Introducción a las infecciones de transmisión sexual (ITS)

PorSheldon R. Morris, MD, MPH, University of California San Diego
Revisado porChristina A. Muzny, MD, MSPH, Division of Infectious Diseases, University of Alabama at Birmingham
Revisado/Modificado Modificado ago 2025
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Datos clave

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se transmiten a través de la sangre, el semen, los fluidos vaginales, otros líquidos corporales o el contacto de piel a piel durante el sexo oral, anal o genital con una pareja infectada.

  • Las infecciones de transmisión sexual pueden ser causadas por bacterias, virus o parásitos.

  • Algunas infecciones se extienden a otras partes del cuerpo, lo que, en ocasiones, tiene consecuencias graves.

  • Los síntomas varían y pueden incluir prurito, secreción del pene o de la vagina, dolor durante la micción o relaciones sexuales o erupciones o llagas visibles.

  • El diagnóstico se basa en la exploración física y en los resultados de las pruebas de laboratorio.

  • Muchas de las infecciones de transmisión sexual se tratan con fármacos.

  • Usar condones u otros métodos de barrera durante el sexo o, para algunas personas, tomar medicamentos preventivos antes y/o después del sexo, puede ayudar a prevenir la propagación de estas infecciones de una persona a otra.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son relativamente frecuentes en todo el mundo. En todo el mundo, en el año 2020, se estima que hubo 374 millones de nuevos casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en personas de 15 a 49 años de edad. En Estados Unidos se produjeron en 2018 aproximadamente 26 millones de nuevos casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) y cerca de la mitad de esos nuevos casos afectaron a personas de 15 a 24 años de edad.

Causas de las infecciones de transmisión sexual (ITS)

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden estar causadas por una serie de bacterias, virus y parásitos que varían ampliamente en cuanto a tamaño, ciclo de vida y en cuanto a las enfermedades y síntomas que causan.

Tabla

Transmisión de las infecciones de transmisión sexual

El contacto sexual, incluyendo el sexo oral, anal y genital, proporciona una oportunidad para que las infecciones de transmisión sexual se propaguen (se transmitan) de una persona a otra porque implica la transferencia de líquidos corporales.

La actividad sexual facilita la propagación de las infecciones de transmisión sexual. Los factores que pueden contribuir a la transmisión de las infecciones de transmisión sexual (ITS) son:

  • Actividad sexual sin protección con una o más parejas

  • Falta de formación sobre prácticas sexuales más seguras

  • La renuencia a hablar sobre prácticas sexuales más seguras con la pareja

  • Reluctancia a hablar sobre cuestiones sexuales con un profesional de la salud

  • Falta de acceso a la atención sanitaria

  • Infección que no causa síntomas, por lo que las personas no saben que necesitan ser examinadas o tratadas

  • Retransmisión de la infección de transmisión sexual de una pareja a la otra cuando ambas parejas no son tratadas al mismo tiempo

  • Tratamiento incompleto, que puede conducir al desarrollo de microorganismos que son resistentes a los fármacos

  • International travel cuando implica sexo con una nueva pareja o parejas o sexo sin protección

Aunque las infecciones de transmisión sexual se suelen transmitir mediante el sexo vaginal, oral o anal con una pareja previamente infectada, no es necesaria la penetración para que se produzca el contagio de la ITS. Algunas infecciones de transmisión sexual se transmiten también por otras vías:

Algunas infecciones pueden propagarse a través del contacto sexual pero habitualmente no se consideran infecciones de transmisión sexual (ITS) porque se suelen propagar de otras maneras. Por ejemplo, la hepatitis se puede transmitir sexualmente, pero la hepatitis A por lo general se transmite cuando las personas ingieren el virus después de tocar un objeto o consumir alimentos o bebidas que están contaminados por las heces de una persona infectada, y la hepatitis C por lo general se transmite por contacto con la sangre de una persona infectada. Las Infecciones por Salmonella y las Infecciones por Campylobacter también pueden transmitirse sexualmente, pero por lo general se transmiten cuando las personas comen o beben alimentos o agua contaminados o entran en contacto con animales infectados. Shigelosis, giardiasis y amebiasis son otras infecciones que pueden propagarse sexualmente pero generalmente se propagan de otra manera.

