Varicela

(Viruela loca, viruela boba, peste cristal)

Revisión completa: ene 2026 PorKenneth M. Kaye, MD, Harvard Medical School | Revisión de colegas realizada porChristina A. Muzny, MD, MSPH, Division of Infectious Diseases, University of Alabama at Birmingham
Última actualización: ene 2026
v1019470_es
Vista para pacientes

La varicela es una infección sistémica aguda que suele aparecer en la infancia y es causada por el virus varicela-zóster (virus herpes humano tipo 3). En general, se manifiesta con síntomas generales leves (p. ej., fiebre, malestar general) seguidos poco tiempo después por lesiones cutáneas que aparecen en brotes e incluyen máculas, pápulas, vesículas y costras. Los adultos, los recién nacidos y los pacientes inmunodeficientes o con ciertas enfermedades subyacentes presentan mayor riesgo de presentar complicaciones neurológicas u otros trastornos sistémicos (p. ej., neumonía). El diagnóstico es clínico. Los individuos con riesgo de complicaciones graves deben recibir profilaxis posexposición con inmunoglobulina antivaricela y, si presentan la enfermedad, deben ser tratados con antivirales (p. ej., valaciclovir, famciclovir, aciclovir). La vacuna confiere protección eficaz en pacientes inmunocompetentes.

La varicela se debe a la infección por el virus varicela zóster (virus herpes humano tipo 3); la varicela constituye la fase invasora aguda de la infección, pero el herpes zóster (culebrilla) puede presentarse debido a la tendencia del virus del herpes a permanecer latente en las neuronas ganglionares; representa la reactivación de la fase latente (1).

La varicela se presenta en todos los países del mundo. Es endémica en países con poblaciones lo suficientemente grandes para mantener la transmisión durante todo el año (1). Existe una variación estacional significativa en las tasas de incidencia, así como de un año a otro. En zonas tropicales, los niños contraen varicela a edades más avanzadas (2).

La varicela, que es muy contagiosa, se transmite por

  • Inoculación de la mucosa (por lo general nasofaríngea) a través de gotitas en el aire partículas de aerosol infectadas

  • Contacto directo con el virus (p. ej., a través de lesiones cutáneas)

La varicela se transmite sobre todo durante la fase prodrómica y los estadios iniciales de la erupción.

Antes del advenimiento de la vacuna contra la varicela, la epidemia de varicela se producía en invierno y principios de la primavera en ciclos de 3 a 4 años.

(Véase Generalidades sobre las infecciones por virus herpes.)

Referencias generales

  1. 1. Gershon AA, Breuer J, Cohen JI, et al. Varicella zoster virus infection. Nat Rev Dis Primers. 2015;1:15016. Published 2015 Jul 2. doi:10.1038/nrdp.2015.16

  2. 2. Lopez A, Harrington T, Marni M. Varicella. In: Epidemiology and Prevention of Vaccine-Preventable Diseases. Centers for Disease Control and Prevention. May 9, 2024. Accessed October 17, 2025.

Síntomas y signos de la varicela

La varicela es contagiosa desde 48 h antes de la aparición de las primeras lesiones cutáneas hasta la conversión de la última lesión en costra (1). No se demostró la transmisión indirecta del virus (por portadores que son inmunes).

Los períodos de incubación se encuentran en promedio entre 14 y 16 días (rango completo de 10 a 21 días) después de la exposición (1). Pueden presentarse síntomas prodrómicos (cefalea leve, fiebre moderada y malestar general) tras la exposición y pueden preceder la aparición de lesiones. Este prodromo se observa con mayor asiduidad en individuos > 10 años de edad y suele ser más grave en adultos.

En los niños inmunocompetentes, la varicela rara vez es grave. En adultos y en niños inmunocomprometidos, la infección a menudo puede ser grave.

Erupción inicial

El exantema inicial, que es una erupción maculosa, puede asociarse con un eritema evanescente. En pocas horas, las lesiones se convierten en pápulas y, luego, en vesículas patognomónicas en forma de lágrima, apoyadas sobre bases eritematosas, que suelen provocar prurito intenso. A continuación las lesiones se vuelven pustulosas y, finalmente, forman costras.

Manifestaciones de la erupción de la varicela
Varicela (espalda)

Esta fotografía muestra la espalda de una persona con un exantema por varicela.

Esta fotografía muestra la espalda de una persona con un exantema por varicela.

Image courtesy of Ann Cain via the Public Health Image Library of the Centers for Disease Control and Prevention.

Varicela (espalda) (2)

Esta fotografía muestra la espalda de una persona con un exantema por varicela.

Esta fotografía muestra la espalda de una persona con un exantema por varicela.

Photo courtesy of Karen McKoy, MD.

