Tratamientos inmunitarios

Revisión completa: abr 2026 PorPeter J. Delves, PhD, University College London, London, UK | Revisión de colegas realizada porBrian F. Mandell, MD, PhD, Cleveland Clinic Lerner College of Medicine at Case Western Reserve University
Última actualización: abr 2026
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Vista para pacientes

Se han obtenido y están obteniéndose sustancias terapéuticas que usan o modifican los mecanismos inmunitarios. El uso de estos agentes está evolucionando rápidamente; se siguen desarrollando nuevas clases, nuevos agentes y nuevos usos de los agentes actuales. Se han desarrollado diferentes tipos de agentes inmunoterapéuticos (véase también tabla ):

  • Anticuerpos monoclonales

  • Proteínas de fusión

  • Receptores solubles de citocinas

  • Citocinas recombinantes

  • Simuladores de moléculas pequeñas

  • Terapias celulares

Tabla
Tabla

Anticuerpos monoclonales

Los anticuerpos monoclonales (AcM [mAb]) se fabrican in vitro para que reconozcan antígenos diana (Ag) específicos; se usan para tratar tumores sólidos y hematopoyéticos, trastornos inflamatorios e infecciones (1). La mayoría de los AcM en uso clínico se dirigen contra un solo Ag, pero algunos están diseñados para ser biespecíficos (es decir, dirigidos contra 2 epítopos antigénicos). La región variable (Fab) de los anticuerpos monoclonales puede modificarse para cambiar su afinidad por el antígeno, y la región Fc puede modificarse para potenciar la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos o la citotoxicidad dependiente del complemento, o para prolongar la vida media. Los tipos de anticuerpos monoclonales de uso clínico en la actualidad incluyen:

  • Murinos

  • Quiméricos

  • Humanizados

  • Totalmente humano

Los anticuerpos monoclonales murinos se producen mediante inyección de un antígeno a un ratón, recolección de su bazo para obtener células B que produzcan anticuerpos específicos para ese antígeno, fusión de esas células con células de mieloma murino inmortales, crecimiento de esas células hibridomas (p. ej., en cultivos de células) y recolección de los antígenos. Aunque los anticuerpos de los ratones son similares los de los ratones, el uso clínico de los Ac murinos es limitado porque inducen la producción de anticuerpos monoclonales humanos contra los de ratón, pueden causar una enfermedad del suero por inmunocomplejos (una reacción de hipersensibilidad del tipo III) y son rápidamente eliminados.

Para minimizar las posibles complicaciones del uso de anticuerpos murinos puros, los investigadores han usado técnicas de ADN recombinante para crear anticuerpos monoclonales que son en parte humanos y en parte murinos. Dependiendo de la porción de la molécula de anticuerpos que es humana, el producto resultante se denomina de la siguiente manera:

  • Quiméricos

  • Humanizados

Tanto en los anticuerpos monoclonales quiméricos como en los humanizados, el proceso suele comenzar como se ha explicado anteriormente, con la producción de células de hibridoma murinas que producen anticuerpos contra el antígeno deseado. Luego, el ADN para algunas partes o para toda la porción variable del anticuerpo murino se fusiona con el ADN para la inmunoglobulina humana. El ADN resultante se coloca en un cultivo de células de mamífero, que luego expresan el gen resultante y producen el anticuerpo deseado. Si el gen murino para toda la región variable es empalmado con la región constante humana, el producto se denomina "quimérico"; si se utiliza el gen murino solo para la porción de las regiones hipervariables de unión al antígeno de la región variable, el producto se denomina "humanizado".

Los anticuerpos monoclonales quiméricos activan las células presentadoras del antígeno (APC) y los linfocitos T en forma más eficiente que los anticuerpos monoclonales murinos, pero aún pueden inducir la producción de anticuerpos monoclonales humanos contra los quiméricos.

Se dispone de anticuerpos monoclonales humanizadoscontra diversos antígenos para el tratamiento del cáncer colorrectal, el cáncer de mama, la leucemia, alergias, algunas enfermedades autoinmunitarias, el rechazo de trasplante y la infección por virus sincitial respiratorio.

Los anticuerpos monoclonales completamente humanos se producen usando ratones transgénicos que contienen genes de inmunoglobulina humana o usando presentación de fagos (es decir, un método de clonación basado en bacteriófagos) de genes de inmunoglobulina aislados de células B humanas. Los anticuerpos monoclonales completamente humanos tienen menor inmunogenicidad y, por lo tanto, pueden tener menos efectos adversos.

Anticuerpos monoclonales que se dirigen contra moléculas del punto de control en células T o células tumorales (denominados inhibidores del punto de control inmunitario [checkpoint inhibitors], véase tabla ) se utilizan para prevenir la regulación negativa de las respuestas antitumorales y tratar eficazmente algunos cánceres resistentes hasta ahora. Sin embargo, debido a que las moléculas del punto de control también están involucradas en otros tipos de respuesta inmunitaria, los inhibidores del punto de control inmunitario (checkpoint inhibitors) pueden causar reacciones inflamatorias y autoinmunitarias graves relacionadas con el sistema inmunitario (tanto sistémicas como específicas de órganos).