La infestación de piojos púbicos, la sarna, el molusco contagioso y la mpox son otras infecciones que pueden propagarse a través del contacto piel con piel, pero se consideran infecciones de transmisión sexual solo cuando se propagan específicamente a través del contacto sexual.

Síntomas de las infecciones de transmisión sexual

Los síntomas de las infecciones de transmisión sexual (ITS) varían considerablemente, pero los primeros síntomas suelen afectar o aparecer en el punto de entrada de los organismos en el cuerpo. Por ejemplo, pueden aparecer úlceras en los genitales o en la boca. Puede haber prurito y una secreción del pene o de la vagina, o la micción o el sexo pueden ser dolorosos.

Algunos de los síntomas causados por las infecciones de transmisión sexual incrementan el riesgo de contraer otras infecciones (como una infección por VIH). Por ejemplo, el hecho de tener la piel inflamada e irritada (como ocurre en la gonorrea o la infección por clamidias) o llagas (como ocurre en el herpes, la sífilis o el chancroide) facilita que otros microorganismos infecciosos entren en el cuerpo.

Complicaciones de las infecciones de transmisión sexual

Cuando una infección de transmisión sexual (ITS) no se diagnostica ni se trata de inmediato, algunos organismos se propagan en el torrente sanguíneo e infectan órganos internos, lo que en ocasiones da lugar a patologías graves, incluso potencialmente mortales. Tales problemas pueden incluir

  • Infecciones del corazón y de los vasos sanguíneos e infecciones cerebrales debidas a sífilis

  • Infecciones graves y cánceres poco frecuentes debidas a infección por VIH

  • Cáncer de cérvix, vulvar, vaginal, anal y de garganta debido a infección por VPH

En las mujeres, algunos microorganismos que penetran en la vagina pueden infectar otros órganos reproductores. Los organismos pueden infectar el cérvix (la zona inferior del útero que forma el final de la vagina) entrar en el útero y llegar hasta las trompas de Falopio y, a veces, hasta los ovarios. El daño a las trompas de Falopio puede provocar infertilidad o un mayor riesgo de una mala localización del embarazo (ectópico). La infección puede extenderse a la membrana que recubre la cavidad abdominal (peritoneo), lo que da lugar a peritonitis. Las infecciones del útero, las trompas de Falopio, los ovarios y/o el peritoneo se denominan enfermedad inflamatoria pélvica.

En los hombres, los organismos que entran por el pene pueden infectar el conducto por el que circula la orina desde la vejiga hasta el pene (uretra). Las complicaciones son poco frecuentes si la infección se trata con rapidez, pero la infección crónica de la uretra puede causar lo siguiente:

  • Tensión del prepucio, de modo que no se puede retirar de la cabeza del pene

  • Estrechez de la uretra que impide la salida de la orina

  • Aparición de un canal anómalo (fístula) entre la uretra y la piel del pene

A veces, en los hombres, estos microorganismos se propagan por la uretra y se desplazan a través de los conductos por los que fluyen los espermatozoides desde los testículos (conducto eyaculador y conductos deferentes) hasta infectar al epidídimo (un conducto en espiral situado en la parte superior de cada testículo).

En ambos sexos, algunas infecciones de transmisión sexual pueden desencadenar una inflamación persistente en los tejidos genitales o una infección de la uretra (uretritis) o del recto (proctitis).

Trayectoria desde la vagina hasta los ovarios

En las mujeres, algunos microorganismos pueden penetrar en la vagina e infectar otros órganos reproductores. Desde la vagina, estos organismos pueden penetrar en el cuello uterino y en el útero, desde donde pueden alcanzar las trompas de Falopio y en algunas ocasiones los ovarios.

