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Evaluación de los trastornos anorrectales

Por Parswa Ansari, MD, Program Director, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

Información:
para pacientes

El canal anal comienza en el margen anal y finaliza en la unión anorrectal (línea pectínea, unión mucocutánea, línea dentada), donde hay de 8 a 12 criptas anales y de 5 a 8 papilas. El canal está tapizado por anodermo, una continuación de la piel externa. El canal anal y la piel adyacente están inervados por nervios sensitivos somáticos, y son muy sensibles a estímulos dolorosos. El drenaje venoso del canal anal es a través del sistema de la vena cava, pero la unión anorrectal puede drenar tanto hacia el sistema porta como hacia el sistema cava. Los linfáticos del canal anal pasan a los ganglios ilíacos internos, la pared posterior de la vagina y los ganglios inguinales. Las distribuciones venosa y linfática determinan cómo se diseminan la enfermedad maligna y las infecciones.

El recto es una continuación del colon sigmoideo, que comienza a la altura de la tercera vértebra sacra y llega hasta la unión anorrectal. El revestimiento del recto está formado por mucosa glandular roja, brillante, con inervación autónoma y es relativamente insensible al dolor. El drenaje venoso es por el sistema porta. El drenaje linfático del recto transcurre a lo largo del pedículo vascular hemorroidal superior hasta los ganglios mesentéricos inferiores y aórticos.

El anillo esfinteriano que rodea al canal anal está formado por el esfínter interno, la porción central de los elevadores y los componentes del esfínter externo. En el plano anterior es más vulnerable a los traumatismos, que pueden provocar incontinencia. El puborrectal crea un cabestrillo muscular alrededor del recto para apoyo y asistencia durante la defecación.

Anamnesis

La anamnesis debe incluir detalles sobre hemorragia, dolor, protrusión, secreción, tumefacción, sensaciones anormales, deposiciones, incontinencia, características de las heces, uso de carárquicos y enemas, y síntomas abdominales y urinarios. Debe interrogarse a todos los pacientes acerca de coito anal y otras posibles causas de traumatismo e infección.

Exploración física

La exploración debe realizarse de manera delicada y con buena iluminación. Consiste en inspección externa, palpación perianal y tacto rectal, exploración abdominal y tacto rectovaginal bidigital. A menudo, incluye anoscopia y sigmoidoscopia rígida o flexible hasta 15-60 cm por encima del margen anal (ver Anoscopia y sigmoidoscopia). Lo mejor es realizar la inspección, la palpación, y la anoscopia y sigmoidoscopia con el paciente en decúbito lateral izquierdo (posición de Sims) o o boca abajo en una camilla basculante. En caso de lesiones anales dolorosas, puede requerirse anestesia tópica (ungüento de lidocaína al 5%), regional o incluso anestesia general. La limpieza con un enema de fosfato, si es posible tolerarlo, puede facilitar la sigmoidoscopia. Pueden tomarse biopsias, frotis y cultivos, y se practican estudios por la imagen si está indicado.