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Dolor en múltiples articulaciones

Por

Alexandra Villa-Forte

, MD, MPH, Cleveland Clinic

Última modificación del contenido sep. 2019
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Las articulaciones pueden presentar dolor (artralgia) o también inflamación (artritis). La inflamación de las articulaciones suele ir acompañada de calor, hinchazón (debido al líquido intraarticular o derrame) y eritema infrecuente. El dolor puede aparecer sólo con el uso o también en reposo. A veces lo que es descrito por los pacientes como dolor articular puede tener una fuente extraarticular (p. ej., una estructura periarticular o hueso).

El dolor poliarticular (poliartralgia) implica múltiples articulaciones (el dolor en una sola articulación se explica en otra sección). Los trastornos poliarticulares pueden afectar diferentes articulaciones en distintos momentos. Cuando múltiples articulaciones se ven afectadas, la siguiente distinción puede ser útil para diferenciar entre los diversos trastornos, en especial artritis:

  • Oligoarticular: Afecta 4 articulaciones

  • Poliarticular: afecta > 4 articulaciones

Fisiopatología

Las fuentes de dolor articular se originan dentro de la articulación. Las fuentes de dolor periarticulares se originan en las estructuras que rodean la articulación (p. ej., tendones, ligamentos, bolsas, músculos).

El dolor poliarticular por causas articulares puede ser el resultado de:

La membrana sinovial y la cápsula de la articulación son las principales fuentes de dolor en una articulación. La membrana sinovial es el principal sitio afectado por una inflamación (sinovitis). El dolor que afecta a múltiples articulaciones en ausencia de inflamación puede deberse a una mayor laxitud articular y un traumatismo excesivo, como en el síndrome de hipermovilidad benigna.

La poliartritis puede afectar articulaciones periféricas, articulaciones axiales (p. ej., sacroilíaca, apófisis, discos intervertebrales, costovertebral) o ambas.

Etiología

La artritis oligoarticular periférica y la artritis poliarticular se asocian con una infección sistémica (p. ej., viral) o con una afección inflamatoria sistémica (artritis reumatoide), con mayor frecuencia que la artritis monoarticular. Por lo general se puede determinar una causa específica (véase tablas Some Causes of Pain in ≥ Joints y Algunas causas de dolor en ≤ 4 articulaciones); sin embargo, a veces la artritis es transitoria y se resuelve antes de establecer un diagnóstico. Una afección axial sugiere una espondiloartropatía seronegativa (también llamada espondiloartritis), pero también puede ocurrir en la artritis reumatoide (que afecta a la columna vertebral cervical, pero no a la columna vertebral lumbar).

Las causas más frecuentes de artritis poliarticular aguda son:

Las causas más frecuentes de artritis poliarticular crónica en adultos son:

Las causas más frecuentes de dolor poliarticular no inflamatorio en adultos son:

Las causas más frecuentes de poliartralgia crónica en adultos son artritis reumatoide y artrosis.

Las causas más frecuentes de dolor poliarticular crónico en niños son:

Tabla
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Algunas causas de dolor en ≥ 5 articulaciones*

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico†

Dolor intenso, migratorio que afecta principalmente las articulaciones grandes en las piernas, codos y muñecas

El dolor es más intenso que la hinchazón

Manifestaciones extraarticulares, como fiebre, síntomas y signos de disfunción cardíaca, corea, nódulos subcutáneos y erupción

Previo a una faringitis estreptocócica

Criterios clínicos específicos (de Jones)

Investigación de infección por estreptococo grupo A (p. ej., cultivo, prueba rápida de antígeno estreptocócico, o títulos de antiestreptolisina O y anti-DNasa)

Electrocardiograma y a veces ecocardiograma

Hemoglobinopatías (p. ej., anemia o rasgo drepanocítico, talasemias)

El dolor por lo general cerca pero a veces en las articulaciones, en ocasiones simétrico

En general niños o pacientes jóvenes de origen africano o mediterráneo, a menudo se conoce el diagnóstico

Electroforesis de hemoglobina

Síndromes de hipermovilidad (p. ej., Ehlers-Danlos, Marfan, hipermovilidad benigna)

Poliartralgia, rara vez con artritis

Subluxación articular recurrente

En ocasiones, mayor laxitud cutánea

Por lo general, antecedentes familiares de hipermotilidad articular

En síndrome de Marfan y de Ehlers-Danlos, es posible una historia familiar de aneurisma o disección de la aorta a edad temprana o mediana

