Los protozoos son un tipo de parásito. Forman un grupo diverso de organismos microscópicos unicelulares. Algunos protozoos necesitan un huésped humano o animal para vivir. Otros se llaman "amebas de vida libre" porque aunque son parásitos, viven en el suelo o el agua y no necesitan un huésped humano o animal (véase Introducción a las Amebas de Vida Libre).
Los insectos que transportan y transmiten parásitos que causan enfermedades en las personas se denominan vectores. Por ejemplo, los mosquitos hembra infectados son vectores que transmiten los parásitos que causan malaria, y las moscas tsetsé infectadas son vectores que transmiten los parásitos que causan la enfermedad del sueño africana.
Los protozoos pueden causar infecciones en varios órganos del cuerpo del huésped humano, pero los protozoos extraintestinales se llaman así porque causan infecciones solo en áreas ubicadas fuera de los intestinos, como la sangre, el hígado, los pulmones, el cerebro, la piel y los tejidos debajo de la piel. Estas infecciones causan diversos síntomas y complicaciones.
Las infecciones por protozoos extraintestinales son las siguientes:
(Véase también Introducción a las infecciones parasitarias.)