Trayectoria desde el pene al epidídimo

A veces, en los hombres, estos microorganismos se propagan por la uretra y se desplazan a través de los conductos por los que fluyen los espermatozoides desde los testículos (conductos deferentes) hasta infectar al epidídimo (en la parte superior de un testículo).

Diagnóstico de las infecciones de transmisión sexual

  • Evaluación médica

  • Examen de una muestra de sangre, orina o secreción

Los médicos a menudo sospechan una infección de transmisión sexual basándose en los síntomas de una persona o en los antecedentes de contacto sexual de una persona con una pareja infectada.

Para identificar al microorganismo involucrado y poder confirmar el diagnóstico, se obtiene una muestra de sangre, de orina o de flujo vaginal, del cuello uterino o peneano para analizarla. La muestra se suele enviar al laboratorio para detectar e identificar los microorganismos; algunas pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual se pueden realizar en la propia clínica.

Algunas pruebas genéticas para detectar infecciones de transmisión sexual (ETS) están diseñadas para identificar el material genético exclusivo del microorganismo (ADN o ARN). Otras pruebas permiten detectar la presencia de anticuerpos producidos por el sistema inmunitario en respuesta al microorganismo específico que está causando la infección. Los médicos eligen el tipo de prueba en función del microorganismo o los microorganismos más probables.

Si una persona sufre una infección de transmisión sexual, como la gonorrea, los médicos también realizan pruebas para la detección de otras infecciones de transmisión sexual, como la infección por clamidia, la sífilis y la infección por VIH. Estas pruebas se realizan porque las personas que sufren una infección de transmisión sexual presentan una probabilidad relativamente elevada de sufrir otra.

Detección sistemática (cribado) de infecciones de transmisión sexual

El término cribado se refiere a la realización de pruebas para detectar una infección en personas que no presentan síntomas. El cribado es más eficaz cuando:

  • La infección que se está examinando es relativamente frecuente

  • Las personas examinadas presentan un riesgo mayor que el promedio de sufrir la infección (como las que tienen más de una pareja sexual) o son personas en quienes la infección es particularmente peligrosa (como las personas embarazadas)

  • La prueba de detección es fácil y relativamente económica.

  • Existe un tratamiento eficaz para la infección.

Los médicos recomiendan el cribado de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en todas las personas con mayor riesgo de infección por clamidia, gonorrea, sífilis e infección por VIH.

Tratamiento de las infecciones de transmisión sexual (ITS)

  • Antibióticos o fármacos antivíricos según la infección de transmisión sexual (ITS)

  • Si es posible, tratamiento simultáneo de las parejas sexuales

  • Tratamiento de las complicaciones, si están presentes

La mayoría de las infecciones de transmisión sexual pueden tratarse eficazmente. Los antibióticos se utilizan para tratar las infecciones de transmisión sexual bacterianas, y los medicamentos antivíricos para tratar las infecciones de transmisión sexual víricas. Pero algunas cepas nuevas de bacterias y de virus se han vuelto resistentes a algunos medicamentos, lo que dificulta el tratamiento. Es probable que aumente la resistencia a los fármacos debido al mal uso que se hace de estos en ocasiones.

Las personas que están siendo tratadas por infecciones de transmisión sexual bacterianas no deben tener relaciones sexuales ni ninguna actividad sexual hasta que ellas y sus parejas sexuales hayan sido tratadas y la infección haya sido eliminada. Después de que una persona ha sido diagnosticada con una infección de transmisión sexual (ITS), sus parejas sexuales deben ser examinadas y tratadas tan pronto como sea posible.

Las infecciones de transmisión sexual de origen vírico, especialmente el herpes genital, y la infección por VIH persisten de por vida. Los fármacos antivirales pueden controlar estas infecciones, pero aún no curarlas.