Evaluación clínica

Artritis infecciosa bacteriana (séptica) (más comúnmente monoarticular)

Artritis aguda con dolor intenso y derrames articulares

A veces, inmunosupresión o factores de riesgo para enfermedades de transmisión sexual

Artrocentesis

Artritis aguda

Dolor e hinchazón menos graves que en la artritis infecciosa bacteriana

Otros síntomas sistémicos que dependen del virus (p. ej., ictericia en hepatitis B, linfadenopatía generalizada en HIV)

Artrocentesis

Pruebas de serología viral según indicación clínica (p. ej., el antígeno de superficie de la hepatitis B y el anticuerpo IgM contra el ántige core de la hepatitis B si se sospecha hepatitis B)

Inicio en la infancia de los síntomas articulares

Manifestación con oligoartritis más uveítis, o con síntomas sistémicos (enfermedad de Still-fiebre, exantema, adenopatías, esplenomegalia, derrame pleural o pericárdico)

Evaluación clínica

Anticuerpos antinucleares, factor reumatoide y pruebas de HLA-B27

Otras enfermedades reumáticas (p. ej., síndrome de Sjögren, miositis autoinmunitaria, polimialgia reumática, esclerosis sistémica [esclerodermia])

Manifestaciones de la enfermedad específica, incluyendo manifestaciones dermatológicas específicas (dermatomiositis), disfagia, síndrome de Raynaud grave o esclerodactilia (esclerosis sistémica), dolor muscular (polimialgia reumática), o sequedad de ojos y de boca (síndrome de Sjögren)

Evaluación clínica

A veces, radiografías o pruebas serológicas (p. ej., anti-SSA y anti-SSB en el síndrome de Sjögren, anti-Scl-70 en la esclerosis sistémica)

En algunos casos, biopsia de piel y músculos

Uno de los cinco patrones de afección articular, que incluyen poliartritis similar a la artritis reumatoide y oligoartritis

Manifestaciones extraarticulares, tales como psoriasis, onicodistrofia, uveítis, tendinitis, y dactilitis (dedos en salchicha)

Evaluación clínica

A veces, radiografías

Artritis simétrica de las articulaciones pequeñas y grandes

Rara vez, inicialmente monoarticular u oligoarticular

Más frecuente entre los adultos jóvenes, pero puede aparecer a cualquier edad

A veces deformidades de las articulaciones en las etapas finales

Evaluación clínica

Factor reumatoide y evaluación de anticuerpos anti-péptido citrulinado cíclico (CCP)

Radiografías

Enfermedad del suero

Artralgia con más frecuencia que artritis

Fiebre, adenopatía y exantema

Exposición a hemoderivados dentro de los 21 días posteriores al inicio de los síntomas

Evaluación clínica

Artralgia con más frecuencia que artritis

Manifestaciones sistémicas, tales como erupción cutánea (p. ej., eritema malar), lesiones mucosas (p. ej., úlceras orales), serositis (p. ej., pleuritis, pericarditis), manifestaciones de glomerulonefritis

Más común en mujeres

Evaluación clínica

Anticuerpos antinucleares, anti-dsDNA, hemograma completo (leucopenia o trombocitopenia), análisis de orina, perfil químico con creatinina y enzimas hepáticas

Vasculitis sistémicas (p. ej., vasculitis asociada a inmunoglobulina A [antes llamada púrpura de Henoch-Schönlein], poliarteritis nudosa, granulomatosis con poliangeítis)

Artralgia con más frecuencia que artritis

Síntomas extraarticulares, a menudo que involucran múltiples sistemas orgánicos (p. ej., dolor abdominal, insuficiencia renal, manifestaciones de neumonía, síntomas nasosinusales, lesiones en la piel que pueden incluir erupción, púrpura, nódulos y úlceras)

Pruebas serológicas según indicación clínica (p. ej., pruebas de ANCA (antineutrophil cytoplasmic autoantibodies) en caso de sospecha de granulomatosis con poliangeítis)

Biopsia si está indicada (p. ej., de riñón, piel, o pulmón)

* Estas afecciones también pueden manifestarse como oligoarticulares (afectan a ≤ 4 articulaciones).

†En pacientes con derrame o inflamación articular, debe realizarse una artrocentesis (con recuento celular, tinción de Gram, cultivos y estudio para cristales) y evaluarse la velocidad de eritrosedimentación y proteína C reactiva. La radiografía suele ser innecesaria.

dsDNA = DNA bicatenario.