Varicela (cara)

Esta fotografía muestra ampollas redondas llenas de líquido causadas por varicela que afecta la cara.

Esta fotografía muestra ampollas redondas llenas de líquido causadas por varicela que afecta la cara.

Image courtesy of Renelle Woodall via the Public Health Image Library of the Centers for Disease Control and Prevention.

Una característica distintiva de la varicela es que las lesiones se desarrollan en brotes, de modo que se encuentran en diversas etapas de desarrollo en cualquiera de las regiones afectadas. La erupción puede ser generalizada (en los casos graves), afectando el tronco, las extremidades y el rostro, o más limitada, pero casi siempre compromete la parte superior del tronco.

También pueden aparecer lesiones ulceradas en las mucosas, como la bucofaringe y las vías respiratorias superiores, la conjuntiva palpebral y las mucosas rectal y vaginal.

En la boca, las vesículas se rompen rápidamente, son indistinguibles de las de la gingivoestomatitis herpética y a menudo causan odinofagia.

Las lesiones en el cuero cabelludo pueden promover la formación de adenomegalias dolorosas en las áreas suboccipital y cervical posterior.

En general, hacia el quinto día dejan de aparecer lesiones nuevas y la mayoría de las lesiones se convierten en costra hacia el sexto día; casi todas las costras desaparecen < 20 días después del inicio (2).

Varicela en vacunados

A veces los niños vacunados desarrollan varicela (llamada varicela modificada); en estos casos, la erupción suele ser más leve, la fiebre es menos común y el curso de la enfermedad es más breve. Sin embargo, las lesiones son tan contagiosas como las que ocurren en pacientes no vacunados.

Complicaciones

Las vesículas pueden presentar una infección bacteriana secundaria (típicamente, estreptocócica o estafilocócica) y provocar celulitis o, rara vez, fascitis necrosante o shock tóxico estreptocócico.

La neumonía puede complicar la varicela grave en adultos, recién nacidos y pacientes de todas las edades inmunocomprometidos, pero en general no la complica en el caso de niños pequeños inmunocompetentes.

La miocarditis, la hepatitis y los trastornos hemorrágicos también pueden complicar la infección.

La ataxia cerebelosa aguda posvaricela es una de las complicaciones neurológicas más comunes en niños; se presenta en 1/4.000 casos en niños menores de 15 años (3).

También puede producirse mielitis transversa.

El síndrome de Reye, una complicación de la infancia infrecuente pero grave, puede aparecer entre 3 y 8 días después del establecimiento del exantema; sobre todo tras el consumo de aspirina.

En los adultos, la encefalitis puede ser letal.

La infección durante el embarazo puede ser grave e incluir neumonía o afectación de otros órganos. Rara vez la varicela puede transmitirse al feto, siendo el riesgo mayor durante el primer trimestre y el inicio del segundo trimestre.

Referencias de los signos y síntomas

  1. 1. Centers for Disease Control and Prevention. Clinical Overview of Chickenpox (Varicella). July 15, 2024. Accessed October 18, 2025.

  2. 2. Whitely R. Blaser MJ, Cohen JI, Holland SM, et al, eds.Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 10th ed. Elsevier; 2026:1822.

  3. 3. Salas AA, Nava A. Acute cerebellar ataxia in childhood: initial approach in the emergency department. Emerg Med J. 2010;27(12):956-957. doi:10.1136/emj.2009.079376

Diagnóstico de la varicela

  • Anamnesis y examen físico

La varicela se sospecha en pacientes con el exantema característico (especialmente cuando se encuentra en diferentes estadios de desarrollo), en el que suele basarse el diagnóstico. El exantema a veces puede confundirse con el de otras infecciones cutáneas virales.

Si existen dudas en torno al diagnóstico, pueden pedirse estudios de laboratorio para confirmarlo; se requiere uno de los siguientes:

  • Reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para el ADN viral

  • Detección del antígeno vital por inmunofluorescencia en lesiones

  • Pruebas serológicas

  • Cultivo viral

  • Frotis de Tzanck

En las pruebas serológicas, la detección de anticuerpos IgM contra el virus de la varicela-zóster (VVZ) o seroconversión de negativo a positivo para anticuerpos contra VZV indica una infección aguda.

Las muestras suelen obtenerse mediante raspado de la base de las lesiones y se transportan al laboratorio en medios adecuados para virus. Una muestra de Tzanck de un raspado superficial de la base de una vesícula rota en etapa reciente que se tiñe con tinción de Wright-Giemsa o azul de toluidina muestra células gigantes multinucleadas y células epiteliales con cuerpos de inclusión intranucleares eosinófilos en la infección por herpes simple y por herpes zóster. El cultivo puede utilizarse, pero tiene menor sensibilidad que la PCR y el resultado tarda más (1 a 2 semanas).

