Generalidades sobre la evaluación del adulto mayor

Revisión completa: abr 2026 PorRichard G. Stefanacci, DO, MGH, MBA, Thomas Jefferson University, Jefferson College of Population Health | Revisión de colegas realizada porMichael R. Wasserman, MD, California Association of Long Term Care Medicine (CALTCM)
Última actualización: abr 2026
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Vista para pacientes

La evaluación de los ancianos suele ser diferente de la evaluación médica convencional. En los pacientes mayores, especialmente aquellos muy mayores o frágiles, es posible que la anamnesis y el examen físico deban realizarse en momentos diferentes, y el examen físico puede requerir múltiples sesiones debido a la fatiga del paciente. (Para conocer las recomendaciones de cribado en las personas mayores, véase Prevención de la enfermedad en adultos mayores.)

Los adultos mayores a menudo tienen múltiples comorbilidades que requieren el uso de muchos medicamentos (polifarmacia), lo que los coloca en un mayor riesgo de experimentar una reacción adversa a medicamentos como consecuencia. (Véase Categorías de medicamentos que requieren especial atención en adultos mayores).

La detección temprana de problemas de salud y complicaciones puede permitir la intervención precoz, que puede evitar el deterioro y mejorar la calidad de vida, a menudo mediante intervenciones relativamente menores y de bajo costo (p. ej., cambios en el estilo de vida). En consecuencia, algunos adultos mayores, en particular los débiles y los que presentan enfermedades crónicas, son evaluados mejor usando un abordaje geriátrico completo, que incluye un examen de la función y la calidad de vida, mejor efectuado por un equipo interdisciplinario.

Enfermedades múltiples

Más del 60% de los adultos de 65 a 74 años y más del 80% de aquellos ≥ 85 años tienen 2 o más afecciones médicas crónicas (1). Una enfermedad en un aparato o sistema puede debilitar otro aparato o sistema, exacerbar el deterioro de ambos y producir discapacidad, dependencia y, sin intervención, la muerte. La existencia de varias enfermedades simultáneas complica el diagnóstico y el tratamiento, y los efectos de los trastornos se amplifican por las desventajas sociales (p. ej., el aislamiento, la pérdida de apoyo familiar) y la pobreza (dado que muchos pacientes agotan sus recursos económicos).

Los médicos también deben prestar una atención especial a algunos síntomas geriátricos frecuentes (p. ej., delirio, mareos, síncope, caídas, problemas de movilidad, pérdida de peso o apetito, incontinencia urinaria), que pueden ser secundarios a enfermedades de varios órganos.

Si un paciente tiene varios trastornos, sus tratamientos deben integrarse en forma adecuada (p. ej., reposo en cama, cirugía, fármacos), dado que el tratamiento de una enfermedad sin el de otras asociadas puede acelerar el deterioro. Asimismo, el paciente debe controlarse estrictamente para evitar consecuencias iatrogénicas. Por ejemplo, la inmovilidad durante la hospitalización en pacientes mayores es común y puede resultar en una disminución de la masa muscular y la fuerza, y posterior declive en el estado funcional (2). Además, la baja movilidad durante la hospitalización puede predecir resultados adversos como declive funcional, nueva institucionalización o muerte (3).

Diagnóstico equivocado o demorado

Las enfermedades más frecuentes en los ancianos a menudo pasan inadvertidas, o el diagnóstico se posterga. Los médicos deben utilizar la anamnesis, el examen físico y pruebas de laboratorio simples para evaluar activamente en busca de trastornos que solo ocurren o que se producen con mayor frecuencia en adultos mayores (véase tabla ); cuando se detectan en forma temprana, estas enfermedades pueden tratarse más fácilmente. El diagnóstico temprano a menudo depende de la familiaridad del médico con la conducta y los antecedentes del paciente, incluso su estado mental. Con frecuencia, los primeros signos de un trastorno físico son conductuales, mentales o emocionales. Si el médico desconoce esta posibilidad y atribuye estos signos a demencia, el diagnóstico y el tratamiento pueden demorarse.

Polimedicación

Deben revisarse con frecuencia los medicamentos recetados y de venta libre, así como las drogas ilícitas u otras sustancias que utilizan los pacientes (incluida la marihuana), en particular para evaluar interacciones entre fármacos y el uso de medicamentos que pueden presentar riesgos específicos para pacientes mayores. Esta revisión es especialmente importante durante las transiciones de la atención cuando se requiere comparar medicamentos para eliminar la duplicación, los fármacos omitidos y los errores en la dosificación e identificar los que ya no son necesarios.

Problemas con los cuidadores

En ocasiones, las preocupaciones clínicas de los pacientes ancianos están relacionadas con la negligencia o el abuso por parte de su cuidador. Los médicos deben considerar la posibilidad de maltrato al paciente y de trastorno por uso de sustancias por parte del cuidador si las circunstancias y los hallazgos lo sugieren. Algunos patrones de lesión o comportamientos de los pacientes son particularmente indicativos, entre ellos:

  • Hematomas frecuentes, en especial en áreas difíciles de alcanzar (p. ej., parte media de la espalda)

  • Hematomas en los brazos por compresión manual

  • Hematomas en los genitales

  • Quemaduras extrañas

  • Miedo inexplicable al cuidador

Referencias generales

  1. 1. Salive ME. Multimorbidity in older adults. Epidemiol Rev. 2013;35:75-83. doi:10.1093/epirev/mxs009

  2. 2. Rommersbach N, Wirth R, Lueg G, et al. The impact of disease-related immobilization on thigh muscle mass and strength in older hospitalized patients. BMC Geriatr. 2020;20(1):500. Published 2020 Nov 25. doi:10.1186/s12877-020-01873-5

  3. 3. Brown CJ, Friedkin RJ, Inouye SK. Prevalence and outcomes of low mobility in hospitalized older patients. J Am Geriatr Soc. 2004;52(8):1263-1270. doi:10.1111/j.1532-5415.2004.52354.x

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