Proteínas de fusión

Las proteínas de fusión son proteínas híbridas que se crean uniendo las secuencias génicas que codifican la totalidad o parte de 2 proteínas diferentes para generar un polipéptido quimérico que incorpora los atributos deseables de las moléculas progenitoras (p. ej., un componente de direccionamiento celular específico combinado con una toxina celular). A menudo, la semivida circulante de las proteínas terapéuticas también pueden mejorarse mediante la fusión de esta proteína con otra que naturalmente tenga una semivida sérica más larga (p. ej., la región Fc de la IgG).

Receptores solubles de citocinas

Las versiones solubles de los receptores de citocina pueden bloquear la acción de las citocinas uniéndose a ellas antes de que se adhieran a su receptor normal de la superficie celular.

Un ejemplo de receptor de citocinas soluble es el etanercept, una proteína de fusión, que consiste en 2 cadenas idénticas del receptor CD120b para el factor de necrosis tumoral (TNF)-alfa. El etanercept bloquea el TNF-alfa y se utiliza para tratar la artritis reumatoide, la artritis idiopática juvenil poliarticular, la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y la psoriasis en placas.

Citocinas recombinantes

Los factores estimulantes de colonias (CSF), como la eritropoyetina, el CSF del granulocito (G-CSF) y el CSF del granulocito-macrófago (GM-CSF), se usan en pacientes sometidos a quimioterapia o trasplante por trastornos sanguíneos y cánceres y en pacientes con neutropenia crónica grave (véase tabla ).

El interferón-alfa (IFN-alfa) y el IFN-gamma se utilizan para tratar el cáncer, los trastornos de inmunodeficiencia y las infecciones víricas (especialmente la hepatitis vírica). El IFN-beta (interferón beta) se usa para tratar la esclerosis múltiple recidivante.

Un ejemplo de citocina recombinante es la anakinra, un agente biológico utilizado para tratar enfermedades autoinflamatorias, que es una forma recombinante ligeramente modificada del antagonista natural del receptor de IL-1. Anakinra se adhiere al receptor de la IL-1 y así evita la unión de la IL-1, pero a diferencia de la IL-1, no activa el receptor.

Las células que expresan receptores para citocinas también pueden ser blanco de versiones modificadas de la citocina relevante (p. ej., denileucina diftitox, una proteína de fusión que contiene secuencias de IL-2 y toxina diftérica). La denileucina se usa el linfoma cutáneo T para dirigirse contra los linfocitos T que expresen el componente CD25 del receptor de la IL-2.

Simuladores de moléculas pequeñas

Péptidos lineales pequeños, péptidos ciclizados y moléculas orgánicas pequeñas pueden funcionar como agonistas o antagonistas en diversas aplicaciones (2). El cribado de bibliotecas de péptidos y compuestos orgánicos puede identificar posibles miméticos (p. ej., agonistas y antagonistas para receptores y moléculas de señalización).

Los ejemplos incluyen deucravacitinib, un inhibidor de la tirosina cinasa 2 (TYK2), utilizado para tratar la psoriasis en placas; tapinarof, un agente modulador del receptor de hidrocarburos aromáticos, utilizado para tratar la dermatitis atópica y la psoriasis; y belumosudil, un inhibidor de la rho cinasa tipo 1/2 (ROCK1/2), utilizado para tratar la enfermedad de injerto contra huésped crónica.

Terapias celulares

En las terapias celulares, se obtienen células del sistema inmunitario (p. ej., mediante leucaféresis) y se activan in vitro antes de devolverlas al paciente. El objetivo de estas terapias es amplificar la respuesta inmunitaria natural, normalmente inadecuada, contra el cáncer. Los métodos de activación de las células inmunitarias incluyen el uso de citocinas para estimular y aumentar el número de células T citotóxicas antitumorales y la exposición pulsada a células presentadoras del antígeno tales como las células dendríticas con antígenos tumorales. Antes de ser devueltas al paciente, las células T pueden modificarse genéticamente para expresar receptores quiméricos de antígenos (CAR) o receptores de células T (TCR) capaces de reconocer antígenos tumorales (p. ej., CD19 en linfomas de células B), un enfoque que ha demostrado eficacia en pacientes con leucemia y linfoma.

Referencias

  1. 1. Chan AC, Martyn GD, Carter PJ. Fifty years of monoclonals: the past, present and future of antibody therapeutics. Nat Rev Immunol. 2025;25(10):745-765. doi:10.1038/s41577-025-01207-9

  2. 2. Raavi, Koehler AN, Vegas AJ. At The Interface: Small-Molecule Inhibitors of Soluble Cytokines. Chem Rev. 2025;125(9):4528-4568. doi:10.1021/acs.chemrev.4c00469

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