Tabla
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Algunas causas de dolor en ≤ 4 articulaciones

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico*

Por lo general, dolor y rigidez axial, peor por la mañana y se alivia con la actividad

A veces derrames en grandes articulaciones periféricas

A veces manifestaciones extraarticulares (p. ej., uveítis, entesitis, insuficiencia aórtica)

Más frecuente en hombres adultos jóvenes

Radiografía de columna lumbosacra

En algunos casos RM o TC, análisis de sangre (eritrosedimentación, proteína C reactiva y hemograma completo) o criterios clínicos específicos (criterios de Nueva York modificados)

Artralgia o artritis

Manifestaciones extraarticulares, como lesiones orales o genitales recurrentes, o uveítis

En general comienza durante la tercera década de la vida

Criterios clínicos específicos (internacionales)

Artritis inducida por cristales‡, causada por cristales de ácido úrico (gota), cristales de pirofosfato de calcio (artritis por pirofosfato de calcio o seudogota) o cristales de hidroxiapatita de calcio

Aparición aguda de artritis con calor e hinchazón en la articulación

Puede ser clínicamente indistinguible de artritis infecciosa bacteriana (séptica)

A veces, fiebre

Artrocentesis

Artralgia o artritis

Síntomas sistémicos, como fiebre, sudores nocturnos, erupción, pérdida de peso, soplo cardíaco

Hemocultivos

Ecocardiografía

Dolor crónico que afecta con mayor frecuencia la base de los pulgares, articulaciones IFP e IFD, las rodillas y las caderas

A veces nódulos de Heberden

Radiografías

Artritis reactiva y artritis enteropática†

Artritis asimétrica y más frecuente en las grandes articulaciones de los miembros inferiores

Artritis reactiva: infección gastrointestinal o genitourinaria 1-3 semanas antes de la aparición de una artritis aguda

Artritis enteropática: enfermedad gastrointestinal coexistente (p. ej., enfermedad intestinal inflamatoria, cirugía de derivación intestinal) con una artritis crónica

Evaluación clínica

Estudios para ETS según indicación clínica

*En pacientes con derrame o inflamación articular, debe realizarse una artrocentesis (con recuento celular, tinción de Gram, cultivos y estudio para cristales) y evaluarse la velocidad de eritrosedimentación y proteína C reactiva. Los rayos X no suelen ser de utilidad en las primeras etapas de la enfermedad.

† Estas enfermedades pueden manifestarse con afección axial.

‡ La artritis inducida por cristales es casi siempre monoarticular, aunque a veces puede ser oligoarticular.

IFD = interfalángica distal; IFP = interfalángica proximal.

Evaluación

Debe determinarse si la causa de los síntomas se origina en las articulaciones, las estructuras periarticulares o ambas y si existe inflamación. Se deben buscar y evaluar síntomas y hallazgos extraarticulares, lo que puede sugerir enfermedades inflamatorias sistémicas específicas, en particular si hay inflamación de las articulaciones.

Anamnesis

En los antecedentes de la enfermedad actual se deben identificar las características del dolor articular, síntomas articulares asociados y síntomas sistémicos. Es importante determinar la forma de comienzo de los síntomas (abrupto o gradual), patrones temporales (p. ej., variación diurna, persistentes o intermitentes), la duración (agudos o crónicos) y los factores exacerbantes y mitigantes (p. ej., descanso, actividad). Debe preguntarse al paciente acerca de contactos sexuales sin protección (riesgo de artritis infecciosa bacteriana en infección gonocócica diseminada) y picaduras de garrapata o residencia o viajes a áreas endémicas de la enfermedad de Lyme.

Se debe hacer un estudio de sistemascompleto con el fin de identificar síntomas extraarticulares que puedan sugerir trastornos específicos (véase tablas Algunas causas de dolor en ≥ 5 articulaciones, Algunas causas de dolor en ≤ 4 articulaciones, y Algunos hallazgos sugestivos en dolor poliarticular).

Se deben investigar los antecedentes personales y familiares para identificar enfermedades inflamatorias sistémicas conocidas y otras afecciones que puedan producir síntomas articulares (véase tablas Algunas causas de dolor en ≥ 5 articulaciones y SAlgunas causas de dolor en ≤ 4 articulaciones). Algunos trastornos inflamatorios sistémicos son más prevalentes en familias con perfiles genéticos específicos.