Tratamiento de la varicela

  • Tratamiento sintomático

  • A veces, agentes antivirales por vía oral

  • Aciclovir por vía intravenosa a los pacientes inmunodeficientes y a otros individuos con riesgo elevado de presentar una enfermedad grave

La enfermedad varicelosa leve en niños sólo requiere tratamiento sintomático. El alivio del prurito y la prevención del rascado, que predispone a la sobreinfección bacteriana, pueden ser tareas difíciles. Las compresas húmedas o, en caso de prurito intenso, la administración de antihistamínicos sistémicos y los baños con avena coloidal pueden ser de utilidad.

Con el fin de prevenir la infección bacteriana, los pacientes deben bañarse regularmente y mantener su ropa interior y sus manos limpias, con las uñas recortadas. No deben aplicarse antisépticos salvo que las lesiones se infecten. La sobreinfección bacteriana se trata con antibióticos.

Los pacientes no deben regresar a la escuela o al trabajo hasta que las lesiones que aparecieron en último lugar se hayan convertido en costras.

Antivirales y varicela

Los antivirales por vía oral, cuando se administran a pacientes inmunocompetentes dentro de las 24 horas posteriores al inicio del exantema, disminuyen levemente la duración y la gravedad de los síntomas (1). No obstante, dado que la enfermedad suele ser benigna en los niños, no se recomienda el tratamiento antiviral de niños inmunocompetentes ≤ 12 años de forma sistemática.

Se debe administrar valaciclovir, famciclovir o aciclovir por vía oral a personas con riesgo de enfermedad moderada o grave (1), incluidos los pacientes con cualquiera de las siguientes características:

  • ≥ 12 años y no vacunados (≥ 18 años para famciclovir)

  • Trastornos cutáneos (en particular eccema)

  • Enfermedad pulmonar crónica

  • Terapia con salicilato a largo plazo

  • Tratamiento actual con glucocorticoides u otra terapia inmunosupresora

  • Una infección secundaria contraída de contactos en el hogar, porque las infecciones secundarias suelen ser más graves que las primarias

El famciclovir o el valaciclovir son los antivirales de elección para los adultos inmunocompetentes (1). Aciclovir constituye una opción menos óptima dada su menor biodisponibilidad por vía oral.

Los pacientes inmunocomprometidos deben tratarse con aciclovir IV.

Dado que las mujeres embarazadas tienen un alto riesgo de complicaciones por varicela, algunos expertos recomiendan administrar aciclovir o posiblemente valaciclovir por vía oral a las mujeres embarazadas con varicela. Aunque los datos de seguridad disponibles son tranquilizadores, la seguridad de la terapia antiviral durante el embarazo no está firmemente establecida, y hay más experiencia con el aciclovir en el embarazo que con el valaciclovir. El aciclovir intravenoso se recomienda para la enfermedad varicelosa grave en mujeres embarazadas. Hay pocos datos sobre la seguridad del famciclovir en el embarazo, por lo que no se recomienda en mujeres embarazadas.

Referencia del tratamiento

  1. 1. Committee on Infectious Diseases, American Academy of Pediatrics. Red Book: 2021 – 2024 Report of the Committee on Infectious Diseases. 33rd ed. American Academy of Pediatrics; 2024.

Pronóstico de la varicela

La varicela tiende a ser leve y autolimitada en niños inmunocompetentes, y la mayoría se recupera por completo y sin secuelas (1).

Sin embargo, el pronóstico es significativamente peor, y la enfermedad grave o fatal es más común en adultos, pacientes embarazadas e individuos inmunocomprometidos (2):

  • Adultos

  • Los pacientes con inmunodeficiencia de células T (p. ej., cáncer linforreticular)

  • Los que reciben glucocorticoides o quimioterapia o que tienen algún otro tipo de inmunocompromiso

  • Pacientes tratados con antagonistas del factor de necrosis tumoral (TNF)

Referencias del pronóstico

  1. 1. Ziebold C, von Kries R, Lang R, Weigl J, Schmitt HJ. Severe complications of varicella in previously healthy children in Germany: a 1-year survey. Pediatrics. 2001;108(5):E79.

  2. 2. Zhang S, Hersh AL, Jones TW. Clinical progress note: Varicella Zoster. J Hosp Med. Published online August 13, 2025. doi:10.1002/jhm.701262.

Prevención de la varicela

La infección generalmente proporciona protección de por vida. Es importante señalar que la inmunidad a la varicela tras la infección no previene el herpes zóster en etapas posteriores de la vida; tras recuperarse de la varicela, el virus permanece latente en los ganglios sensitivos y puede reactivarse como herpes zóster (especialmente con la edad o la inmunosupresión).

