bien los glucocorticoides aceleran la defervescencia (período de reducción de la fiebre) y mejoran la faringitis, en general no se indican en casos no complicados. Los glucocorticoides pueden ser útiles durante las complicaciones, como la obstrucción inminente de la vía aérea, la trombocitopenia grave y la anemia hemolítica. Aciclovir por vía oral o intravenosa reduce la diseminación del EBV [siglas en inglés de Virus de Epstein Barr] de la mucosa bucofaríngea, pero no hay pruebas científicas convincentes que justifiquen su uso en la práctica clínica en la mononucleosis por EBV.

Pronóstico de la mononucleosis infecciosa

La mononucleosis infecciosa suele ser autolimitada. La duración de la enfermedad varía y la fase aguda persiste alrededor de 2 semanas. En general, muchos pacientes pueden regresar a la escuela o el trabajo en 2 semanas. El cansancio puede persistir varias semanas más o, hasta en un 10% de los casos, varios meses.

La mortalidad es muy rara y se debe sobre todo a las complicaciones (p. ej., encefalitis, rotura esplénica, obstrucción de la vía aérea).

Conceptos clave

  • La infección por EBV es muy común; el virus permanece dentro del huésped durante toda la vida del individuo y se va eliminado en forma intermitente y asintomática por la bucofaringe del paciente.

  • Sólo alrededor del 5% de los pacientes se contagian el virus de una persona con una infección aguda.

  • Las manifestaciones típicas incluyen fatiga (que a veces persiste durante semanas o meses), fiebre, faringitis, esplenomegalia y adenopatías.

  • Las complicaciones graves poco frecuentes incluyen encefalitis y otras manifestaciones neurológicas, ruptura del bazo, obstrucción de las vías respiratorias debido al agrandamiento de las amígdalas, anemia hemolítica, trombocitopenia e ictericia.

  • Una prueba de anticuerpos heterófilos positiva o una prueba específica de anticuerpos contra EBV es útil en la situación clínica apropiada.

  • La infección primaria por VIH puede tener una presentación clínica similar a la del EBV agudo; por lo tanto, la prueba para detectar VIH se debe realizar en pacientes con riesgo de infección por VIH.

  • Proporcionar cuidados de sostén y recomendar que se evite levantar cosas pesadas y realizar deportes de contacto; los antivirales no están indicados.

  • Considerar la administración de glucocorticoides para las complicaciones como la obstrucción inminente de la vía aérea, la trombocitopenia grave y la anemia hemolítica.

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