Examen físico

El examen físico debe ser completo, y evaluar los principales sistemas (p. ej., la piel y las uñas, los ojos, los genitales, las superficies mucosas, el corazón, los pulmones, el abdomen, la nariz, el cuello, los ganglios linfáticos, y el sistema neurológico), así como el sistema músculo-esquelético. Evaluar los signos vitales en busca de fiebre.

El examen de la cabeza debe observar cualquier signo de inflamación ocular (p. ej., uveítis, conjuntivitis) y lesiones nasales u orales. Se debe inspeccionar la piel en busca de erupciones cutáneas y lesiones (p. ej., equimosis, úlceras en la piel, placas psoriásicas, púrpura, eritema malar). También se evalúa la presencia de adenopatías y esplenomegalia.

En el examen cardiopulmonar deben buscarse signos de pleuritis, pericarditis, o anomalías valvulares (p. ej., soplo, roce pericárdico, ruidos cardíacos apagados, matidez bibasilar compatible con derrame pleural).

En el examen genital deben buscarse secreciones, úlceras u otros signos de enfermedades de transmisión sexual.

En el examen musculoesquelético se debe comenzar por distinguir entre dolor articular, periarticular, de tejido conjuntivo o muscular. El examen de la articulación comienza con la inspección, observación de deformaciones, eritema, hinchazón o derrame y continúa con la palpación para identificar derrame articular, calor e hipersensibilidad puntual. Se debe evaluar el rango de movimiento activo y pasivo. Se puede percibir una crepitación durante la flexión o la extensión de la articulación. La comparación con la articulación contralateral no afectada permite detectar cambios más sutiles. En el examen debe determinarse si la distribución de las articulaciones afectadas es simétrica o asimétrica. Las articulaciones dolorosas se pueden comprimir sin flexionar o extender.

Se deben examinar las estructuras periarticulares para determinar la afección de tendones, bolsas, o ligamentos, observando la presencia de hinchazón blanda aislada en el sitio de una bolsa (bursitis), o hipersensibilidad puntual en el sitio de inserción de un tendón (tendinitis).

Signos de alarma

Los siguientes hallazgos son de particular importancia:

  • Calor, hinchazón, y eritema en la articulación

  • Cualquier síntoma extraarticular (p. ej., fiebre, rigidez, exantema, escalofríos, placas, úlceras mucosas, conjuntivitis, uveítis, soplo, púrpura, pérdida de peso)

Interpretación de los hallazgos

Es importante determinar, mediante un examen físico cuidadoso, si el dolor se origina en las articulaciones, en estructuras adyacentes (p. ej., los huesos, tendones, bolsas, músculos), en ambos sitios (p. ej., en el caso de gota), o en otras estructuras. El dolor o la hinchazón de un solo lado de la articulación, o fuera de la línea articular, sugieren un origen extraarticular (p. ej., en tendones o bolsas); un dolor localizado en la línea articular o una afección más difusa de la articulación sugiere una causa intraarticular. La compresión de la articulación sin flexionar o extender no produce dolor en pacientes con tendinitis o bursitis, pero es bastante dolorosa en las personas con artritis. Un dolor que empeora con el movimiento activo de la articulación, pero no con el movimiento pasivo, puede indicar una tendinitis o una bursitis (extraarticular); una inflamación intraarticular por lo general restringe en forma significativa la amplitud de movimiento activo y pasivo.

Es importante determinar la presencia de inflamación en las articulaciones. El dolor durante el reposo o al comienzo de la actividad sugiere inflamación articular, mientras que un dolor que se agrava con el movimiento y se alivia con el reposo sugiere una lesión mecánica o no inflamatoria (p. ej., artrosis). La presencia de calor y eritema sugiere inflamación, aunque estos signos no suelen ser sensibles, de modo que su ausencia no descarta una inflamación.

Los signos clínicos de rigidez prolongada por la mañana, rigidez luego de un período de inactividad (fenómeno del gel), hinchazón articular no traumática y fiebre o pérdida de peso no intencional sugieren una afección inflamatoria sistémica con afectación articular. Un dolor difuso, vago, que afecta las estructuras miofasciales y sin signos de inflamación sugiere fibromialgia.

La simetría en la afección articular puede orientar el diagnóstico. La afección tiende a ser simétrica en la artritis reumatoide, mientras que una afección asimétrica es más sugestiva de artritis psoriásica, gota y artritis reactiva o artritis enteropática.