Las personas que desarrollan una complicación resultante de una infección de transmisión sexual son tratadas basándose en la complicación. Por ejemplo, a las mujeres que desarrollan enfermedad inflamatoria pélvica se les administran antibióticos.

Prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS)

Las personas pueden hacer lo siguiente para ayudar a reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS):

  • Practique sexo seguro, lo que incluye usar un preservativo cada vez que se mantenga sexo oral, anal o genital.

  • Limitar el número de parejas sexuales y no tener parejas sexuales de alto riesgo (personas con muchas parejas sexuales o que no practican relaciones sexuales más seguras).

  • Practicar la monogamia o la abstinencia mutuas.

  • Vacunar (disponible para algunas infecciones de transmisión sexual).

  • Busque un diagnóstico y tratamiento rápidos para evitar contagiar a otras personas.

  • Identificar los contactos sexuales si se está infectado con una infección de transmisión sexual para los fines de asesoramiento y tratamiento.

Vacunas son disponibles contra el virus del papiloma humano (VPH) y el de la hepatitis A y de la hepatitis B.

Las personas con alto riesgo de infección por virus de inmunodeficiencia humana (VIH) pueden tomar medicamentos para prevenir la infección antes de exponerse (véase VIH: tratamiento preventivo antes de la exposición).

Los hombres que mantienen sexo con hombres y las mujeres transgénero pueden reducir su riesgo de desarrollar clamidia, gonorrea y sífilis tomando el antibiótico doxiciclina dentro de los 3 días posteriores a mantener sexo sin condón.Los hombres que mantienen sexo con hombres y las mujeres transgénero pueden reducir su riesgo de desarrollar clamidia, gonorrea y sífilis tomando el antibiótico doxiciclina dentro de los 3 días posteriores a mantener sexo sin condón.

Los condones internos, los protectores dentales y los condones externos son formas no médicas de prevenir la propagación de algunas infecciones de transmisión sexual (ITS). Estos métodos de barrera de protección deben utilizarse correctamente para ser eficaces.

Los condones externos se deben colocar antes de la penetración. El uso correcto comporta lo siguiente:

  • Utilice un preservativo nuevo en cada relación sexual.

  • Use un preservativo del tamaño adecuado.

  • Maneje cuidadosamente el preservativo para evitar dañarlo con las uñas, con los dientes o con otros objetos puntiagudos.

  • Póngase el preservativo después de la erección del pene y antes de cualquier contacto genital con la pareja.

  • Determine en qué sentido está enrollado el preservativo, colocándolo en el dedo índice e intentando suavemente desenrollarlo, pero solo un poco. Si se resiste, dele la vuelta y desenróllelo en el otro sentido. Luego vuélvalo a enrollar.

  • Coloque el preservativo enrollado sobre la punta del pene erecto.

  • Procure dejar 1,5 cm en la punta del preservativo para recolectar el semen.

  • Con una mano, apriete el extremo del preservativo para vaciar el aire que contiene.

  • Si no está circuncidado, tire del prepucio hacia atrás antes de desenrollar el preservativo.

  • Con la otra mano, deslice el preservativo sobre el pene hasta su base y aplane cualquier burbuja de aire.

  • Asegúrese de que la lubricación durante el coito es apropiada.

  • Con los preservativos de látex, use únicamente lubricantes a base de agua. Los lubricantes a base de aceite (como la vaselina, la manteca, el aceite mineral, los aceites de masaje, las lociones corporales y el aceite de cocina) pueden debilitar el látex y provocar la rotura del preservativo.

  • Sostenga el preservativo firmemente contra la base del pene durante la retirada, y procure apartar el pene mientras aún esté erecto para evitar que se desprenda el preservativo.

Más información

El siguiente recurso en inglés puede ser útil. Tenga en cuenta que el Manual no es responsable del contenido de este recurso.

  1. Centers for Disease Control and Prevention (CDC): Sexually Transmitted Infections (STIs)

Fármacos mencionados en este artículo

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