Las personas susceptibles deben implementar precauciones estrictas para evitar el contacto con individuos capaces de transmitir la infección.

La vacunación contra la varicela es el método principal utilizado en la prevención; es una vacuna infantil de rutina en varios países de todo el mundo.

Vacunación

Todos los niños sanos y los adultos susceptibles deben recibir 2 dosis de vacuna contra la varicela a virus vivos atenuados (véase Vacuna contra la varicela). La vacunación es especialmente importante en las mujeres en edad reproductiva, aquellas en riesgo de exposición y las que entran en contacto con individuos con mayor riesgo de enfermedad grave. Estos incluyen profesionales de la salud, maestros, trabajadores que se encargan del cuidado infantil, y residentes y personal de hogares de ancianos u otras instituciones (p. ej., instituciones correccionales).

Se recomienda la vacunación de los trabajadores de la salud que no tienen evidencia de inmunidad contra la varicela. Los trabajadores de la salud que corren riesgo y que hayan estado expuestos a la varicela deben vacunarse lo antes posible y mantenerse fuera de servicio durante 21 días.

Dado que es una vacuna a virus vivos, la vacunación está contraindicada en personas inmunocomprometidas, embarazadas o que planeen estarlo en un plazo de 3 meses (según la etiqueta de la vacuna).

Profilaxis posexposición

Después de la exposición, la varicela puede prevenirse o atenuarse a través de la administración intramuscular (IM) de inmunoglobulina contra varicela-zóster (VariZIG). (Véase Inmunización pasiva.)

Los candidatos para la profilaxis posterior a la exposición son

  • Personas con leucemia, inmunodeficiencias u otra enfermedad debilitante grave sin evidencia de inmunidad

  • Mujeres embarazadas sin evidencia de inmunidad

  • Recién nacidos cuyas madres desarrollaron varicela dentro de los 5 días anteriores o 2 días posteriores al parto

  • Neonatos nacidos a las < 28 semanas y expuestos a una fuente no materna, incluso si su madre presenta evidencia de inmunidad (los neonatos expuestos nacidos a las ≥ 28 semanas deben recibir inmunoglobulina si su madre no presenta evidencia de inmunidad)

La inmunoglobulina VariZIG debe administrarse tan pronto como sea posible (y dentro de los 10 días siguientes a la exposición) para modificar o prevenir la varicela.

La vacunación debe administrarse lo antes posible a pacientes expuestos y en riesgo que sean elegibles para la vacunación (p. ej., edad ≥ 1 año y sin contraindicaciones). La vacuna puede ser eficaz para prevenir o mejorar el cuadro si se administra dentro de los 5 días después de la exposición (1).

Para prevenir la transmisión intrahospitalaria, se recomienda administrar profilaxis posterior a la exposición con la vacuna o con inmunoglobulina para varicela-zóster, dependiendo del estado inmunológico, para los trabajadores de atención de la salud y los pacientes expuestos sin evidencia de inmunidad.

Referencia de la prevención

  1. 1. Brotons M, Campins M, Méndez L, et al. Effectiveness of varicella vaccines as postexposure prophylaxis. Pediatr Infect Dis J. 2010;29(1):10-13. doi:10.1097/INF.0b013e3181b36022

Conceptos clave

  • La varicela causa lesiones pustulosas, con costras, en la piel (a menudo incluyendo el cuero cabelludo) y puede causar lesiones ulceradas en las membranas mucosas.

  • Las complicaciones incluyen la infección bacteriana secundaria de las lesiones de la piel, neumonía, ataxia cerebelosa y, en adultos, encefalitis.

  • Administrar valaciclovir o aciclovir por vía oral a pacientes con varicela de ≥ 12 años, o famciclovir a pacientes con varicela de ≥ 18 años, o a aquellos con trastornos cutáneos (en particular eccema), enfermedad pulmonar crónica o en tratamiento con glucocorticoides.

  • Administrar aciclovir por vía intravenosa a los pacientes inmunodeficientes y a otros individuos con riesgo elevado de presentar una enfermedad grave.

  • Vacunar a todos los niños sanos y adultos susceptibles.

  • Administrar profilaxis posexposición con inmunoglobulina para varicela-zóster a pacientes inmunocomprometidos, pacientes embarazadas susceptibles y recién nacidos cuyas madres desarrollaron varicela dentro de los 5 días anteriores o 2 días posteriores al parto.

  • Administrar profilaxis posexposición con la vacuna contra la varicela a los pacientes ≥ 1 año inmunocompetentes y elegibles para la vacunación.

quizzes_lightbulb_red
Test your KnowledgeTake a Quiz!
iOS ANDROID
iOS ANDROID
iOS ANDROID