El examen de las articulaciones de la mano puede dar otras pistas (véase tabla Algunos hallazgos sugestivos en el dolor articular poliarticular) que ayudan a diferenciar la artrosis de la artritis reumatoide (véase tabla Características diferenciales de la mano en la artritis reumatoide y la artrosis) o que pueden sugerir otros trastornos.

Un dolor vertebral en presencia de artritis periférica sugiere una espondiloartropatía seronegativa (espondilitis anquilosante,artritis reactiva, artritis psoriásica, o artritis enteropática) aunque también puede ocurrir en la artritis reumatoide (generalmente con dolor cervical). Una oligoartritis de reciente comienzo acompañada de dolor vertebral podría ser una espondiloartropatía seronegativa en pacientes con antecedentes familiares de esta enfermedad. El enrojecimiento y el dolor ocular acompañados de dolor lumbar sugieren espondilitis anquilosante. Una oligoartritis de reciente comienzo en un paciente con antecedente de psoriasis en placas previa, sugiere una artritis psoriásica.

Tabla
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Algunos hallazgos sugestivos en dolor poliarticular

Hallazgo

Posible causa

Signos generales

Tendinitis coexistente

Conjuntivitis, diarrea, lesiones cutáneas y genitales

Fiebre

Artritis infecciosa, gota, enfermedades inflamatorias sistémicas (p. ej., lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide)

Malestar general, pérdida de peso, y adenopatía

Infección aguda por HIV, artritis idiopática juvenil sistémica (enfermedad de Still)

Lesiones bucales y genitales

Placas plateadas elevadas

Faringitis y artritis migratoria recientes

Vacunación o uso de producto sanguíneo reciente

Enfermedad del suero

Lesiones en la piel, dolor abdominal, síntomas respiratorios y lesiones mucosas

Uretritis

Participación asimétrica de las articulaciones IFP e IFD con hinchazón difusa de los dedos (dactilitis) o uñas punteadas

Tofos y afección asimétrica de articulaciones de la mano, incluso con inflamación activa de las articulaciones IFD (nódulos de Heberden)

Agrandamienton óseo en articulaciones IFP (nódulos de Bouchard) o IFD (nódulos de Heberden)

Afección de la primera articulación carpometacarpiana (CMC)

Fenómeno de Raynaud

Erupción escamosa, a menudo con formación de placas, sobre superficies de extensión de las articulaciones MCF e IFP (pápulas de Gottron)

Laxitud de múltiples tendones de los dedos que puede dar lugar a deformidades reversibles en los dedos (artropatía de Jaccoud)

Afección simétrica de las articulaciones IFP y MCP, en particular con deformidades en cuello de cisne o boutonnière

Engrosamiento de la piel sobre los dedos (esclerodactilia) y contracturas en flexión

IFD = interfalángica distal; MCF = metacarpofalángica; IFP = interfalángica proximal; LES = lupus eritematoso sistémico.

Tabla
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Características diferenciales de la mano en artritis reumatoide y artrosis

Criterios

Artritis reumatoidea

Artrosis

Hinchazón articular

Frecuente

Sinovial, capsular, tejido blando

Infrecuente

Posible tumefacción leve

Hipertrofia ósea

Sólo en las últimas etapas

Común, a menudo con espolones irregulares

Afección de articulación interfalángica distal

Infrecuente

Frecuente

Afección de articulación metacarpofalángica

Frecuente

Inusual, generalmente leve

Posiblemente afección significativa de articulaciones MCF en la hemocromatosis

Afección de articulación interfalángica proximal

Frecuente

Frecuente

Afección de la muñeca

Frecuente

El compromiso infrecuente de la primera articulación carpometacarpiana (CMC) (común) a veces se percibe como dolor en la muñeca

CMC = carpometacarpiana; IFD = interfalángica distal; MCF = metacarpofalángica; PIP = interfalángica proximal.

Adaptado de Bilka PJ: Physical examination of the arthritic patient. Bulletin on the Rheumatic Diseases 20:596–599, 1970.

Estudios complementarios

Los siguientes estudios son importantes:

  • Artrocentesis

  • Eritrosedimentación y proteína C reactiva

  • Pruebas serológicas

  • En la artritis crónica, radiografía

La artrocentesis es obligatoria en la mayoría de los pacientes con derrame reciente para descartar una infección e identificar la presencia de cristales. También puede ayudar a distinguir entre un proceso inflamatorio y no inflamatorio. El examen del líquido sinovial incluye recuento de leucocitos con fórmula diferencial, tinción de Gram y cultivos, y el examen microscópico de cristales utilizando luz polarizada. El hallazgo de cristales en el líquido sinovial confirma una artritis inducida por cristales, pero no descarta la presencia de otra infección coexistente. Un líquido sinovial no inflamatorio (p. ej., recuento de leucocitos< 1000/mcL [< 1 × 109/L]) sugiere artrosis o traumatismo. Un líquido hemorrágico es compatible con hemartrosis. El recuento de leucocitos en el líquido sinovial puede ser muy alto (p. ej., > 50.000/mcL [> 50 × 109/L]) en artritis infecciosa y en artritis inducida por cristales. El recuento de leucocitos en el líquido sinovial en enfermedades inflamatorias sistémicas con poliartritis oscila entre 1.000 y 50.000/mcL (1 y 50 × 109/L).

Si no se puede establecer el diagnóstico específico en base a la anamnesis y el examen físico, pueden ser necesarios estudios adicionales. El estudio de la velocidad de eritrosedimentación y de la proteína C-reactiva pueden ayudar a determinar si la artritis es inflamatoria. Valores elevados de velocidad de eritrosedimentación y de proteína C reactiva sugieren inflamación, aunque esto es inespecífico, en especial en ancianos. Los resultados son más específicos si los valores son altos durante los brotes inflamatorios y normales fuera de estos.

Si se sospecha una enfermedad inflamatoria sistémica, deben realizarse estudios serológicos para anticuerpos antinucleares, DNA de doble cadena, factor reumatoideo, anticuerpos antipéptido citrulinado cíclico y anticuerpos citoplasmáticos antineutrofílicos (ANCA) para ayudar a confirmar el diagnóstico. Las pruebas específicas deben indicarse solamente para apoyar un diagnóstico específico, como lupus eritematoso sistémico, vasculitis asociada a ANCA, o artritis reumatoide.

Si la artritis es crónica, se deben indicar radiografías para buscar signos de daño articular.

Pueden ser necesarios otros estudios para identificar enfermedades específicas (véase tablas Algunas causas de dolor en ≥ 5 articulaciones y Algunas causas de dolor en ≤ 4 articulaciones).

Tratamiento

Se trata la enfermedad subyacente si es posible. Las enfermedades inflamatorias sistémicas pueden requerir tratamiento con inmunosupresión o con antibióticos, según el diagnóstico. En la inflamación articular se realiza el tratamiento sintomático con medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Un dolor sin inflamación suele poder tratarse en forma más segura con paracetamol. La inmovilización de la articulación con una férula o cabrestillo puede ayudar a aliviar el dolor. La aplicación de calor o de frío puede aliviar el dolor en la enfermedad articular inflamatoria. Debido a que la poliartritis crónica puede conducir a inactividad y atrofia muscular secundaria, se debe alentar al paciente a continuar con la actividad física.

Conceptos esenciales en geriatría

La artrosis es la causa más frecuente de artritis en ancianos. La artritis reumatoide suele comenzar entre los 30 y 40 años, pero en hasta un tercio de los pacientes aparece luego de los 60 años. Debido a que el cáncer puede causar poliartritis paraneoplásica, se debe considerar este diagnóstico en los adultos mayores en los que se sospecha artritis reumatoide de reciente comienzo, sobre todo si el inicio es agudo, si predomina la afección de los miembros inferiores, o si hay dolor óseo. También se debe considerar la polimialgia reumática en pacientes > 50 años con rigidez y dolor en cintura pélvica y escapular, incluso en pacientes con artritis de las articulaciones periféricas (con mayor frecuencia las manos).

Conceptos clave

  • Para ayudar al diagnóstico diferencial de dolor poliarticular, debe considerarse el número y tipo de articulaciones afectadas, la presencia de inflamación, la distribución simétrica o asimétrica de la afección, y la presencia de síntomas o signos extraarticulares.

  • La causa más frecuente de poliartritis crónica en niños es la artritis idiopática juvenil, y las causas más frecuentes de poliartralgia crónica en adultos son la artrosis y la artritis reumatoide.

  • La artritis poliarticular aguda se debe casi siempre a infección, gota, o a un brote de una enfermedad inflamatoria sistémica.

  • En la mayoría de los casos de derrame reciente, debe realizarse una artrocentesis, para descartar una infección, diagnosticar una artropatía inducida por cristales, y diferenciar entre un proceso inflamatorio y no inflamatorio.

Información: para pacientes
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